EL CULTO A LOS GIGANTES EN EL ANTIGUO ODINISMO

gigantes-criaturas-mitos-1Una mirada a la investigación en el campo de la religión nórdica nos demuestra que los estudiosos han hecho grandes esfuerzos para comprender la naturaleza de los gigantes[1]. Los gigantes se han entendido como seres conectados con la muerte, situados en el inframundo, como demonios que se alimentan de cadáveres, como enormes figuras creadas por la mente humana en los estados mentales del éxtasis, la embriaguez, o en condiciones de hambre extrema. Por lo general, se interpretan como personificaciones de la naturaleza salvaje e impresionante del oeste de Noruega y e Islandia Y sobre todo son vistos como los enemigos de los Dioses[2].
En un momento dado sólo ha habido pleno acuerdo entre los especialistas en los diferentes campos de investigación: por unanimidad ha sido dado por sentado que los gigantes no se han conectado con rituales religiosos de ninguna forma. Algunos ejemplos que ilustran lo que se indicará a continuación.
Magnus Olsen manifestó su opinión con la tendencia dominante en el campo de la investigación con estas palabras afirmando que: ‘Por otro lado estamos de acuerdo con Heusler que indica que “Kultus von Riesinnen oder Riesen… fur das nordische Heidentum nicht Glaubhaft bezeugt (ist)”.[3] Jan de Vries resume la discusión con las siguientes palabras: ‘Es braucht kaum gesagt zu werden, dass in dieser Entwicklung nirgends fur einen Kult der Riesen ein Platz zu finden ist’.[4] La declaración de Anne Holtsmark es igualmente categórica: Menjotnene har aldri kultus. De har vrert bekjempet, ikke dyrket’ (Los gigantes no han tenido ningún tipo de culto. Se han combatido, no adorado).[5] En efecto, Holtsmark hace que la falta de un contexto ritual sea una señal de definición de los gigantes. Gigantes tradicionalmente que se confunden con los trolls y landvettir, pero: ‘De skiller seg fra vettene i det at de aldri skal ha offer’(Los gigantes difieren de los vettir en que nunca reciben ofrendas)[6].
En resumen, se establece como algo parecido a una verdad aceptada que los nórdicos Jötnir nunca recibieron ofrendas de cualquier tipo.
Sin embargo hay que aventurarse a cuestionar esta verdad aceptada y lanzar una nueva mirada a las fuentes. Como cuestión de hecho, la poesía Eddaica conecta explícitamente a los santuarios con un ser del que no hay duda que es un gigante, a saber, la giganta Skadi. Gm representa las descripciones de los hogares de los dioses, entre los que encontramos también la narración del hogar de un gigante:

Þrymheimr heitir inn sétti
er Þiazi bió,
sá inn ámátki iotunn;
enn nú Scaði byggvir,
scír brúðr goða,
fornar tóptir foður[7]. Gm 11

Las dramáticas circunstancias que hicieron a Skadi ser la dueña de Þrymheim fueron, de acuerdo con Snorri, causadas por el asesinato y la reconciliación, que se tradujo en el matrimonio entre la hija del gigante asesinado y el Dios Van, Njörðr.
La incorporación de la casa de un gigante entre las moradas de los dioses es en sí mismo notable. Y es aún más notable que las circunstancias no han recibido mucha atención en la investigación académica. La vivienda mítica de un dios tiene su contrapartida en el santuario psíquico. Y en el santuario de Skadi, su vé og vangr se menciona. En esta ocasión Skadi es amenazada por el malvado Loki con estas palabras;

 frá mínom véom
oc vöngom scolo
þer ae köld ráð koma
. Ls 51

  y vangr son términos comunes para los sitios en los que el culto tiene lugar. G. Turville-Petre es el único en señalar que esta relación es problemática: «Si Skadi, es la novia brillante de los dioses, era de raza gigante, no es de extrañar que ella fuera objeto de culto.[8]
A principios de
siglo la atención fue atraída por la figura de Skadi en otro campo distinto de la historia de la religión, a saber, por la toponimia. Hjálmar Lindroth presentó en 1914 y de nuevo en 1930, sus opiniones acerca de un grupo de nombres fuertemente representados en el centro y al sur de Suecia y también en el sureste de Noruega,  nombres como Skadevi, Skedvi, Skee, Skjal etc. Lindroth postuló que la primera parte: Skedju, gen. de Skedja, era una variación de una forma femenina a otra masculina. Skadi. Esta forma femenina del nombre está comúnmente relacionada con los términos bien conocidos de los lugares de culto: vé,-hof o – lundr.
No vamos a entrar en esta discusión toponímica, pero debemos recordar que este grupo de nombres probablemente dan testimonio de una época en que el nombre de Skadi estaba unido a los lugares de culto. Los topónimos parecen pertenecer a antiguas zonas agrícolas.[9]
En nuestro contexto, es interesante notar que las discusiones relativas a Skadi en la toponimia no solucionan de una manera determinante la cuestión cúltica de los gigantes. Lindroth llegó a la conclusión de que Skadi era una antigua diosa. Y todos los que manejan la figura de Skadi solamente como material toponímico, la han tratado como a una vieja diosa sin hacer más investigaciones en otros campos, un poco descolorida con el paso del tiempo y por fin reducida a un habitante del mundo de gigantes[10]
No hay, sin embargo, nada en las fuentes para justificar esta conclusión. En efecto, las Eddas presentan siempre a Skadi como una gigante. Su acentuada pertenencia al mundo de los gigantes, no fue tenida en cuenta. Las fuentes literarias sugieren que la cuestión se dibujó de esta manera: Si tenemos un grupo de topónimos que realmente contiene el nombre de la giganta Skadi combinado con un término que designa un lugar de culto o santuario, ¿podrían estas fuentes soportar la existencia de un antiguo culto de gigantas?
En el mito, Skadi se une a Njörðr a través del matrimonio. El mito tiene su paralelo en el mito hierogámico de Freyr y Gerd, un tema mítico que forma el núcleo de Skm.
En 1909 Skm fue analizado por Magnus Olsen, y su interpretación se ha convertido en clásica. Según su opinión, Skm ejemplifica la versión nórdica del mundo mítico del padre celestial y la madre tierra. Freyr es visto como el antiguo dios nórdico del cielo y Gerd como la diosa de la agricultura. Su matrimonio mítico asegura la fertilidad y la riqueza y ritualmente se escenifica cada primavera.
Desde nuestro punto de vista, parece notable que Olsen y sus muchos seguidores podrían sin duda tratar a Gerd como una diosa. No se prestó atención alguna al hecho de que la mujer es, de hecho, una giganta, nacida, crecida y que sigue siendo una habitante de Jötunheim. El tema del gigantismo se evita tanto como mito y como un problema de culto, e incluso como un problema religioso en absoluto.
El rechazo de asumir del culto de los gigantes como un tema religioso en diferentes formas, también se aplica a los análisis más recientes del mito de Freyr y Gerd se aplica a la interpretación de Úrsula Dronke de Skm de 1962, donde la naturaleza de giganta de Gerd fue vista como un símbolo de impureza generalmente relacionado con las mujeres. Lotte Motz (1981a) destaca los hieros-gamos como expresión de una lucha por el poder. Y en muchos sentidos, la perspectiva religiosa también se pierde en los enfoques estructuralistas de Lars Lönnroth de 1978 y Stephan Mitchell de 1983. Según Lönnroth, Skm es una expresión de las tensiones en la sociedad islandesa medieval entre el punto de vista oficial del matrimonio y una individual, la pasión erótica. Gerd es un símbolo de pasión prohibida individual. La tensión social se resuelve a través del mito. La relación entre el dios y la gigante no es del todo considerado como un tema religioso.
El enfoque de Mitchell también es estructuralista, y como Lönnroth entiende el conflicto mítico como expresiones de las tensiones en la sociedad. No obstante, subrayan el motivo del matrimonio como tal, pero se refiere al mito como una matriz para resolver los conflictos inherentes entre grupos enemistados en la sociedad. Ninguno de estos intérpretes posteriores parece ser consciente del contenido de culto religioso y mítico contenido en los poemas eddicos.
No tener en cuenta el fuerte énfasis puesto en el motivo Jötunn en las fuentes literarias y el descuidar la perspectiva religiosa en el mito, parece inquietante. Las fuentes literarias no lo dejan de lado, por el contrario, ponen de relieve el carácter de giganta de Skadi y Gerd. Skadi se menciona claramente como una giganta en Gm (Gm 11), y en Ls que se conecta explícitamente con su padre-el conocido gigante Þjazi (Ls 50-51). El matrimonio con el dios Van Njörðr no debilita su naturaleza Jötunn. En cambio, Snorri relata que el matrimonio nunca fue un éxito, Skadi nunca se sintió cómodo en Noatun, ni Njörðr en Thrymheim. En cierto modo el conflicto se resolvió con un compromiso: la pareja cambió su lugar de residencia cada nueve días.

 La poesía eddaica y el testimonio de Snorri reivindican que tanto el carácter de las figuras Jötunn y la combinación de gigantas y santuarios deben ser tomadas en serio.
Nuestra hipótesis sobre la posibilidad de un culto de los gigantes con el apoyo de otra fuente: Volsaþáttir, una historia misionera en Flateyarbók conectado con St. Olav. La historia del falo del caballo llamado Volsi, santificada por el ama de casa y adorado por la familia, es utilizada por un escritor cristiano. Pero dentro del marco cristiano, podemos discernir un testimonio único de un ritual pagano. Especialmente las estrofas poéticas de la historia revelan un origen antiguo.
El punto principal en el análisis del ritual, es el estribillo:

 þiggi mornir þetta bloeti.
¡mornir acepta este sacrificio!

La interpretación de mornir ha causado una gran cantidad de problemas. Lingüísticamente, hay dos posibilidades de interpretación[11]:
(1) morn, masc. sing., Que significa «espada», testificado en espada-heiti en SnE.
(2) mornir, fem.pl., que significa «gigantas. Está mejor testificada en las fuentes: Sn.E  Þulur; Haustlong 6; Þorsdrápa; Sturl. Saga I, 280.

La mayoría de los estudiosos que han estudiado Vþ, consideran que lingüísticamente se ha de preferir la forma plural. Sin embargo, esta forma ha sido rechazada. Este es el caso de Andreas Heusler, que analizó la historia en 1903, con M. Olsen en 1909, y sus seguidores. ¿Cuál es la razón de la elección de la interpretación? La respuesta es: el dogma de que los gigantes no fueron objeto de ningún tipo de ritual de culto.
Ström Folke ejemplifica el dilema de una manera muy clara. Se conserva la forma plural en su interpretación, pero se traduce mornir como Disir, el colectivo de las divinidades femeninas de la fertilidad[12].
La mayoría de los académicos eligen la primera posibilidad: mornir = masc. sing, lo que significa «espada». De acuerdo con el aspecto priapico[13] de Freyr, que ven la palabra como metáfora de este dios. La realización del ritual descrito es considerada entonces como un ejemplo de una ofrenda sjålfum sjålfr, la ofrenda de sí mismo a sí mismo de un Dios[14]
Sin embargo, el hecho es que morn es un término que significa giganta. En Haustlong 6, el gigante Þjazi es mencionado como marnar faðir, el padre de morn, y su hija es Skadi.
El ritual se describe en , obviamente, tiene el carácter de un hieros-gamos, en una estrofa brudkonur es mencionado. Las figuras a las que que se les pide recibir el falo Volsi, son mornir, las gigantas. contiene reminiscencias de un antiguo ritual realizado por gigantas.
Ahora vamos a volver a los hieros-gamos del dios y de la giganta. Este problema se refiere al tema de hieros-gamos en la tradición nórdica en general. Hay mucho material sin explorar en este campo, y no voy a entrar en el tema en todos sus aspectos, pero nos limitaremos a señalar algunos de los hechos que son relevantes para el presente estudio.
F. Ström ha analizado recientemente un tipo de hieros-gamos en la tradición nórdica, la que está unida a la realeza sacral[15]. Otro grupo se refiere a la unión sexual entre el Dios y la giganta con el fin de obtener un objeto deseable. Este grupo contiene varios tipos diferentes de hieros-gamos:

(A) hieros-gamos con el fin de procrear hijos vengativos. Odin procreó Vali por la giganta Rind, se convirtió en el vengador de Balder, con Grid, Odin procreó a Vidar, su propio vengador escatológico.

(B) hieros gamos entre Dios y la giganta como un medio para hacerse con un objeto deseable. La relación de Odin con Gunnlod da acceso al hidromiel de Suttung.

(C) Los hieros-gamos entre los dioses Vanir y las gigantas parece ser de otro tipo. Esto parece implicar relaciones duraderas. (Un hecho que no esté expresamente especificado en relación con Freyr y Gerd, pero parece lógico ver que el matrimonio entre sus padres Njörðr y Skadi como prototipo del hieros-gamos en Skm.)

El matrimonio es una de las instituciones más importantes de la sociedad nórdica antigua. El matrimonio implica nuevas relaciones entre las familias. Las circunstancias relativas a la propiedad y a la herencia estuvieron en la época pagana significativamente marcadas. Este punto de vista social es importante cuando buscamos el significado más profundo de las imágenes del mito. El enfoque estructuralista también hace hincapié en este punto. Pero el núcleo del mito expresa genuinas preocupaciones religiosas. Los dioses son dependientes de los gigantes, un hecho que en muchos aspectos es delatado por la mitología Eddaica. Sus alianzas son necesarias y fatídicas. Los gigantes representan el conocimiento protológico y son dueños de tesoros importantes, necesarios para los dioses. Al mismo tiempo las relaciones con las potencias Jötuns llegar a ser desastrosas. A medida que pasa el tiempo, los dioses se involucran más y más en alianzas con los Jötnir. La investigación en este campo ha acentuado mucho la oposición entre dioses y gigantes. Las necesarias relaciones e interacciones parecen ser los conceptos más adecuados para definir las complejas relaciones entre estos dos grupos de potencias supra humanas.

Thor se representa generalmente como el gigante combatiente por excelencia, el martillo siempre se levanta contra Jötunheim. Sin embargo, incluso este dios hace declaraciones que revelan un conocimiento profundo de la complejidad de la cosmología. Él muestra puntos de vista que hoy clasificaríamos como ecológicos. En Hblj 23 Thor pronuncia esto durante una disputa verbal con Odin:

mikil myndi rett iotna
ef allir lifði,
vaetr myndi manna
undir miðgarði.

El clan de los gigantes crecería fuerte si a ellos se les permitiera vivir. Si es así, habría pocas personas en Miðgarðr. La preocupación de Thor es el equilibrio en el cosmos, no el exterminio de una de las dos familias. La relación armoniosa entre los diferentes grupos debe estar asegurada. Este profundo conocimiento se atribuye incluso a Thor, que por lo general no está asociado con la sabiduría, sino más bien con la segunda y tercera función religiosa indoeuropea.
Las huellas de un culto de los gigantes que encontramos en las fuentes literarias probablemente adquieren su significado más profundo desde el punto de vista cosmológico. Los gigantes constituyen grupos de poder que son muy importantes para el equilibrio cósmico. Ellos están obligados a interactuar en el conjunto cósmico, equilibrando los nueve mundos. En consecuencia, tienen que ser atendidos ritualmente.
Es apropiado decir que los dioses Vanir se dieron a la tarea de establecer alianzas duraderas con el mundo de los Jötnir, Njörðr es considerado como un dios rehén en Ls 34. Él ha venido desde fuera, y es la garantía de la paz y las alianzas entre los grupos de dioses.
La siguiente pregunta es: ¿qué tipo de culto se ha rendido a los gigantes? constituye un ejemplo de un culto a la fertilidad. Los mitos Eddicos hieros-gamicos indican también la existencia de ritos de fertilidad de algún tipo. Parece razonable suponer que los rituales apotropaicos dirigidos a gigantes también han sido importantes. En todas las culturas se conocen rituales destinados con el fin de mantener los poderes destructivos de la naturaleza en ciertos umbrales.
Hasta ahora nos hemos ocupado de doncellas gigantes, nuestros ejemplos rituales se han ocupado de los rituales cúlticos dirigidos por mujeres. Es cierto que hay muchos grupos diferentes de Jötnir, pero por el momento podemos afirmar que el culto de las gigantas femeninas se deriva directamente de fuentes literarias. Investigaciones posteriores probablemente descubrirán vestigios de rituales realizados también para los gigantes masculinos. En Sskm por ejemplo, Snorri narra de modo novelesco un viaje a la tierra de los gigantes. Tres dioses, Odín, Loki Hönir y están en camino a través de Utgard[16]. Llegan cansados ​​y hambrientos y quieren preparar algo de comida. Mucho esfuerzo consumen en tratar de freír un buey. Mientras tanto, el águila está mirando desde un árbol. Los dioses no tienen éxito hasta que hayan prometido al águila una parte de la carne. El pájaro resulta ser el gigante Þjazi. Al final éste roba la mayor parte de la comida.

La historia parece estar basada en el conocimiento de un antiguo ritual de sacrificio. La historia cuenta que más allá de los límites de los hogares bendecidos de los dioses y los hombres, hay un tributo que se paga a los poderes que son los dueños de la tierra. En la historia de Sskm los dioses entran en Utgard, que es la tierra de los gigantes, y por lo tanto tienen que pagar alguna cuota en forma de un sacrificio. (Se puede discutir si el tributo real se clasifica como ofrenda o sacrificio. Pero la cuestión no tiene ninguna relevancia aquí.) ¿Realmente hemos descubierto algo así como un modelo cúltico? ¿Rituales de fertilidad de hermosas doncellas gigantes y ofrendas de carne a gigantes masculinos? El modelo no es tan simple, y otro tipo de material de origen dará una mayor comprensión y añadir a la complejidad del culto de los gigantes
La cuestión relativa al culto de los gigantes también tiene que ser dirigida hacia la obtención de fuentes de material arqueológico.
Obviamente, los gigantes tienen importantes roles para jugar en la cosmogonía Odinista. Las descripciones escaldicas de imágenes representadas en escudos o paredes son dignos de mención. Cada escena que se representa por Þjóðölfr o Hvini en Haustlong trata de las relaciones entre dioses y gigantes. Lo misma ocurre con Ulfr Uggason Húsdrápa, con su descripción de las pinturas murales de Óláfr Pái en Islandia. Una importante cuestión es si estas representaciones tenían una función decorativa o si por el contrario sólo representaban un contenido -mítico o culto – religioso. Es evidente que las diferentes fuentes demandan diferentes métodos de análisis. Imágenes representadas en piedras de la época inmediatamente posterior a la introducción del cristianismo, que contienen una mezcla de motivos cristianos y paganos, muestra de la tensión que existía en la mente pagana. Desde un punto de vista cristiano todos los motivos paganos pueden ser utilizados como un símbolo del mal, pero a veces a los dioses paganos se les da la función de precursores de Cristo. Desde un punto de vista cristiano todos los motivos paganos puede ser utilizados como un símbolo del mal, pero a veces los dioses paganos se les da la función de precursores de Cristo. Después de todo, las tensiones entre los Dioses creadores paganos creativos y los poderes caóticos se pierden en el nuevo contexto religioso post-pagano. Básicamente se trata de fuentes pre-cristianas en las que podemos buscar la función original del arte figurativo de la Edad del Hierro de una manera fructífera.

