RESOLUCIONES ADOPTADAS EN EL ALÞING DE INVIERNO 2016

cuervos

  • Puesta en común de los acontecimientos recientes en el Odinismo español:

◦              Desaparición de la AFA en España. Se pusieron en común las informaciones que cada miembro asistente quiso aportar, así como las distintas opiniones de quienes quisieron compartirlas con el resto de la Asamblea.

◦              Proclamación oficial de la postura Tribalista del COE. Ante la necesidad de adoptar una postura oficial consensuada sobre la línea del Odinismo que defiende nuestra organización, se votó por unanimidad la adopción oficial de la postura Tribalista, quedando ésta definida del siguiente modo: la Comunidad Odinista de España- Ásatrú respeta y admite en su seno a cualquier persona que, habiendo abonado su cuota de miembro, practique y/o adopte los usos y costumbres de nuestra Comunidad, cumpliendo con el debido respeto a nuestros dioses y diosas, ancestros y espíritus afines, así como con nuestro código ético sintetizado en las Nueve Nobles Virtudes: Coraje, Verdad, Honor, Fidelidad, Disciplina, Hospitalidad, Laboriosidad, Confianza y Perseverancia, sin importar su nacionalidad, etnia o condición social o sexual.

◦              Situación del proceso de Notorio Arraigo. Se informó a la Asamblea de los progresos que nuestra Confesión ha realizado a este respecto. El Alsherjargóði Ernesto García insistió en remarcar la ingente aportación económica realizada de modo altruista por Juan Carlos Vázquez, que ha superado cualquier otra donación realizada hasta la fecha: por ello, se planteó llevar a cabo algún tipo de ceremonia u homenaje en el Templo de Gaut. Con respecto al asunto del Notorio Arraigo, y debido a que se desarrolla al ritmo que imponen los plazos y procedimientos legales, se decidió conceder mayor atención a otros asuntos relacionados con nuestra Confesión.

  • Cuestiones organizativas:

◦              Elaboración de un censo de la membresía. A fin de poder prestar un mejor servicio a nuestros miembros, así como poder regularizar de forma integral a la membresía, Manu Garzón propuso la elaboración de un censo que permita trabajar con datos reales y fiables. Se decide por unanimidad que se realizará una vez haya sido renovada la Junta Directiva.

◦              Cuestión de los carnets de socio y números de afiliación; propuesta de creación de una plantilla en formato electrónico y físico para el manejo de datos. Esta propuesta se halla unida a la anterior, por lo que se decidió darle la misma salida.

◦              Propuesta de formación de un Consejo (miembro de la Orden Sacerdotal, miembro de la Guardia de Gaut y representante de los fieles) para resolver las cuestiones cotidianas. La propuesta, formulada por Daniel Bernaldo, responde a la queja de la nula capacidad y actividad de la actual Junta Directiva, con lo que se supedita a la renovación de la misma.

◦              Revisión de los cargos de Delegado y Subdelegado, así como el de Tesorero; actualizar y reafirmar si procede. Se consensuó la figura de las Delegaciones del siguiente modo: se entiende por Delegación la unión de todos los miembros de la Comunidad Odinista de España – Ásatrú que vivan en una misma comunidad autónoma, y cuyas actividades oficiales son coordinadas por un Delegado, que se encargará de hacer llegar las informaciones oficiales a los miembros de la Confesión que residan en su Delegación (comunidad autónoma); a fin de ayudarlo en su tarea, el Delegado tiene la potestad de nombrar un subdelegado por cada provincia de su Delegación. De igual modo, puede también destituir al citado subdelegado, quien, en caso de no aceptar su destitución, puede pedir la revisión de su caso a la Junta Directiva que, en caso de considerarlo lícito, convocará un Alþing extraordinario para juzgar el caso. Los Delegados serán nombrados por la propia Junta Directiva y destituidos, si procediese, por la misma. Con respecto a la figura del Tesorero, y habida cuenta de que uno de los puntos del orden del día contemplaba la renovación de la Junta Directiva, se decidió que quedaría resuelto entonces.

◦              La cuestión de las Delegaciones en América. Se decidió por unanimidad la siguiente resolución: quedan anuladas, desde este momento, todas las Delegaciones de la Comunidad Odinista de España – Ásatrú de América, destituyendo así a todos los Delegados de los territorios americanos y retirándoles el derecho del uso de nuestras siglas, nuestros logotipos y nuestros símbolos de identidad. COE no responderá, pues, de las declaraciones o comunicados que emitan las ya extintas Delegaciones. Se garantiza, naturalmente, la cobertura a todos nuestros miembros de pleno derecho que se mantengan al día en sus obligaciones de pago de cuota anual y que residan en los citados territorios. En lo que respecta nuestras Delegaciones en otros puntos del mundo, se mantienen provisionalmente las Delegaciones de COE-Portugal y COE-Inglaterra, cuya continuidad se decidirá en el próximo Alþing.

