Sigurd, semilla de Odín

Sigurd o Siegfried (Sigfrido) es un héroe de la literatura y mitología germánica, hijo de Sigmund —rey de los francos— y de Hjördis —hija de Eylimi, que nació en un bosque y murió durante el parto—.

Llamado además semilla de Odín, puesto que su rastreo genealógico acorde a la leyenda de Sigurd y Gudrun datada en el poema Volsung muestra cómo Sigurd proviene a diferencia de los demás héroes al interior de la mitología escandinava del mismísimo “AllFather” de acuerdo a los registros, que muestran como su antecesor y precursor de la casa de Volsung proviene del dios como hijo legítimo y da paso a la casta de mayor renombre dentro de las sagas del norte de Europa. Con esto, la genealogía presentada permitiría un rastreo hasta el Dios así:

vols

Propuesto además como el más grande de los héroes nórdicos, las características principales de Sigurd se basan en la aceptación de su destino y la virtud del valor por encima de todo. Destacando el origen de sus apariciones literarias en las eddas de la mitología nórdica, obras islandesas medievales a destacar: Edda Menor, Edda de Snorri o Edda en prosa, y la Edda Mayor, Edda de Saemund o Edda en verso.

Hijo de Sigmund, rey de Hunland[1] y de su madre Hjördis quien huyo a las tierras de Dinamarca tras la muerte de Sigmund, es el principal protagonista de la saga de Volsunga y del cantar de los Nibelungos, en los que se narra su desarrollo como hombre haciendo mención al momento en que la oferta de ser un gran héroe por parte del herrero Mime llega a su vida, descubriendo su destino y abrazándolo convirtiéndose en un héroe sin igual tras aniquilar al dragón Fáfnir[2] (tarea impensable para un solo hombre). Dicho evento lo unirá a un destino de tragedia y muerte al condenar su futuro al tesoro nibelungo, el cual era custodiado por la bestia mitológica, quien de acuerdo al poema Éddico, en su pasado fue un hombre que adoptó dicha forma como castigo a su ambición y su traición, factores de gran importancia en contra de la moral nórdica del valor.

Según la fuente, Sigurd no deja su pasado atrás y decide primero tomar venganza por su padre acabando con sus enemigos y vengando el nombre de su familia para que renazca entre los hombres la familia de Volsung y por lo tanto el valor de su estirpe guerrera.

Sin embargo, una de las principales características de la saga de Sigurd, es que no está basada únicamente en las aventuras y los actos heroicos realizados por un guerrero que desde su nacimiento se encuentra destinado a ser el más grande entre los nórdicos para reunirse con Odín en el Valhalla, sino que además su destino se encuentra íntimamente ligado a los dioses y los seres que en la mitología se describen a través del tiempo, encontrando entonces una gran conexión entre el comportamiento heroico de un guerrero que acoge con valor su destino y el mundo mitológico que permite que este sea llevado a cabo, poniendo como por voluntad de los dioses mismos situaciones y personajes dispuestos como retos a vencer por parte del héroe y que propondrán una intriga completa para que sea esta la narración con mayor fuerza dentro de las historias de los héroes nórdicos jamás contada.

Desde el principio y basándonos en la fuente de Volsunga, los dioses Odín y Loki están ligados al tesoro nibelungo, a la maldición del mismo y al destino de Sigurd, siendo el mismo dios Loki quien se encarga de que se desate la maldición del tesoro que reside en el anillo que tanto se nombra dentro de la obra de Wagner y que será la pieza clave dentro del destino de Sigurd y su muerte. Además, encontramos de acuerdo a la saga y el poema Eddico, la conexión sentimental entre Sigurd y la valkiria Brynhild[3], quien se encontraba castigada bajo un sueño eterno por Odín, al haber desafiado sus designios dándole la victoria a un rey joven por encima de lo que le había sido encomendado por el dios.

De acuerdo a la saga sólo aquel que pudiera atravesar el muro de fuego y pudiera llegar hasta la valkiria sería capaz de poseer su corazón y estaría destinado a ser el más grande entre los guerreros del norte. Por lo tanto, incluso las historias relativas al amor en el norte, se definen de manera concreta a través del valor y heroísmo dignos de los dioses, desempeñados en este caso por el héroe Sigurd.

En su muerte, Sigurd no sólo se cree que es recogido por la valkiria sino que además de acuerdo a la tradición se dice que ésta decide morir junto a él ya que no soporta la vida y la pena de su pérdida por lo cual, al héroe a pesar de haber muerto en manos de sus allegados a través de la traición, se le otorga el funeral de un rey, poniendo su cadáver atravesado por el arma de su verdugo dentro de un barco junto a sus bienes más cercanos, como su espada legendaria[4] y su anillo maldito, y es en este barco en donde la valkiria Brynhild decide dar fin a su vida en la tierra muriendo junto a su amado para unirse a él en el Valhalla a donde estaba destinado desde el principio de los tiempos. El barco se lanza a altamar y se prende en las llamas que serán más que suficientes para que los dioses avisten a su héroe que ya llega a su lado, y junto a él, siendo el único con tal honor, la valkiria yace en su lecho de muerte para prepararse a una vida entera en el reino de Asgard.

En cuanto a la saga de Sigurd, muchos son los detalles que pueden nombrarse con respecto a los factores mitológicos que permean el relato por completo, tanto las profecías como los mismos personajes que interactúan con el héroe a través de su vida, sin embargo el principal factor para tener en cuenta dentro de la leyenda de Sigurd reside en la creencia de su existencia, por medio de la cual numerosas familias reales en el norte de Europa han justificado su linaje de realeza a través del tiempo, asegurando su descendencia del héroe de todos y semilla de Odín, Sigurd, dando paso entonces al uso de un antepasado epónimo y una unión directa con la tradición y las creencias paganas para poder regir y justificar más allá de la voluntad humana el hecho de su reinado.

[1] Hunland es la tierra de los hunos conquistada por Sigi, hijo de Odín.

[2] Hermano mayor de Mime y guardián del tesoro tras asesinar a su padre.

[3] Es nombrada como hermana del gran guerrero Atli (Atila), rey de los hunos, desarrollando una conexión interesante entre la mitología y la realidad.

[4] Espada de nombre Gram que tras estar rota después de ser usada por su padre Sigmund en su última batalla la cual le fue otorgada por el mismo Odín en su juventud y por lo tanto la hace única entre los hombres, es forjada nuevamente para Sigurd con los conocimientos otorgados por el herrero Mime para llevar a cabo la tarea de aniquilar al dragón.

Alfablót, noche de elfos, noche de difuntos.

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Se está acercando la hora del sacrificio de los Elfos, los “duendes” en nuestro lenguaje popular, donde se hace referencia a los espíritus que son a la vez de la naturaleza y las almas de los hombres que no han partido definitivamente y que todavía viven en los túmulos, donde todavía podemos buscarlos y comunicarnos con ellos. Los Døkkálfar (Elfos Oscuros) viven bajo tierra, son similares a las Huldra[1] y otras criaturas que viven debajo de la Tierra.

Son poderes de mundos ocultos, trasmundos donde la vida que conocemos no existe, y la muerte, lo misterioso cobra fuerza. Estos espíritus toman poder durante los meses oscuros del invierno y su fuerza era tal que todas las personas creían que lo mejor era mantenerlos a nuestro lado. Que la entrada en el primer mes de la oscuridad es un ofrecimiento de amistad a las potencias de la época oscura para que sean benévolos en lugar de malévolos hacia nosotros, para que nos ayuden a sobrevivir a través tiempo oscuro y frio que está por venir, por lo que lo harán ser fortalecidos en sus esfuerzos para impregnar la tierra con la vida una vez más – y que llamamos especialmente a los poderes de nuestros antepasados masculinos que aún viven entre los elfos, un llamado para que nos proteja y ser nuestros embajadores entre los poderes oscuros.

Etimología

La palabra elfo proviene del proto-germánico *albo-z, *albi-z, y del nórdico antiguo álfr, el alto alemán medio elbe. El femenino en español es “elfina/elfa”, “elfinas/elfas” (en plural).

La etimología primordial puede ser la raíz proto-indoeuropea *albh- que significa “blanco”, del cual también proviene el latín albus “blanco”.2 3

Los términos correspondientes en las lenguas germánicas son:

  • Germánico nórdico
    • Nórdico antiguo: álfr, plural álfar.
    • Islandés: álfarálfafólkhuldufólk (gente escondida).
    • Danés: Elverelverfolkalfer
    • Noruego: alvalvenalveralvenealvefolket
    • Suecoalferalverälvor
  • Germánico occidental
    • Inglés: elfelfenelven(de inglés antiguo: ælf)
    • Neerlandés: elfelfenelvenalven(de neerlandés medio: alf)
    • Alemán: del inglés: Elf (m)Elfe (f)Elfen El masculino Elbes reconstruido del plural por Jacob Grimm, Deutsches Wörterbuch, quien rechaza Elfe como un anglicismo reciente (en 1830). Elbe (f) está atestiguado en el alto alemán medio. AlbAlp (m), plural Alpe tiene el significado de “íncubo” (antiguo alto alemán alp, plural *alpî*elpî).
  • Gótico *albs, plural *albeis

Los únicos nombre de personas relacionados con los elfos de los que tenemos evidencia solo se dan en gótico, albs (plural albeis)

Los elfos germanos originales eran ligeras criaturas que vivían en el cielo y puede que haya incluido elfos oscuros o enanos subterráneos (ya que se entendía que eran similares a los álfr de la antigua mitología nórdica). En el folclore post-cristiano, con la demonización de los seres divinos precristianos, comenzaron a ser descritos como pícaros maliciosos que podían provocar enfermedades en el ganado y la gente, y además provocar malos sueños. La palabra alemana para pesadilla, Albtraum, significa “sueño de elfo”. La forma arcaica Albdruck significa “agobio elfo”; se creía que las pesadillas eran provocadas por un elfo sentado en el pecho de una persona durmiendo. Este aspecto de las creencias germanas en los elfos se corresponde de manera similar con las creencias escandinavas en mara. También guarda cierta similitud con las leyendas sobre los íncubos y súcubos.

En el folclore de Dinamarca y Suecia aparecen muy ocasionalmente reyes elfos, pero hay una predominancia de mujeres elfas. En la época germana media de Nibelungenlied, un enano llamado Alberich juega un importante papel. Alberich cuyo nombre es literalmente “elfo soberano” contribuye aún más en la confusión entre elfos y enanos que viene ya desde la Edda prosaica. A través del francés Alberon, la palabra entró al idioma inglés como Oberón – rey de los elfos y las hadas en la obra de Shakespeare, El sueño de una noche de verano.

De acuerdo al folclore germano y danés, el Erlkönig[2] aparece como un presagio de muerte, de manera similar al banshee en la mitología irlandesa. A diferencia del banshee, el Erlkönig se le aparece solamente a una persona a punto de morir. Su forma y expresión dice a la persona que tipo de muerte tendrá: una expresión de sufrimiento indica una muerte dolorosa, una pacífica es señal de muerte tranquila e indolora. Este aspecto de la leyenda fue inmortalizado por Goethe en su poema Der Erlkönig.