En un artículo sobre el arte prehistórico en 1931 Haakon Schetelig declaró que el arte figurativo de la edad de hierro no debe ser considerado como personal o decorativo:

Jernalderens billedkunst var utelukkende Sakrale Billeder, som hadde en dyp og Hellig mening para den hedenske tanke-gang. Av. billedenes anvendelse kan det ogsa sluttes en tjente de hasta vern og beskyttelse (El arte pictórico de la edad de hierro es fundamentalmente sagrado, las imágenes tenían un profundo y sagrado significado y se hicieron para la protección)[17].

Una de las tres piedras pictóricas que constituyen el monumento de Hynnestad, en Skåne, en el sur de Suecia muestra una sola figura femenina. Ella está montando en una bestia como un lobo, utiliza serpientes como riendas, y tiene ella misma una lengua como una serpiente. La mujer ha sido interpretada como Hyrrokkin, la giganta que, según Snorri, fue llamada para que nadie más fuera capaz de empujar el barco con el cuerpo de Balder al mar.[18]
La mujer se convierte así en una persona muy importante, como una cuestión de praxis, su función es absolutamente necesaria en el ritual funerario. Probablemente se trata de un elemento que hasta ahora ha sido pasado por alto. Según Mónica Rydbeck, que publicó su tesis en 1936 sobre las piedras pictóricas de Skåne, la piedra de Hyrrokin debe ser de origen pre-cristiano,[19]en consecuencia, pertenece a la tradición funeraria pagana. Obviamente, el hecho de levantar la piedra sagrada se clasifica como un ritual. La imagen de la piedra indica que el ritual una vez realizado tenía un carácter apotropaico. Según el mito de Balder, esta giganta probablemente ayudaría a los muertos para iniciar su viaje al otro mundo.
Si los gigantes son figuras tan importantes en situaciones críticas como los mitos indican, no es de extrañar en absoluto que se trataron ritualmente. Después de todo, sería impensable que la tradición nórdica omitiera elementos rituales destinados a invocar poderes de quienes dependiera el conjunto de su existencia misma.
Los gigantes son tan necesarios en el mundo como los propios Dioses son.

Abreviaciones:

Gm = Grimnismal
Gylf = Gylfaginning en SnE.
Hrblj = Hárbarðdsljoð
Skm = Skirnismal
SnE = Edda de Snorri Sturluson
Sskm = Skaldskaparmál en SnE.
Vþ = Volsaþáttir

 Referencias:

Dronke, Ursula, 1962 ‘Art and Tradition in Skimismal’, English and Medieval Studies, N. Davis and C. L. Wrenn (eds.), London, pp. 250-68.

Heusler, Andreas, 1903. ‘Die Geschichte vom Völsi’, Zeitschrift des Vereins für Volkskunde 13, Berlin.

Holtsmark, Anne, 1968, in P. A. Munch: Norrene gude- og heltesagn, Oslo, rev., ed., A. Holtsmark.

Lindroth, Hjalmar, 1914. ‘En nordisk gudagestalt i ny belysning genom ortnamnen’, Antikvarisk Tidskri/t XX, Stockholm.

Lindroth, Hjalmar, 1930. ‘Skee~Skovde~Skedevi’, Goteborgs Universitäts arsskrifts 36, Goteborg, pp. 38-49.

Lonnroth, Lars, 1977. ‘Skirnismfil och den fomislandska äktenskapsnormen’, Opuscula Septentrionalia. Festskrift til Ole Widding 10.10.1977, Copenhagen, pp. 154-78.

Mitchell, Stephan A., 1983. ‘For Scirnis as Mythological Model: frið at kaupa’, Arkiv fär nordisk filologi 98, Lund, pp. 108-122.

Motz, Lotte, 1981a. ‘Gerdr’, Maalog Minne, 3-4, Oslo, pp. 121-36.

Motz, Lotte, 1981b. ‘Giantesses and their Names’, Frühmittelalterliche Studien,15. Band, Jahrbuch des Instituts für Friihmittelalterforschung der Universitiit Munster, Berlin, pp. 495-511.

Motz, Lotte, 1982. ‘Giants in Folklore and Mythologi: A New Approach, Folklore Vol. 93:i, pp. 70-84.

Olsen, Magnus, 1909. ‘Fra gammelnorsk myte og kultus’, Maal og Minne, Oslo, pp. 17-36.

Olsen, Magnus, 1917. Norges Indskri/ter med de aldere runer II, Christiania.

Rydbeck, Monica, 1936. Skanes Stenmästare fore 1200, Lund.

Schetelig, Haakon, 1931. ‘Billedfremstillinger i jernalderens kunst’, Nordisk Kultur B.XXVlI, KUNST, ed. H. Schetelig, Oslo, pp. 202-224.

Strom, Folke, 1954. Diser, nornar, valkyrjor. Fruktbarhetskult och sakralt kungadome i Norden. Stockholm.

Strom, Folke, 1983. ‘Hieros gamos-motivet i Hallfredr Ottarssons Hakonardrapa och den nordnorska jarlaviärdigheten’, Arkiv for nardisk filologi 98, Lund, pp.67-79. Strom, Ake V, 1975. ‘Germanische Religion’, in Germanische und Baltische Religionen, Die Religion der Menschheit, B. 19, I, ed. Strom, A. V. and Biezais, H., Stockholm.

Turville-Petre, E. O. G. 1977. Myth and Religion of the North, New York.

Vries, Jan de, 1970. Altgermanische Religionsgeschichte, I-II, Berlin


[1] El grupo de seres míticos que en moderno de inglés se llaman (Jötnir) gigantes, forman un grupo de diferentes seres: Jötunn (pl. Jötnir), þurs, gygr (un nombre femenino), risi, bergrisi, troll. En este estudio no vamos a hacer frente a las interrelaciones de las diferentes familias.

[2] Jan de Vries resume la discusión en Altgermanische Religionsgeschichte 1:241 pp. Recientemente Lotte Motz ha tratado el problema de los gigantes en varios documentos, ver Lotte Motz 1981; 1982. Según su opinión, los gigantes representan poderes mayores que los dioses germánicos, son reminiscencias de los dioses de los originales habitantes del norte (Motz 1982).

[3] Magnus Olsen 1917:655.

[4] Jan de Vries 1970, B.I: 243 pp.

[5] Anne Holtsmark in P. A. Munch 1967:78.

[6] Op.cit.

[7] Las referencias del Edda son de Gustav Neckel (ed.) Edda. Die Lieder des Codex

[8]  E. O. G. Turville-Petre 1977:165.

[9] Hjálmar Lindroth 1930.

[10] Jan de Vries 1970, II: 335 pp.

[11] Gro Steinsland and Kari Vogt 1981.

[12] Folke Ström 1954:24-24.

[13]  Deidades Priapicas se refieren a las deidades relacionadas con la sexualidad masculina ya que Priapo está relacionado con el pene o falo. El dios Priapo de Grecia y Pan estaban relacionados con el vigor sexual, así como Shiva en la india uno de la trimurti deidades hindúes superiores. La palabra priapismo viene del griego Πρίαπος, el dios Príapo cuya figura presentaba una permanente y desproporcionada erección; en la civilización clásica encarnaba la fuerza fecundadora de la naturaleza. A estas deidades se les oraba y se les hacían sacrificios para el buen funcionamiento de este órgano

[14] Åke V. Ström 1975:145 pp.

[15] Folke Ström 1983.

[16] SnE. Bragaroedur 2.

[17] Haakon Schetelig 1931:220.

[18] Gylf. 33.

[19] Mónica Rydbeck 1936:22 pp

© COMUNIDAD ODINISTA DE ESPAÑA-ASATRU

EL ODINISMO Y SUS RAICES GERMÁNICAS GODAS

47bEl mensaje del antiguo pueblo godo
Que los godos tienen su casa ancestral muy al norte, en las orillas del mar Baltico, es sabido por todos, esa tradición ha sido asumida por las naciones nordicas, especialmente Suecia, sin embargo,
en la Edad Media, el prestigio de la nación goda  fue ampliamente reclamado en el sur, sobre todo en España. Las actitudes expresadas en la conferencia eclesiástica 1434 en Basilea, donde los delegados castellanos y suecos argumentaron méritos relativos de sus países sobre la base de lo «gótico» que eran, ya demuestra la persistencia de esta idea de la antigüedad.

la delegación sueca discutió con la castellana sobre quiénes entre ellos eran los auténticos godos El obispo Nicolás Ragvaldi afirmo que Suecia era la patria de origen de los godos, pero el embajador español Alonso de Cartagena argumentó que era mejor ser descendiente de los visigodos que de sus parientes que se quedaron en Escandinavia.  Y que la monarquía castellana era la heredera del pueblo godo pues éstos habían sido más valientes, atravesando toda Europa, dominando Roma y construyendo un inmenso imperio, realizando por tanto más hazañas que los que quedaron en Suecia, calificándolos de “cobardes”.

El título completo de la forma sueca tradicional es: Por la Gracia de Dios, Rey de Suecia, de los Godos/Gautas y los Vendos (en sueco: med Guds Nåde Sveriges, Götes och Vendes Konung; Latín: Dei Gratia Suecorum, Gothorum et Vandalorum Rex

Por parte de España, no hemos de olvidar que el título oficial de Reyes Godos para los reyes españoles es abolido en la Constitución de 1812

Pero el mito no sólo es observable a nivel historiográfico sino también a nivel literario e incluso popular, a ello se refiere Ramón Menéndez Pidal cuando habla del espíritu gótico que viene a ser el orgulloso recuerdo por parte de los españoles, que se consideran descendientes de los godos.

Los antiguos caminos de los godos nos proveen un contexto esotérico para la comprensión de una parte esencial de nuestra propia herencia. La naturaleza de estas antiguas tradiciones debe ser revisada. En esta obra podemos ver tanto el principio de desarrollo y tradición. Es decir, hay un desarrollo en el tiempo, que permite la adaptación a las actuales y las condiciones cambiantes, y no es la esencia de la tradición que pone a punto en los valores eternos que se transmiten a lo largo del tiempo. En la actualidad la herencia goda se encuentra en un punto bajo dentro de su larga historia. Olvidada más que nunca entre los pueblos herederos que ocupan sus solares tradicionales – el sur de Francia y España – la herencia goda aguarda un nuevo despertar.

Los fundamentos del Mito godo del siglo XXI
247709_157387394435444_868326191_nPara describir la esencia de la herencia gótica, debemos mirar a ciertos elementos esenciales: los Anseis(Ases), stabeis, la naturaleza de la divinidad, la estructura del mundo, la esencia del hombre, así como de las instituciones en el mundo actual, que se preparan para recibir y continuar esta herencia. A pesar de los cientos de detalles que podría ser atribuido al espíritu gótico, estos son los elementos que son esenciales, que no podemos vivir sin él en los reinos góticos.

Los Anseis son los dioses ancestrales. Son realizaciones de lo divino y están codificados en la carne de sus hijos, ya que se alude a ellos, como símbolo del mundo interior. Los Anseis son divinos, ya que son inmortales y mayor en el ser y la conciencia de los hombres mortales e ignorantes. Sin embargo, ellos no viven por encima, sino dentro de nosotros. Los Anseis son nuestro ser espiritual. Pueden llegar a estar encarnados en el mundo y hacernos llevar a cabo misiones especiales. Cada Godo lleva dentro de sí una naturaleza divina, la de los Anseis, una naturaleza de la que se mantiene más o menos oculta hasta que despertamos al Mito y empezamos a desarrollar una labor heroica y espiritual.

 Los stabeis – las letras elementales del alfabeto gótico – son vistos como una hoja de ruta para el mundo y uno mismo. Son los objetos de estudio realizados por la persona para llegar a ser más conscientes de la naturaleza divina, heroica que llevamos dentro. Las letras son expresiones góticos específicas y particulares de los secretos o misterios expresados en las runas ancestrales. Con el fin de obtener la profunda comprensión posible de las letras, deben ser comprendidas en relación con las runas antiguas y las letras griegas. (Pero sería un error tratar de entender las stabeis enteramente en términos absolutos de las runas-los stabeis por si mismos no son símbolos especiales, pero sin embargo, si las analizamos en conjunto como un sistema orgánico mistérico, un sistema arquetípico podemos comprobar la fuerza que tiene y el poder que impregna al mundo germánico godo por su carácter original y Único-.)

 La tradición gótica dice esto acerca de la naturaleza del mundo en que vivimos: La humanidad vive en medio del mundo. Esta posición intermedia – midjungards – no está relacionado con el espacio físico, sino más bien a ser abstracto y moral. Hay un reino que es superior a la media y una que es inferior a ella.

El carácter de la humanidad se aprecia verdaderamente en la tradición gótica: Cada individuo está dotado de una chispa divina, este es el Ansus interior.
El secreto de los godos se evidencia en su identidad persistente y la solidaridad frente a la adversidad y la hostilidad en el mundo. La historia espera a una nueva generación de héroes góticos para poner de manifiesto una vez más su herencia espiritual ancestral, que ahora está dentro de nosotros

La Misión religiosa Goda del presente
Hoy en el mundo occidental nos encontramos en un estado de decadencia, de la alienación y la confusión. Hemos perdido el contacto con nuestro ser mas profundo y por lo tanto nos vemos amenazados por todas partes, tanto desde nuestra entorno social, laboral como desde nuestras relaciones personales, a nivel de pareja o familiar y paterno-filiar, pero donde mas encontramos esta falte de anclaje es en el mundo interno espiritual, desde las íntimas profundidades de nuestra esencia, nos sentimos intimidados por una multiplicidad de fuerzas hostiles. La situación que nos encontramos no es diferente a la del tiempo en que el Imperio Romano colapsó. Algunas sectas cristianas fundamentalistas les gusta señalar a este hecho como una «señal» de que su historicista, necio y pueril Apocalipsis está próximo. Su visión está mas cerca de la ciencia ficción que de cualquier otra religiosa, espiritual o mística y en cualquier caso totalmente de la realidad de la tierra que pisamos y del mundo en que vivimos. No deja de ser un cuento más para niños, a los que nos tiene acostumbrados la Biblia. Lo más probable es que se repita en la actualidad lo que ocurrió en la caída del Imperio Romano. Hemos visto cómo un pueblo unido, los godos, fueron capaces de recoger los pedazos rotos del Imperio y forjar un nuevo mundo a partir de una síntesis de lo que quedaba y sus elementos raíces, aquellos que les impulso a ser lo que fueron y a los permanecieron fieles a lo largo de su dilatada historia. Este proceso fue profundamente imbuido por el Mito Odínico– un concepto que envuelve a la palabra goda Runa – que dio lugar a nuevos descubrimientos y que a su vez se expresan en el bien conocido y muy documentado la acción heroica de los godos.

¿Cómo este concepto de “Mito” nos puede llevar a la acción?

Esta es la nueva misión de los godos en el mundo actual.
408688_10200173302393711_534335267_nEste halo de sacralidad de los godos plantea más preguntas que respuestas. Como tales, son verdaderos misterios, no sólo secretos convencionales. Un verdadero misterio inspira un mito, y con ello informa el tema de una manera sutil, que trascienden la mera información factual. Un misterio es un modo de inspirar subjetiva, interior, la emoción que alimenta la búsqueda de descubrimiento. La religión Odiníca se creó en la base mítica de la fundación de una humanidad por parte del Dios supremo –Odín-que fue el padre y origen de toda su estirpe. El mito transciende el espacio y el tiempo y permanece puro en su más íntima esencia. Desde su fundación en el siglo I aC hasta hoy día, pasando por las “supuestas cristianizaciones” que afectaron al pueblo godo, la destrucción del reino de Toledo por los árabes y su restauración siete siglos después, hay un “impulso vital” un motor transmitido de generación en generación, que sigue latente en nosotros.

Tal búsqueda, realizada correctamente, conduce inevitablemente al descubrimiento de muchos hechos y realidades objetivas. Nuevas tierras son descubiertas y conquistadas durante las migraciones subsiguientes. Así era el espíritu de los antiguos godos. Este es el espíritu que mueve hoy a los inspirados por los antiguos godos para llevar a cabo sus propios viajes para descubrir el misterio que esconde su Mito, su origen vital y las grandes migraciones del alma. Al profundizar en esta imagen específicamente gótica y sus hazañas a través de la historia el viajero descubrirá que el sistema germánico de valores, no solo no ha muerto sino que está latente dentro de todos y cada uno de nosotros

Una vez que el viajero penetra en este descubrimiento una fuerza misteriosa, que nace de su esencia última mueve al sujeto a la acción. El primer tipo de acción requerida es interior. Se requiere que la persona que llegue a una profunda convicción de la rectitud y la sinceridad de sus sentimientos. Esta convicción interior se nutre y facilita por un número infinito de hechos objetivos descubiertos a lo largo del camino, pero adquiere una vida interna vital propia de las profundidades del alma. Tal convicción se convierte en el fundamento inquebrantable de ser de la persona. Esta vida interior está en la raíz de lo que parece ser una obsesión cultural goda. Ninguna otra cosa bastante explica los siglos de absoluta fascinación de la cultura occidental con la enigmática imagen de los godos. A partir de esta base interna – y sólo en el mismo momento de su inicio- una efectiva acción externa se hace posible. Los godos fueron un pueblo histórico de acción-que hicieron muchas cosas. Se movieron a través de grandes extensiones, que lucharon en las guerras, transformaron las religiones e imperios. Pero su secreto, su misterio, radica en la idea de que esta acción fue motivada por una fuente eterna de la vida, su “Mito” aquella piedra fundacional sobre fue el “leit motiv” de su existencia, que le proporcionó vida, energía y ser.

La misión de los godos en el mundo de hoy es el mismo que lo era entonces. Para seguir el camino de los godos hemos de emprender la búsqueda de lo misterioso, ese Mito que los inspiró para descubrir lo desconocido. Más allá de esto, sin embargo, el espíritu gótico nos llama a actuar heroicamente en lo que es en realidad descubrir y actuar con plena conciencia de que se está remanifestándose entre las sombras del mundo actual, que lo convierte en real y eternamente válido y vital.