◦              Renovación de la Junta Directiva Nacional y atribuciones respecto al Ministerio de Justicia. Todos los cargos se aprobaron por unanimidad. El organigrama quedó del modo siguiente:

  • PRESIDENTE: Ernesto García
  • VICEPRESIDENTE: Manu Garzón
  • SECRETARIO: Daniel Bernaldo
  • TESORERO: Nacho March

Inmediatamente después de la votación, la renovada Junta Directiva Nacional aprueba la primera medida en relación con la membresía y atendiendo a la necesidad de estrechar el control sobre las cuentas y nuestros miembros: se decide que, para el año 2017, el período de pago de la cuota anual dará comienzo el 1 de enero y finalizará el 30 de abril del mismo año, considerando así como miembros de pleno derecho exclusivamente a aquellas personas que abonen su cuota dentro del plazo estipulado. De este modo, podrá presentarse un balance de cuentas fidedigno y un censo preciso en el próximo Alþing ordinario, que será convocado por el Presidente cuando lo estime conveniente.

  • Cuestiones generales:

◦              La cuestión del alcohol en las festividades. A fín de normalizar las celebraciones y dotarlas del debido sentido religioso, se regula su ingesta, tratándo de reducir su consumo lo máximo posible. Nuestras celebraciones NO son botellones. La Guardia de Gaut se encargará de hacer cumplir este punto.

◦            Ya que ésa es precisamente una de sus cometidos de cara al resto de la Comunidad Odinista de España-Ásatrú. Asimismo, se decidió comunicar públicamente que, si bien no es la intención de nuestra comunidad el coartar la libertad individual de los asistentes a sus eventos, sí que se exigirá a los mismos el grado de educación y decoro mínimos en tales ocasiones, concediendo a la Guardia de Gaut la potestad para actuar en consecuencia, pudiendo negar la participación de aquellos individuos que no observasen el debido respeto, o incluso expulsar a elementos abiertamente hostiles.

◦              Definición de atribuciones y obligaciones de los miembros de la Guardia de Gaut con respecto al resto de la Confesión. De cara a clarificar todos los elementos que componen la Comunidad Odinista de España-Ásatrú, Manu Garzón propuso explicar de modo oficial la utilidad de la Guardia de Gaut. Varios miembros de la misma se ofrecieron a aclarar las dudas que diversas personas habían expresado a nivel oficial. Así pues, la síntesis de lo expuesto queda del siguiente modo: la Guardia de Gaut es una hermandad autónoma en su funcionamiento pero dependiente de la Confesión, cuya principal finalidad es la de ofrecer protección al Templo de Gaut y a los asistentes a eventos y ceremonias oficiales de la Comunidad Odinista de España- Ásatrú, fomentando igualmente las tradiciones guerreras y las artes de combate tradicionales de nuestras tribus, siendo su representante ante la Junta Directiva Nacional el individuo de mayor rango dentro de la citada hermandad, denominado Hersir, cargo que actualmente ostenta Juan Carlos Vázquez.

  • Actividades oficiales:

◦              Confirmación de la visita a la exposición “VIKINGOS: Guerreros del Norte, gigantes del mar”, en el MARQ (Museo Arqueológico de Alicante), que ya fue aprobada en el anterior Alþing. El punto fue propuesto por Jack, quien a su vez propuso la actividad en el anterior Alþing, pero a quien le fue imposible asistir a éste. Tras estudiar la Asamblea lo propuesto, se llegó a la conclusión de que el promotor de la actividad y encargado de la misma no había ofrecido aún ninguna planificación logística, necesaria para poder llevar a cabo la actividad, como una relación de puntos de hospedaje y sus tarifas, así como restaurantes, etc., de forma que se pudiera ofrecer un precio fijo y cerrado a los interesados. De este modo, y siempre que el encargado de coordinar la actividad ofrezca a la Junta Directiva la planificación de la misma, el Círculo Odinista de España-Ásatrú estará dispuesto a promocionar y apoyar la citada visita.

◦              Creación de un grupo estable para elaborar el boletín periódico de COE. La coordinadora de la actividad, Sofía Wuerich, expresó su queja formal ante la falta de compromiso que mostraban algunos de los implicados en esta actividad. Habiendo reconocido la Junta Directiva la importancia de promover el desarrollo del boletín, se deshizo el anterior equipo, manteniendo a su coordinadora, y dejando abierta la participación de cualquier miembro de pleno derecho que desee colaborar aportando ya sean textos (artículos de opinión, etc.) o arte (dibujos, pinturas, viñetas, etc.), y comprometiéndose la coordinadora a publicar el primer número en el momento en que hubiese suficiente material como para ofrecer un producto con una mínima garantía de calidad.

No habiendo ningún otro punto que tratar, el Presidente de la Comunidad Odinista de España- Ásatrú, Ernesto García, dio por finalizado el Alþing.

Manifiesto por un Odinismo moderno

foto-ampliada-842-1e¿Cuáles son las características religiosas en el odinismo actual? Hay posturas que tienen un carácter más laico y profano, que por su oposición a cualquier referencia teológica, no reconoce la importancia de lo sagrado, que tanto papel juega en posturas semejantes a la suya. No obstante, en las otras manifestaciones del odinismo se asume con normalidad su carácter religioso y la fuerza de lo sagrado, que todo lo envuelve y lo penetra. Asimismo todas las posturas que se distancian del cristianismo se alimentan también de la fuerza de lo sagrado.

Además de este carácter religioso, hay algunos rasgos que nos permiten acercarnos a una más adecuada comprensión del odinismo.