Los ancestros femeninos tienen su propio momento de la celebración en el solsticio de invierno que es el Disablót (Yule), ya que los elfos ancestrales representan a todos nuestros antepasados masculinos.

Los poderes oscuros no son malos, pero no nos van a ofrecer cualquier tipo de asistencia a menos que se lo pidamos y los honremos por ello. Los odinistas ofrecemos lo que a cualquiera que en una noche oscura y fría le gustaría tener: la cerveza y carne.

El sacrificio de los Elfos

En el otoño de 1018, el noruego y el escaldo cristiano Sigvatr Þórðarson viajó a Suecia e informó de que se le negó de manera sistemática la entrada en las granjas que trató de visitar porque se estaba realizando el Álfablót – el sacrificio de los Elfos [3]-.

Después de un viaje largo y tedioso, Sigvatr y sus compañeros llegaron a una granja llamada Hof (“templo”). Esperaba ser bien recibido, de acuerdo con las leyes de la hospitalidad, pero las puertas permanecían cerradas. Sigvatr tuvo que meter la nariz hacia abajo en una estrecha abertura con el fin de presentarse a sí mismo, pero los miembros de la familia se negaron, diciendo que el lugar era sagrado. Sigvatr replicó que los trolls deberían acabar con ellos, y continuó a la siguiente casa.

En la siguiente finca, se encontró con una señora que le dijo que se fuera y le dijo: ¡No vayas más lejos, hombre de mala suerte! ¡Respetamos a Óðinn; somos paganos! “Entonces, ella le persiguió como si fuera un lobo y dijo que estaban celebrando el sacrificio a los elfos en la granja”.

Ellos trataron tres veces más de encontrar un lugar para descansar, pero en todas las ocasiones fueron rechazados por hombres que se llamaban a sí mismos Ölvir. El título significa “el hombre de la cerveza ” y que fue probablemente el guardián del ritual. Sigvatr y sus hombres, en su desesperación, decidieron buscar al hombre que era conocido por ser el hombre más hospitalario en el distrito. El último hombre sólo se les frunció el ceño, y llamando al hombre el “guardián del hacha”, Sigvatr declaró que si ese hombre era el “mejor hombre”, el peor hombre debe debería haber sido un demonio.

Por lo que podemos ver en el relato de Sigvatr, el rito de la cosecha de la Álfablót era un momento en que las reglas ordinarias de la hospitalidad se dejaron de lado en favor de una celebración familiar muy privada y sagrada donde los extranjeros no podían esperar la entrada. Se llevó a cabo después de las cosechas, hacia el final de octubre y principios de noviembre.

¿Pero en qué consistía el ritual? ¿Qué tipo de poderes eran los elfos?

Otra fuente, la saga de Kormaks (ch.22), describe cómo el héroe herido Þórvarðr es recibido por una mujer que es la dueña de la casa grande, para derramar la sangre de un toro sacrificado en una colina habitada por elfos y preparar una comida para los elfos de la carne del toro de sacrificio – con el fin de curar su lesión. De acuerdo con la saga, este incidente tuvo lugar en algún momento hacia la segunda mitad del siglo X, aunque la saga en sí fue escrita más tarde (siglo XIII), de modo que el origen es incierto. La historia sugiere que la dueña de la casa tenía el conocimiento sobre los poderes curativos de los elfos, que se dice que viven en las colinas y montículos, y que era posible que sacrificarles a ellos de forma individual incluso fuera de su celebración anual.

Los elfos y su conexión con la cosecha sugieren un vínculo con el culto de Freyr. De hecho, Britt Mari Näsström ha sugerido que al igual que Freyja fue el personaje principal en la celebración anual de las Dísir – la Dísablót – “sacrificio a las diosas”, por lo que Freyr puede haber sido el personaje principal en la celebración de la cosecha anual de los elfos. Y así como las Dísir fueron fuertemente asociadas con un culto más antiguo de las madres ancestrales conocidos en el continente edad de hierro como el “culto de las matronas”, por lo que parece que los elfos se asociaron con los antepasados – tal vez, sobre todo -, con los padres ancestrales, ya que la palabra duende, álfr, es claramente masculina y no ofrece ninguna versión femenina.

De acuerdo con Gylfaginning de Snorri, Freyr es uno de los más importantes entre los Ases:

“Njǫrðr de los barcos” más adelante tuvo dos hijos, su hijo Freyr y su hija Freyja; eran de apariencia hermosa y muy potente. Freyr es el primero entre los Ases. El gobierna la lluvia y el sol, y por esto él gobierna las cosechas de la Tierra. Él es bueno para invocar a los efectos de una buena cosecha y la paz. También gobierna el bienestar entre las personas”.

En su saga Ynglinga, (c.10) Snorri describe a Frey como un poderoso rey sueco y sacerdote, el fundador del templo de Uppsala, que se convirtió en un centro famoso del parlamento y de culto, prosperando hasta los últimos días del paganismo:

“…Freyr tomó el reino después de Njǫrðr, y se puso el apodo de” El Señor de los suecos”, y recibió regalos y los impuestos de ellos [los suecos]. Él fue muy amable y tuvo una excelente vejez, al igual que su padre. Frey construyó el enorme complejo del templo de Uppsala y mantuvo su asiento principal allí, e invirtió en el Templo todo lo que tenía, tierras y propiedades. De este modo se estableció la “riqueza de Uppsala”, y se ha mantenido siempre…”

En sus días, se estableció una paz llamada “de la sabiduría” [Fróðafríðr], hubo entonces buenas cosechas en todos los países y los suecos le dieron por ello las gracias a Freyr, por lo tanto, se le rendía más culto que a otros dioses, y aún más, porque la gente del país eran más ricos y felices durante su reino que antes, porque había paz y buenas cosechas. Gerðr, la hija de Gymir era su esposa, y su hijo fue llamado Fiǫlnir [el que tiene todo]. Freyr tenía otro nombre, Yngvi [Linaje Sagrado], y el nombre Yngvi era ya usado como un nombre de honor en su linaje, y sus descendientes fueron llamados Ynglings.

Freyr se enfermó, y como su enfermedad empeoró, sus hombres ponderaron la solución, y dejar que la gente viniera y lo mirara, a continuación, se construyó un enorme montículo con una puerta y tres ventanas. Y cuando Freyr estaba muerto, lo llevaron al túmulo en secreto, y se les dijo a los suecos que todavía vivía, y lo escondieron allí durante tres años, y todo el tesoro que se vierte en el montículo, el oro a través de una ventana, la plata a través de la segunda, y el cobre a través de la tercera. A continuación, se mantuvieron la cosecha y la paz”.

La asociación de Freyr al culto en el túmulo después de su muerte puede ser una razón por la que también se asocia con los elfos. En el Grímnismál, st.5, aprendemos que Freyr es el señor de Álfheimr – el mundo de los Elfos, la segunda dimensión del “cielo”, después del reino de Thor: Þrúðheimr [Poder del mundo]. También sabemos que Frey se asocia con un muy antiguo dios escandinavo, Ullr, cuya mitología es en su mayoría desconocidas para nosotros, excepto que se asocia con la caza, especialmente la caza con el arco y la flecha, como también era Skaði. Sólo se sabe que Ullr fue ampliamente adorado debido a su importancia en los topónimos e innumerables áreas en que aparece su nombre, de sus santuarios y campos dedicados a él:

  1. 5. Ýdalir heita
    þar er Ullur hefir
    sér of görva Sali
    Álfheim freýr
    gáfu í árdaga
    tívar at tannféi.

Ydalir se le llama,
donde tiene Ullr
una vivienda hecha para sí mismo.
Alfheim los dioses a Frey,
dieron en los días de antaño,
por el regalo de su diente.

El tejo [ýr, m.sg.] es un árbol masculino y por lo tanto es una metáfora para el hombre, en cuyos “valles” (interiores) el dios[4] de la caza y del arco ha tomado posesión de su residencia. El tejo es también una referencia al arco que utiliza para disparar, ya que era la madera más utilizada para fabricar los arcos. La asociación de la masculinidad, la potencia masculina y la fertilidad es más que insinuado, una impresión que se ve reforzada por el hecho de que de todos los dioses, Freyr era el que más se asocia con la sexualidad y símbolos fálicos. Podríamos decir que Freyr de una sola planta representa la esencia de la virilidad y la potencia masculina. Que es el modelo de hombre ideal se ve reforzada por la imagen del rey justo que ofrece la paz, la prosperidad y la fertilidad de su tierra y su gente. Él monta un caballo o un jabalí, y lleva una espada.

Sin embargo, Freyr es algo más que la potencia de la vida y la procreación – puesto que también es el Señor de los Elfos. Los elfos eran objetos de culto en la religión pagana. Durante el año Álfablót – “El sacrificio de los Elfos” – los elfos probablemente fueron honrados como los espíritus de los antepasados muertos. Estos se cree que residen bajo tierra y dentro de los túmulos o dentro de las montañas. El festival se llevó a cabo alrededor del mismo tiempo que el Halloween y el Día de los Muertos se celebran en otros lugares y está claramente relacionado con un ritual muy antiguo en honor de las almas de los antepasados.

Algunos elfos fueron particularmente honrados: Cuando el rey Olaf Guðrǫðsson de Vestfold, hermano de Halfdan el Negro (810-860 d.C) murió, su túmulo en Geirstad fue asociado con la gran fortuna que les era deparada a los que iban a orar allí. Se pensaba que el alma de Olaf oyó sus oraciones. El rey muerto se conoce como Geirstaðalfr – “El Elfo de Geirstad”.

Así, vemos que en la tradición nórdico antiguo, los elfos están fuertemente asociados con las almas. Había luz Elfos y Elfos Oscuros. En el Gylfaginning, Snorri describe los elfos oscuros como más oscuros que el alquitrán y ofrece una visión muy sombría de ellos, a diferencia de los elfos de luz:

“Allí vive la gente llamada Luz Elfos [ljósálfar]; pero los Elfos Oscuros [dökkálfar] viven debajo de la tierra. Estos dos tipos enanos son muy diferentes a la vista, y aún más a diferencia de su interior. El Elfos de la Luz son más brillantes que el sol a la vista, mientras que los elfos oscuros son más negros que la pez”.

Sin embargo, las fuentes de nuestro conocimiento sobre el sacrificio a los elfos y otras referencias a los elfos como las almas de los muertos dan una imagen más compleja; los elfos oscuros no son malos, son simplemente las almas de los muertos que residen en los bajos fondos, listos para renacer en algún momento. Aquí se retoma el concepto de reencarnación, no como un sistema de vidas que tratan de reparar un —karma—[5] sino como la continuación de la vida en otro trasmundo, sea en la Tierra o fuera de ella, como consecuencia de un orden lógico natural: “nacer—morir”

Los elfos oscuros representan las almas de los muertos que aún residen en el mundo, aunque se sitúen en sus esferas más profundas, todavía son capaces de comunicarse con los vivos. Pueden vivir en el mundo a través de sus descendientes, que rezaron a ellos, y sacrificaban a ellos por su sabiduría, su orientación, su poder curativo y su protección – exactamente como se dijo que la gente podía rezar a Frey en su montículo después de su muerte.