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Está atestiguado por Fernando Fulgosio, en su “Crónica General de España” que en noruega, Suecia, Scania hasta las islas Lofoten se “celebraba hasta hace unos 50 años (la obra se escribió en 1870) la fiesta de Balder, la noche anterior al solsticio de verano, en la cumbre de una montaña, donde se realizaba una gran hoguera y todos bailaban y cantaban alrededor del fuego, aún conservan estos fuegos la denominación de Fuegos de Balder”

        Si preguntásemos a alguien que se celebra en el solsticio de Verano, más popularmente conocido en nuestro país como “St. Juan”, la gente lo asociaría principalmente con las hogueras, las buenísimas cocas que se compran en esta fecha, los petardos y cohetes que por desgracia siempre dejan algún lisiado o mutilado en nuestro país, las fiestas o “verbenas” que en pleno verano siempre se agradecen y apetecen.

       Son pocos no obstante los que  a día de hoy son conscientes que esta festividad de tipo cultural, tiene unas raíces mucho más antiguas en el tiempo, anteriores al cristianismo y que de alguna manera estas han sobrevivido en las costumbres y el acervo popular, más allá de la religiosidad, perviviendo como testimonio vivo de un pasado pagano, de una tradición que desde la Península Ibérica a los países Bálticos todavía sigue viva. Y sigue viva de una de las maneras que permite perfectamente mantener viva una tradición, la celebración generalizada en forma de festividad. Forma de establecer un calendario de celebraciones que toda religión desde la más pagana a la más monoteísta han explotado a lo largo de los siglos. Por desgracia nos ha llegado hasta nosotros la versión más popular y carente del sentido religioso y espiritual, pero es un testimonio vivo de un pasado 100% pagano y que ha sobrevivido en forma de celebración hasta nuestros días. Este hecho es común en toda Europa, donde las raíces paganas y politeístas también son comunes.

     Pero hay algo que si a sobrevivido de forma fidedigna y auténtica al paganismo, por desgracia no su parte más espiritual, pero si el concepto pagano de celebración que acompañaban a estas grandes festividades, festividades del pueblo y para el pueblo junto a sus principales Dioses y Diosas.

    Para dar testimonio del Solsticio de Verano, también conocido como el Alban Heruin de los celtas o el Midsummer’s Blót de la tradición Odinista, no necesitaremos, culturalmente hablando ir hasta las lejanas tierras de Irlanda o los fiordos escandinavos, en nuestro país tenemos una tradición tan rica y sobretodo viva que no lo hace necesario.

    Empezaremos por un dato curioso del cual dejó testimonio uno de los pueblos conquistadores más importantes que ha habido en la Península Ibérica, el Romano. En tiempos del Imperio Romano se rendía culto a un Dios llamado “Jano”, el Dios de los portales. Este Dios era un Dios de dos caras, una opuesta a la otra, se dice que una mirando hacia el Solsticio de invierno y otra hacia el Solsticio de Verano, no por simple casualidad, para los Romanos al igual que para el resto de los pueblos paganos de la época, los solsticios marcaban el momento del año donde las “puertas” al mundo de los Dioses estaban más abiertas y la comunicación con ellos y el tipo de energías que representaban era más posible que nunca, ambos portales hacia el más allá, recibían en la antigua Roma el nombre de los “Juanes”.

    Al solsticio de verano van asociadas creencias de todo tipo, desde que es posible si se va al lugar adecuado comunicarse con los dioses, pero sobretodo con los seres elementales de la naturaleza, a todo tipo de creencias positivas, relacionadas con la prosperidad, la fecundidad o el amor. Se creía que era el momento más adecuado para la recolección de las hierbas medicinales que serían utilizadas durante el año. Hay también todo un acervo de rituales derivados de los aspectos de esta festividad.

Quizás uno de los rituales o costumbres más conocidos en nuestro país sea el que año tras año se viene practicando desde hace un sinfín de generaciones en San Pedro de Manrique, Soria, donde hay la costumbre de andar sobre la brasas incandescentes de la hoguera descalzo y con alguien subido a la espalda. Esta costumbre es una reminiscencia de antiguos ritos de fertilidad, que nos recuerdan no por casualidad a las hogueras de Beltaine.

 En Galicia por ejemplo hay la costumbre de darse un baño en el mar a la medianoche del 23 de junio. Se trata de recibir nueve olas, las cuales son símbolo principal de salud y prosperidad. Cabe aquí hacer un pequeño apunte sobre la numerología del número, no es en vano el que sean 9 olas en una festividad de marcado carácter  mágico.  Donde el nueve toma un cariz claramente lunar, asociado siempre a la Diosa, como madre tierra y su aspecto de fertilidad. No es una coincidencia que entre los pueblos germanos, en  Europa se rindiera culto en estas fechas a una antiquísima deidad de la familia de los Vanir llamada Nerthus. Aunque en la actualidad en el odinismo moderno son más celebrados Balder, Thor o la propia “Suna” que es el sol pero que en la mitología nórdica es femenino, muy apropiado por cierto, para una festividad de la fertilidad y la prosperidad.

   Pero la costumbre más extendida de esta festividad son las hogueras. El solsticio es la fiesta del fuego y esta es una fiesta de marcado carácter pagano. Costumbre antiquísima que se extiende por toda Europa, los bailes alrededor de la hoguera son tan ancestrales como la tradición misma. No obstante aunque en la práctica popular el solsticio de verano ha quedado como la fiesta del fuego, la auténtica celebración del fuego y sobretodo la que celebran los herederos actuales del paganismo es el Beltaine  o Samhaim.

    Sea como sea la tradición  la fiesta del fuego y sobretodo sus festejos y rituales que todavía hoy en día, aunque en la ignorancia de su auténtico significado, se siguen celebrando, son sin duda de origen Pagano.

     El muérdago, instrumento de la muerte de Bálder, se recogía en Escandinavia especialmente el día de San Juan, día de hogueras en Noruega, como en toda Europa.

    En la Europa primitiva debieron existir sacrificios incluso humanos en honor de los dioses de la vegetación, y el mito de Bálder pudo ser fábula religiosa explicando por qué quemaban en las hogueras del solsticio estival a un representante humano del roble; una especie de drama sacro interpretado para que el sol brillase, crecieran los árboles, medrasen las cosechas y se preservaran hombres y animales de artes maléficas.

   Si en esos tiempos murió algún Bálder humano, fue pues en cuanto encarnación de espíritus arbóreos o deidades de la vegetación, y el propio Bálder pudo ser, en Noruega, el dios del roble. Ya el fuego sagrado de Vesta, en Roma, fue de madera de roble, con la que se encendían también los fuegos de auxilio en Europa, mediante fricción. El roble era, por tanto, el fuego perpetuo de todos los santuarios europeos de estos siglos, y la leña de roble debió ser el principal combustible de todas las hogueras estudiadas.

      Pero, para la mentalidad escandinava de esa época, mientras el muérdago permanecía en el roble era invulnerable, pues era el asiento de su vida, su alma si quieren. Por eso cuando tenían que matar al dios, cuando tenían que quemar al árbol sagrado, era necesario arrancarle antes el muérdago, si lo tenía. Y cuando, en épocas posteriores, el espíritu del roble se representó mediante hombre, no podría ser sacrificado mientras no arrancaran el muérdago del roble.

       El invulnerable Bálder del mito es así un roble con muérdago; lo que nos confirman creencias italianas, según las cuales no se podía destruir el muérdago con fuego ni con agua. Según el propio mito de Bálder, un enemigo astuto del dios-roble, conocedor del secreto de su invulnerabilidad, arrancó al muérdago del roble, con lo que sacrificó al dios-roble, y después lo quemó en una pira.

       Es así como comprendemos hoy que una ramita de muérdago mate a un hombre-dios, como era por esos siglos en Noruega Bálder.

      Balder es un Dios que debe ser invocado para ayudarnos a que seamos amados y debe ser recordado, y brindar por él en un symbel. No tenemos constancia por nuestros antepasados de que él haga algo por los humanos: su poder no está en lo que él hace, sino en la promesa de lo que él es y se volverá. Es adecuado recordarlo en las dos grandes fiestas del año particularmente: en Midsummer, cuando el Sol está a su altura y nuestros pensamientos se vuelven a los hechos de los héroes jóvenes luminosos y heroínas; en Yule, cuando los muertos están más cerca de la tierra de los vivos y sólo Balder el perenne, nos muestra que la vida saltará adelante de nuevo.

       Sin duda el simbolismo de Balder es el siguiente: muere en Yule y el mundo se hunde en la tristeza, el frio y la muerte y vuelve a renacer en Midsummer cuando un nuevo mundo se ha creado, su color litúrgico es el blanco y sus flores por excelencia son las masgaritas, que representan al sol, con los colores amarillo y blanco.

LAS RUNAS DEL FUTHARK ANGLOSAJÓN

anglo-rune-HicksesLa mayoría de las personas que trabajan con runas, prefieren quedarse con el set básico de 24 runas del Futhark Escandinavo. En gran parte, porque es a lo que están acostumbrados. Por supuesto, yo siempre fui el tipo de chico que prefería 64 lápices de colores a una de esas cajas de 12 ó 15, por lo que, en un principio, lo que mas me atrajo del Futhork, fue que había mas de 24 runas. Sin embargo, a medida que las he ido estudiando, me he conmovido y emocionado por el profundo significado de las runas Futhork adicionales. Son oscuras, complejas y difíciles, sus conceptos son ambiguos y «apestan» a Rokkr ó Jotnir, los «Dioses Oscuros» de la Mitología Nórdica. Ahora, después de usarlas durante varios años, ya no puedo imaginar volver a usar sólo 24 runas.

Como ya sabemos, las runas se dividen en grupos, de 8 runas cada uno, llamados «Aettir» (un grupo, un Aett. Dos ó mas, Aettir). Considerando que los otros Aettir son dedicados a los Aesir ó los Vanir, a mí siempre me ha quedado claro que estas últimas runas son el Aett dedicado a Hel. La excepción sería Gar, La Novena Runa, que es la Runa de Odín.

En el plano lingüístico, las Runas Nórdicas se crearon para escribir Norreno Antiguo, por lo que para el Inglés, no funcionan tan bien, ya sea este Inglés Antiguo ó Moderno. El Futhork Anglosajón es mucho más adaptable para escribir mensajes en Inglés ordinario, ya que contienen ciertas letras y sonidos que el Norreno Antiguo no utilizaba.

Vamos a empezar con la más polémica runa de todas: Ear.
(NOTA DEL TRADUCTOR: teniendo en cuenta que la palabra Inglesa «ear» significa en Español «oido» u «oreja», quisiera hacer notar que en este caso sería simplemente el nombre de la runa y en un principio no tendría nada que ver con su acepción en Inglés).
earEar, la Runa de La Tumba
Ear, es La Runa Sagrada de Hela, la Dama de La Muerte, mitad mujer hermosa, mitad cuerpo podrido y cuya casa está abierta a todos. Esta runa tiene forma de balancín, el yugo colgante en el que un animal recién sacrificado es colgado del revés para la facilitar su despiece. Como yo vivo en una granja y tengo que sacrificar mi propio ganado, esta representación del balancín me toca la fibra sensible. Me recuerda a todo aquello que debe morir para que yo y mi familia ó tribu y el resto de la comunidad podamos vivir.

Tal es el mensaje de Ear. Al igual que la Carta de La Muerte en el Tarot, Ear habla de cómo La Muerte y la pérdida son parte del ciclo de la vida. Para que algo pueda vivir, algo debe morir. No podemos alimentarnos de nada que no haya tenido alguna vez vida. Incluso las verduras que comemos se alimentan de otro tipo de vegetación muerta. La Vida da paso a La Muerte que da paso, de nuevo, a La Vida. La Runa de La Tumba nos recuerda, no solo que todo pasa y que todo es efímero, sino que cada pérdida marcará el comienzo de una nueva parte de la historia… y que este ciclo es lo único que es permanente, lo único con lo que absolutamente se puede contar. El poder de Hela es absoluto y permanecerá sin cambio eternamente, paradojicamente, a la par que eternamaente introducirá el cambio en nuestras vidas.

Si nos sale la Runa Ear, significa que La Vida, ó alguna parte de La Vida, necesita un reinicio total. No se trata de si se debería ó no se debería hacer (definitivamente, hay un elemento de discrepancia en La Runa de Hela). La Runa Ear nos dice que «algo sucederá», porque es el momento y porque tiene que suceder. Cuan doloroso sea el cambio, dependerá de nuestra actitud. La única cosa que podremos controlar, será el cómo hacer frente a la avalancha que se aproxima.

La Muerte interna de la que habla Ear, no es, sin embargo, una muerte rápida y furiosa. Se trata de una larga y lenta descomposición de cambio gradual pero inevitable. Esto significa que esta runa puede ser usada en un «Galdr» ó hechizo, para provocar esos cambios y es especialmente buena para encantamientos que impliquen el tener que abandonar ó separarse de algo ó alguien. Yo, la he entregado como talismán a personas que estaban pasando por un divorcio y tenían que aprender a vivir la vida de forma diferente a lo largo de los próximos años.

acAc, la runa del Roble y del bastón de roble
El glifo de esta runa es la de una persona que tiene un palo en la mano. Aunque la sabiduría popular no dice nada de ello, la entidad que parece hablar a través de esta runa, cada vez que yo la uso, es Angrboda, la Bruja del Bosque de Hierro, la primera esposa de Loki. El Roble es uno de los árboles que fue referido como «madera de hierro ó palo de hierro» por su fuerza y resistencia y eso se debe a que, con frecuencia, era alcanzado por un rayo y estallaba en llamas. Thor (y otras deidades de La LLuvia y La Tormenta) también tiene una estrecha relación con el roble. Esto, En gran parte, se debe a una coincidencia natural: gracias a su corteza áspera y estructura celular específica, los robles son malos conductores de la electricidad y el rayo tiende a hacerlos explotar en lugar de pasar suavemente a través de ellos. Debido a esto, estos árboles fueron venerados por traer bajo control el fuego a la humanidad.

La figura de Angrboda es la de una Jotun, ó Giganta de Jotunheim, que es vista como grande, inmensamente fuerte y de presencia rotunda. También dio a luz hijos poderosos: Fenris, el Gran Lobo que casi se comió el mundo, la Serpiente de Midgard que lo rodea y Hela, La Diosa de La Muerte. Desafortunadamente, Odín, en secreto, mató a Angrboda, pues temía que ella y Loki poblaran el mundo entero de criaturas como sus hijos y lograran así derrocar su régimen. Se dice que todo lo que Loki encontró de Angrboda fue su corazón ceniciento, quemado como el duramen de un roble.

El que salga la Runa Ac, hará que nos convirtamos en el pararrayos de los temores y la ira de otros, lo merezcamos ó no. Tendremos que ser tan fuertes como el roble para soportar golpes y llamas. Lo que no nos mata, nos hará más fuertes. La palabra clave de la Runa Ac es «resistencia», en contraposición con la otra «Runa de La Fuerza», Uruz / Ur. La Runa Ac es el árbol enraizado y la gran montaña imperturbable. Ciertamente, hay algo muy «masculino» sobre la fortaleza de la Runa Ur, como la de la carga del búfalo salvaje, mientras que hay algo más femenino (que no pasivo) sobre la fortaleza de la Runa Ac. Considérese lo uno como una fuerza irresistible y lo otro como un objeto inamovible.

Yo uso la Runa Ac para hechizos («galdr») de curación, como también uso la Runa Ur. Una unión rúnica de las dos es especialmente buena para imponer en el cuerpo de alguien (usando fluidos corporales, ó un rotulador grueso (si no se tiene suficiente confianza con el sujeto a tratar)). Se impone en lugares que necesitan fuerza y resistencia. Yo me impongo esa unión rúnica en las rodillas cuando tengo que hacer una caminata larga, ya que las tengo en muy mal estado.

ior Ior (que se pronuncia «ior» y aquí, se ha escrito con «i» latina mayúscula)
Ior, La Runa de La Serpiente, está claramente dedicada a otro de los hijos de Angrboda. Jormundgandr, La Serpiente de Midgard. La serpiente más grande del mundo cuyos anillos rodean la totalidad de Midgard. Jormundgandr es el límite entre Midgard y cualquier otro sitio, siendo este es el secreto de esta runa. Su significado mas, digamos, «pesado» sería el de «límites» y si apareciera en una lectura podría significar que es necesario establecer límites para uno mismo. Yo la uso en ciertos hechizos para establecer un buen asentamiento de los límites del asunto que me ocupe y a menudo, en una unión rúnica con la Runa Eihwaz como defensa ó con la Runa Algiz como protección. También la he entregado como talismán para personas interdependientes que necesitan establecer mejor sus límites. Su significado mas «ligero» sería el de «recordatorio». Un recordatorio que nos sirve para entender que todo límite es, en realidad, una puerta de paso, activa y pasiva, entre dos diferentes espacios y que permanecer en ese umbral es como ser parte de ambos.

A diferencia de Fenris que es claramente masculino y Hela que es claramente femenina, queda claro, a su vez, que hay cierta confusión sobre el género de Jormundgandr. Algunos lo ven como masculino, otros la ven como femenina. Es muy difícil establecer el sexo de una serpiente y a lo largo de la historia, se las han asociado (a las serpientes) con deidades de género ambiguo como Shiva, Dionisos, Ariadna, Atenea, Lilith, etc y con la regeneración y la sabiduría. El género de Jormundgandr es tan resbaladizo como sus escamas, aunque a veces, creo darme cuenta de que los hombres parecen sentirla como macho y las mujeres como hembra, por lo que, personalmente, creo que ella / él caería en esa tercera categoría de «ambos y ninguno», en lo que a géneros se refiere.

Sin embargo, como Hermafrodita Cósmico, ella / él lo envuelve todo, lo que crea un límite alrededor de todo el mundo. Ser a la vez macho y hembra, es una potente mezcla, ya que se toma todo de ambos géneros. Como un individuo transexual declaró una vez: -«Yo soy como todos los demás… pero más todavía.»-. Para envolverlo todo, se deben juntar ambos extremos, porque los opuestos dividen y por lo tanto, son la antítesis de la labor de Jormundgandr.