  1. Es la religión de la Naturaleza. La Naturaleza es concebida como un organismo vivo, que se basta a sí mismo y que en este sentido es «eterno». Por tanto se excluye la idea de creación, que supone a un Dios (personal) que contrapone al mundo, a la Naturaleza. La única divinidad tangible es la fuerza y la energía de la Naturaleza que percibimos a través de los Dioses Ases, una concepción indoeuropea celeste, que se complementa y tienen su contrapunto a través de las divinidades Vánicas.

Queda excluida también la concepción propia de la mentalidad científico-tecnológica que ha desencantado o desacralizado el cosmos. La Naturaleza está dominada por espíritus y fuerzas que son las que animan y unen en un único cuerpo a todo lo que existe. Eso es lo divino y lo sagrado:

-Algo que no podemos dominar ni controlar y que por el contrario envuelve, penetra y alienta a cada uno de los seres. Lo sagrado natural no separa cielo y tierra, existencia mundana y vida ultraterrena.

-Si hubiera un Dios diferente, un Dios que fuera realmente otro respecto al mundo, establecería separaciones, escisiones, divisiones, y por ello divisiones antinaturales.

  1. Al igual que no hay creación, tampoco hay resurrección ni encarnación. La muerte no debe ser comprendida ni como acabamiento ni como aniquilación, pero tampoco como paso a un mundo que sea distinto del que ahora ya experimentamos. Se da una pervivencia o prolongación en la dinámica del mismo mundo, como partícula de la energía inagotable de la Naturaleza. En este sentido resulta comprensible (más aún, prácticamente inevitable) la idea de reencarnación: una prolongación que no exige la conservación de un yo personal:

Tras la muerte el hombre continúa existiendo, si bien cambiando de soporte energético, al modo como se puede mantener información en soportes de carácter virtual. También en este caso la energía (impersonal, en cualquiera de sus concepciones) queda sacralizada, impregnada de un calor y fundamento divino. Pero al menos (y esto es lo que se pretende) al hombre se le ofrece una respuesta que aporta sentido al hecho de su muerte.

  1. El odinismo es ante todo una celebración de la Vida. Es una manifestación del modo de entender la Naturaleza. Una y otra deben ser escritas con mayúscula porque es la realidad máxima y única, que designa la totalidad en un cuerpo común. Se puede hablar de inclusión cosmobiológica: cada uno de los seres está incluido en la totalidad, que es el cosmos en su dinamicidad interna. El odinista sabe que cada animal, cada planta, cada forma mineral, desarrolla a su modo la Vida. También el hombre. Por eso, todo hombre debe recordar las fuerzas que nos elevan y nos sostienen para venerarlas. La vida y la conciencia son los regalos que nos ofrece la Vida, y por eso a ella debemos dirigirle nuestro respeto y nuestro honor. Lo divino es el aliento y la atmósfera que hace posible que ese conjunto vital despliegue todas sus virtudes y potencialidades. Por eso la celebración odínica puede concebirse y plantearse como una auténtica danza cósmica en la que todos y cada uno de los seres son actores.

Esta pertenencia a la Vida es lo que permite salir de la propia soledad. Cada ser, sobre todo si es consciente, se siente separado, desgajado, dividido interiormente, en el caso de que no se descubra integrado en una plenitud que todos comparten y a la vez realizan. Si las plantas brotan y los frutos granan, el ser humano debe gozarse de que la misma Vida se manifieste en una variedad tan rica y abundante de formas y de figuras.

El odinismo se entiende como una religión «verde», es decir, preocupada por defender, mantener y conservar el equilibrio de la Vida de la naturaleza. En este sentido se opone a la explotación y abuso que la humanidad ha ejercido sobre la naturaleza y las diversas manifestaciones de la Vida. Esta actitud destructora e irresponsable se debe ciertamente a la técnica moderna, pero igualmente al cristianismo, que concibió la tierra como un objeto que le ha sido entregado para el dominio y el control. En el antropocentrismo propio de la tradición moderna y cristiana, el odinismo pone en el centro la Naturaleza/Vida porque es el único modo de respetar a todo lo que existe.

  1. Esta concepción queda abierta también a derivaciones de carácter histórico y político. La presencia del cristianismo en Europa contribuyó a debilitar las energías propias de los anteriores habitantes de Europa. La fe cristiana, en consecuencia, ha sido negativa para la identidad y la vitalidad del hombre europeo. Consiguientemente hay que dar origen a una política que promueva el retorno a los valores antiguos, estableciendo como paréntesis todos los siglos de cristianización.
  2. El yo humano debe ser considerado como naturaleza y vida. Hay que resituar por tanto al hombre en su lugar exacto, como parte de un universo del que recibe su energía y su fuerza. Sólo así podrá encontrar su armonía y su equilibrio. Esto no significa que el odinismo deba ser concebido como un materialismo. El hombre no es simple materia comprendida en su estructura química o física. El odinismo enseña que en su intimidad más profunda están escondidas una sabiduría y una memoria peculiares que deben ser despertadas y desplegadas como una armonía que le permite entrar en contacto profundo con todos los seres. Por eso vive del asombro y de la veneración hacia todas las cosas, que nunca utilizará como objeto de manipulación. Más materialista resulta, a los ojos del odinista, el modo de actuar de la sociedad de consumo. Y no menos materialista aparece el cristiano que reduce todo lo que existe (salvo los seres humanos y divinos) a mera cosa, materialmente considerada.