Nuestros antepasados se sentaban en túmulos o sobre las colinas y montañas sagradas pensadas para que los muertos pudieran residir en ellas, meditando hasta que obtenían la comunicación con los muertos. Su oscuridad es la oscuridad de lo desconocido, lo que no es visto por los vivos, la realidad oculta que no es otra cosa que la muerte[6].

Los Elfos de la Luz, por el contrario, pueden muy bien referirse a las almas de los muertos que han alcanzado trascender espiritualmente a lo largo de su vida en este mundo. Tal vez se han convertido en entes brillantes y transparentes a través de un descenso-ascenso en la fuente del Origen de la vida[7] – una hazaña lograda a través de la formación espiritual y la iniciación, lo que lleva a la transformación y evolución del alma.

Cualquiera que sea la clave de su posición, los silenciosos Elfos de la Luz cenan con los dioses y los inmortales en el Salón de Aegir en Hlésey[8] – La isla protegida del viento, donde se narra la historia del mundo y las nueve hijas de los mares y océanos del oro iluminan con  luz dorada a este misterioso banquete. Los elfos de la luz pertenecen a los tres cielos superiores, donde ni siquiera los dioses pueden morar; brillantes, cielos resplandecientes hacia el sur: El primero de estos cielos se llama Gimlé – “El Brillante” – incluso más brillante que el Sol, donde viven los linajes “sin engaño” por toda la eternidad. El segundo se llama Andlangr – ” larga respiración en el tiempo”, y el tercero se llama Víðbláinn – “La ancha muerte”, en el que sólo la luz de los Elfos habita.

Como Señor de los Elfos, Freyr es en última instancia, el Señor de las Almas; no nos cabe preguntar sino qué tipo o aspecto del alma tienen los Elfos. Las fuentes indican que los elfos son las almas de los muertos, aunque hay casos en que las entidades aparentemente vivas, como el héroe herrero Völundr (o Völund) es identificado como ‘señor, líder, o sabio de los elfos’ (vísi álfa, de víss, “certero, sabio”) en el poema Völundarkvida. Un segundo título de Völundr es más oscuro: álfa ljóði, donde la raíz apunta a la expresión poética ljóðr o lýðr, “un pueblo, gente, hombres”. Este título se ha interpretado como “líder de los álfar”, pero lo más probablemente es que sea “uno del pueblo de los álfar”, indicando que Völundr es uno de ellos y no simplemente un humano. En Alvíssmál (“Dichos de Alvíss”), se considera a los elfos como seres distintos de los Vanir y los Æsir, como se revela por una serie de nombres comparativos en los cuales se da las propias versiones de varias palabras para los Æsir, los Vanir, y los elfos como reflejo de sus preferencias raciales individuales.

Sabemos que las Nornas y fylgjur femeninas también se asociaron con las almas – en este caso con las almas de los antepasados femeninos muertos y con las almas hilanderas del destino de todas las personas. La palabra para elfo en nórdico antiguo es álfr, es una palabra masculina, y cuando se mencionan a los Elfos en las fuentes nórdicas antiguas, son siempre masculinos, son las almas de los antepasados masculinos muertos. Al igual que la fylgja, representan a un antepasado muerto, pero a diferencia de la fylgja, que es una antepasada, el Elfo es un ancestro masculino. A diferencia de la fylgja, no parece que el alma del elfo parezca seguir a sus descendientes o jugar un papel de espíritu guardián, ni parece jugar un papel significativo en el alma de los vivos. El antepasado enano reside en el montón de entierro y puede ser útil para aquellos que lo buscan allí. Según todas las apariencias, el elfo es la encarnación del alma de un hombre muerto. Cuando resida en el montículo o en otros aspectos del mundo terrenal, él es un Elfo Oscuro. Si reside en los cielos superiores, que es el alma inmortal de los iluminados, y es un duende de la Luz.

Sin embargo, hay algunos elfos que parecen ser femeninos, sin embargo. La diosa del Sol es el brillo de los Elfos [Alfrǫdull], y la diosa del rejuvenecimiento eterna (es decir, la inmortalidad), Iðunn, se dice que es una “clase de Elfo” [alfa Kindar] en el poema éddico Hrafnagalðr Óðins. Ni el Sól ni Iðunn pueden ser en realidad ser considerados elfos – solo se dice que están asociados con los elfos, por su brillo luminoso y su “tipo” – Es posible que sean la proyección femenina de los elfos masculinos, es decir, los aspectos femeninos del alma de ambos sexos.

Estamos empezando a ver la forma de una imagen compleja— los viejos conceptos sobre el alma de los germanos—. Al parecer, todos los seres humanos independientemente de su género[9] poseen un alma femenina, una diosa que teje nuestro destino cuando nacemos, que nos sigue a lo largo de nuestra vida, y que está dentro de nosotros, alineada con nosotros, pero también alguien quien puede tomar una forma propia,  pedir compañía y obtener ayuda de las otras fylgjas. Ella puede estar despierta o durmiendo. Una mujer muerta podría actuar en el mundo como una fylgja sin estar unida a un cuerpo determinado, sobre todo con el fin de ayudar a sus descendientes o seres queridos. Al parecer, un hombre podría vivir en el espíritu de un Elfo, un concepto que, al menos, parece referirse solamente a las almas de los hombres muertos, no de las mujeres.

Cuando decimos que Freyr es el Señor de los Elfos, afirmamos también que es el Señor de los muertos, el señor del reino en el que las almas de los muertos permanecen. De manera, que él representa o gobierna el alma de los hombres. En el mundo de los vivos, representa la fuente de energía masculina, la potencia y la fertilidad. Como una deidad de estas cosas, que no sólo engendra la fertilidad en la tierra, sino que también reside dentro de todos los hombres y es un molde para los hombres: ¿Qué hace Freyr ser relevante para todos los hombres?

El único mito importante acerca de Freyr del que somos conscientes, es la historia de Skírnismál sobre cómo él cortejó a su esposa, Gerðr. Durante la búsqueda, Freyr ofrece su “caballo que puede llevar a su jinete a lo más alto a través de la oscuridad y esquivar las llamas” y su “espada que puede luchar contra gigantes por su cuenta, siempre y cuando sea llevada por alguien sin miedo”. Da estos dones a su simbólico “sirviente”, Skírnir [El brillante], quien entonces es capaz de entrar en el mundo de los muertos, donde su novia se oculta.

Como veremos más adelante, la propuesta de matrimonio constituye una prueba de iniciación donde el objeto es la unión con la misteriosa Jötun. Esta búsqueda difícil es la historia más importante de Freyr y por lo tanto la historia más importante de todos los hombres que se embarcan en la búsqueda del alma para convertirse en un Elfo de luz en los cielos superiores.

Es interesante observar que estos tres cielos superiores de la inmortalidad, la luminosidad y los Elfos de la Luz se cuentan como los tres últimos entre las doce dimensiones cósmicas en el poema éddico del Grímnismál. Los nueve estados restantes pertenecen a varios dioses, y debemos tener en cuenta que Snorri declaró que Hel – la Muerte personificada -. “gobierna en los nueve mundos” En el Grímnismál, el noveno mundo es el lugar donde Freyja gobierna el destino de las personas en la vida – y en la muerte. Aquí es donde la diosa recibe las almas de los muertos, de decidir qué camino van a tomar a partir de ese punto. En el poema éddico Lokasenna, se dice que la diosa ha retenido dentro de sí, a todos los dioses y los Elfos de la Luz de la Sala de Aegir – Salón de la inmortalidad – en su abrazo. Es hora de echar otro vistazo a la hermana de Freyr.

Para concluir, podemos suponer que la celebración de la cosecha anual de los Elfos se conecta poderosamente al culto de los antepasados muertos, lo que puede ser la razón por la que era un día de fiesta de la familia, y como tal, estrictamente privada. Es probable que los alimentos (la carne de un animal sacrificado) y bebida (la sangre del animal y la cerveza) se ofreció a los elfos que habitaban en los montículos y las colinas. Es interesante remarcar otra fiesta que se celebra el mismo día y con el mismo propósito en Lituania, a finales de octubre, la fiesta conocida como Vėlinės similar aunque no idéntica al dziady eslavo, aunque también de raíces paganas. Su nombre deriva de la palabra que designa a los muertos en lituano: veles y de la diosa pagana Veliona, la guardiana de las almas de los difuntos en la antigua religión lituana. Los muertos, durante aquella festividad, podían visitar a los vivos. Durante la comida se dejaba un cubierto para los difuntos de la familia y en su honor se colgaban frutos sobre la mesa. El neopaganismo lituano, Romuva, celebra esta festividad recuperando su carácter original.

Como tal, esta es la fiesta que podemos asociar u homologar a la moderna Halloween, la céltica Samhain, la lituana Vėlinės  o el Día de los Muertos cristiano, por parte de la religión germánica.


[1] En el folclore escandinavo, una Huldra es una criatura fabulosa de aspecto humano que habitaba en los campos. Su nombre se deriva de una raíz que significa “cubierto” o “secreto”. También conocida como Skogsraan (espíritu del bosque) o Talle maja, en el folclore sueco. Es una especie de hada.

Huldra recordaba en su fisionomía a una mujer de extraordinaria belleza con una cola de zorro o vaca y una espalda con el aspecto de un tronco putrefacto. Cuando una Huldra se topaba con un hombre, lo seducía y, frecuentemente, tenía relaciones sexuales con él. Si la Huldra se sentía satisfecha, podía dar al hombre una recompensa. Las huldras siempre son del sexo femenino y están dotadas de una fuerza sobrehumana, poderes sobrenaturales y una alta resistencia a las heridas. Según las leyendas, acostumbran a aparecer frente a los humanos entre la neblina o la lluvia, siempre de forma gentil y amigable. También suelen ir vestidas como damas, y tiene especial cuidado de esconder sus colas bajo su falda y el hueco en su espalda con el cabello. Tienen impulsos sexuales hiperactivos y disfrutan de seducir y atraer hombres al bosque, esto con el objetivo de tener relaciones sexuales. Si el hombre atraído por una Huldra es capaz de satisfacer sus necesidades, ella lo deja vivo e incluso puede llegar a bendecirlo con su poder. Sin embargo, si el hombre no llega a satisfacerla, irremediablemente morirá. Incluso si el hombre logra satisfacer sexualmente a la Huldra, esto no es una garantía sobre su seguridad, pues terminará obsesionado con ella y regresara todos los días hasta que eventualmente termina agotado y sin la posibilidad de seguir satisfaciéndola, momento en el que muere. Existen algunas formas de protegerse contra las huldras. Como la mayoría de las hadas, las huldras temen a los objetos de hierro y sal, por lo que es suficiente con portar algo hecho de hierro y/o un puñado de sal para que no se aproximen. En caso de que una Huldra encante a un hombre, deberá atarse a sí mismo unas ramas de matacabras y vandelrot, dos hierbas nativas de la región escandinava. Estas hierbas hacen que la Huldra pierda el interés por el hombre. Se dice también que ver el hueco en su espalda rompe su encanto.