Tesis-antítesis, Negro-Blanco, Masculino-Femenino. Para salir de esta guerra constante de fuerzas opuestas, uno debe abandonar la guerra por completo y llegar a un nuevo lugar, un punto llamado «Síntesis». En este punto, te das cuenta de que, en realidad, se tienen dos polos dentro de uno mismo, y hay que dejar de abrazar el uno y dejar de demonizar (y proyectar sobre otros) el otro. El que salga la Runa Ior, nos dice que no hay que ponerse del lado de ninguno de los bandos del campo ideológico, sino tratar de encontrarse a uno mismo en todas las facciones y por lo tanto, ver todos los ángulos de la cuestión. Sólo cuando se puede ver desde todos los puntos de vista se puede averiguar con exactitud qué hacer.

yr1Yr, es la Runa del Arquero, asociada con Aurvandil, el legendario arquero Nórdico
También he visto referirse a ella como la Runa de La Mano, El Talismán de Los Artesanos, lo que la colocaría en el campo de Wayland, el trágico herrero hermano de Aurvandil. Independientemente de que hermano la reclame para si, esta es la Runa de La Concentración. La total concentración del cazador en su presa, tensando el arco y cerrando un ojo hasta que todo su ser se centra en la tarea… esto no es tan diferente del enfoque del artista ó del artesano cuya musa les lleva a crear, hora tras hora, día tras día con obsesiva tenacidaz. Cada uno tratando de capturar un algo escurridizo que sólo se puede conseguir con el máximo cuidado y paciencia. El objetivo perfecto. La Runa Yr se utiliza para atraer determinación a tu vida, ya sea para crear ó para destruir. El Universo te dice que tu voluntad ha estado suficiente tiempo diluida, es hora de disciplinar tu conciencia.

osOs, la Runa de La Divina Voz, es disputada por varias deidades
La Runa Os se asocia, en unas ocasiones con Bragi, El Escaldo de Los Dioses Nórdicos y en otras ocasiones con el mismo Odín cuando habla a través de un cuerpo humano. Por lo tanto, tiene una afinidad con Loki, El Dios Embaucador,  archienemigo y hermano de sangre de Odín. Lo que cada una de estas deidades tienen en común es que representan diferentes maneras de mostrar verdades divinas a través de una persona. El escaldo ó bardo habla ó canta dramática y espectacularmente, llevando la multitud a nuevos niveles emocionales. Las palabras del profeta son, a menudo, confusas, contando historias sobre el futuro a la espectante multitud, aunque también es importante hacerles llegar la Palabra Divina.

Sin embargo, las ansias del Enbaucador son otra forma en la que la Divina Voz nos puede afectar. Puede ser una voz tan suave y seductora que puede persuadir a los esquimales de que comprar un congelador sería una buena idea, ó puede ser la incontrolada voz del necio que se pregunta  -«¿Por qué?»- aún cuando se puede ver que nada va mal. Loki engaña a Los Dioses con sus maliciosos trucos, pero también es el único en señalar honestamente los defectos de estos.

El que salga la Runa Os, es aceptar que debemos hablar, usar las palabras… y estas deben venir de lo más profundo de nuestro interior. Nos dice que debemos decir la verdad en voz alta, incluso si ello nos condena al ostracismo. Por supuesto, se permite adaptar la verdad con cuidado para que sea escuchada con mas aceptación, pero no se debe comprometer el mensaje en el proceso. Los Poderes Divinos nos dan a entender que hay algo que tiene que ser dicho y uno se convierte en el «altavoz» por el que Los Dioses expresan su mensaje.

El glifo de la Runa Os es el de una persona que gesticula, dirigiéndose a la audiencia. La Runa Os se usa en encantamientos como un talismán de la buena comunicación y del buen discurso. Se utiliza para entrevistas de trabajo, la enseñanza, la oracion, ó en cualquier otro momento en el que se necesite el Don de La Palabra. A diferencia de otras runas, a la Runa Os, parece que le gusta mucho que se la coman, recordemos cómo Idunn grabó las runas en la lengua de Bragi con el fin de darle elocuencia. La Runa Os gusta de sentir la lengua. Yo, la he dibujado en mi propia lengua con salsa de tomate y mostaza, la he dibujado en pan de la misma manera y me la he comido en un bocadillo y la he grabado en galletas que estaba haciendo.

cwCweorth es la Runa de La Pira Funeraria. Su glifo representa una Lengua de Fuego
Al igual que la Runa Ken / Kaunaz,  la Runa Cweorth es una Runa del Fuego, pero, donde la Runa Ken es el Fuego del Herrero que Forja ó la Antorcha de La Verdad que Ilumina el Camino, la Runa Cweorth es el Fuego de La Destrucción y La Purificación. La Pira Funeraria que quema la carne muerta. La Casa del Fuego, en El Cosmos Nórdico, es Muspellheim, El Mundo del Fuego. Su guardián es Surtr, el Gigante del Gran Fuego Sombrío que propició el comienzo de Midgard al conducir deliberadamente El Reino del Fuego hacia el Mundo de Hielo de Niflheim. Surtr es el Guardián de La Pira Funeraria y es una deidad intolerante que exige la perfección.

El que salga la Runa Cweorth nos dice que tenemos que hacer frente a la necesidad de purificar nuestra vida de excesos. Despojar, quemar y mantener sólo aquello que sea absolutamente necesario para seguir adelante. A diferencia de la Runa Ear, que es la Entropía lenta e inevitable, la Runa Cweorth es la Muerte Ardiente que exige nuestra cooperación mientras la purificación se lleva acabo ó nos abrasaremos en el proceso. Es interesante hacer notar que las dos Runas de La Muerte, se corresponden con las dos maneras de disponer de un cuerpo en tiempos de los antiguos Nórdicos. Los guerreros de clases altas, asociados a los Aesir, quemaban a sus muertos (que morian en combate), mientras que aquellos que tuvieron una «muerte de paja» (de viejos ó de enfermedad) serían enterrados y enviados a Helheim. Normalmente, se usa la Runa Cweorth en encantamientos para ayudar a alguien que está pasando a través de «tiempo ardientes» (malos tiempos) a encontrar la fuerza necesaria para seguir adelante.

Las tres siguientes, son las Runas de Northumbria:- Stan, Chalc y Gar

stStan (pronunciado «Shtan», con sonido de «sh» en Inglés (como en «she», «ship» ó «shunt»)) significa «piedra» y es, por lo tanto, la Runa de la Piedra («piedra» en Inglés, «stone»). En este sentido, se referiría a la piedra clave de una construcción en forma de arco como la de una puerta, puente ó ventana, ó incluso una piedra puesta en pie, vertical, como aquella que está en el centro del Universo ¿Cuál es la piedra angular de nuestras creencias? La Runa Stan nos pide que nos lo preguntemos, ya sea para reafirmarlo ó para derrumbarlo. En el momento en el que salga en una lectura, indicará un punto clave. La central «piedra de toque» de la cuestión. Pudiendo ser que el origen real del conflicto sea algo completamente diferente a lo que las partes involucradas creen que es… ó están dispuestas a admitir.

Stan es una Runa Indicadora, algo así como la Runa Ansuz, que señala un Mensaje Divino. Cuando sale la Runa Stan en una lectura, hay que tener en cuenta las runas que van justo antes y después de esta. Esas runas serán la clave de la cuestión. Su uso en hechizos es como parte de una unión rúnica para proteger algo crucial.

chChalc (ó Calc)
(NOTA DEL TRADUCTOR: la traducción del texto de Raven Kaldera en Inglés, explica como debería pronunciarse el nombre de esta runa desde el punto de vista de un angloparlante. Así, el autor nos dice que debería pronunciarse «Khalq», con una «H» gutural, a pesar de que la gente moderna tenga problemas con el sonido y por lo general, sólo usen el sonido «ch». Por lo que yo sé, el sonido descrito como «H» gutural y representado con las letras «KH», se corresponde con el sonido «J» Español. Así pues, desde mi punto de vista, el nombre de esta runa se ponuncia, en Español, «Jalk»).
Chalc ó Calc, es la Runa del Cáliz. Es la misión cumplida. Esta runa representa aquel ideal por el que todos nos esforzamos. Un ideal que será diferente para cada uno de nosotros, pero que todos tenemos… ó lo deberíamos tener. Aquellos que no lo tengan, muy probablemente padecerán de una grave falta de motivación, al carecer del incentivo que la búsqueda de un objetivo así proporciona. El que salga la Runa Chalc será encontrar que, una vez más, deberemos intentar obtener aquello que parece estar mas allá de nuestro alcance, y recordar que, aunque parezca que no se pueda llegar a esa meta en el horizonte, la vida no valdrá gran cosa si no se intenta.

La Runa Chalc tiene dos usos en los encantamientos, uno noble y otro más bien sórdido. Por un lado, puede ser utilizada como un talismán que nos ayudará a encontrar aquello que sea lo que buscamos. Y por otro lado, puede ser aplicada a un objeto para hacer que, temporalmente, otros deseen ese objeto mas allá de su auténtico valor, por lo que podría ser utilizada por comerciantes sin escrúpulos de una forma nada recomendable.

gar La Runa Gar.
La Runa Gar no es parte de ningún Aett. No tiene ni colores ni piedras asociados. Ni siquiera tiene un sonido asociado. (Algunos dirían que el sonido de la letra «G», pero ese sonido está bien cubierto por la Runa Gebo / Gyfu). Hace algunas décadas, cuando recabó la información para su, ahora infame, libro de Runas del Futhark, Ralph Blum decidió, por la razón que fuera, poner una «runa en blanco» al final de todas las demás.  A esta runa, que además se encontraba fuera de todos los Aettir, la llamó «Odin». Su significado sería, básicamente, la de «Runa del Misterio», dando a entender que, cuando esta runa sale, hay ciertas cosas que no se deben saber. El Futhark tradicional no tiene tal «runa extra en blanco» ¿Por qué se sintió obligado a inventarse una cosa así?

Si hubiera buscado un poco más allá, en el Futhork, habría encontrado la Runa Gar, que es una verdadera runa y que tiene, exactamente, el mismo significado que le dió a aquella «runa ficticia» a la que llamo «Odín». Cada vez que me sale la Runa Gar, por lo general, es una señal para dejar de preguntar. No es que el universo no esté asentado aún, dejando que los acontecimientos puedan tomar diferentes direcciones (eso es más bien una cosa de la Runa Peorth), es que por alguna razón, no debes saber. A veces, conseguir cierta información de antemano no tiene el mismo impacto que el llegar a esa misma sabiduría a través de la experiencia, que sería el cauce mas apropiado. Ese suele ser el empuje de la Runa Gar. La Lanza de Odin.

Considero que el Sr. Blum tuvo un fuerte presentimiento de que tal runa debería estar allí y que tenía algo que ver con Odín, pero se perdió el glifo y el nombre, por lo que simplemente la dejó en blanco. Cuando la gente viene a mí con juegos de runas del estilo de Blum, yo les enseño el Futhork y en lugar de añadir una novena piedra, simplemente les digo que pongan la Runa Gar en el espacio de la runa en blanco y funciona.

Gar significa «lanza», en referencia a la Lanza de Odín, pero esto es en realidad un «kenning» ó juego de palabras sobre el Árbol del Mundo, Ýggdrasil, el árbol del que Odin colgó durante 9 días y 9 noches, herido de lanza y sangrando, hasta que descubrió las Runas. No se sabe realmente lo que representa su glifo, pero muchos de aquellos que la usan, están convencidos de que es una imagen de Ýggdrasil, el Árbol del Mundo. El que salga la Runa Gar es lo mismo que ser informado por el propio Universo de que este no es momento para estar dudando de su plan. En su lugar, hay que esperar, ver y aprender. Y dejar que las cosas se asienten. Las ramas del Árbol del Mundo, que es mucho mas grande que nosotros, se extienden en todas direcciones, por lo que no siempre podremos ver lo que se avecina. En cambio, deberemos esperar, colgando de una rama como Odin, hasta que la propia sabiduría elija cuando revelarse a nosotros.

Traducción del texto, por Raven Kaldera, The Futhork Runes.
Este texto ha sido extraido de la siguiente página web:
http://www.churchofasphodel.org/articles/Futhork_Runes.html
Texto traducido, revisado y adaptado por Roberto Plazas «Maese Hrodeberht» Septiembre 2012.

Introducción a la Magia Seidr

SeidkonaSabemos que cuando los hielos se retiraron de la península escandinava, allí había un pueblo que se considera hoy, autóctono de Europa. Antes de la llegada de los germanos, podíamos encontrar animismo, chamanismo, magia y panteísmo. Todas esas formas religiosas estaban fusionadas de tal manera que dieron lugar a un «paganismo» de una riqueza poco común. Cuando los germanos llegan con sus creencias en dioses del cielo y la tormenta, divinidades femeninas trivalentes y dioses menores, sin descartar la creencia en espíritus y seres etéreos, trataron de imponerse a ese pueblo. Su estructura social jerarquizada, patriarcal y guerrera no estaba presente en el momento de su llegada sino que se fue formando mientras estaban asentados en la región. El pueblo autóctono veneraba la tierra y las fuentes de agua, el mar. Tendían a establecer sociedades no estratificadas con una predominancia de actuación de la mujer en el ámbito de lo sagrado, eran consideradas vehículos de lo divino, maestras en profecía y adivinación, con una gran aptitud para entrar en contacto con el mundo de los espíritus. Recorrían las aldeas, en grupos de nueve o trece para ofrecer sus servicios chamánicos. Luego, al igual que ocurrió con otros procesos, se dio la amalgama entre los dos sistemas de creencias que la Edda Poética 11 reflejó en la firma de un tratado de paz entre ambos panteones.

Sabemos que debían tener un andamiaje ritual muy elaborado con respecto a la relación del hombre con el Más Allá. La necesidad de compeler los espíritus del hielo, del frío, el viento y la niebla llevó a los antiguos chamanes a elaborar rituales complejos, y a los bardos a crear historias acerca del origen y el fin del mundo, del destino de los dioses, los elfos y hombres. Las fuerzas de la naturaleza se encarnaron muchas veces bajo formas de seres mitológicos. En climas extremos, el hombre desarrolló con más facilidad sus capacidades espirituales y psíquicas. En este caso, hablamos de profecía y adivinación enmarcadas en un chamanismo. La Edda Poética comienza con un capítulo llamado La Visión de la Adivina o Völuspá, en el que la palabra «spá» designa el don de profecía o visión, y «volv» alude a völva , o adivina, quiere decir «la que lleva el cayado o báculo», y proviene del antiguo nórdico «völ» o cayado. Por otro lado, existía un tipo de magia practicada por mujeres exclusivamente, y se sabe que era autóctona, es decir, no pertenecía a las tribus germanas que se expandieron por esa región. Las visiones que canta la völva en ese poema son una expresión auténtica del genio religioso del paganismo nórdico pre-cristiano. Están basados en estados de conciencia extáticos. Los cantos le permiten a la adivina un viaje en el tiempo, llevándola desde los orígenes a través de los ciclos de generación del cosmos, los dioses y todo lo existente hasta su mismo destino final.

Su desplazamiento en grupo, y de aldea en aldea, indicaría que la videncia y la adivinación eran un arte organizado y reconocido profesionalmente como un rol de la mujer. Esta era la religión que enaltecía a los dioses Vanir, los dioses autóctonos de la fertilidad y la naturaleza. En cambio, los dioses Aesir, traídos por los germanos, tenían una magia diferente basada en la fuerza de las palabras, del sonido. Entre ellos, la magia era practicada tanto por hombres como por mujeres. Por eso el dios Odín, dios del conocimiento de lo oculto, dios de los colgados y padre de los dioses, se sacrifica a sí mismo en pos del conocimiento de los secretos más atávicos. Y luego, buscará la magia del Seidr, pero al hacerlo, Odín rompe el esquema tradicional de los dioses soberanos indo-europeos.

La Völva o Adivina, conocía cada rincón del mundo de las sombras, el suyo propio y personal, así como el de los demás, y esto lleva directamente al conocimiento del mundo espiritual. Guarda los secretos más profundos de la humanidad, y aunque todo se abre ante ella, sólo puede observarlo. En el mundo chamánico nórdico, un manantial, la raíz de un árbol, pueden servir como puerta de entrada al mundo espiritual. El beber de esas aguas, es una metáfora del conocimiento secreto experiencial de nuestro destino y nuestras raíces 12 .

Freyja y el Seidr

No se dice demasiado de los dioses Vanir, al menos en cuanto a su origen y actividades previas a la llegada de los pueblos indoeuropeos a Escandinavia. Lo que sí se sabe es que eran dioses poderosos con un culto muy extendido entre el campesinado, y que siguió vigente aun durante la época del Cristianismo. Entre los Vanir, se destacan Njörd y sus hijos gemelos Freyr y Freyja, que son tanto hermanos como esposos. Por más que ellos sean dioses pacíficos y amados por el pueblo, como todo dios, eran ambivalentes. Estamos ante una religión cuyo mayor interés estaba en la renovación del año agrícola 13 .

Freyja era considerada la Señora del Seidr 14 , de esa magia femenina que tanto ambicionaba conocer Odín. Diosa de la fertilidad, reunía en sí misma aspectos ambivalentes, por un lado por su manejo del Seidr y por otro, menos conocido, por ser la única que le disputó a Odín la mitad de los muertos caídos en batalla. De ahí que también sea una Señora de los Muertos. Estaba asociada a deidades tutelares menores, femeninas, como las dísir 15 , los elfos, la adivinación y a todo lo oculto. Freyja significa «Señora», aunque sabemos que tenía muchos nombres. Los rituales asociados con ella fueron los últimos en perderse, aun en épocas en que el cristianismo perseguía el culto pagano, los campesinos encontraban la forma de realizarlos.

Posiblemente, entre las deidades femeninas, ella sea la más importante de la mitología nórdica. En relación con la magia, las mujeres eran temidas en cierta forma porque detentaban un conocimiento que les daba cierto poder. El culto a los Vanir parece tener posibles raíces en una fusión de chamanismo lapón y finés con las creencias y cultos de los pueblos autóctonos. La misma antigüedad de su culto lo hace fragmentario, sólo ha sobrevivido alguna historia aquí y allá. Al parecer, todavía hoy, hay un folklore vivo acerca de ellos. Uno de los nombres que se les daba era «los Dadores», una clara alusión a su carácter benéfico.

Freyja era maestra de las profetisas y hechiceras, este término significa, en este contexto, el dominio de las fuerzas inherentes a la naturaleza, presentes en el ser humano también, y el don de manejarlas para el bien. Era la inspiración de las völvas . La asociación de Freyja con el mundo de los muertos, indicaría una relación con los antiguos cultos a la vegetación, y con los pájaros y otros animales, también el poder de viajar en estado de trance chamánico entre los diferentes mundos.