La sabiduría que ilumina al hombre proviene del fondo de la naturaleza y de la Vida. No hay por ello revelación, es decir, una palabra que proceda desde más allá de la Naturaleza y que le pueda comunicar desde fuera verdades que deba conocer o máximas de comportamiento que deba seguir. La única revelación posible es el desvelamiento de las dimensiones profundas de la naturaleza que se expresan a través de la intimidad del hombre y a través del resto de las cosas, cuyo lenguaje el hombre puede captar ya que se encuentran en una sintonía radical.

  1. Propia del odinista es la moral del respeto a la Naturaleza y a los otros. Respecto a los seres no humanos ya ha quedado suficientemente expresado: no puede ser destruida ninguna forma de vida, cada una de ellas debe ser favorecida y potenciada. Eliminada la voluntad de dominio y de control por parte del hombre, la Naturaleza podrá desplegar su Vida con libertad y espontaneidad, en la hermosa e inmensa pluralidad de manifestaciones.

Respecto a los seres humanos podríamos resumir en esta fórmula el criterio ético fundamental: haz lo que quieras mientras no perjudique a nadie. Se respetan de este modo las apetencias y deseos del hombre. Con ello se deja espacio para que también su espontaneidad y su libertad no queden coartadas. Pero ello no debe ser concebido de modo absoluto o aislado. Ello iría en contra de la «inclusión cosmobiológica». El otro también tiene sus derechos, su libertad, su espontaneidad. Pero en la Naturaleza ambos deben integrarse y encontrarse, ya que forman parte del mismo cuerpo global. Lo que no se debe admitir es ninguna norma o ley que proceda desde fuera o que reprima las tendencias naturales del hombre. De este modo se desarrolla una ética que procede de la Vida y sirve a la Vida.

  1. La sacralización de la naturaleza y la exclusión de un Dios transcendente y personal lleva consigo la proclamación del politeísmo. La fuerza vital de la naturaleza no puede expresarse en una única figura o en un único ser. Cada una de las energías de la Vida debe ser honrada, venerada y cultivada. Lo divino se manifiesta de modos múltiples y todos ellos deben ser acogidos con cordialidad y como oferta para el desarrollo mismo de la vida del hombre.

Esta concepción politeísta de la divinidad permite una mayor flexibilidad y creatividad. Lo divino no es algo cerrado o clausurado ni concentrado en un solo momento. Por eso a través de los siglos y de las circunstancias puede haber desvelamientos nuevos de la plenitud de la vida. La espontaneidad y la libertad quedan de este modo reconocidas a lo divino, que no puede ser controlado ni domesticado por ningún grupo especial de mediadores ni puede ser fijado en fórmulas doctrinales definitivas o inmutables.

A la vez esta perspectiva permite mantener la libertad y la espontaneidad de los hombres. Nuevas situaciones y circunstancias producen nuevas necesidades espirituales o vitales, pueden permitir el despliegue de nuevas tendencias y apetencias o una renovada vivencia de las dimensiones del ser humano. Si tales necesidades son auténticas, encontrarán sintonía y respuesta en la plenitud de la Vida, que continuará ofreciéndose a la aspiración humana. La religión y su modo de vivirla pueden por ello ir evolucionando y cambiando. La religiosidad no será anquilosamiento o encorsetamiento, sino cadencia y melodía de la Vida misma.

  1. El politeísmo así entendido garantiza la tolerancia, el respeto, la comunicación y el encuentro entre los hombres. Ningún odinista moderno afirmará que su camino es el único modo de revelación de la divinidad. Menos aún reclamará poseer el camino único de la salvación. No tenemos, como ya decíamos, necesidad de ser salvados. El hombre es inocente y encuentra su yo más íntimo en el ritmo mismo de la Vida. En base a esta convicción fundamental, el odinista admite que todas las divinidades son expresiones multifacéticas de un principio vital superior y concreciones provisionales de la misma Vida que vincula a todos los hombres y que hace posibles todas las religiones.

Contemplamos la frecuencia y normalidad con la que los exponentes de la posmodernidad defienden y propugnan el politeísmo. De valores y de Dioses. La modernidad era también monoteísta: todo debía ser sacrificado a la Razón, a la Ciencia, al Progreso. Con ello quedaban oprimidas y reprimidas otras necesidades humanas y otras dimensiones de la realidad. Esas dimensiones y necesidades deben ser consideradas como más sagradas que las grandes palabras y los grandes proyectos, que siempre son abstracciones. El politeísmo, que es más humano y más tolerante, se acomoda mejor a la experiencia vital del hombre contemporáneo. Ello es lo que el odinismo legitima y potencia.

  1. Desde la confianza y la sintonía con la Vida el odinismo puede presentarse como la religión del optimismo y de la esperanza. En la sintonía y la armonía con la vida se puede experimentar un cobijo y una seguridad que permiten mirar el futuro con serenidad.