[2] “Der Erlkönig” (comúnmente llamado “El rey de los elfos”). El poema comienza dando la impresión que el niño simplemente está padeciendo una vaga y no especificada dolencia, y ve la muerte como producto de su imaginación. Al avanzar la lectura del poema, éste toma un tono más oscuro para terminar con la muerte del niño.

[3] Austrfararvísur, Sigvatr Þórðarson

[4] En la Skáldskaparmál, la segunda parte de la Edda prosaica, Snorri menciona nuevamente a Ullr en una discusión de kennings. Snorri informa a sus lectores que Ullr puede ser llamado “dios del esquí”, “dios del arco”, “dios de la caza” y “dios escudo”. En cambio, un escudo puede ser llamado “nave de Ullr

[5] Según varias religiones dhármicas, el karma (En sánscrito: कर्म) es una energía trascendente (invisible e inmensurable) que se deriva de los actos de las personas. Según las leyes del karma cada una de las sucesivas reencarnaciones quedaría condicionada por los actos realizados en vidas anteriores. Es una creencia central en la doctrina del hinduismo que posteriormente tomarían el budismo, el jainismo, y el ayyavazhi.

Aunque estas religiones expresan diferencias en el significado mismo de la palabra karma, tienen una base común de interpretación. Generalmente el karma se interpreta como una «ley» cósmica de retribución, o de causa y efecto. Se refiere al concepto de «acción» o «acto» entendido como aquello que causa el comienzo del ciclo de causa y efecto.

El karma está en contraposición con las doctrinas abrahámicas (judaísmo, cristianismo e islamismo). El karma explica los dramas humanos como la reacción a las acciones buenas o malas realizadas en las vidas pasadas inmediatas. Según el hinduismo, la reacción correspondiente es generada por el dios Lama, en cambio en el budismo y el jainismo ―donde no existe ningún dios controlador― esa reacción es generada como una ley de la Naturaleza (como la gravedad, que no tiene ningún dios asociado).

En las creencias indias, los efectos del karma de todos los hechos son vistos como experiencias activamente cambiantes en el pasado, presente y futuro. Según esta doctrina, las personas tienen la libertad para elegir entre hacer el bien y el mal, pero tienen que asumir las consecuencias derivadas.

[6] Pero realidad, al fin y al cabo…

[7] El Pozo de Urd

[8] Hlésey o Hlesey (Hlér isla en nórdico antiguo).En Skáldskaparmál, que es donde vive Ægir, también llamado Hlér. Hlésey sería la isla, donde está el ancestro epónimo. En Hárbarðsljóð (37), Thor dice que haber visto y luchado contra las mujeres berserker. El nombre Hlésey se acercó a menudo Læsø isla danesa situado en el Kattegat. Para algunos es el antiguo nombre de Læsø, para otros no hay duda de que sin una etimología popular.

[9] Concepto de dualidad humana: todos tenemos una parte masculina y femenina, al margen del género físico reproductivo y funcional.

El lado oscuro de la meditación budista

Maribel Rodriguez
Maribel Rodriguez

En las últimas décadas se ha extendido de forma exponencial el uso de la meditación y derivados (como el Mindfulness) en el tratamiento de algunos trastornos mentales. La meditación está de moda dentro y fuera de contextos científicos, se aplica para el manejo del estrés, para fomentar el autocontrol emocional, retirarse del mundanal ruido, para encontrar remedios a los males del alma, superar síntomas de ansiedad, depresión, angustia existencial, etc.

En todos los caminos espirituales, ligados a tradiciones antiguas, la meditación se enseña solo a personas con un compromiso espiritual y que cumplen ciertos requisitos (como, por ejemplo, tener un adecuado comportamiento ético en su vida cotidiana). No se enseña a la ligera a cualquiera e incluso se pide al discípulo atravesar algunas pruebas, para comprobar si está o no preparado para el camino que va a iniciar. Parece que no se quiere sembrar sobre un terreno que no esté convenientemente abonado y asentado.

En la actualidad, las técnicas más utilizadas en contextos científicos derivan de un tipo de meditación budista que se llama Vipassana, que ha recibido el nombre de Mindfulness, y que en castellano se ha traducido como “atención plena”. El Mindfulness es el “método” con el que se han desarrollado más trabajos de investigación, habiéndose producido un crecimiento exponencial de publicaciones en los últimos años. Por otro lado, nos encontramos con pocos datos, en publicaciones científicas, sobre los posibles riesgos y contraindicaciones de estas técnicas, cuando hay numerosos testimonios acerca de dificultades psicológicas sufridas en retiros de meditación y complicaciones más graves, como cuadros psicóticos o incluso suicidios. Además, ya nos han advertido acerca de posibles peligros los maestros de las diferentes tradiciones espirituales. Por estos motivos, intentaremos recopilar datos sobre los posibles “efectos adversos” que pueden estar asociados a la práctica meditativa.

EFECTOS ADVERSOS” ASOCIADOS A LA PRÁCTICA DE LA MEDITACIÓN

1)    Efectos psicológicos negativos.
2)    Alteraciones psicopatológicas.
3)    Efectos espirituales “negativos”.

A continuación desarrollamos una explicación detallada de estos tres tipos de efectos adversos:

1) Efectos psicológicos negativos:

Consistirían en reacciones psicológicas que producen malestar en el individuo, en sus relaciones interpersonales, o en la forma de afrontar los problemas cotidianos, pero no necesariamente desencadenan alteraciones psicopatológicas. Por ejemplo, Shapiro (1992) encuentra en un estudio aumentos paradójicos en la tensión emocional, aburrimiento, dolor, alteración del sentido de la realidad, confusión y desorientación, ser más juzgador, tener menor motivación por la vida, aumento o aparición de dolor y adicción a la meditación.

Epstein (2007) nos habla de una mayor obsesividad, dolores musculares, aumento de la rigidez psicológica y mayor intelectualización como consecuencia de la práctica de la meditación. Epstein (1988) también encuentra intensas reacciones de transferencia hacia el maestro que suponen una expectativa de fusión con el mismo (Epstein, 1988) o una excesiva “fijación emocional” en el gurú (Chaudhuri, 1994), que pueden llevar a la sumisión, dependencia emocional, dinámicas sectarias, etc. Las reminiscencias narcisistas de etapas infantiles también pueden generar sentimientos de superioridad y grandiosidad u otras fantasías, o sentimientos de vacío por no conseguir llegar a la deseada perfección (Epstein, 1988). Walsh & Roche (1979) hacen referencia a disociación y tensión muscular. Parece ser que la disociación de las emociones puede dificultar la conexión con las emociones ajenas, perdiéndose empatía hacia los estados emocionales de otros.

Otros efectos negativos pueden ser una excesiva introversión y aislamiento, ensimismamiento, regresión a etapas más infantiles, o represión de la sexualidad (Chaudhuri, 1994).

También se hace referencia a intensas reacciones emocionales (sollozar, gritar, “ponerse histéricos”) y a la emergencia de recuerdos infantiles desagradables o incluso traumáticos (Myers Owens, 1994)

Otro efecto psicológico negativo tiene más que ver con lo que se ha llamado by-pass espiritual (Tart & Deikman, 1991), que consiste en recurrir a la espiritualidad y sus prácticas para evadir los problemas de la vida cotidiana, autoengañarse o no resolver los conflictos mediante métodos más adecuados (como un tratamiento psicoterapéutico). En esta línea, Engler (1984, citado por McGee, 2008) ha encontrado que algunas personas con estructuras de personalidad narcisista o borderline pueden usar la meditación para llegar a ser “puros” o para identificar los sentimientos de vacío y fragmentación con la vacuidad o el desapego de la iluminación.

2) Alteraciones psicopatológicas.

En algunos casos se han detectado alteraciones psicopatológicas relacionadas con la práctica de la meditación, como cuadros de ansiedad, e incluso crisis de pánico (Walsh & Roche, 1979; Epstein & Lieff, 1981, McGee, 2008). También se han dado reacciones de despersonalización, desrrealización, disociación, alteraciones perceptivas y agitación (Walsh & Roche, 1979; Epstein & Lieff, 1981). A otras personas se les ha desencadenado una intensa angustia por emergencia de recuerdos traumáticos (Myers, 1994) o de emociones intensas negativas (McGee, 2008), que quizás podrían llegar a desencadenar cuadros de estrés agudo y posteriormente estrés postraumático.

Hay también datos de recaídas en pacientes esquizofrénicos o personas con antecedentes de psicosis por drogas, al desencadenarse episodios psicóticos, delirios o alucinaciones durante una práctica intensiva de meditación (Walsh & Roche, 1979, McGee, 2008) y algunos psiquiatras hemos detectado en la práctica clínica primeros brotes en personas en las que no se han detectado previamente alteraciones psicóticas. También se han producido una exacerbación de síntomas depresivos con algún caso de intento de suicidio (Epstein & Lieff, 1981) o incluso algún  suicidio consumado después de algún retiro intensivo de meditación. La exacerbación de trastornos mentales o la aparición de alteraciones psicopatológicas en personas que están realizando una práctica intensiva de meditación podría deberse a dos motivos: por una parte, a una mayor autoconsciencia por la práctica de la auto-observación (más en la meditación tipo Mindfulness) y, por otra, a una reducción de las barreras mentales mediante la relajación que produce la meditación. Ambos motivos podrían favorecer la emergencia de problemas latentes en el sujeto que practica meditación y, como consecuencia, desencadenar la aparición de los problemas psíquicos ya mencionados (ver gráfico 1).

Gráfico 1
Gráfico 1

 

Hay que señalar explícitamente que hablamos de “problemas latentes” y no de problemas que la meditación genere, aparentemente, por sí misma. Las personas con una estructura de personalidad más frágil pueden ser más susceptibles a sufrir diversas complicaciones como producto de la práctica meditativa, pues como dice Engler (1983) (citado por McGee, 2008) “tienes que llegar a ser alguien antes de no ser nadie”, es decir, hay que tener un yo estructurado antes de buscar el vacío, la disolución del yo, etc. A todo esto podemos añadir las dificultades que personas con una estructura de personalidad límite pueden sufrir ante los rigores de una práctica de meditación intensiva (Epstein y Lieff, 1981)

3) Efectos espirituales “negativos”

En todas las tradiciones se habla de los problemas que pueden surgir en el camino espiritual o más específicamente en la práctica de la meditación.  Estos “efectos espirituales negativos” nos señalan bien momentos difíciles, bien situaciones que provocan o movilizan emociones negativas en relación con la práctica espiritual, pero que pueden ser parte de un proceso en sí positivo, por lo que entrecomillamos la palabra “negativos”. Tenemos en cuenta este tipo de experiencias en el presente escrito porque conviene hacer un adecuado diagnóstico diferencial entre problemas psiquiátricos y alteraciones de tipo espiritual, que son compatibles con los contenidos simbólicos y religiosos de las diversas culturas.