A medida que el Cristianismo se fue expandiendo, la fama de Freyja y las völvas se hizo más nefasta, ya asociadas con las brujas, ya con el demonio. Los símbolos de Freyja eran el jabalí y los caballos, las yeguas especialmente, esta última asociación la conecta con un aspecto siniestro. Se trata de los sacrificios a las dísir y Freyja ostenta el título de Vanadís o Dis de los Vanir . También es llamativo que las valkyrias, estén relacionadas a su culto ya que aparecen como las hijas de Odín, que es un Aesir. Esto nos proyecta a otros planos, por ejemplo, esa relación de Freyja con los caídos en batalla y también las teorías que sostienen que las formas originales de las valkyrias no serían las que el romanticismo nos hizo conocer.

La mujer y la magia en las Sagas 16

La magia en las regiones nórdicas tiene, como objetivo básico, ayudar y curar al ser humano, apunta a lo espiritual como fuente de enfermedad o daño físico. El denominador común entre estos pueblos es el lugar de preponderancia de la mujer. En todos los casos nos encontramos con profesionales, preparadas para cumplir ese rol, y que además han nacido con aptitudes fuertes y destacadas.

Nos centraremos en el Seidr. Aunque es el término que más se menciona, es el más difícil de definir. Suele traducírselo directamente por «brujería» y fue usado para traducir acciones que van desde la magia chamánica, tal como viajes espirituales, curación mágica a partir de la remoción de espíritus malignos, profecía, canalización de deidades o espíritus para que se expresen a través de ellas, realización de magia que afecta el clima y el comportamiento de los animales, incluido un rango muy amplio de magia maléfica. No debe extrañar que despertara cierto temor, o que el Cristianismo haya reaccionado.

También se cree que su práctica involucraba la preparación de brebajes y venenos, especialmente los que causan el olvido. Su característica más simple es que parece ser una magia del tipo que afecta a la persona a través de sus percepciones, generando en la mente imágenes que provocan terror, ilusión, locura, amnesia y otros síntomas. De esta forma, las personas dañadas no podrían ver las cosas como realmente son. Estos efectos están muy bien documentados en las sagas. Parte de este poder se cree que puede deberse a la hipnosis porque se sostenía que la seidkona , podía ser privada de sus poderes si se obstruía su visión. Además el efecto podía desaparecer cuando la víctima se alejaba de su presencia. Solía ponérseles un saco hecho de cuero o piel en la cabeza para impedir que lanzaran sus encantamientos o maldiciones utilizando el poder de sus ojos. Cuando eso ocurría, la seidkona invocaba el poder mágico de la segunda visión o visión espiritual.

La palabra parece derivar de una de estas dos raíces. La primera derivación fue propuesta por Grimm, que sugería que estaba relacionada con la palabra inglesa moderna «seethe»(es la acción de hervir o hacer que un liquido entre en ebullición) y sería un derivado de los rituales en los que se hervía agua de mar para hacer sal. Hay elementos en la literatura que darían peso a esta derivación, la primera aparece en la Völuspá 21 y 22. Parecería referirse a un proceso químico o alquímico. Adicionalmente la Völuspá introduce, el nombre Heidr (del cual derivaría el heath), que en las antiguas sagas se utiliza para designar a las brujas, y que está relacionado con la palabra «heathen» (pagano). Se cree que posiblemente, «Heidr» podría haber sido antiguamente un título para un practicante de una magia específica, y que fue usado como nombre propio después de la llegada del Cristianismo, y a medida que se fue borrando la memoria del verdadero significado del término. Aquí subyace la creencia en que tales personas manifiestan su naturaleza interna o esencia en la apariencia externa y el nombre. La segunda derivación posible de la palabra sería de la raíz que significa «seat», «sitting», asiento, sentarse, y está relacionado con el latin sedere y el inglés antiguo sittan . Esta derivación es más plausible que la anterior desde que sabemos que la practica del Seidr debe realizarse en el seid-hjallr , o asiento «alto» que mencionamos antes.

Los rituales y profecías incluían siempre cantos y encantamientos en su comienzo, y el objetivo era convocar a los espíritus que les revelarían los secretos ocultos por los cuales eran consultadas las seidkonas . Así se inducían estados alterados de conciencia que permitía la caída en el trance y la comunicación con el plano espiritual. Solían sentarse en ese lugar alto que mencioné, y profetizaban desde allí. Pero el Seidr podía ser usado con malos propósitos también, se creía que podía causar grandes daños, e incluso la muerte.

La túnica de la seidkona es de color azul porque en la literatura nórdica estará asociado a la muerte, al mundo subterráneo de Hel y a los muertos. El uso de plumas en la vestimenta tiene un simbolismo obvio, ya presente en el chamanismo asiático y fino-ugrio. El canto por el cual se produce su caída en trance, se llama Vardhlokkur . No se han preservado palabras exactas de éste porque estaba prohibido por el Cristianismo, pero fragmentos alterados de él se habrían usado como canciones de cuna, como una forma de preservar ese antiguo saber.

Aunque tanto los hombres como las mujeres se desempeñaban en los roles mágicos, se sabe que en el Seidr sólo incursionaban las últimas, y que en caso de que los hombres la practicaran se veía amenazada públicamente su masculinidad y su reputación. Estaríamos ante la acusación de homosexualidad. Una de las causas para condenar tan fuertemente su práctica por los hombres, aunque no se ha ratificado, sería que en los rituales del Seidr podrían incluirse algunos ritos de índole sexual y que el practicante fuera objeto de estas atenciones. Desde ya, esto no era bien visto y mucho menos aceptado en la antigua sociedad germana-escandinava que hacía un culto del guerrero y la masculinidad. Otra posibilidad sería que el practicante debiera sufrir la posesión por parte de los dioses o espíritus convocados. Permitirle a un espíritu que tome posesión de uno, o entregarle el control de propio cuerpo y volverse pasivo, es la antítesis, nuevamente, de lo que estos pueblos podían aceptar para un varón. Serían dos variantes que señalarían a un mismo tabú. De todas formas, encontramos en las sagas algunas menciones a hombres que la desarrollaban a escondidas.

Cuando nos encontramos con material concerniente a la magia ejercida por mujeres, se hace necesario analizar la postura de aquél que registra los hechos, los escritores de las sagas por ejemplo. Es fácil descubrir la postura en función del grado de hostilidad que se demuestra hacia esas prácticas en el texto, o si son considerados hechos diabólicos y perversos, entonces sabemos que hay una impronta cristiana. Esto puede verse especialmente en los conceptos de Seidr y Spá . Recordamos que el término Spá alude a la capacidad visionaria y adivinatoria sin invocación ni convocación de espíritus. La spákona es la que conoce el Ørlög, nombre del destino en el ámbito mágico. Ur quiere decir «primordial», «primigenio» y lög es «ley», sería la ley que rige cómo serán las cosas dictadas por el destino propiamente dicho, llamado Wyrd. Se cree que el término Völva , equivalente de spákona , proviene ya de las antiguas tribus germánicas, en donde esta palabra fue encontrada en el nombre o en el título de algunas videntes tribales.

Según los tiempos van cambiando 17 , al principio esa magia que se realizaba en las mismas casas, y constituía lo que se esperaba socialmente de la mujer; comienza a condenarse debido al Cristianismo, y ya no es lo que se espera o lo que la nueva religión espera, de ella. Es ahí en donde comienzan a aparecer asociados a la práctica de la magia, sentimientos de frustración, impotencia e ira. La mujer de la época vikinga entretejía encantamientos en las hebras de la ropa que tejía para su familia, en sus telares, y disfrazó sus prácticas de muchas formas sabiendo que serían acusadas de hechicería.

El Seidr se practicaba en soledad, se podía tener ayudantes o un coro para asistir a la seidkona, pero muy rara vez se menciona en las sagas a grupos de seidkonas , y cuando se hace, se pone de manifiesto que las practicantes están relacionadas por vía sanguínea, madre e hija, o hermanas. Hay una característica netamente chamánica pero poco comentada con respecto al Seidr , y es la capacidad de proyectar el propio espíritu durante el ritual, en forma de animal. El objetivo sería tanto para el bien como para el mal. Esto refleja las prácticas chamánicas laponas y siberianas.

Hay una gran posibilidad de que los relatores de las sagas no hayan sabido distinguir correctamente entre los distintos tipos de magia. Posiblemente por eso, aparezcan algunas descripciones confusas, en las que el Spá , tiene connotaciones de Galdr y Seidr . El Galdr es un canto mágico, y centra su atención en el poder del sonido y las palabras, era practicado por los germanos, tanto hombres como mujeres.

Puede verificarse muchas similitudes entre la práctica de la magia lapona y el Seidr . Es más, los comentaristas especializados que las notaron, dicen que una interesante porción de los relatos del Seidr en la literatura nórdica, informan que esta práctica fue aprendida de las hechiceras finesas y laponas. Generalmente a la seidkona se la define como extranjera, proveniente de Finlandia o Laponia, y en algún caso, más raro, de las Islas Británicas. Hay una clara tendencia a no hacerse cargo de la existencia de esta práctica entre la población autóctona.

El Seidr daba a la practicante el conocimiento del futuro, pero siempre a partir de la convocación de espíritus según la modalidad chamánica. A este ritual se le suma una variedad de rituales paganos: sacrificios de comienzos del invierno o blót , asociados con las casas y los espíritus. Se realizaban muchas veces en situaciones de crisis. Dentro de ellos, el Seidr aparece para responder primordialmente a estas situaciones, y a pedido de un cliente o dentro del contexto de una reunión comunal. Los servicios de una seidkona itinerante se utilizaban a estos efectos y era obligación de la persona más poderosa de la aldea, encontrarla y ocuparse de llevarla y atenderla como ella se merecía.

Había reglas de decoro muy claras entre el dueño de casa y la seidkona . Debía ofrecérsele una comida ceremonial y se la trataba con gran dignidad, pero sin exagerar. Después de los acostumbrados intercambios de hospitalidad, o sea la estadía de un día y una noche, ella accedía a realizar su servicio para el dueño de casa. Para ese ritual era insuficiente una sola persona, y es allí donde juegan un rol fundamental las mujeres de la aldea. Formaban un círculo alrededor de la seidkona , y una de ellas debía cantar el Vardhlokkur , era un requisito que debía suministrar su anfitrión. La seidkona debía agradecer a la mujer que cantaba. Era parte de las reglas del ritual. Lograda la visión, se acercaban los hombres a consultar. Además, venía gente de áreas cercanas. Este ritual tenía entonces el potencial de unir a las comunidades. Al enterarse de que la seidkona estaba en una aldea, otros anfitriones le enviaban su escolta para llevarla a sus casas.

El uso para el mal del Seidr está bien atestiguado, en especial en las Hébridas, en donde tenemos una población mixta celta-escandinava, y en las que se formaron familias de practicantes. La saga que relata estos eventos es la Laxdaela Saga . Este fenómeno parece estar compuesto por dos aspectos bien diferenciados: uno es el conjunto de prácticas concretas a realizar, y el otro es la interacción con los espíritus que operan desde el plano sobrenatural e invisible. Es este último el que introduce el elemento de variación en cada ritual. La seidkona se convierte en un punto de convergencia entre los diversos ámbitos de realidad.

Conclusión

Sintéticamente podemos concluir que hay una clara migración de creencias desde Asia septentrional hacia la península escandinava. La reiterada alusión a magia proveniente de lapones, carelios y fineses, pone de manifiesto el préstamo de creencias y rituales. Asimismo, es de destacar que ya existía uno o más tipos de magia en la Europa Nórdica. Este hecho habría facilitado el asentamiento de inmigrantes norasiáticos, y la aceptación de buen grado de las prácticas mágico-religiosas que traían consigo. Sumado a esta amalgama, encontramos el aporte de la rama germana de los pueblos indo-europeos. Todas estas creencias y prácticas serían las que encontró el Cristianismo cuando comenzó a evangelizar la región.

La circulación del ritual del Seidr entre las varias comunidades paganas del norte pre-cristiano nos habla de un proceso dinámico en cuanto al préstamo de creencias. El Seidr nos muestra tanto la extensión de intercambio cultural como la complejidad de la fusión religiosa involucrada en la asimilación de cada nueva tradición. La antigüedad de estas prácticas habría constituido una barrera para la aceptación plena del mensaje cristiano, generando formas mixtas pagano-cristianas. Este contexto, con su tendencia sincrética, requirió de una depuración de elementos paganos lo cual se constituyó en un desafío para el Cristianismo.

Bibliografía

Fuentes

Edda Poética , anónimo, traducción de Luis Lerate, Madrid, Alianza Editorial.

Estudios

DuBois , Thomas A., Nordic Religions in the Viking Age , Philadelphia, University of Pennsylvania Press, 1999.

Ellis Davidson , H., Gods and Myths of Northern Europe , Londres, Penguin Books, 1964

por Ana Silvia Karacic

Estructuras religiosas en la DEVOTIO

El  CARÁCTER RELIGIOSO DE LA DEVOTIO

p020El termino latino de-votio tiene el significado de “consagrar, dedicar a un dios». Valerio Máximo dice que los devotos celtíberos al servicio de un señor realizaban una consagración de su propia alma. Se trata de un elemento religioso y mágico cuya finalidad era atraer sobre sí el peligro al que estaba expuesto el jefe en la batalla. Este ofrecimiento de una vida para lograr la salvación de otra supone la creencia en una divinidad de la muerte, cuya actuación, si no puede detenerse, es susceptible de ser desviada de manera que su golpe alcance a otro u otros en vez del que al que, sin esta interposición, caería como víctima suya. Es decir, existía la creencia de que se podía desviar la acción de estas potencias infernales estableciendo una relación contractual con ellas para obligarlas a que, en el momento de su intervención, aceptasen el sacrificio de la vida que se les ofrecía a cambio.

El mismo elemento se encuentra presente en la devotio romana, donde la persona que se consagraba ofrecía a los dioses infernales su propia vida y la de los enemigos a cambio de la salvación de los suyos. Los galos tenían creencias similares. César dice que los druidas celebraban sacrificios sustitutorios para salvar a quienes estaban expuestos a los combates o a otros peligros: “pues piensan que si no es ofrendada una vida humana a cambio de otra vida humana, es imposible apaciguar a los dioses inmortales” Se plantea por ello el problema de cuáles eran los nombres de esas divinidades entre los hispanos prerromanos.

Se conocen algunos dioses infernales del área lusitana, como Ataccina o Endovellico, y puede señalarse que en la Península Ibérica existía una vinculación entre el lobo y los dioses infernales y funerarios1 w. A esto se asociaría la costumbre de cubrirse con pieles de lobo, característica de las cofradías guerreras que combaten alrededor de un jefe, como ocurría entre los miembros de los Männerbünde (“Sociedades de hombres”) propios de los indoeuropeos. Estos disfraces animales eran los emblemas de una clase especial de guerreros: los que formaban parte de las bandas de jóvenes solteros unidos por lazos de fidelidad y de camaradería a un jefe que les guiaba en la guerra o en las incursiones depredatorias.

Para Mircea Eliade el comitatus descrito por Tácito tenía indudablemente una dimensión religiosa, pues la promoción del joven anunciaba la culminación de su iniciación militar, mientras que la lealtad absoluta al jefe constituía de hecho un comportamiento religioso que debe situarse en el origen del feudalismo y de las iniciaciones en la caballería medieval”. Este culto era de una naturaleza especial, pues era exclusivo de las familias de los reyes, de los jefes militares y de sus comitivas, círculos cerrados que formaban la clase especial de guerreros de élite vinculados religiosamente a Odín, dios supremo de los germanos y caudillo militar del séquito celeste de los einherjar, los guerreros muertos en combate.

Diferentes textos muestran cómo entre los germanos existían unos guerreros de élite que combatían en vanguardia unidos entre ellos por cadenas, a fin de no romper las filas y correr todos la misma suerte en la batalla. Este tipo de guerreros utilizaban también anillos u otros emblemas externos que los diferenciaban de los demás. Tales anillos simbolizarían su juramento de auto-consagración al dios Odin, pues los juramentos odinicos se realizaban sobre un anillo. Jan de Vries opinaba que «no parece inverosímil el empleo de cadenas. La cadena —tal como señala Françoise Le Roux- es uno de los signos en los que se reconoce una intervención del Otro Mundo”.

Con esta simbología hay que relacionar las torques. A propósito del encontrado en la tumba real de Sutton Hoo (Inglaterra), Jean-Paul Allard dice lo siguiente: «El torque es un objeto de culto Odínico. No lo llevan más que aquellos que han hecho acto de «devoción» hacia el Dios y que se han consagrado personalmente a Él. El voto Odinico implica que se llegue, en caso necesario, hasta el sacrificio supremo, que es el ahorcamiento descrito antes. El torque simboliza de alguna manera el nudo corredizo al que el individuo se ha prometido por deferencia a Odín y para atraerse su protección (Indivithialweihe, según Höfler). Desde el momento de su consagración, el hombre pertenece al señor de las potencias (valdr galga) que puede reclamar en cualquier momento de la existencia el sacrificio que le es debido: no hace con ello más que reclamar con él a los suyos. El torque es por tanto el emblema que señala al héroe Odínico. Es por lo que es considerado como un símbolo de la investidura real, de la sacralidad”

Estos hombres eran combatientes de una clase especial. Se trataba de caudillos o de miembros de la comitiva de algún caudillo consagrados a Wotan. Las cadenas, los anillos y las torques parecen haber representado entre los germanos el lazo de fidelidad más allá de la muerte que los unía a su jefe terrestre, al tiempo que su voluntaria sujeción a Wotan en el Otro Mundo. Eran el símbolo del compromiso que habían adquirido al realizar su juramento de ingreso en el comitatus. ¿Tendrían el mismo significado las torques celtas para los solduríos? Al describir el atuendo de los hispanos Varrón se refirió a sus insignibus Martis torquae aureae, lo que prueba que eran un emblema de su dios de la guerra. En las esculturas de guerreros galaicos se constata que el torque era un adorno característico de los caudillos y guerreros de la aristocracia. Según Floro, los galos cisalpinos ofrecían un torque a Marte antes de las batallas.

Este dios de la guerra céltico tenía notables paralelos con los sombríos dioses de las ataduras mágicas de otros indoeuropeos (son los dioses de los Männerbünde): La oscura tropa de los einherjar que escolta a Odín ha sido comparada con el conejo que Luciano de Samosata describió encadenado al dios Ogmios. Marte celta que fue identificado con Heracles por ser un campeón vigoroso armado de maza o martillo y cubierto con la piel de una fiera.