Los hombres pueden, además, apoyarse sobre sí mismos, sobre el fondo de energía que brota desde su intimidad, para desplegar sus posibilidades y para satisfacer sus propias necesidades. No hay que esperar una salvación desde fuera. Desde su energía interior puede ir encontrando respuesta a sus preguntas y aspiraciones. El pagano es por eso radicalmente optimista, pues celebra la vida de la que ya está gozando y que se le ofrece con todos sus tesoros.

Con ello la responsabilidad experimenta notables desplazamientos. No se puede hablar de responsabilidad en cuanto estar frente a un Ser superior que llama e interpela. Por supuesto, tampoco se puede hablar de una ley que pueda desatar la experiencia de culpa, menos aún de un pecado original. La responsabilidad no puede consistir más que en la fidelidad a la tierra y a los Dioses celestes, éste es uno de los puntos centrales de la confrontación con el cristianismo. Hay, por otro lado, en este optimismo primigenio y espontáneo una objeción que no puede ser disimulada ya desde este momento: la vida que se ofrece generosamente al hombre es a la vez profundamente cruel e inmisericorde. ¿Cómo mantener esa confianza en medio de la crueldad de la Vida?:

Esa es la clave que nos hace movernos a lo largo de la vida, caminando como lo haría un sonámbulo sobre el filo de la navaja, porque sentimos y amamos a nuestros Dioses, a la Naturaleza y a la vida misma y sabemos que la muerte no es sino la sombra de la luz, dos partes inseparables de una misma realidad.

Concurso Logotipo COE

1 Objetivo del concurso

El propósito de este concurso es la creación de un nuevo logotipo para la Comunidad Odinista de España (COE), que pueda ser utilizado para la creación de camisetas, sudaderas o parches.

El logotipo no será empleado para uso institucional, sino para ser representativo de la campaña Pro Notorio Arraigo del COE, estando presente en algunos de los regalos personalizados que se entregaran a aquellos que donen y así lo soliciten.

2 Bases

El diseño deberá ser realizado con gráficos vectoriales (con formatos SVG, AI o EPS), en su defecto, se podrá diseñar en formato PNG con transparencia, teniendo que tener una dimensión de 30x30cm (3543x3543px).

El ganador acepta ceder los derechos de su logotipo a la Comunidad Odinista de España, la cual le hará entrega del premio mencionado más adelante, así como una mención, si así se desea, en la página oficial de Facebook del COE y en la plataforma Pro Notorio Arraigo lafraguadeodin.com

3 Criterios de valoración

– Facilidad de identificación del logotipo con el COE.

– Diseño innovador y creativo, pero pudiendo emplear símbolos clásicos y característicos dentro del mismo (Mjolnir, Vegvísir, AEgishjalmur, Odroerir, Valknut…).

– No incluir texto ni números en el logotipo.

– Imprescindible que no quede recargado y que sea original.

4 Plazos y Envío

El plazo comienza el lunes 21 de diciembre de 2015, pudiendo presentar los logotipos de forma directa por correo electrónico hasta el día 29 de Febrero de 2016.

Los envíos deben dirigirse a la siguiente dirección, junto con sus datos personales: info@asatru.es

5 Jurado

El jurado estará compuesto (como mínimo) por 16 miembros del Althing, los cuales efectuarán una primera votación de eliminatoria, para reducir el número de finalistas a 5, realizándose entonces una votación final.

El jurado se reserva el derecho de no declarar ningún ganador y todos los originales no ganadores serán destruidos.

En caso de mostrarse interés por algún logotipo no ganador, el Althing se dirigirá directamente a su autor, el cual puede reservarse todos los derechos de su logotipo.

6 Premio

El premio es un cuerno tallado de beber, que se personalizará de acuerdo a los gustos del ganador.

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Nuestro ser determina nuestra religión.

Lucía

A diferencia de las llamadas religiones universalistas o «del Libro» (cristianismo, judaísmo, islam), cuyas implicaciones en los sistemas sociopolíticos son siempre débiles (de allí que sean fácilmente exportables), las religiones étnicas se caracterizan por su estrecha relación con las instituciones propias de las sociedades que las producen. En este sentido, es posible entender este tipo de religión como el conjunto de ideas subyacentes a formaciones sociopolíticas básicamente «primordiales», en cuanto a su esencia última; en ellas, la dependencia de lo político respecto al fundamento religioso responde a la concepción general del Cosmos como un orden de naturaleza sagrada en el que apenas se deja espacio para lo profano y al que los mismos dioses se hallan subordinados (de ahí su calificación también como «religiones del Cosmos»).

Por tratarse de un componente étnico más, equiparable a cualquier otro rasgo distintivo de un grupo humano culturalmente diferenciado (como la lengua), un sistema religioso étnico es, por definición, un fenómeno localizado e incapaz de expansionarse.

Mientras que la promesa de redención futura hace del cristianismo una doctrina especialmente atractiva para los grupos más desfavorecidos de la sociedad, el paganismo germánico, por el contrario, conecta con mayor eficacia con las personas más capaces, mejor preparadas y con mayor grado de espiritualidad de la sociedad moderna, donde la alienación tienes sus porcentajes más bajos.