Algunos ejemplos en esta línea son: la “noche oscura del alma” de la que habla San Juan de la Cruz, el tomar consciencia del mal que hay dentro de nosotros (como señalan Santa Teresa y otros místicos de diversas tradiciones), “la emergencia de la Kundalini”, la soberbia o vanidad espiritual (en la que uno siente que está por encima de otros por haber llegado a un cierto nivel de pericia espiritual o meditativa), las visiones (que hay que diferenciarlas de los fenómenos alucinatorios), las crisis de fe, la adicción al trance (que algunos han llamado “enfermedad del yogui” o que Santa Teresa llamó “pasmos largos”), la “muerte” del ego (para mirar más allá de uno mismo y superar el egocentrismo), la sensación de vacío, la “glotonería espiritual” (que tiene que ver con la búsqueda compulsiva de experiencias paranormales, etc.

Tabla1
Tabla1

 

Contraindicaciones de la práctica de la meditación

Ante las diferentes alteraciones que pueden surgir durante la práctica de la meditación parece pertinente hablar de contraindicaciones, que serían, según Shapiro (1994), las siguientes:

–       Antecedentes de cuadros psicóticos.
–       Vulnerabilidad a la psicosis (aunque en este caso tenemos el problema de saber hasta qué punto es fiable la detección de dicha vulnerabilidad).
–       Personalidad esquizotípica.
–       Personalidad esquizoide.
–       Trastornos disociativos.
–       Trastornos somatoformes (hipocondriasis y somatización).

Este tipo de pacientes es posible que experimenten distrés o se vean sobrepasados por lo que puede emerger en la experiencia de meditación. Aunque por otra parte tenemos a personas con graves trastornos de personalidad que refieren haber experimentado alivio de su sintomatología mediante el Mindfulness, como cuando se aplica para pacientes con Trastorno límite de la personalidad la Terapia Dialéctico-Comportamental de Marsha Lineham. Quizás lo adecuado sea aplicar estas técnicas con una adecuada supervisión psicológica y/o psiquiátrica y dentro de un programa de tratamiento más amplio que la mera aplicación de técnicas de meditación.

La meditación está ligada a un concepto religioso oriental, extraño al mundo occidental.

La meditación se está aplicando en un contexto de psicoterapia que es occidental, cuando la meditación tipo Mindfulness surge en una cultura oriental con una finalidad distinta a la de un tratamiento de psicoterapia. La meditación oriental tiene como finalidad principal el alcanzar la iluminación y no el alivio de problemas psicológicos. Ante esto nos surge la pregunta de hasta qué punto se puede trasplantar un método de una cultura a otra. Por otra parte nos encontramos con duras críticas desde escuelas psicoterapéuticas occidentales, como el psicoanálisis, que considera que la meditación principalmente lleva a estados regresivos preedípicos, por lo que nos dirige a encontrarnos con residuos narcisistas que convendría trabajar en el ámbito de la psicoterapia (Epstein, 1988).

Aún resulta más duro en sus afirmaciones John Rowan (1996, p.119) cuando dice:

 “Originalmente, la meditación formaba parte de un modelo único de individual de desarrollo. En la actualidad, sin embargo, se la ha aislado de su contexto original y se ofrece como un producto más de consumo, como si fuera una especie de panacea universal, irrisoriamente barata y carente de efectos secundarios. Tal vez quienes utilicen de ese modo la meditación consigan aumentar su tranquilidad, su alegría e incluso su eficacia pero lo cierto es que difícilmente alcanzarán la sabiduría. También es posible, por otra parte, que estemos tratando de disfrazar de espiritualidad la introversión esquizoide, la megalomanía, la vanidad y la dependencia.”

¿Estaremos los occidentales pervirtiendo la práctica de la meditación al servicio de nuestros deseos egoístas? ¿Los practicantes budistas occidentales, realmente practican budismo?

En vista del boom que hay con la práctica de diferentes técnicas de meditación y específicamente con la práctica del Mindfulness y la avalancha de publicaciones mostrándonos sus bondades podemos preguntarnos:¿Por qué se habla tan poco de estas experiencias negativas o de las complicaciones que puede generar la meditación? ¿Hay personas que han de ser evaluadas previamente antes de iniciar estas prácticas? ¿O se generan los efectos adversos por la aplicación, a la ligera, de técnicas de contextos culturales diferentes al nuestro?

En este texto nos planteamos estas cuestiones con el objetivo de que nuestra práctica psicopatológica tenga en cuenta estas posibilidades, para diagnosticarlas, tratarlas y prevenirlas adecuadamente; estableciéndose un adecuado diagnóstico diferencial  con las experiencias de tipo espiritual, que más bien están relacionadas con el sistema de creencias y cultura del sujeto que las vive, que con auténticas alteraciones psiquiátricas. De hecho, en el DSM V ya aparece una categoría que se llama “problema religioso o espiritual” que se ha de diferenciar de los diferentes trastornos mentales.

Islandia despenaliza los actos de blasfemia

El Parlamento de Islandia abolió el viernes contra las leyes de blasfemia en el país, a pesar de la fuerte oposición de los líderes de las diferentes religiones cristianas.

leyes sobre la blasfemia existían en Islandia desde 1940
las leyes sobre la blasfemia existían en Islandia desde 1940
Foto: AFP

El proyecto de ley fue presentado por el Partido Pirata, que hace campaña por la libertad de información, justo después del ataque a la revista francesa en París, durante unos seis meses. Formado en Suecia en 2006, el partido se ha convertido en la actualidad en más de 60 países y en Islandia tiene una de sus ramas más exitosas, con tres parlamentarios y el apoyo del 32,4%, lo que hace que sea el partido más popular en el país .

El texto de la nueva ley dice que es “esencial en una sociedad libre que el público pueda expresarse sin temor a ser castigado.”

Actualmente, el 80% de los aproximadamente 330.000 islandeses dicen que son miembros de la Iglesia Luterana, con un 5% de ser parte de otras denominaciones cristianas y otro 5% como fiel de Asatru, una religión nórdica tradicional.

Las leyes sobre la blasfemia estaban en vigor desde 1940, y cualquier persona encontrada culpable de estos crímenes podrían recibir de una multa de hasta tres meses de prisión.

Pero la Iglesia católica de Islandia y la Iglesia Pentecostal se opusieron a la medida.

“Si la libertad de expresión significa que la religiosidad de una persona de fe puede ser menospreciada, entonces la libertad personal de los individuos y grupos es frágil”, comentó un portavoz de la Iglesia Católica.

De acuerdo con la Asociación Islandesa de Ética Humanista, la nueva ley ofrece garantías de que las personas pueden ser procesadas por delitos del odio, en caso de ofender a los sentimientos religiosos.

El 0.0% de los islandeses de hasta 25 años creen que Dios creó el mundo…

  • CADA VEZ SON MENOS LOS ISLANDESES SE IDENTIFICAN COMO CRISTIANOS Mientras que la encuesta encontró un 61,1% de los islandeses dicen que creen en Dios, el porcentaje es significativamente menor en los grupos de edad más jóvenes que los grupos de mayor edad, lo que indica una secularización continuado de la sociedad islandesa. Foto / VAB.

  • CADA VEZ SON MENOS LOS ISLANDESES SE IDENTIFICAN COMO CRISTIANOS Mientras que la encuesta encontró un 61,1% de los islandeses dicen que creen en Dios, el porcentaje es significativamente menor en los grupos de edad más jóvenes que los grupos de mayor edad, lo que indica una secularización continuado de la sociedad islandesa. Foto / VAB.

  • CADA VEZ SON MENOS LOS ISLANDESES SE IDENTIFICAN COMO CRISTIANOS Mientras que la encuesta encontró un 61,1% de los islandeses dicen que creen en Dios, el porcentaje es significativamente menor en los grupos de edad más jóvenes que los grupos de mayor edad, lo que indica una secularización continuado de la sociedad islandesa. Foto / VAB.

Islandia parece estar en camino de convertirse en una nación aún más secular, según un nuevo sondeo. Menos de la mitad de los islandeses dicen que son religiosos y más del 40% de los islandeses jóvenes se identifican como ateo. Cabe destacar que la encuesta no logró encontrar islandeses jóvenes que aceptan la historia de la creación de la Biblia. 93,9% de los islandeses menores de 25 años cree que el mundo fue creado en el Big Bang, el 6,1% o bien no tenía una opinión o pensamiento que había venido a la existencia a través de algún otro medio y el 0,0% cree que había sido creado por Dios.

Leer más:  ¿Por qué la antigua religión sumeria Zuism convertido en la religión de más rápido crecimiento en Islandia?

La encuesta , que fue realizada por la firma de encuestas Maskína en nombre de Siðmennt, el islandés Ético Humanist Association , una asociación de ateos islandeses, se encontró que el 46,4% de los islandeses se identifican como religiosos, que es la cifra más baja hasta la fecha.

Las personas más jóvenes y los habitantes de Reikiavik son menos religiosos
Las personas mayores son mucho más propensos a profesar creencias religiosas e identificar como cristianos que los que son más jóvenes. 80,6% de los mayores de 55 años identificado como cristiano y sólo el 11,8% dijo que eran ateos. Al mismo tiempo, el 40,5% de las personas que se encontraban 25 años o menos decía que eran ateos, y sólo el 42% dijeron que eran cristianos. Creencias cristianas tradicionales también parecen más común fuera de Reykjavik, donde 77-90% de las personas identificadas como cristiano y 7,1-18 eran ateos, en comparación con el 56,2% de las personas en Reikiavik que se identificaron como cristianos y el 31,4% como ateo.

0.0% de las personas menores de 25 años cree que Dios creó el mundo
La encuesta encontró una diferencia aún más dramática entre las diferentes generaciones, cuando se realizó la palpación como la gente cree que el mundo había sido creado. De los menores de 25 93,9% dijo que el mundo había sido creado en el big bang y el 0,0% cree que Dios había creado el mundo. 77,7% de las personas entre 25 y 44 años de edad cree que el mundo había sido creado en el big bang y el 10,1% cree que Dios había creado el mundo. En todos menos en la categoría de mayor edad la mayoría aceptó la teoría de la gran explosión. Sólo el 46,1% de los mayores de 55 creído en el Big Bang, y casi una cuarta, el 24,5% cree que Dios había creado el mundo.

La gente en la categoría más antigua eran también más seguro acerca de los orígenes de la existencia, ya que el 16,6% de los mayores de 55 años diciendo que o bien no saben o no tenía opinión sobre el origen del mundo.

Leer más:  Evangelio de la bondad de Cristo triunfa sobre la “libertad religiosa”: La Iglesia Luterana de Islandia para realizar matrimonios del mismo sexo

El creciente apoyo para la separación de Iglesia y Estado
La encuesta también encontró un porcentaje cada vez mayor de los islandeses apoyan la plena separación de iglesia y estado. Fuera de los que expresaron una opinión sobre el tema el 72% apoyó la separación completa de la iglesia y el estado y el 28% se opone a la separación de iglesia y estado. Actualmente la Constitución de Islandia estipula que la iglesia del estado de Islandia es el islandés Iglesia Evangélica Luterana.