El texto de Luciano nos da un indicio sobre la probable identificación de las áureas torques del Marte celta con las ataduras de su séquito, que son “cadenitas de oro y de ámbar que se asemejan a bellísimos collares». El sobrenombre de este dios -Ogmios en la Galia y Ogme en Irlanda- procedería del griego ogmos («línea, fila, camino”) y permite considerar al dios como un general que conduce a sus tropas (Ogmios también puede relacionarse con el griego hegémon, «guía, general”). Françoise Le Roux ha estudiado cómo en los textos irlandeses Ogme, al tiempo que es representado como un hercúleo campeón guerrero, es también un sombrío caudillo vestido de negro que conduce a una pequeña tropa de muchachos encadenados a él. Pues el dios de la guerra es el conductor y el modelo de los hombres jóvenes. Ha recogido también una serie de textos en los que se puede ver cómo entre los celtas había una clase especial de guerreros de primera línea que combatían encadenados para imitar al dios que los dirigía.

Considera esta autora que el encadenamiento alrededor del dios mago y guerrero simbolizaba la fidelidad de su séquito, cuya proyección en la sociedad céltica lo encuentra precisamente en los soldurios que se consagraban a un jefe y juraban no sobrevivirle en la batalla. Ogmios es además un dios psicopompo, el jefe de los muertos: en la estela galo-romana de Nickcnich (Musco de Bonn) se le ve conduciendo a los muertos al Más Allá sujetos con una cadena y con camisas de fuerza que los inmovilizan. Tanto en la tradición céltica como en la germánica, la cadena es el símbolo del ultramundo al que se auto consagraban los comités y los soldura.

En la Península Ibérica tuvo que existir un dios de este tipo que ligaba a los devotos por un culto especial a la muerte relacionado con los séquitos de los caudillos. El dios Ocnioroco, mencionado en un ara de la ciudad celtibera de Arcóbriga (Monreal de Ariza, Zaragoza), pudiera emparentarse con Ogmios. Entre los galaicos y los lusitanos hay abundantes testimonios sobre una deidad de las cofradías guerreras llamada Bandua (de la raíz, indoeuropea *bhend»atar, ligar» y “grupo, banda, pandilla», lo que indica claramente que era uno de estos dioses indoeuropeos que se servían de lazos mágicos para «atar» a los enemigos y dejarlos a merced de los devotos de sus cofradías, combatientes que practicaban esta misma magia guerrera transformándose mediante el furor en fieras salvajes”. Según veremos, hay otros testimonios de la existencia en la España prerromana de un dios de la guerra con atributos propios del Wotan germánico, del Varuna ario o del Ogmios galo, vinculado como ellos a las cofradías guerreras.

Cuando los hispanos veían traicionado un pacto o un juramento -que para ellos tenían un carácter sagrado- invocaban a los dioses testigos del mismo a fin de que se vengasen de los infractores; para ello recitaban una fórmula mágica cuya finalidad era obligar a los dioses a intervenir contra los traidores. Sobre este punto hay que recordar que el mencionado Ogme es precisamente el “padre de los ogams” (athair ogaim), la escritura que sirve para atar mágicamente y para garantizar la duración de los ensalmos, encantamientos, interdicciones y maldiciones en cuanto que todos ellos quedan fijados por medio de la escritura. En las tablillas de execración de Bregenz (Austria) y de Rom (Deux-Sévres) se le pide al dios Ogmios que “ate» y haga sufrir a las personas contra las que se le invoca.

En un capítulo de su obra dedicado a la fidelidad personal entre los indoeuropeos. Emile Benveniste trató del origen de la palabra germánica Treue (“fidelidad») en la raíz indoeuropea *dreu-, que tiene tanto el sentido de “fuerte, resistente, duro, fiel» como de “árbol», pues el árbol es en todo el ámbito indoeuropeo un símbolo de fuerza, especialmente el roble (cf. el latín robur «roble» y el adjetivo derivado robustas, “robusto, sólido»). El nombre germánico del roble es drûs, relacionado aparentemente con la mencionada raíz. De ella derivan los términos germánicos •drauhti- («compañía, soldado») y *drauhtino-(“jefe, señor”). Con esta raíz pudiera estar emparentado el nombre prerromano de sol-durii. Que por los pueblos entre los que aparece seria céltico. En cualquier caso, al margen de esta hipotética identificación, Nicolás Damasceno afirmó que el término “soldurios», a los que él llama solidurias, es palabra gala, es decir, celta, y que significa “ligados por un voto” Pudiera relacionarse también con el latino sodalis («compañero”) y sodalitas («camaradería»). Según Haudry, soll(o)-duryos “todo resistente” es indoeuropeo precelta.

Un árbol que estaba asociado al dios mago y guerrero Ogme era el tejo, pues los textos irlandeses se refieren a que los ogam se grababan con fines mágicos sobre ramas de tejo. El escudo del héroe irlandés Fionn fue realizado con la madera de un tejo que brotó del agujero donde cayó el venenoso ojo de Balor. El gigante de los malignos Fomoré abatidos por el dios Lug. Durante la confección de este escudo murieron nueve hombres a causa de los vapores que soltaban las raíces. Era un arma intocable en la batalla, pues, como señala Blanca García Fernández-Albalat, Fionn, que era el jefe de la cofradía guerrera de los Fianna, se servía de armas mágicas y practicaba un tipo de guerra iniciática. Como el sombrío dios al que imitaba: Ogme.

Resulta de todo lo anterior que existía una vinculación entre el dios celta de las ataduras y de las bandas iniciáticas con el árbol del tejo. No carecería por ello de sentido religioso o mítico el que los devotos cántabros se sirviesen del tejo para cumplir su compromiso con el dios infernal. Dada la obligación moral y religiosa de suicidarse que encerraba el pacto de la devotio para los soldurios, si su señor caía en la batalla, es probable que el veneno que llevaban preparado siempre consigo para esta eventualidad tuviese para ellos un simbolismo sagrado. El tejo (Taxus baccata), cuyas hojas y semillas contienen un alcaloide tóxico, sería así otro símbolo del lazo de fidelidad más allá de la muerte que los unía a su señor y a su dios. Silio Itálico asocia expresamente los suicidios con el tejo a los cántabros que no soportaban la vida sin Marte. En el mundo celta el tejo hubo de tener un profundo significado mítico para la clase guerrera a la que se asociaría también por el color rojizo de sus frutos. Era un símbolo de los dioses garantes de la fidelidad a los juramentos: al Dagda irlandés se le llamaba Eochu, epíteto que procedería de Ivokatu-s («que combate con el tejo”), de la misma raíz que los eburones u eburovices (“los combatientes, los hombres del tejo”). Entre los germanos el tejo era el árbol del dios Ullr, cuya residencia está en Ydálir («los valles de tejos»). Sobre el anillo de Ullr se realizaban los juramentos, pues en el norte de Escandinavia ocupa el lugar de Tyr, el dios de la palabra empeñada, emparentado con el celto-hispano Tongo o Tokoito.

El Ejercito de Odín

«Y entonces comencé a escuchar la poderosa voz de Odín y los cuervos en las nubes, el rugido de los ocho cascos de su caballo Sleipnir, llevando su caza salvaje incansable, con un estruendo que pareciera que el mismo mundo fuera a sucumbir».

Ernust

En muchos puOdineblos, los más ancianos contaban que, algunas noches se podía oír e incluso ver a través de los bosques y campos, volando a toda velocidad lo que se denominó “la gran caza”, a veces “la caza”, “caza salvaje” o “caza fantástica”. Dependiendo de la ubicación, la composición de la caza puede variar, pero en general, había una jauría grande e impresionante, la cual precedía-en un ambiente de locura y desesperación- a una hueste de cazadores montados a caballo… A veces, estos jinetes eran esqueletos o seres de cadavéricas formas, mientras que sus caballos eran generalmente brillantes y escupían fuego. A veces, el objetivo de esta terrorífica hueste equipada ferozmente resultó ser casi siempre un ciervo. Todo se desarrollaba en un estruendo terrible y aterrador, azuzada por los ladridos de los perros, los sonidos de los cuernos y los sonidos de los disparos. No hace falta decir que los que, por desgracia, se encontraban  en su camino en la noche con esta gran cacería, no era para ellos motivo de satisfacción. Podrían sentirse felices de seguir todavía vivos después de haber presenciado tal experiencia.

Una de las cazas salvajes mas famosa  es la caza infernal de Bohan (Bélgica). Se ha informado de muchos autores de libros de folklore y guías turísticas, y la descripción que dan es suficiente para lo que se ha indicado anteriormente. Pero ¿qué pasa con la caza salvaje?, merece especial atención lo que ocurrió cerca de allí, en un lugar llamado “el bosque de Arturo”. De hecho, en un estudio reciente sobre el fundamental l mito de la gran caza, se observó que uno de los nombres imprescindibles de este último en amplias zonas de centro-europa, era el Rey Arturo: es la caza o caza Arturo.

En este caso, estos nombres no son difíciles de reconocer porque se limitan a citar el nombre Arturo, una figura legendaria que ha incorporado el mito. Por contra, es de interés señalar que la prodigiosa cacería de Bohan, la gran cacería, tiene lugar cerca de un lugar llamado Bosque Arturo, y que por todo el territorio se reproducen estas actividades nocturnas bajo otros nombres, denominando el mismo fenómeno. Podemos deducir que no es específico de los legendarios bosques de las Ardenas. Por ejemplo, en este caso, fue un cazador maldito que vivía en Bohan, un mal señor que existió realmente en el siglo XVIII, y  que por la noche salía a expiar sus fechorías. Sin embargo, la difusión amplia las historias de las cacerías en toda Europa, especialmente en el oeste y el norte frustra cualquier interpretación local o regional y no ofrece ningún  testimonio en contrario, ya que nos encontramos frente a restos dispersos de un mito fundamental.

¿Que es lo que en última instancia evoca la gran cacería? El recuerdo de los Dioses más importantes de la antigua religión nórdica y germánica. Odín o Wotan, por su propia naturaleza, no pudo sobrevivir en el cristianismo sino bajo una forma muy específica: un cazador fantástico. En su excelente libro sobre los dioses y la religión de los alemanes, el profesor Derolez también afirma claramente: «Pensamos tal vez,  que nos encontramos con la última aparición de las huellas de Odín de una manera clara y definitoria, a nivel global europeo, donde resurgen por todos los rincones del continente, el recuerdo del antiguo Dios de la guerra y la magia «. Sin embargo, no hay ninguna mención específica del dios Odín, convertido por la iglesia en un “demonio”. De hecho, las historias mitológicas relacionadas con ella son numerosas y muestran diferentes roles. De estos, dos son particularmente importantes y podrían haber sobrevivido en la cacería salvaje.

En efecto, hay que recordar que en el mundo germánico antiguo, el destino más feliz podría ser asignado en la vida de un guerrero, era que el día de su muerte, ya sea en el campo de batalla, ya sea en la vida civil, portase las armas en la mano. El alma del guerrero era conducido luego por una Valkiria y llevados a esta especie de paraíso militar que era el Valhalla. Allí reinaba  Odín, que se encontraba a la cabeza de un ejército de almas de espectrales guerreros muertos. Se ha visto en la caza salvaje el recuerdo y la supervivencia del mismo mito del Walhalla, un ejército que nunca murió bajo la sombra de la cruz, la pervivencia de una fe mas allá de los crímenes y torturas cometidas en nombre suyo, durante 2000 años de persecución y destrucción. Por ello no es sorprendente que a menudo describan a los caballeros que le acompañen o incluso conducen ellos mismos la gran cacería como fantasmas o esqueletos o cadáveres. En resumen, una primera interpretación, y tal vez más exacta, tendría gran cacería fantasma este batallón de soldados nórdicos, liderados por Odín sobre toda la tierra.

Pero puede haber otra interpretación, y en cuanto a mí, yo lo prefiero. En efecto, no hay que perder de vista, como se ha señalado, que Odín es ante todo un Dios viajero, ningún elemento de la vasta naturaleza es ajena a él. Él cabalga en las nubes, galopa por los caminos y se sumerge bajo las olas. En el fondo de los mares o sobre las montañas mas escarpadas, él siempre busca la sabiduría. Su vida es una búsqueda perpetua. Porque la sabiduría no es estática, sino que está en continuo movimiento. El espíritu de Odín nunca está en reposo. Su aliento está con el viento, ya sea en forma de brisa muy ligera o fuerte ráfaga. Es él el que hizo temblar los árboles; su espíritu revolotea entre las hojas muertas arrastradas por la tempestad. Hemos de  apresurarnos para tomarlo, entenderlo y sincronizarnos con Él. La gran cacería es el recuerdo mítico de nuestro pueblo en la existencia del dios Odín, siempre en busca de un mayor conocimiento o una comprensión más profunda de la naturaleza. En verdad, además de representar  la deidad pagana, simboliza también el espíritu que la encarna – a saber, el cuestionamiento perpetuo y ese deseo de aprender y descubrir innato en nuestra naturaleza humana. Motivo por el que fue atacado de una manera sistemática por el totalitario cristianismo intentando arrasar cualquier vestigio suyo.Así que en esta la leyenda se guarda y conserva el recuerdo de la antigua religión, la religión de nuestros antepasados.

Pero el mito ha sobrevivido y el Espíritu no está muerto. Y pronto los espectros de la gran cacería podrían tener nuevos guerreros que se les unan en el gran combate que se avecina, en plena posesión de sus fuerzas y luchar, comandados otra vez por quien nunca murió: por Odín, nuestros héroes y antepasados.

La Hueste salvaje de Odín

die wilde jagdHace miles de años, en el seno de los bosques que por entonces cubrían una buena parte de Europa, algunos viajeros se encontraban con ciertas entidades que, a lo peor, requerían de ellos la carne y la sangre de los sacrificios… Imaginemos que avanzamos por un camino del bosque durante esas horas en las cuales la oscuridad se hace más intensa, más espesa, más silenciosa. En ese momento en que todas las criaturas entran en sus fases de sueño profundo, durante el cual permanecen inmóviles, muy cerca de la Muerte y del Más allá.
Solamente velan las alimañas cazadoras, al acecho de sus presas. El camino apenas se distingue entre las masas de vegetación y marchamos con cuidado de no introducir el pie en algún agujero invisible o de no tropezar con árboles y rocas que surgen aquí y allá. De pronto, se hace un gran silencio. La Naturaleza parece expectante. Algunos jirones de niebla vagan suspendidos entre las ramas bajas. Si aguzamos el oído, comenzaremos a percibir un rumor que poco a poco se va acercando a nosotros. Al fondo del camino, una gran masa oscura parece moverse, primero muy despacio y luego cada vez con más premura. No tardamos en descubrir con sorpresa que se trata de una gran multitud a caballo que se nos aproxima. Nos hacemos a un lado mientras el corazón comienza a desbocársenos en el pecho. Allí ocurre algo muy raro ¿Quiénes son esos jinetes que caminan al paso y que producen un sordo rugido, apenas perceptible, pero que parece llenar el universo entero?

Lo más curioso es la constancia de los testimonios en lo que se refiere al sonido: es como un trueno de nivel audible muy bajo, pero de una gran intensidad, que parece percibido más por el espíritu anhelante y atemorizado, que con los sentidos materiales. Parece como que llegara al testigo desde otra dimensión, del vano de una puerta acabada de abrir entre dos mundos… Tal vez, alguna de las figuras que parecen encabezar aquella procesión espectral, se detenga junto a nosotros y nos hable. Para nuestro espanto y horror, la figura irá señalando con su mano a determinadas sombras que pasan cerca y entre las que reconocemos -si el miedo nos lo permite- los rostros de algunos amigos, familiares o conocidos que, recientemente, han pasado la Gran Frontera de la Muerte. Entonces sabemos ya que nos encontramos ante una horda de fantasmas. En cualquier pueblo o aldea de la vieja Europa no dudarían en llamarla por su nombre: la Tropa de Odín, Mesnie Hellequin, Wüttendes Heer, el Ejército furioso o la Cacería Salvaje… Y no se trata sólo de viejas leyendas. Existen gentes que, en nuestros días, refieren encuentros semejantes, ocurridos en lo más profundo de los bosques…

 Hay deidades que, de una forma especial, están vinculadas a la magia y al cultivo de conocimientos y saberes extraños. Eso determina que todo aquello que las rodea, se impregne de un ambiente especial que atañe tanto a su culto como al resto de las relaciones que esos personajes divinos mantienen con los seres humanos en general y con sus adoradores y sectarios en particular. En la mitología europea y particularmente en las mitologías céltica, escandinava y germánica –aunque no sólo en ellas, como es obvio- suelen aparecer con frecuencia este tipo de personajes que juegan casi siempre con lo ambiguo, con lo paradójico, con todo lo que cae dentro del alcance de ese territorio fronterizo –tan difícil de delimitar como fluido y paradójico él mismo- que separa nuestro mundo del Otro, llámese éste último Más Allá, Valhöll, Tierra de los Jóvenes, Avalon, Emain Ablach o con cualquier otra denominación de las muchas que encontramos en la literatura. Esos mismos personajes, descritos en los relatos y tradiciones con la más amplia variedad, pertenecen a ese Mundo alternativo e incluso pueden ser de los que mandan o gobiernan en él, bien en solitario, con la ayuda de otros seres extraordinarios (de tipo antropomórfico o animal, según los casos) o sirviéndose de instrumentos mágicos y de poder, como espadas, lanzas, martillos, cetros, copas, calderos, así como de una panoplia casi inagotable de ardides, tretas, y procedimientos del tipo más variado para llevar a cabo su tarea o conseguir sus objetivos.

 Lo que señalamos va a ser pertinente para entender más tarde algunas de las características identificativas de grupos como los Einherjar o los Berserker o también de sociedades de tipo secreto y restringido como las Männerbünde, así como para configurar el papel que las leyendas derivadas de las actuaciones de aquellas sociedades en momentos históricos concretos haya podido jugar en todo el conjunto de tradiciones establecidas sobre los Ejércitos de Muertos o respecto a otros mitos relacionados con criaturas extraordinarias como los licántropos. En relación con éstos últimos, algunas de las leyendas que les afectan parecen derivar de los recuerdos despertados por las actividades de ciertas sociedades secretas desarrolladas en muchos lugares del mundo y que tenían como objetivo no solamente rendir algún tipo de hipotético culto al lobo o a otras especies predadoras cuales puedan ser osos, leopardos o panteras, sino –tal como apunta Dumezil refiriéndose particularmente a los berserker- conseguir que, mediante ciertas prácticas, los miembros de esas sociedades acabasen siendo ellos mismos, en algún grado, dichos animales.