Un Dios expresa los aspectos y los modos de acción del poder y no las formas personales de su existencia, por tanto, el antropomorfismo del dios, no más que su individualidad, no debe ilusionar. Tiene, también, límites muy precisos. Un poder divino representa siempre de forma solidaria aspectos cósmicos, sociales, humanos, no disociados todavía. La representación del dios bajo una forma plenamente humana constituye un hecho de simbología religiosa que debe ser situado e interpretado exactamente. El ídolo no es un retrato del dios: los dioses no tienen cuerpo. Ellos son, por esencia, los invisibles, siempre más allá de las formas, a través de las cuales se manifiestan, o mediante las cuales se exteriorizan en el templo.

 

El Odinismo a la luz del pensamiento tradicional

El Odinismo a la luz del pensamiento tradicional

Por Carlos Daniel Trueba

“My principles are only those that, before the French Revolution, every well-born person considered sane and normal.” 


EL MOVIMIENTO ASATRU, EN LA ACTUALIDAD.

Carlos DanielLa Comunidad Odinista de España-Asatru (COE) se ha caracterizado siempre por difundir y buscar un acercamiento a la esencia más pura del paganismo germánico-escandinavo, intentando entender las raíces cosmogónicas, filosóficas y culturales que imanan del núcleo más íntimo de la antigua religión europea, y que hoy mueve a varios cientos de miles de personas en Europa y el mundo entero. Por ello, hoy nos vemos en la interrogante de plantear una nueva metodología o epistemología filosófico-antropológico-teológica hacia la religión de nuestros antepasados para poder distinguirnos de las innumerables asociaciones, sectas y grupos que en pleno 2015 se adjudican o proclaman como únicos y verdaderos depositarios de esa tradición milenaria. Para ello, hemos decidido tratar el tema apuntando a una grave problemática: ¿qué escuela o pensamiento rigen a los distintos grupos que se aglutinan en las más variadas corrientes llamadas “Odínicas” o “Asatru”? ¿Cómo sobrellevar esa confusión entre diversos grupos, desde la ultra derecha biologicista hacia la extrema izquierda universalista? ¿Existe una ‘Tradición’, o son varias ‘tradiciones’?

Estos planteamientos, aunque opacos en sí, plantean un dificilísimo y escabroso problema que asola, en pleno siglo XXI, al odinismo y su desarrollo en el mundo contemporáneo. Y ello se debe a que hemos de identificar las dos diversas ramas fundamentales que hoy separan a quienes se consideran “hijos de Odín” o del norte: el universalismo y el movimiento völkish. Hemos decidido enumerar a la primera corriente como “universal” dado el interés político del nuevo sistema socio-económico denominado como “globalización” y que se haya enmascarado en una cruzada políticamente correcta contra todo lo que no representa una visión lineal, materialista e incluso dialéctica del mundo. Por el otro lado, el llamado “movimiento völkish” aglutina a los grupos de individuos que pregonan un sentimiento “de tipo étnico-cultural” (popular, del alemán “Volk”), una vueltas a las raíces primigenias que conformaron las primitivas religiones de los pueblos indoeuropeos. Asimismo existe otro movimiento compuesto por los grupos de marcada tendencia racista neopagana—denominados wotanistas— que llegan a negar incluso el elemento metafísico del paganismo germano-escandinavo tanto en su vertiente universalista como en la étnica.

Habiendo hecho esta separación, hemos de advertir al lector que no son las únicas, y además, son demasiado vagas estas categorías pues no incluyen un sinnúmero de sectas y grupúsculos post-posmodernos, algunas de signo gnóstico o político, y que hemos decidido no tratar aquí por no ser pertinentes a nuestras consideraciones. Pero al analizar el curioso mundo de la dicotomía “universal-racial”, ya vislumbramos desde antemano la transposición del dilema “izquierda-derecha”, plasmado ahora en un ambiente abiertamente hostil.  Dicha división ha fracturado más de lo que ya se encontraba el incipiente mundo del neo paganismo germánico. Si bien fue desde el sector de la “derecha”, anglosajón y abiertamente influenciado por el paganismo germánico, que la primera “Anglecyn Church of Odin” del australiano Alexander Mills inició con el camino de la apertura de los primeros grupos paganos en el mundo, hoy en día los llamados grupos “universalistas”, encabezados por el “Asatruarferlag” de Islandia son los que llevan el peso de la atención y hasta se consideran la “autoridad central” del camino a seguir por parte de cualquier organización odinista-Asatru, siendo éstos de carácter netamente “de izquierda” o “progresistas”, estando vinculados al fenómeno de la globalización.

LA GLOBALIZACIÓN Y EL UNIVERSALISMO

La globalización es un entramado complejo. Una se refiere a la globalización de carácter financiero que ha tenido lugar en el mundo al calor de dos fenómenos: los avances tecnológicos y la apertura de los mercados de capitales. Los factores culturales tienen relación con componentes estructurales que califican la identidad de los grupos, comunidades, comarcas o pueblos, posibilitando distinguir a estos en las dimensiones espacio-temporales, por otra parte constituyen el esqueleto funcional que fortalece el aspecto de la subjetividad de la que forman parte los valores, los cuales, a partir de la conciencia pueden ser estimulados y favorecer a su desarrollo. En cuanto al concepto de identidad, todos la buscan y creen hallarla, piensan haberla perdido y poder recuperarla. Pero, sobre todo, se cree en la existencia de la identidad, como concepto natural diferenciador, desarrollado por la evolución biológica, una identidad propia frente a las otras ajenas. En ella se cifra el sostén de derechos, la pretendida legitimidad de aspiraciones y privilegios. Normalmente se ciñe a una variedad de calificativos, tales como, la identidad cultural, la identidad étnica, la identidad popular, la identidad nacional, etcétera.