Terminología Asatru (Escandinava)

idioma vikingo guerrera

Ausa Vatni

Ritual religioso por el que se le da nombre a un recién nacido y se invoca para él la protección del dios Thor.

Blót

Sacrificio ritual que ofrecían los germanos a sus dioses nórdicos.

Drakkar (o LangSkip)

Barco de guerra vikingo. Conocido por este nombre debido a la forma de dragón de sus mascarones de proa.

Drápa

Poesía de alabanza cantada por los escaldos o Skaldir a sus anfitriones.

Danegeld

Impuesto pagado por diferentes reinos para evitar la guerra con los vikingos.

Doegr

Nombre con el que se conoce a cada una de las dos partes en las que los vikingos dividían un día.

vikingos barco

Fimbulvetr

En la mitología nórdica es el invierno de los inviernos, en el que perecerán todos los mortales y que precederá a la llegada del Ragnarök.

Frelsisol

Fiesta en la que un esclavo celebraba su libertad.

Fyrd

Milicia local. Tropas no profesionales que se encargaban de la defensa de los condados frentes a los asaltos vikingos.

Futhark

Alfabeto rúnico usado por los germanos a partir del siglo I d.c.

Glima

Especie de lucha libre que practicaban los vikingos.

Hamingja

Ángel guardián que acompañaba a una persona y decidía su suerte y su felicidad. También puede significar felicidad o protección de los dioses en general.

idioma vikingo tierrra
Hávamál

Libro de la sabiduría atribuido dedicado principalmente a Odín.

Heitstrenging

Ritual vikingo de juramento solemne que implicaba un castigo si no se cumplían los votos jurados.

Hird

Comitiva personal, compañeros de armas o séquito que acompañaba a la reina y a otros miembros poderosos de los clanes vikingos.

Hnefatafl (o hneftafi)

Juego de mesa vikingo similar al ajedrez.

Húsfreya

Señora de la casa que administraba los bienes y las tierras cuando su marido estaba en una expedición comercial o de saqueo.

Jarl

Dentro de la sociedad vikinga, los jarls era hombres libres, ricos y propietarios de sus tierras.

idioma vikingo guerreros

Jólaöl

Cerveza con especias elaborada especialmente para la celebración del Jól Blót.

Jól Blót

Fiesta del solsticio de invierno que marcaba la llegada del año nuevo.

Jolegeiti

Jóvenes disfrazados de cabras que realizaban travesuras durante la celebración del Blót de Jól.

Knar

Barco mercante vikingo.

Knattleikr

Juego con palos y una pelota de cuero.

Laeknir

Curandera.

idioma vikingo paisajes

Langskip (o Drakkar)

Tipo de embarcación de guerra veloz y de poco calado que utilizaban los vikingos durante sus saqueos e incursiones.

Leysingi

Esclavo que había comprado su libertad convirtiéndose de nuevo en un hombre libre.

Miklagard

Nombre con el que los vikingos se referían a la ciudad de Constantinopla.

Mjöd

Hidromiel o bebida de miel fermentada.

Muerto sobre paja

Forma en la que los vikingos se referían a todos aquellos guerreros que morían de viejos en lugar de en el campo de batalla.

Naustr

Astillero donde los artesanos construían, equipaban o reparaban las embarcaciones vikingas.

Odalsbondi

Propietario de tierras con carácter hereditario.

idioma vikingo  barco

Ragnarök

En la mitología nórdica, el Ragnarök es la batalla del fin del mundo que enfrentará a los Aesir, liderados por Odín, contra los Jotuns, liderados por Loki.

Seidr

Hechizo, conjuro o palabra usada para nombrar cierto tipo de hechizos realizados por las Seidkona o por las Völvas.

Seidkona

Hechicera o bruja.

Sirgblot

Fiesta para celebrar la llegada de la primavera.

Skjaldborg

Formación defensiva conocida como muro de escudos que consistía en formar una barrera defensiva con varios escudos superpuestos.

Skjaldmö

Mujeres guerreras.

idioma vikingo paisaje

Skali

Casa alargada de una sola dependencia considerada el edificio principal de las granjas donde se desarrollaba la mayor parte de la vida cotidiana.

Skreid

Tira de carne o pescado seco.

Smidir

Artesano encargado de la reparación de armaduras, barcos, casas y otros menesteres relacionados con su oficio.

Snekkar

Barco de guerra vikingo.

Thing

Asamblea local de los hombres libres y tribunal de justicia.

vikingo idioma libres

Thralls

Esclavos, normalmente capturados durante las expediciones de saqueo, dedicados a las tareas más pesadas de la granja.

Thulir

Recitadores anónimos y errantes de poemas y hechos heroicos vikingos que con el paso del tiempo fueron sustituidos por los Skaldir (o escaldos).

Valhalla

Según la mitología nórdica, el Valhalla era el palacio de Odín en Asgard, donde todos los guerreros caídos en combate eran llevados por las valkirias.

Vetrarblot

Celebración del solsticio de verano dedicada al dios Balder.

Ymir

Según la mitología nórdica, Ymir fue el primer gigante y con su cuerpo Odín creo el mundo.

vikingo barco idioma

La influencia de los vikingos en la cultura moderna es decisiva, desde sus avances en ingeniería naval con los distintos tipos de embarcaciones, destinadas para la carga, la guerra o el transporte. Su gran sentido de la orientación y conocimientos en navegación les permitieron trazar los mapas más cercanos a la realidad que ha visto la humanidad sin ningún tipo de aparato de geolocalización y mantener ataques relámpago con una precisión nunca antes vista.

George Gurdjieff

G. I. Gurdjieff
G. I. Gurdjieff

George Gurdjieff fue un maestro místico, escritor y compositor armenio, quien se autodenominaba como un simple Maestro de Danzas. Desde el Odinismo, donde tratamos de recuperar la antigua tradición, sin importar las etiquetas que frecuentemente atan a las cosas del mundo, presentamos a este pensador;  a bien seguro George Gurdjieff se hubiera identificado con ciertos aspectos de nuestra religión, de la misma manera que nosotros nos identificamos con algunas de estas 82 duras perlas que el maestro dedicó a su hija; bien leídas, constituyen un manual para desprogramarse y vivir libremente, con una responsabilidad que se debe sólo al propio espíritu.

Si os dais cuenta es un desarrollo de las nueve noble virtudes, pero mucho mas detallado y personalizado.

1. Fija tu atención en ti mismo; sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.
2. Termina siempre lo que comenzaste.
3. Haz lo que estás haciendo lo mejor posible.
4. No te encadenes a nada que a la larga te destruya.
5. Desarrolla tu generosidad sin testigos.
6. Trata a  cada persona como si fuera un pariente cercano.
7. Ordena lo que has desordenado.
8. Aprende a recibir; agradece cada don.
9. Cesa de autodefinirte.
10. No mientas ni robes; si lo haces, te mientes y robas a ti mismo.
11. Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente.
12. No desees ser imitado.
13. Haz planes de trabajo y cúmplelos.
14. No ocupes demasiado espacio.
15. No hagas ruidos ni gestos innecesarios.
16. Si no la tienes, imita la fe.
17. No te dejes impresionar por personalidades fuertes.
18. No te apropies de nada ni de nadie.
19. Reparte equitativamente.
20. No seduzcas.
21. Come y duerme lo estrictamente necesario.
22. No hables de tus problemas personales.
23. No emitas juicios ni críticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.
24. No establezcas amistades inútiles.
25. No sigas modas.
26. No te vendas.
27. Respeta los contratos que has firmado.
28. Sé puntual.
29. No envidies los bienes o los éxitos del prójimo.
30. Habla sólo lo necesario.
31. No pienses en los beneficios que te va a procurar tu obra.
32. Nunca amenaces.
33. Realiza tus promesas.
34. En una discusión, ponte en el lugar del otro.
35. Admite que alguien te supere.
36. No elimines, sino transforma.
37. Vence tus miedos; cada uno de ellos es un deseo que se camufla.
38. Ayuda al otro a ayudarse a sí mismo.
39. Vence tus antipatías y acércate a las personas que deseas rechazar.
40. No actúes por reacción a lo que digan, bueno o malo, de ti.
41.  Transforma tu orgullo en dignidad.
42.  Transforma tu cólera en creatividad.
43.  Transforma tu avaricia en respeto por la belleza.
44.  Transforma tu envidia en admiración por los valores del otro.
45.  Transforma tu odio en caridad.
46. No te alabes ni te insultes.
47. Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera.
48. No te quejes.
49. Desarrolla tu imaginación.
50. No des órdenes sólo por el placer de ser obedecido.
51. Paga los servicios que te dan.
52. No hagas propaganda de tus obras o ideas.
53. No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatía, complicidad.
54. No trates de distinguirte por tu apariencia.
55. Nunca contradigas, sólo calla.
56. No contraigas deudas; adquiere y paga en seguida.
57. Si ofendes a alguien, pídele perdón.
58. Si lo has ofendido públicamente, excúsate en público.
59. Si te das cuenta de que has dicho algo erróneo, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos.
60. No defiendas tus ideas antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció.
61. No conserves objetos inútiles.
62. No te adornes con ideas ajenas.
63. No te fotografíes junto a personajes famosos.
64. No rindas cuentas a nadie; sé tu propio juez.
65. Nunca te definas por lo que posees.
66. Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.
67. Acepta que  nada es tuyo.
68. Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di sólo sus cualidades.
69. Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal, considéralo tu maestro.
70. No mires con disimulo; mira fijamente.
71. No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado que les impida invadir toda tu vida.
72. En el lugar en el que habites, consagra  siempre un sitio a lo sagrado.
73. Cuando realices un servicio, no resaltes tus esfuerzos.
74. Si decides trabajar para los otros, hazlo con placer.
75. Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz.
76. No trates de ser todo para tu pareja; admite que busque en otros lo que tú no puedes darle.
77. Cuando alguien tenga su público, no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia.
78. Vive de un dinero ganado por ti mismo.
79. No te jactes de aventuras amorosas.
80. No te vanaglories de tus debilidades.
81. Nunca visites a alguien sólo por llenar tu tiempo.
82. Obtén para repartir.

El hecho chamánico.

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-Desde la llamada hasta la función social del chamán.
-Las formas de una posible experiencia de actuación de lo numinoso: elección, despedazamiento y renacimiento del candidato.
-Transformación de lo numinoso a partir del estado de conciencia chamánico
 

La religión –tal como la conocemos en nuestros días o revestida con el aspecto que presenta entre los pueblos y civilizaciones que han experimentado un desarrollo de lo institucionalizado-religioso a lo largo de los tiempos históricos- no es el único medio de expresar las manifestaciones de lo Sagrado, ni tampoco la única alternativa que haga posible reaccionar frente a las energías misteriosas de lo Numinoso-primordial, cuando éstas se manifiestan.