 Este tipo de Metamorfosis, las cuales, según la tradición común a las diversas culturas europeas en las que se dan casos semejantes, pueden dividirse, en principio, en voluntarias o forzadas, es decir, consentidas por los sujetos presuntamente afectados que las buscarían como parte de algún ritual o como resultado de ciertas ceremonias especiales, o bien inducidas en el individuo sin que éste hubiera pretendido sufrirlas o alcanzarlas como un objetivo expresamente perseguido, aparecen en innumerables relatos, leyendas, cuentos y tradiciones de países europeos y del resto del mundo. Pero todo esto se produce en definitiva porque los humanos tratan de imitar a sus dioses y diosas. Las divinidades se pelean, mantienen enfrentamientos y rencillas inacabables o participan en las guerras que los propios humanos desencadenan en su nombre. Por ello, en vez de ser deidades pacíficas que fomenten la unión y la concordia entre los mortales, azuzan a éstos en miles de combates con pretextos diversos o, en muchos casos, sin pretexto alguno, por el mismo afán de pelear y combatir.

 Odín es el auténtico Dios que inspira, protege y fomenta la guerra heroica. Rodeado por sus fieles Einherjar participa en todo tipo de conflictos belicosos llevados a cabo contra los otros dioses, contra hombres y espíritus o frente a los mismísimos demonios y monstruos del mundo inferior. Todo ello ha dado lugar a un sinnúmero de leyendas y relatos que ya forman parte del inmenso corpus de la mitología, cuyo origen ya ha sido olvidado y yace oculto en lo más profundo de la noche de los tiempos. Ese cuerpo colegiado de combatientes que pelean íntimamente unidos al dios, será una de las primeras fuentes de inspiración para que empiecen a formarse asociaciones de guerreros escogidos para luchar codo con codo junto a su rey terrenal, vinculados a su sagrada persona por juramentos especiales, secretos y terribles, colocados directamente bajo sus órdenes inmediatas y destinados a vencer o a morir junto al soberano, que se convierte así en su salvaguarda y en la única razón digna de su existencia. Vida y Muerte quedan entonces unidas al sujeto de la Soberanía mediante una promesa solemne que jamás podrá romperse ni en éste mundo ni en el Otro.

 Según los relatos de la tradición, el Dios o el Rey suelen estar provistos de herramientas y de armas prodigiosas y también son asistidos por animales extraordinarios. Así, Odín tiene a sus lobos, Geri y Freki, que le acompañan en el campo de batalla y allí devoran los cadáveres. También posee dos cuervos, Huggin (el Pensamiento) y Munnin (la Memoria), a los cuales envía por el mundo para que le comuniquen todo aquello que vean y oigan. Por eso a Odín se le llama a veces Hrafnagud, es decir, el dios de los cuervos. Odín está señalado con marcas especiales. Cojea del pie izquierdo y le falta un ojo, sacrificado para obtener el Conocimiento Secreto a cambio de su pérdida. Es un Dios que domina plenamente todos los misterios de las Runas y de la Magia. Dicho saber, en parte o en su totalidad, puede ser otorgado en ocasiones a ciertos mortales. Esta correlación entre los personajes divinos y sus paralelos en nuestro mundo se mantiene en muchos de los relatos, tradiciones y leyendas en que se recogen noticias sobre las cabalgatas y batallas celestiales protagonizadas por espíritus, ya que, según veremos, no es inusual que en dichas consejas y narraciones el Jefe de ese fantasmal ejército pase a ser, no ya un dios o personaje mitológico, sino un rey famoso y conocido por sus hazañas. Entre los Einherjar de la mitología nórdica –espíritus de guerreros muertos en el combate y transportados luego al mundo de los dioses o Walhöll- el carácter misterioso y sobrenatural de su actuación junto a Odín, se complementa con la conciencia de pertenecer a un ejército común, que actúa como un solo hombre. Es decir, una colectividad de guerreros unidos por un secreto, un juramento y un pacto, encaminados a lograr un idéntico objetivo, un mismo fin: participar en el combate definitivo al lado de los dioses y frente a las criaturas malignas. Luchar en el Ragnarök, enfrentamiento a partir del cual cambiarán radicalmente y en su totalidad el sentido y significado del Universo.

 La fidelidad y perseverancia en un destino común, la firmeza en la conservación de los pactos establecidos –por encima de cualesquiera circunstancias espirituales o materiales que pudieran presentarse- así como la crueldad y el furor combativo, son características que es posible observar en las tropas de guerreros difuntos, en cuyas apariciones se unen la constancia (se presentan una y otra vez en los mismos lugares, a lo largo de los siglos) y la permanencia de ese espíritu predador y tumultuoso que parece haberles sido transmitido o contagiado por Odín o por algún otro de sus sobrenaturales caudillos y jefes.

 Es muy posible que esa conciencia de estirpe se haya traspasado luego como un componente básico, desde la estructura simbólica de los Berserker actuando junto a su caudillo Odín en el Valhöll, hasta la configuración práctica y organizativa más terrenal de compañías de asaltantes como los denominados Ulfhednar o guerreros-lobos cuyos patrones eran, precisamente, Geri y Freki, los lobos compañeros de aquél dios. Todo ello se encarna en inquietantes representaciones de aspecto primitivo que luego aparecen en ciertas divinidades clásicas como Zeus y Apolo. Recordemos tan solo a título de ejemplo, las tenebrosas expresiones simbólicas de Zeuslukius, es decir, Zeus en forma de lobo, o la terrible leyenda de Likaon en la Arcadia de los licántropos. Por no citar de nuevo la afición sacrificial de Apolo a la que ya nos hemos referido anteriormente. Los guerreros-lobo vagan por los bosques en la noche buscando a sus presas. Y existen en ellos unos aspectos de comunidad secreta, de compartir un pacto y de fidelidad hasta más allá de la muerte, que los distinguen con claridad de lo que podría ser una simple turba de guerreros narcotizados por alguna bebida ceremonial. Son eso, desde luego, porque no se puede negar –en su caso, en el de los Berserker y en algunos otros- la importancia que adquieren los estados alterados de conciencia en el comportamiento de estas compañías o grupos predadores.

 Los miembros de aquellas Männerbünde de las que nos hablan Eliade y Dumezil entre otros, eran iniciados con una prueba mediante la cual debían abatir a un oso, a un jabalí salvaje o a otra fiera semejante sin más armas que sus manos desnudas. Únicamente en el caso de que dicha iniciación fuese superada con éxito podía el aspirante formar parte de la banda o del grupo. Según los testimonios recogidos por los citados autores y que llegan hasta nosotros desde documentos más antiguos, se buscaba no sólo que el aspirante se comportase como un lobo, un oso o la fiera de la que ocasionalmente se tratase, sino que asumiese íntegra y verdaderamente la personalidad y la furia incontenible del animal bajo cuyos impulsos actuaría a partir de entonces. Es posible encontrar testimonios de ello en la Germania de Tácito y en textos como la Volsungasaga, en los que se relata como los aspirantes se revestían con una piel de lobo o de oso produciéndose a partir de ese acto un proceso de auténtica metamorfosis –al menos, según los citados textos- que constituía un momento esencial de la iniciación del neófito dentro de la Männerbund. La finalidad de todo ello era lograr que individuos más o menos corrientes –aunque ya dotados con inclinaciones muy marcadas hacia la guerra y hacia las hazañas que los combates siempre arrastran consigo- pudieran convertirse en los auténticos berserker, es decir, en los émulos sobre la tierra de los sobrenaturales Einherjar, compañeros de batalla de Odín en las luchas del Walhöll o en el definitivo enfrentamiento del Ragnarök

EJERCITOS DE MUERTOS Y VIAJES AL OTRO MUNDO
José Luis Cardero.

Ragnarök

Ragnarok_by_HarryBuddhaPalmLos dioses expuestos al destino avanzan constantemente hacia su ruina, el Ragnarök. En tal día, las fuerzas del mal, los Gigantes Helados, los de las montañas y los ígneos, Hel y sus criaturas, bajo la jefatura de Loki y de Sutr marcharán contra los seres divinos.

Los héroes se reúnen con Odín en el Walhalla, en espera a que suene el ominoso canto del gallo de la mañana de Ragnarök.

El primer dios que pasa por la experiencia de la muerte, es Balder. Sus funestos sueños se consideraron como presagio de su fin y como principio de una serie de acaecimientos que culminarían en el Ragnarök.

«Ante todo llegará aquel invierno que merece el apodo de Monstruoso, en que las celliscas soplarán de todos los puntos, las heladas tendrán dureza de hierro, los vientos serán recios y el sol no se asomará. Reinarán seguidos tres inviernos idénticos, sin respiro del estío. Para llegar a ellos habrá otros tres en que todo el mundo guerreará. El hermano matará al hermano por sórdida codicia; ni padres ni hijos se mostrarán misericordiosos en la matanza y en la fornicación.

En Völuspá:
«El hermano con el hermano contiende, uno con otro se destrozan;hijas e hijos_ se mezclan incestuosamente;_ el hombre es el juguete_ de una imagen de prostitución._Tiempo de hacha y de espada_los escudos se hendirán_ tiempo de viento y de lobo, antes de que el Mundo termine.»

Entonces acontecerá una novedad espantosa: «El Lobo devorará el Sol. Los hombres se aterrarán ante el enorme desastre. El otro lobo tragará la Luna de un bocado, pérdida irreparable, y las estrellas se desprenderán del firmamento. Después, la tierra y los montes se estremecen, los bosques se desarraigan de cuajo, los despeñaderos se parten de raíz y todas las cadenas y ligaduras se fragmentan y dispersan. Por lo tanto el Lobo Fenrir queda suelto, y un gran galope de agua inunda la tierra, cuando presa de su furia colosal, la Serpiente del Mundo se encorva y surge del mar.

El barco Naglfar rompe las amarras. Este barco se construye con las uñas de los difuntos, lo cual constituye un aviso de que un hombre que fallece sin cortarse las uñas contribuye a completarlo. Y, flotando en la gigantesca ola, Naglfar zarpa. El Lobo Fenrir galopa con las mandíbulas abiertas, arando la tierra con los colmillos inferiores y rascando el cielo con los superiores. Sus ojos y narices despiden llamas. La Serpiente Mundial resopla nubes de veneno que envuelven toda la tierra y el cielo. Verla al lado del Lobo es algo que hiela la sangre en las venas.

«En pleno estruendo, los cielos se abren y , a través del resquicio, aparecen los Hijos de Muspell. Sutr cabalga el primero, lanzando fuego ante sí y hacia atrás, y empuña la espada suprema, más cegadora que el sol. Y cuando galopan sobre Bifröst, el puente se desploma en pos de ellos, tal como se predijo. Las huestes todas de Muspell van inconteniblemente a la llanura Vígrídr, a reunirse con Fenrir el Lobo y la Serpiente Mundial. Allí acuden Loki y Hrymr, que capitanean a los Gigantes Helados, y los secuaces de Loki son los Hijos de Hel; las Criaturas de Muspell componen un ejército….»un ejército llameante! El Valle Vígrídr mide cien leguas de largo y cien de ancho.

Cuando esto ocurre, Heimdallr se destaca y toca con fuerza el Gyallarhorn avisando a los dioses, que se congregan. Odín corre al Pozo de Mímir en busca de consejo para él y los suyos. Yggdrasill, el Fresno Mundial, rompe a temblar; ningún ricón del cielo ni de la tierra está exento de horror. Los dioses y los Campeones se arman y marchan al campo de batalla. Odín los encabeza, con casco de oro y destellante armadura, enristrando la lanza Gungnir. Acomete veloz a Fenrir el Lobo; Thor le acompaña, pero no puede ayudarle, porque harto trabajo tiene al enfrentarse con la Serpiente del Mundo. Frey y Sutr se atacan, y en violenta pelea Frey muere; firmó su sentencia de muerte al regalar en otro tiempo su incomparable espada a su criado Skírnir.

Y Garm, el can infernal, que estuvo encadenado cerca del Abismo Insondable, el terrible monstruo se suelta. Ferozmente embiste a Tyr, y se matan simultáneamente. Thor da muerte a la Serpiente del Mundo y retrocedea a tráspies nueve pasos, antes de caer exánime, a consecuencia de los vapores venenosos de que la Serpiente le rodeó. El Lobo engulle a Odín, que así fenece, pero al punto Vídarr avanza y planta un pie en la mandíbula inferior de la bestia. (Calza su pie la bota que estuvo haciéndose desde el principio del tiempo con pedacitos de cuero que los hombres arrancan de las puntas y los talones de sus zapatos; y por ello quienes deseen cordialmente auxiliar a los dioses deben tirar tales trozos). Sus puños atenazan la quijada superior del Lobo y se la destrozan; así muere el terrible y fatídico Lobo. Más, a la postre, Sutr arroja un anchísimo mar de refulgentes llamas sobre la tierra e incendia todo el cielo. Este relato concuerda muy bien con la «Canción de la Sibila»:

«Agudamente tañe el cuerno
de Heimdallr en el cielo;
Odín cuchichea
con la cabeza de Mímir;
Yggdrasill vacila,
el antiguo Fresno Mundial,
el viejo árbol se bambolea y el gigante queda libre.
¿Qué ocurre a los Äsir?
¿Qué ocurre a los Duendes?
Toda la tierra de los Gigantes se queja
los dioses acuden a la Cosa;
los moradores de las grietas,
los enanos gimen
junto a sus puertas pétreas.
¿Qué más adivinarás?
Desde el este se precipita Hrymr
con el escudo en alto;
la Serpiente sufre
un acceso de ira enorme,
batiendo las olas;
el águila de pico broncíneo
chilla rajando cadáveres;
y Naglfar zarpa.
Desde el norte, un barco se hace a la vela
con los Hijos de Hel,
bebiendo la espuma
Loki lleva el timón:
en él rema la raza de monstruos
con todos sus hombres,
también en la embarcación
va el hermano de Byleistr
Del sur parte Sutr
con el azote de los bosques;
el sol de los dioses de las batallas relampaguea en su espada;

las cimas de los despeñaderos caen
cuando los gnomos corren;
los cadáveres marchan por el camino infernal
y el cielo se parte.

Entonces hiere a Hlín
su segunda gran pena,
cuando Odín va
a reñir con el Lobo;
y el brillante matador de Beli
a contender con Sutr;
el amado de Frigg
está condenado a perecer.

Vuela el hijo de Odín
a enfrentarse con el Lobo,
Vidarr se precipita sobre
la bestia de la carroña:
con la punta de la espada
atraviesa el corazón
del hijo del monstruo:
su padre queda vengado.

El glorioso heredero
de Hlödyn se encara
valientemente con la muerte
por el veneno de la Serpiente;

Todos los hombres por doquier,
deben abandonar sus hogares,
cuando el defensor de Midgard
cae exhausto.

El sol se oscurece,
la tierra se hunde en el mar;
de sus puestos en el firmamento
las fúlgidas estrellas se desprenden;
fuego y humo ascienden
a lo alto y chocan,
con ardor caliginoso,
contra el propio cielo».

El Ragnarök está intimamente relacionado con lo que acontece después: la reaparición de ciertos dioses en un nuevo cielo, el surgimiento de una nueva tierra, etc.

La destrucción total del Universo, la muerte de los dioses, resultan dificilmente admisibles por la mente humana si no tienen una ulterior continuación, si no dejan una puerta abierta, por estrecha y lejana que sea, a la esperanza.

Dice Snorri cuando hubo oído los sucesos del Ragnarök, Gylfi preguntó: «¿Y después?¿Qué ocurre cuando toda la Creación ha ardido, cuando todos los dioses han muerto con los Guerreros Elegidos y las razas de los hombres?

No aseguraste antes que alguien viviría eternamente en un nuevo cielo?»

«El tercero respondió: Muchas son las moradas buenas y muchas las malas:La mejor será Gimblé; y excelente para estos dioses que se divierten entrechocando las copas, es el palacio de Brimir que está en Ökólnir, el Jamás Frío. También es estupenda la mansión que hay en Nidafyöll (hecha de oro rojo), denominada Sindri. Allí vivirán los buenos hombres, de corazón puro. En Náströnd, la Costa de los Cadáveres, existe una buena morada y otra mala: su entrada se orienta hacia el norte glacial. Además está cubierta de serpientes trenzadas como si fuera un taller de mimbre, y todos los rep Ragnarok

Los dioses expuestos al destino avanzan constantemente hacia su ruina, el Ragnarök. En tal día, las fuerzas del mal, los Gigantes Helados, los de las montañas y los ígneos, Hel y sus criaturas, bajo la jefatura de Loki y de Sutr marcharán contra los seres divinos.

Los héroes se reúnen con Odín en el Walhalla, en espera a que suene el ominoso canto del gallo de la mañana de Ragnarök.

El primer dios que pasa por la experiencia de la muerte, es Balder. Sus funestos sueños se consideraron como presagio de su fin y como principio de una serie de acaecimientos que culminarían en el Ragnarök.

«Ante todo llegará aquel invierno que merece el apodo de Monstruoso, en que las celliscas soplarán de todos los puntos, las heladas tendrán dureza de hierro, los vientos serán recios y el sol no se asomará. Reinarán seguidos tres inviernos idénticos, sin respiro del estío. Para llegar a ellos habrá otros tres en que todo el mundo guerreará. El hermano matará al hermano por sórdida codicia; ni padres ni hijos se mostrarán misericordiosos en la matanza y en la fornicación.

En Völuspá:
«El hermano con el hermano contiende, uno con otro se destrozan;hijas e hijos_ se mezclan incestuosamente;_ el hombre es el juguete_ de una imagen de prostitución._Tiempo de hacha y de espada_los escudos se hendirán_ tiempo de viento y de lobo, antes de que el Mundo termine.»

Entonces acontecerá una novedad espantosa: «El Lobo devorará el Sol. Los hombres se aterrarán ante el enorme desastre. El otro lobo tragará la Luna de un bocado, pérdida irreparable, y las estrellas se desprenderán del firmamento. Después, la tierra y los montes se estremecen, los bosques se desarraigan de cuajo, los despeñaderos se parten de raíz y todas las cadenas y ligaduras se fragmentan y dispersan. Por lo tanto el Lobo Fenrir queda suelto, y un gran galope de agua inunda la tierra, cuando presa de su furia colosal, la Serpiente del Mundo se encorva y surge del mar.

El barco Naglfar rompe las amarras. Este barco se construye con las uñas de los difuntos, lo cual constituye un aviso de que un hombre que fallece sin cortarse las uñas contribuye a completarlo. Y, flotando en la gigantesca ola, Naglfar zarpa. El Lobo Fenrir galopa con las mandíbulas abiertas, arando la tierra con los colmillos inferiores y rascando el cielo con los superiores. Sus ojos y narices despiden llamas. La Serpiente Mundial resopla nubes de veneno que envuelven toda la tierra y el cielo. Verla al lado del Lobo es algo que hiela la sangre en las venas.