Asumimos que una religión vive en la historia y encarna irrenunciablemente en un pueblo, haciéndose reconocible por ir marcando cierto perfil ético, estético, vital, social, metafísico y aún epistemológico y filosófico. Los fenómenos religiosos requieren un enfoque integral debido a que la propia cultura es un sistema complejo que funciona con integralidad y dinamismo y necesita de una adecuada y específica comunicación, en la creación, difusión e intercambio de valores espirituales. El proceso identitario no es algo estático, sino que los elementos socioculturales aludidos como la lengua, la religión, las costumbres, las instituciones y todas las estructuras sociales están expuestas a los distintos procesos históricos, entonces el patrimonio aporta la memoria histórica y la identidad religiosa y cultural de la comunidad. Conceptualmente, la identidad cultural es la condición del ser humano que caracteriza la manera común de vivir en el tiempo y el espacio, el quehacer concreto del hombre en el proceso de producción y reproducción de la cultura en la sociedad misma.

La cultura y la identidad están expuestas a constantes bombardeos. La globalización cultural, los medios de comunicación, el desarrollo de las tecnologías de la informática, Internet, y otros medios, posibilitan aún más rápido el intercambio cultural, La humanidad se debate entre la tendencia a instaurar la unificación y la tendencia natural a mantener y promover la diversificación. Porque la globalización reproduce las lógicas de dominación y de poder en el mundo. Solamente acentuando las autonomías locales se va a poder generar estructuras comunitarias capaces de defenderse de esas lógicas que vienen de los procesos de globalización. Esta es la posición contraria, es la que esta llamada la identidad y las culturas nacionales en defensa propia. Las acciones a tener en cuenta en defensa de las culturas e comunidades populares, no puede faltar la preservación de la religión autóctona, tradiciones, folclore, costumbres, arte, estilos, valores, historia, y demás componentes socioculturales, para evitar la amenaza de marginación, exclusión, estancamiento, retroceso o abandono que posibilita la fragmentación, desmembramiento y desintegración de nuestras comunidades, la prioridad está en el desarrollo sustentable de las localidades en vía de desarrollo.

“Las «libertades políticas» no son nada sin las libertades o la autonomía económica, sea en el terreno individual, o en el colectivo. En este último, porque en régimen democrático son los grupos en posesión de riqueza quienes controlan la prensa y todos los demás medios de formación de la «opinión pública» y de la “propaganda.”

LOS EXTREMOS SE TOCAN

Lo interesante del caso es que en materia de reconstruccionismo histórico y continuidad religiosa, el “Asatruarferlag” y la gran mayoría de grupos que le siguen, pregonan un abierto ateísmo y una negación completa del mundo desigual, en consonancia concreta con los dictados del cristianismo posmoderno (la democracia), y en cuyo sistema no pueden existir mayores diferencias entre una u otra civilización o grupo humanos. Así, bajo la excusa de encontrar tal o cual prueba de contactos del mundo escandinavo con el resto del mundo, tales como las narraciones de algún prodigioso árabe embajador, o una reina de origen indoeuropeo no germánico, se tendrían las pruebas suficientes según las cuales no existían diferencias de tipo “religioso, económico, político o étnico” en el mundo antiguo. Es precisamente aquí donde el elemento marxista disgregador del materialismo histórico entra en juego. Ya no se trata de llamarse “tradicionalista” por entender una tradición primordial de cada pueblo, en base a una interpretación tradicional del mundo antiguo (citando a Coulanges, Nietzsche o Eliade), sino de convertir a la “tradición” en una cuestión meramente cultural, sin ningún trasfondo espiritual sino panteísta y ateo. La tradición solar indo-germánica se ve reducida a una expresión sin mayor cabida que la de una rutina cultural, donde el sólo acto de invocar a los Dioses representa una costumbre y no un verdadero rito iniciático. Y por supuesto, es en estos grupos donde todo lo que no representa la corriente “común” del pensamiento moderno, se tilda de “cristianismo camuflado”, “fascismo”, “racismo”, “intolerancia” o “(algo)fobia”. Por supuesto, podemos a todas luces dilucidar la injerencia del pensamiento moderno en su afán por acabar con la tradición germánica al intentar otorgar a personas o colectivos con ninguna conexión al mundo germánico opciones para reestablecer unos vínculos con una religión no pertenece a todos, sino a determinadas personas. No se puede extrapolar al mundo de las religiones gentilicias o étnicas los fundamentos que rigen para las universalistas. Es obvio que cada persona está en su derecho de profesar la fe que más le guste, y nadie puede impedírselo. Pero profesar y avanzar en la antigua fe solo se consigue mediante un fuerte nexo con los arquetipos míticos de los antepasados—si es que hablamos de la antigua fe— no algo nuevo e inventado por mezcla de muchas tradiciones, un sincretismo que desde luego no representa a Odinismo-Asatru, que tiene una originalidad única.