Entre las modalidades o formas que los seres humanos han desarrollado con ese fin, es decir, habilitándose para reaccionar ante las manifestaciones muchas veces extrañas y hostiles que acarrea la división del continuum espacio-temporal en dos fracciones – lo sagrado y lo profano- el chamanismo resulta ser, quizá, una de las más antiguas y también una de las más originales, pues, según apunta la psicóloga Jean Houston, a pesar de los milenios que llevan desarrollándose las actividades, rituales y prácticas

chamánicas y de la extensión de ellas a casi todas las culturas antiguas y modernas, el chamanismo siempre ha sido y continúa siendo hoy, allí donde todavía se conserva, una forma posible de vivir experiencias religiosas sin pasar por las estructuras impuestas de una iglesia o de una doctrina. No la única, desde luego, pero si una de las más importantes.

La tradición chamánica de la mayoría de los pueblos antiguos y modernos de los que tenemos noticia, recoge algo que casi podría ser considerado como uno de esos universales con los que se fundamenta la propia experiencia humana: la existencia, en el principio de los tiempos, de un mundo absolutamente distinto al que hoy nos toca vivir. Un mundo en el que siempre se gozaba de paz, felicidad y armonía con el universo. Un mundo en el que no existía la muerte ni la enfermedad y del que se hallaban excluidas todas las desgracias. Un mundo en el cual la comunicación directa e inmediata con los dioses estaba asegurada y derramaba calma y sosiego sin límites sobre los seres humanos.

Pero ese mundo se perdió. O mejor dicho, se transformó completamente a raíz de una especie de cataclismo o conmoción general de la que han guardado memoria todas las tradiciones. Interrumpida la comunicación con los dioses, la oscuridad y la muerte se enseñorearon de la existencia humana. Desaparecido por completo ese mundo ideal del principio, el cosmos quedó fragmentado o separado en tres niveles: el mundo inferior o reino de los muertos, el plano intermedio que corresponde a nuestro mundo cotidiano y el ámbito superior, morada de los dioses y de cierto tipo de entidades espirituales que no siempre resultan ser benignas o estar bien dispuestas hacia los seres humanos. Sólo el chamán –después de una larga, metódica y compleja preparación- puede atravesar las barreras que separan estos mundos tan dispares y, sobre todo, sólo él es capaz de regresar a nuestro mundo con éxito, tras haber realizado en los reinos del Más Allá diversos tipos de misiones y tareas impuestas por su oficio.

El chamán es por tanto, además de algunas otras cosas, un mediador entre nuestro mundo y los mundos superior e inferior, en los que moran las divinidades, los demonios, ciertas entidades de naturaleza poco conocida y, desde luego, también las almas de los muertos y los espíritus desencarnados. Muy probablemente es desde esos mundos de donde provienen las manifestaciones de lo Numinoso-primordial que los chamanes deben controlar mediante sus técnicas. Y el desempeñar con acierto ese papel fundamental determina no sólo la tranquilidad del grupo humano que tiene depositada su confianza en dicho especialista, sino también la integridad y la salud psíquica del propio chamán.

En la inevitable confrontación que, tarde o temprano, termina por surgir durante la convivencia de los seres humanos con todas las manifestaciones de tipo sobrenatural o extraordinario que pueden producirse, destacan sin duda las relativas a lo numinoso. Tal como hemos visto, los especialistas de lo Sagrado-institucionalizado pueden hacerles frente mediante el concurso de un aparato ritual complejo. De lo que se trata ahora es de comprobar que esos otros especialistas que son los chamanes, aun no siéndolo exclusivamente desde el punto de vista religioso, ya que el chamanismo es un fenómeno que abarca un campo más amplio, si poseen en efecto un sistema propio de control y canalización de lo numinoso perfectamente adecuado para las circunstancias por las que atraviesan en sus funciones específicas.

Si hemos de hacer caso a Eliade, el chamán es sobre todo un especialista particularmente acreditado en el viaje extático –dentro de cuyo campo de acción se cuentan, entre otras funciones, tanto el vuelo mágico como la magische Flucht o huida mágica sobre los que hablaré en los próximos epígrafes- y también en las relaciones con el mundo de los espíritus y de los dioses. No es por tanto un sacerdote ni un hechicero en sentido estricto, aun cuando pueda desempeñar tales funciones en determinadas circunstancias.

Por las mismas razones, tampoco los hechiceros y sacerdotes al uso pueden considerarse incluidos dentro del rango de los chamanes, si bien pueden coincidir a veces en esos desempeños o en el tratamiento y control de sus consecuencias. Estamos hablando, por tanto, de especialistas en el manejo de lo Sagrado en varios de sus aspectos y en algunas ocasiones, testigos de las manifestaciones de lo numinoso, a las cuales pueden canalizar y adecuar a los límites humanos, pero en cualquier caso, diferentes a los que nos encontramos en el ámbito de lo religioso-institucionalizado. Tales diferencias atañen tanto al señalamiento o sistema establecido para escoger a los futuros chamanes, como a la formación técnica y espiritual que éstos recibirán durante su aprendizaje.

En primer lugar, el hecho de que alguien, en un momento dado de su vida, quiera ser chamán o dedicarse a ese menester, se encuentra según creo mucho más vinculado a la actuación de lo numinoso de lo que suele ocurrir cuando hablamos de un sacerdote o de un hechicero en idéntica circunstancia. En numerosos ejemplos que podemos observar recogidos en la literatura especializada 73, es posible poner de relieve un rasgo relacionado con la elección de los chamanes, que difícilmente aparece en las promociones de los otros especialistas: esto es, la resistencia a veces encarnizada del candidato a recibir esa investidura. La confrontación que entonces se plantea entre la divinidad y el individuo que no acepta tal encomienda, suele presentar un desenlace dramático que demuestra con una gran claridad el carácter invasivo y tremendo de lo numinoso, que se proyecta hacia el ámbito humano de una manera brutal ante la que difícilmente cabe la opción de resistirse.

En segundo lugar, la actuación de lo numinoso sobre el individuo escogido para ser chamán, supone por un lado, la completa aniquilación simbólica de su estructura corporal y anímica –el candidato sufre la experiencia de ser despedazado por los dioses o por los demonios, lo que demuestra precisamente en dicha ambivalencia el auténtico rostro de lo numinoso- y por otro, su posterior recomposición cuando esas potencias sobrenaturales le proporcionan órganos y miembros nuevos –incluyendo a veces la carne que recubre sus huesos de tal manera que el individuo que surge al final del proceso, no sólo está señalado por lo numinoso o por lo sagrado en su caso, sino que es un individuo nuevo y renacido o vuelto a crear por las potencias sobrenaturales.

Estos dos son los rasgos que distinguen netamente al chamán de los demás especialistas de lo sagrado-institucionalizado, y que, al mismo tiempo, le acerca más que a ellos a esa fuente de la que parte lo Numinoso-primordial en sus proyecciones hacia el ámbito humano. Así, tanto en sus desempeños como en su especialización, el chamán se halla más próximo a lo Numinoso primordial que cualesquiera otros especialistas semejantes o más evolucionados de lo Sagrado o de lo Sagrado-institucionalizado, pero no por razón de un mayor primitivismo de su práctica, sino precisamente, debido al origen y a la modalidad de su investidura.

Otro aspecto que define la singularidad del hecho chamánico es la aparición en sus practicantes de los denominados estados alterados de conciencia o estado de conciencia chamánica (ECC) mediante los cuales será posible una mejor interrelación con lo numinoso, una adecuación más afinada ante la presencia de esas fuerzas extrañas, innombrables y peligrosas frente a las cuales el chamán deberá actuar innumerables veces a lo largo de su vida como especialista. Es quizá culminando tales estados de conciencia cuando el chamán representa verdaderamente la posición más auténtica de lo humano en relación con lo numinoso. Ante la extrañeza y lo ajeno que supone esa fuerza terrible que actúa sobre el universo de los hombres, el practicante chamán no aparece desnudo ni desprovisto de cualquier posibilidad de resistencia, sino que él mismo, mediante su práctica, se eleva, por decirlo así, hasta un nivel simbólico-cognitivo equivalente a dicha fuerza primordial o, cuando menos, se coloca en un estado corporal y mental –pues el estado alterado de conciencia afecta a los dos planos de la existencia- que mantiene un cierto grado de independencia sensorial y al mismo tiempo, de capacidad para actuar a niveles mucho más sutiles y finos que aquellas que sería posible alcanzar con una sensibilidad normalizada.

Tal posibilidad de actuación llevando a cabo una conexión entre poderes de rango semejante, produce asimismo modificaciones sobre lo numinoso, igual que ocurre en el plano de acción de lo religioso. El paso desde lo numinoso hacia lo Sagrado es por tanto consecuencia de un proceso cultural que puede manifestarse, al menos, en esas dos formas singulares –lo religioso y lo chamánico- sin que ello implique la satisfacción de ninguna necesidad de comparación ni de competición entre dichas formas. Cada una de ellas se expresa a su modo y en sus condiciones históricas o en su continuum espaciotemporal concreto.

Este hecho de transformación o de adecuación de un poder de características tan absolutamente extrañas como lo numinoso-primordial mediante la actuación del chamán transportado hasta un estado especial de conciencia, será posible tan solo en determinadas circunstancias y cuando el practicante reúna ciertas condiciones. En ningún caso, ni el chamán ni los que puedan demandar sus servicios, pretenderán que esa modificación sea permanente, ni mucho menos querrá obtener un beneficio o conseguir un comportamiento favorable de tales fuerzas sin proporcionar algo a cambio.

El do ut des sería en este instante crucial una norma necesaria para que se desarrolle una relación biunívoca equilibrada entre los humanos y lo numinoso ya devenido en Sagrado a través, precisamente, de dicha relación.

La posibilidad de establecer un equilibrio respecto a la actuación de lo numinoso en el ámbito humano, implica ya el comienzo de la transformación de aquello a lo que hemos denominado Absolutamente otro en algo más accesible a los métodos de análisis y más fácil de abordar por los procesos mediante los cuales se establece una imagen coherente del mundo, una cosmovisión o, simplemente, una manera de estar en el seno de una estructura social determinada. El chamán suele participar en la resolución de problemas comunes a la mayoría de los seres humanos, como los relativos a la salud del cuerpo y del espíritu, o aquellos otros más directamente relacionados con los sistemas de creencias característicos de cada grupo social. Debemos considerar que la acción directa de lo numinoso va a condicionar en ciertos casos las respuestas que los grupos humanos tratan de dar a sus planteamientos trascendentales y que es en el desarrollo de dichos procesos cuando el chamán interviene como un agente especializado en establecer contactos con aquellas fuerzas y en controlar sus manifestaciones.

El chamán representa una realidad alternativa y también una convicción que aparece íntimamente vinculada con ella: la de que es posible acceder a una conciencia ampliada de la realidad que nos envuelve. Dentro de las posibilidades que proporciona dicha conciencia ampliada se cuentan las que permiten actuar en el terreno de lo numinoso primordial con una cierta seguridad y con la desenvoltura proporcionada por la posesión y el dominio de un conjunto complejo de técnicas y de procedimientos. Porque el chamán puede restituir un poder perdido con la misma facilidad que es capaz de recuperar un alma extraviada en los procelosos territorios del Más Allá, arrancándoselos, en ambos casos, a las potencias hostiles que residen en esos ámbitos.