«En pleno estruendo, los cielos se abren y , a través del resquicio, aparecen los Hijos de Muspell. Sutr cabalga el primero, lanzando fuego ante sí y hacia atrás, y empuña la espada suprema, más cegadora que el sol. Y cuando galopan sobre Bifröst, el puente se desploma en pos de ellos, tal como se predijo. Las huestes todas de Muspell van inconteniblemente a la llanura Vígrídr, a reunirse con Fenrir el Lobo y la Serpiente Mundial. Allí acuden Loki y Hrymr, que capitanean a los Gigantes Helados, y los secuaces de Loki son los Hijos de Hel; las Criaturas de Muspell componen un ejército….»un ejército llameante! El Valle Vígrídr mide cien leguas de largo y cien de ancho.

Cuando esto ocurre, Heimdallr se destaca y toca con fuerza el Gyallarhorn avisando a los dioses, que se congregan. Odín corre al Pozo de Mímir en busca de consejo para él y los suyos. Yggdrasill, el Fresno Mundial, rompe a temblar; ningún ricón del cielo ni de la tierra está exento de horror. Los dioses y los Campeones se arman y marchan al campo de batalla. Odín los encabeza, con casco de oro y destellante armadura, enristrando la lanza Gungnir. Acomete veloz a Fenrir el Lobo; Thor le acompaña, pero no puede ayudarle, porque harto trabajo tiene al enfrentarse con la Serpiente del Mundo. Frey y Sutr se atacan, y en violenta pelea Frey muere; firmó su sentencia de muerte al regalar en otro tiempo su incomparable espada a su criado Skírnir.

Y Garm, el can infernal, que estuvo encadenado cerca del Abismo Insondable, el terrible monstruo se suelta. Ferozmente embiste a Tyr, y se matan simultáneamente. Thor da muerte a la Serpiente del Mundo y retrocedea a tráspies nueve pasos, antes de caer exánime, a consecuencia de los vapores venenosos de que la Serpiente le rodeó. El Lobo engulle a Odín, que así fenece, pero al punto Vídarr avanza y planta un pie en la mandíbula inferior de la bestia. (Calza su pie la bota que estuvo haciéndose desde el principio del tiempo con pedacitos de cuero que los hombres arrancan de las puntas y los talones de sus zapatos; y por ello quienes deseen cordialmente auxiliar a los dioses deben tirar tales trozos). Sus puños atenazan la quijada superior del Lobo y se la destrozan; así muere el terrible y fatídico Lobo. Más, a la postre, Sutr arroja un anchísimo mar de refulgentes llamas sobre la tierra e incendia todo el cielo. Este relato concuerda muy bien con la «Canción de la Sibila»:

«Agudamente tañe el cuerno
de Heimdallr en el cielo;
Odín cuchichea
con la cabeza de Mímir;
Yggdrasill vacila,
el antiguo Fresno Mundial,
el viejo árbol se bambolea y el gigante queda libre.
¿Qué ocurre a los Äsir?
¿Qué ocurre a los Duendes?
Toda la tierra de los Gigantes se queja
los dioses acuden a la Cosa;
los moradores de las grietas,
los enanos gimen
junto a sus puertas pétreas.
¿Qué más adivinarás?
Desde el este se precipita Hrymr
con el escudo en alto;
la Serpiente sufre
un acceso de ira enorme,
batiendo las olas;
el águila de pico broncíneo
chilla rajando cadáveres;
y Naglfar zarpa.
Desde el norte, un barco se hace a la vela
con los Hijos de Hel,
bebiendo la espuma
Loki lleva el timón:
en él rema la raza de monstruos
con todos sus hombres,
también en la embarcación
va el hermano de Byleistr
Del sur parte Sutr
con el azote de los bosques;
el sol de los dioses de las batallas relampaguea en su espada;

las cimas de los despeñaderos caen
cuando los gnomos corren;
los cadáveres marchan por el camino infernal
y el cielo se parte.

Entonces hiere a Hlín
su segunda gran pena,
cuando Odín va
a reñir con el Lobo;
y el brillante matador de Beli
a contender con Sutr;
el amado de Frigg
está condenado a perecer.

Vuela el hijo de Odín
a enfrentarse con el Lobo,
Vidarr se precipita sobre
la bestia de la carroña:
con la punta de la espada
atraviesa el corazón
del hijo del monstruo:
su padre queda vengado.

El glorioso heredero
de Hlödyn se encara
valientemente con la muerte
por el veneno de la Serpiente;

Todos los hombres por doquier,
deben abandonar sus hogares,
cuando el defensor de Midgard
cae exhausto.

El sol se oscurece,
la tierra se hunde en el mar;
de sus puestos en el firmamento
las fúlgidas estrellas se desprenden;
fuego y humo ascienden
a lo alto y chocan,
con ardor caliginoso,
contra el propio cielo».

El Ragnarök está intimamente relacionado con lo que acontece después: la reaparición de ciertos dioses en un nuevo cielo, el surgimiento de una nueva tierra, etc.

La destrucción total del Universo, la muerte de los dioses, resultan dificilmente admisibles por la mente humana si no tienen una ulterior continuación, si no dejan una puerta abierta, por estrecha y lejana que sea, a la esperanza.

Dice Snorri cuando hubo oído los sucesos del Ragnarök, Gylfi preguntó: «¿Y después?¿Qué ocurre cuando toda la Creación ha ardido, cuando todos los dioses han muerto con los Guerreros Elegidos y las razas de los hombres?

No aseguraste antes que alguien viviría eternamente en un nuevo cielo?»

«El tercero respondió: Muchas son las moradas buenas y muchas las malas:La mejor será Gimblé; y excelente para estos dioses que se divierten entrechocando las copas, es el palacio de Brimir que está en Ökólnir, el Jamás Frío. También es estupenda la mansión que hay en Nidafyöll (hecha de oro rojo), denominada Sindri. Allí vivirán los buenos hombres, de corazón puro. En Náströnd, la Costa de los Cadáveres, existe una buena morada y otra mala: su entrada se orienta hacia el norte glacial. Además está cubierta de serpientes trenzadas como si fuera un taller de mimbre, y todos los reptiles dirigen la cabeza hacia la sala y expiden veneno en tales cantidades, que allí surge un río ponzoñoso; y los perjuros y asesinos tienen que vadearlo».

«Vi una mansión alejada del sol en Náströnd; la puerta da al norte, gotas de veneno caen de los tragaluces la sala está rodeada de dorsos de serpientes. Asesinos y perjuros entre los muertos
para siempre vadearán las olas perniciosas;

Aunque en Hvergelmir está lo peor:

«Allí Nídhöggr descarna los cuerpos de los difuntos».

Entonces Gylfi preguntó «Pero ¿vivirán los dioses, o habrá tierra o cielo?»

«Alto repuso: La tierra se alzará verse y hermosa del mar, y las plantas crecerán donde jamás se sembraron. Vídarr y Váli vivirán como si el mar o los fuegos de Sutr no los hubiesen lastimado, y se establecerán en Idvöllr, donde Asgard antes estuvo. Allí acudirán también los hijos de Thor, Módi y Magni, portando el martillo de su padre. Y después Balder y Hödr, salidos del infierno. Vivirán en amor, hablarán mucho, recobrarán su antigua sabiduría y olvidarán los antiguos males de la Serpiente del Mundo y del Lobo Fenrir. En la hierba encontrarán más tarde el ajedrez de oro que poseyeron los dioses. Como aquí dice:

«Vídarr y Váli
contemplarán las mansiones de los dioses
una vez se apaguen los fuegos de Sutr;
Módi y Magni
tendrán el Mjöllnir,
cuando cese la batalla de Vingnir.»
«Y del bosque de Hoddmímir se refugiarán dos seres humanos llamados Líf y Lífzrasir, se esconderán de los aterradores fuegos de Sutr. De ellos descenderá una multitud tan nutrida, que colonizará el mundo entero.

«Y te asombrará saber que Sol tenga un ahija tan extraordinariamente bella como ella, que recorrerá el mismo sendero que holló su madre, porque así se cuenta:»

Una hija radiante
la brillante Sol alumbra
antes de que la devore Fenrir;
así la doncella
recorrerá el camino materno,
cuando los dioses hallen la ruina
«Quizás tengas más preguntas que hacer, pues no sé de dónde tú las sacas.Nunca oí que nadie se interesase tanto por el curso del mundo. Conténtate con lo has escuchado».

 tiles dirigen la cabeza hacia la sala y expiden veneno en tales cantidades, que allí surge un río ponzoñoso; y los perjuros y asesinos tienen que vadearlo».

«Vi una mansión alejada del sol en Náströnd; la puerta da al norte, gotas de veneno caen de los tragaluces la sala está rodeada de dorsos de serpientes. Asesinos y perjuros entre los muertos
para siempre vadearán las olas perniciosas;

Aunque en Hvergelmir está lo peor:

«Allí Nídhöggr descarna los cuerpos de los difuntos».

Entonces Gylfi preguntó «Pero ¿vivirán los dioses, o habrá tierra o cielo?»

«Alto repuso: La tierra se alzará verse y hermosa del mar, y las plantas crecerán donde jamás se sembraron. Vídarr y Váli vivirán como si el mar o los fuegos de Sutr no los hubiesen lastimado, y se establecerán en Idvöllr, donde Asgard antes estuvo. Allí acudirán también los hijos de Thor, Módi y Magni, portando el martillo de su padre. Y después Balder y Hödr, salidos del infierno. Vivirán en amor, hablarán mucho, recobrarán su antigua sabiduría y olvidarán los antiguos males de la Serpiente del Mundo y del Lobo Fenrir. En la hierba encontrarán más tarde el ajedrez de oro que poseyeron los dioses. Como aquí dice:

«Vídarr y Váli
contemplarán las mansiones de los dioses
una vez se apaguen los fuegos de Sutr;
Módi y Magni
tendrán el Mjöllnir,
cuando cese la batalla de Vingnir.»
«Y del bosque de Hoddmímir se refugiarán dos seres humanos llamados Líf y Lífzrasir, se esconderán de los aterradores fuegos de Sutr. De ellos descenderá una multitud tan nutrida, que colonizará el mundo entero.

«Y te asombrará saber que Sol tenga un ahija tan extraordinariamente bella como ella, que recorrerá el mismo sendero que holló su madre, porque así se cuenta:»

Una hija radiante
la brillante Sol alumbra
antes de que la devore Fenrir;
así la doncella
recorrerá el camino materno,
cuando los dioses hallen la ruina
«Quizás tengas más preguntas que hacer, pues no sé de dónde tú las sacas.Nunca oí que nadie se interesase tanto por el curso del mundo. Conténtate con lo has escuchado».

Muerte y Renacimiento

Hervor

La supervivencia después de la muerte del cuerpo fue dada por sentada por los sacerdotes de la antigua religión practicada por los pueblos germánicos y que,
el espíritu  que habitó el mismo después de la muerte continuaba vagando sin interrupción por el espacio, entre nosotros pero en otro nivel.Cuando un cuerpo humano muere, su ocupante espiritual se embarca en un viaje a través del reino de Hel, reina de los muertos: ella se representa como una mitad azul, es decir, con una mitad muerta y la otra todavía viva.
Ella es la hija de Loki que tiene otro nombre: Lódur, uno de los tres seres que conformaron al hombre: Odín proporcionó la vida física, con su correspondiente doble físico: el harm. Hoenir les otorgó el juicio, la inteligencia con su doble Psíquico: La Fyjlgia o acompañante y Lódur/Loki les dio sangre y color de vida, es decir el asiento del espíritu inmortal que habita dentro de nosotros. En gótico, existe una palabra: “Laudi” que significa formar, establecer una forma física, que no es otra cosa que un concepto establecido también en otras religiones para designar esa “preparación del cuerpo” necesaria para acoger al espíritu vital denominado Hugr/Hugs, que solo habita nuestro cuerpo y que cuando este muere se dirige a los espacios intemporales.

Dice el Voluspa:

Hasta que al mundo llegaron tres
de la hueste divina, propicios, potentes,
y en tierra hallaron, carentes de fuerza,
a Ask y a Embla, aún sin destino.

Vida no tenían, no poseían juicio,
ni sangre ni voz, ni color de vida;
vida les dio Odín, juicio les dio Hoenir,
sangre les dio Lódur, y color de vida.

El concepto de muerte entra en vigor tras el despertar de la inteligencia, por lo que el uso de esta facultad y de la libre voluntad que lo acompaña  toma conciencia en el hombre solo cuando éste dispone ya de una inteligencia discernitiva, pues el resto de los animales no la poseen, ya que solo conservan  este instinto de supervivencia cuando presienten un peligro para sus vidas, y por ello solo a los humanos les es ofrecida la oportunidad para que su alma saque provecho de las experiencias vividas en la vida, así como proporcionar descanso y reparación.
Cuando un ser humano muere, antes de emprender el viaje «a través de dominios de Hel”, el alma está equipada con el calzado estrictamente de acuerdo con su carácter: una buena y amablemente persona está dotada de zapatos fuertes, mientras que el bruto y materialista apegado rigurosamente a lo perecedero está escasamente calzado o simplemente descalzo en medio de las rocas y zarzas que debe atravesar para llegar al  pozo de Urd donde su futuro se decidirá.

Urd, como hemos visto, es el origen de todas las causas creadas en el pasado. Ella riega las almas de cada uno de nosotros que volvemos a esta fuente y que son acogidas bajo las ramas del gran Fresno cósmico Yggdrasil: el pasado determina el futuro de nuestra futura condición, en la muerte así como en las vidas futuras.
En la fuente de Urd el alma se presenta a Odín, su ser más íntimo, «padre de los dioses» así como su propio «padre en el cielo.» Pero, a pesar de que Odín  aconseja de acuerdo con su sabiduría, sus sentencias están determinadas de acuerdo con el impulso de Urd, el pasado del alma determina el juicio
de su dios interior y su colocación en las muchas capas que se compone esa gran sala de espera que llamamos Hel. Después de la muerte, el alma busca su hábitat apropiado y encuentra el lugar que le es propia por razón de la afinidad entre las regiones infinitamente variadas de los muertos. Uno puede disfrutar de prados soleados adornados con flores si esto está de acuerdo con sus inclinaciones naturales; otro, por ser de mala disposición, pueden ser confinados en una jaula empapada de veneno debajo de las puertas inferiores que conducen a mundos perdidos en la nada, en la desesperación de su no-ser, no obstante, no es un castigo o un premio según los casos; es solamente una continuación de su vida terrestre, pero en este caso solo son energías puras y su interacción con las demás fuerzas que forman los multiversos determinan la ubicación de estas almas que se corresponden con los niveles de consciencia, adquiridos y desarrollados en la Tierra.
No sabían nuestros antepasados la duración de estos estados después de la vida, pero si podemos razonar de forma lógica, así como lo hacen las religiones
griega, hindú, y otras fuentes míticas, es seguro asumir que cada individuo permanece en este mundo de  sueños creados por sí mismo hasta que su atracción se agota, hasta que son superados por su voluntad de volver a ser y se encuentra dispuesto a realizar otro viaje.
En su momento, el alma que ya está dispuesta a reanudar su viaje por la vida en la tierra, una vez más, visita el pozo de Urd, quien tiene ahora la tarea de seleccionar una madre para su nuevo nacimiento. Una vez más vemos que el pasado determina el futuro en una ineludible secuencia de causa y efecto. Hemos visto cómo el propio mundo no es para siempre, que detrás de un ciclo al final viene un Ragnarök, que no es ni más ni menos que la regeneración necesaria contra el caos. La misma ley puede aplicarse analógicamente a la vida humana que es un universo en una escala más pequeña. Al igual que las semillas plantadas en la primavera, después de muchos días y noches, producirán su fruto en el lugar que fueron sembradas, por lo que nuestras
semillas de pensamiento y acción deben tener su cosecha de buenos o malos resultados en el campo donde se originaron, incluso después de muchas muertes y nacimientos.
Niflhel, es la esfera de la materia absoluta en que el material para nuevos mundos se forma a partir de las heces del viejo mundo, después de ser molido en el molino cósmico, homogeneizada, reducida a lo informe, crisol de vida a partir de muerte. Es el caldero de Sinmara – consorte de Surtr, un gigante llamado a tomar un papel relevante durante el Ragnarök-. que, como el caldero galés de Ceridwen, contiene la materia madre de la vida, la Inspiración y la Sabiduría.
Sólo un alma tan totalmente depravada de la que no mana el hidromiel sagrado de la sabiduría para contribuir a su dios interior puede tener temor al peligro de la extinción total, con todo su ser unido a los gigantes de hielo, al lado de la naturaleza mas amarga, aquella que ha perdido ya todo rastro de su espiritualidad y en la que  su hamingja ya no puede nutrir e inspirar  su regreso a las esferas divinas que son su hogar. Un alma, que habiendo pasado irremediablemente a través y por debajo de la casa de Hel, con sus numerosas salas, tanto suntuosas como tristes, donde al espíritu se le acaba el ánimo y las fuerzas que le quedaban para seguir adelante, desciende al Niflhel a una extinción absoluta.
Los demás visitan el pozo de Urd para la selección de su nueva vida: la más apropiada de acuerdo con sus condiciones y que sea la más adecuada para un óptimo crecimiento y desarrollo de su alma. Las circunstancias así elegidas pueden no siempre de nuestro agrado, ya que nosotros no tenemos la sabiduría de nuestra hamingja divina para ver las necesidades precisas de nuestra alma.  Es muy posible que a uno una vida feliz nos traiga alegrías buenas experiencias, pero es muy a menudo que el sufrimiento despierta  más eficazmente el conocimiento de las necesidades de los demás y la sabiduría para suministrar la correcta maduración del alma, lo que le permite fundirse con la divinidad de la que formamos parte. La correcta selección y colocación de nuestras almas inmortales, nuestro Hugr/Hugs, es el punto de partida para una nueva existencia física y es un paso por el que debemos pasar una vez que nuestro cuerpo se haya consumido.
La reencarnación es una de las creencias mas antiguas difundida por los pueblos indoeuropeos, la existencia de una vuelta continua a la tierra de nuestra alma inmortal después de vagar un tiempo por los salones innombrables ha sido uno de los pilares de nuestras creencias, los Odinistas, los Hinduistas, Sintoístas no hacen mas que vincularnos una y otra vez con nuestra Hamingja, es decir el alma común de nuestros antepasados, es por eso que debemos mirar con esperanza al porvenir, aunque al final este se vista de inevitable y trágica muerte física.

La muerte pues, no es final.