Tal como afirma Michael Harner, el especialista recupera ese poder sustraído por lo numinoso o por alguna entidad maligna, y lo restituye a este mundo nuestro, para reforzar mediante él la salud, el bienestar o simplemente las ocupaciones de la vida cotidiana de sus pacientes. No se trata tanto de curar una enfermedad concreta y puntual, como de contribuir al refuerzo y salvaguardia del sistema de salud en su conjunto. Y esa actuación general es la que confiere a la práctica chamánica su auténtico sentido como alternativa prevista para satisfacer una necesidad compartida por todos los seres humanos: la de poseer respuestas coherentes frente a las incertidumbres que plantea la actuación en el universo cultural de lo numinoso-primordial o de lo Sagrado que de allí deriva. Todo esto parece concernir de una manera importante a algo que, en última instancia, resulta esencial para el espíritu humano de todos los tiempos y que, por otra parte, puede aflorar también mediante el recurso a disciplinas y técnicas como las  que se ponen en práctica en la psicología o en la clínica modernas.

El chamán puede desplazarse por los tres niveles que forman su cosmología –el superior, el intermedio y el inferior- a través del Árbol o Eje del Mundo. Utiliza así un camino que en el principio de los tiempos era de uso común para todos los seres humanos, pero que resultó dañado y se perdió como consecuencia de un acto cometido por alguna criatura poco cuidadosa o por los propios hombres que no tuvieron en cuenta dos de las propiedades fundamentales del universo: equilibrio y fragilidad. Ambas resultaron profundamente alteradas a raíz de aquellos sucesos ocurridos en el comienzo del tiempo cósmico.

El ser humano, tal como lo conocemos hoy, surge, precisamente, a partir de esa ruptura y, tal vez, como una consecuencia de ella. Aquello que se le enfrenta y opone, eso a lo que denominamos numinoso-primordial y Sagrado, estaba ya presente antes del tiempo. El chamán en su campo –como el sacerdote o el hechicero dentro de los suyos- tratan de dominar las técnicas que permitan sostener tal enfrentamiento. Para ello, como dice Eliade, necesita conocer lo mejor y más directamente posible los cielos, los infiernos y todas las criaturas, entidades y habitantes que en ellos moran.

Auroras Boreales, el aliento de Odín.

LATITUD 61° 8′ 27.74″ N y LONGITUD 45° 30′ 31.26″ O

Según los vikingos, las auroras boreales eran el ‘aliento’ de Odín, dios de la sabiduría, la guerra y la muerte y que indicaban a los valerosos guerreros el camino al Valhalla. Para los inuit, aquellas formas de color verde que surcaban los cielos eran grandes serpientes en busca de alguna estrella. Realmente las auroras boreales poco tienen de mitología y mucho de efecto solar.

Este fenómeno se produce cuando una expulsión de masa solar, lanzada desde 150 millones de kilómetros de distancia impacta contra la atmósfera magnética terrestre. Cuando esta masa solar choca contra la esfera protectora de la Tierra estas radiaciones o vientos solares van desplazándose a lo largo de dicha esfera. La energía almacenada se dispara repentinamente en forma de radiaciones electromagnéticas conformando el efecto visual que podemos ver.

Las partículas de masa solar expulsada por el sol viajan a una velocidad cercana a los 1.000 km/h. Poco a poco, las partículas van impactando en la Tierra de diversas formas y colores según el punto del planeta en el que te encuentres. Durante la noche en la que estuve en Qassiarsuk, la aurora boreal formaba un arco aislado muy alargado que iba extendiéndose en el horizonte, en dirección este-oeste. El alto nivel de oxígeno que hay en esta zona es responsable de los dos colores primarios que pueden divisarse en las auroras, el verde y el amarillo.

Cuando se acerca la medianoche, el arco comenzó a brillar aún más y a formar un extraño vals de ondas y rizos de color verde fosforescente. De repente el cielo comenzó a llenarse de rayos de luz que vibraban y se movían de forma uniforme en el horizonte, sobre el fiordo de Qaoqqut. Su actividad duró poco más de media hora, en el que el único sonido que podía oír era el de la voz deLisa Gerrard y Pieter Burke interpretando el tema The Circulation of Shadows,a través de los cascos que llevaba.

Odín guía a los dioses y a los hombres

Cuando se aproximó la llegada del alba, toda aquella actividad apabullante pareció calmarse y tan sólo algunas pequeñas zonas del cielo aparecieron de color verde brillante hasta que llegó la mañana. En plena oscuridad, en aquella soledad, en aquel paraje perdido en el que lo único que podía sentir era el viento ártico enviado por Aunra, la diosa del viento polar, golpeando mi rostro, únicamente podía divisar la más absoluta oscuridad coronada por un brillante halo verde que bordeaba las altas paredes de los fiordos del sur de Groenlandia.

Cuentan las crónicas vikingas, que en el final de los tiempos Odín guiaría a los dioses y a los hombres bajo un manto de auroras boreales contra las fuerzas del caos en la batalla por el fin del mundo, mientras que para los dioses inuitlas auroras boreales eran el llanto de Saranik, la diosa del sol cuyas lágrimas eran esparcidas por Sila, divinidad del aire, a la que se considera la esencia de la vida, la deidad que sustenta el mundo y lo mantiene en su lucha contraNuna, la divinidad de la Tierra y la diosa encargada de proteger a todo aquello que vivía bajo su escudo protector.

Ya tuvieran razón los vikingos con sus creencias por Odín y el Valhalla o los inuit y sus creencias por las diosas Saranik, Sila o Nuna, lo cierto es que para mi, en aquella noche iluminada no me cabía la menor duda de que aquel efecto de color verde bien podía ser el aliento de Odín señalando el camino al Valhalla…

Loki como interruptor vital

fe8a5b924e6361145b46d863b5433922La acción más controvertida de Loki es su participación en la muerte de Balder, el más amado de los dioses. La muerte de Balder no sólo priva a Midgard de la luz y la bondad, causa en los dioses y los nueve mundos el mayor momento de dolor y pena nunca acontecido y empuja al universo un poco más a la destrucción. ¿Por qué Loki lo hace?

Aunque es bien conocido el mito de la muerte de Balder, el grado de responsabilidad de Loki por su asesinato no es tan aparentemente sencilla como podemos ver en un primer momento. En el mito, Höðr, el hermano ciego de Balder, es guiado por Loki para lanzar un dardo de muérdago magia que mata a Balder, más tarde, cuando los dioses tratan de negociar con Hel la liberación de Balder del mundo subterráneo, una vieja giganta, que por lo general se supone que es Loki disfrazado, es el obstáculo para traerlo de vuelta al mundo luminoso.

Balder permanece en el reino de la muerte, y después de Ragnarök, como heredero de Odin, se convierte en el nuevo señor de los Ases en la Tierra renacida.

Muchas mitologías tienen un dios muerto en ellos; el verdadero problema con la historia Balder es que él no consigue resucitar en la primavera siguiente. Así que, aunque es a menudo representado como un dios agrícola o solar, en él no encajan ninguna de estas funciones, ya que carece de un ciclo anual de la muerte y el renacimiento. En lugar de eso, la muerte de Balder ha de ser vista como un mito de iniciación, un auto-sacrificio de tipo chamánico para ganar la penetración y el conocimiento, al mismo nivel que cuando Odin se sacrifica en el árbol del mundo para ganar las runas. Era común en esos días, para los germanos, que el hijo de un jefe tuviera que probarse a sí mismo a través de los rituales de paso a la edad adulta, a menudo incluyendo una muerte simbólica. A la larga, Balder no pierde ni fuerza ni decisión por su permanencia en el reino de Hel; por el contrario, está dispuesto a intercambiar su inocencia por el conocimiento y vuelve a aparecer después de Ragnarök como una figura mucho más poderosa y majestuosa, el nuevo gobernante de Asgard. Tal vez Loki le hizo un favor al instigar su muerte. La muerte de Balder fue en realidad una muerte iniciática, necesaria para su posterior desarrollo.

Es necesario aquí para hablar de Ragnarök. La visión nórdica del mundo es una sucesión infinita de ciclos de crecimiento, hecho que no siempre se entiende cuando se habla del “fin del mundo”. Es comprensible, aunque lamentable, que el concepto de Ragnarök se ha confundido con ciertas ideas cristianas sobre el Armagedón. No hay fuerzas absolutas del bien y el mal en la cosmogonía nórdica (a excepción de los creados por los híbridos cristianos), y Loki nada tiene que ver con Satanás. Ragnarök es el final de una etapa, la destrucción de una forma de pensar y de vivir, para ser sustituido por un nuevo ciclo, un nuevo mundo, y los nuevos dioses, todo ello construido sobre los cimientos de lo que ha sido antes. No tiene ningún sentido que el nuevo orden es intrínsecamente mejor que el anterior, o que las viejas formas estaban equivocados. Es el momento justo para un cambio. Es el eterno retorno de las cosas.

Ragnarök no es un cataclismo que ocurra de una manera linealmente histórica al final de los tiempos, sino un recurrente eterno, como los dioses y las personas evolucionamos siempre hacia arriba y hacia afuera. La supervivencia de los hijos de los Aesir y Vanir implica la reencarnación de todo el panteón, con las mismas fuerzas que ahora aparece en diferentes combinaciones y estructuras. Balder, que emerge de Niflheim, por fin, es el nuevo Allfather. El mundo de Odin ahora da paso a un nuevo mundo, hacia una nueva perspectiva, nuevos conceptos y objetivos. Sion duda es una oportunidad para el crecimiento, el desarrollo y el cambio, no como un desastre; sino que forma parte natural del ciclo universal, tal como la muerte es una parte natural de la vida de cada persona. Loki es el dios de los cambios que pone todo en movimiento; las viejas estructuras tienen una inercia natural de resistencia al cambio, al igual que nosotros a lo largo de nuestra vida, porque el cambio radical no es bienvenido, a nadie le gusta transitar por nuevos caminos desconocidos, fuera de nuestra zona de confort y porque durante la lucha de Ragnarök es necesario liberar a las nuevas fuerzas, nuevas energías que acumulábamos en nuestro interior como una potencialidad.

Loki obliga al ciclo hasta su conclusión; él es el dios que hace girar la rueda del universo, aunque él también está implicado en la destrucción.

El conflicto, la discordia, la lucha, el esfuerzo, empeño – estas son las cosas que mueven el universo. Sin ellos estaríamos como piedras, inmóviles, indiferente, sin problemas. Loki es la fuerza que interrumpe a cabo vidas, que nos mueve desde la comodidad y la paz de nuestras hogareñas existencias y nos obliga a la batalla. Él puede convertir nuestro mundo al revés y cambiar todas las ideas que apreciamos, pero con él en nuestras vidas necesitamos nunca miedo aburrimiento.