 En esto, podemos decir que tanto el “Asatruarferlag”, o al menos su ideología, como los diversos grupos políticamente correctos (Heathens Against Hate, Asatru, Rokkatru, Thursatru, etc.) se autodenominan “tradicionales” en las formas modernas del culturismo y la farandulería, donde está mal llevar una opinión contraria a lo que la sociedad y el mundo pregonan, y donde la intransigencia –tan grande a niveles inquisitoriales- les impide aceptar formas de ver diferentes a la suya. Y es tanta la locura de estos grupos que hoy por hoy se acusan mutuamente de intransigentes y no permiten que exista una “pluralidad” pagana, tan cacareada por los grupos que apoyan y financian a estos “neopaganos”. Los pueblos nórdicos se guiaban por un culto solar-masculino, donde los aspectos femeninos o matriarcales estaban presentes, pero de una manera muy diferente a la planteada por la dialéctica moderna, por lo cual, intentar dar mayores pruebas culto solar y la tradicionalidad del paganismo escandinavo resultan tareas imposibles frente a fanáticos que no pueden –y no quieren- aceptar nada que no lleve su impronta moderna. En este sentido, nosotros no los condenamos, solamente los consideramos una parte de más de la confusión actual de cualquier grupo autodenominado “odinista-Asatru”. Nosotros no somos intolerantes, los reconocemos como una parte (sui generis) del mundo pagano, pero que jamás podrán, con un pensamiento postmoderno, materialista, dialéctico o secular, entender la mente del hombre antiguo.

Así mismo, los grupos neopaganos racialistas o racistas del mundo moderno se encuentran divididos en diversos grupos o amalgamas de grupos que también aportan, en un sentido muy similar a los universalistas, mayor confusión. De estos grupos, al Anglecyn Church of Odin de Mills marcó los inicios racistas o etnocéntricos del odinismo moderno. Ya antes durante y después de la I guerra mundial existieron innumerables sectas o grupúsculos de dudoso origen que intentaban reivindicar para sí la tradición indo-germánica. Ya sea la Sociedad Thule, la Orden Templaria de Liebenfels o el círculo wagneriano de Bayruth, se pregonaba varias interpretaciones, curiosas en sí, del paganismo germánico. Quizá lo más importante a destacar es la presencia clarísima del pensamiento moderno en cuestión de biologicismo, donde ideólogos como Alfred Rosenberg o más cercanos, Christian “Varg” Vikernes (ahora Louis Cachet) también despojaron del transfondo mítico-espiritual al paganismo y lo llenaron de un profundo biologicismo ateo, donde la raza se supeditaba al espíritu. Ya no importaba creer o no, pensar o no como un hombre de la antigüedad, sino contribuir a la raza, porque según ellos, la raza sería la via hacia una inmortalidad. Aunque digna de estudio, esta corriente ha provocado consecuencias nefastas en materia de historicidad, política o metafísica, pues de esta rama aparecen grupúsculos aún más nefastos o absurdos, como la llamada “Sabiduría Hiperbórea”, de carácter universalista-nazi-gnóstico. Y por otro lado, ya el mismo Vikernes afirmaba que “yo no soy religioso, la religión no sirve; soy pagano, sí, pero no religioso”. Pues para el músico noruego de black metal, el paganismo germánico sería, de igual manera que el mismo universalismo, una ritualidad cotidiana con simbolismo o metáfora del día a día, sin ningún sentido metafísico, solar uránico o trascendental. En ese sentido no podemos sino dejar entrever una gran decepción al encontrar un desequilibrio entre ambos extremos. Al desconocer los valores trascendentales del hombre antiguo, no podemos inclinarnos a uno o a otro. Nuestro camino es pues la vuelta a la tradición.

LA TRADICIÓN COMO META

La creencia subyacente del mundo tradicional es “invisible”.  La mera existencia física, o “vivir” por el mero hecho de vivir, carece de sentido, a menos  que nos aproximemos al mundo más alto o a lo que es “más que vida”, por lo que nuestra más elevada ambición consiste en participar en la hyperkosmia y en obtener una liberación final y activa del límite que representa la condición humana. El mundo tradicional conoció la divinidad como elemento sacral que lo inundaba todo. Supo del puente que se tiende entre los dos mundos, es decir, la iniciación. Conoció las dos grandes maneras de aproximarse a lo trascendente: la acción heroica y la contemplación. Supo de la mediación, o sea, los ritos y la fidelidad.

La comunidad Odinista de España-Asatru considera la tradición principalmente como un mito arquetípico, esto es, como la presencia de lo Absoluto en formas históricas y políticas específicas. Nuestro absoluto no es el principio religioso monoteísta o un noumenon, mucho menos el Dios del teísmo, sino más bien un dominio misterioso o poder dunamis.  La Tradición la sentimos caracterizada por el “Ser” y la estabilidad, mientras que el mundo moderno se caracteriza por el “Devenir”. La cultura indoeuropea, desde la india hasta España siempre se ha llenado de “religiosidad cósmica”: esto es, el papel fundamental jugado por los símbolos y las imágenes, el respeto religioso por la tierra y la vida, la creencia de que lo sagrado se manifiesta directamente mediante el misterio de la fecundidad y la repetición cósmica…

En ciertas cumbres existenciales, así como el calor se transforma en luz, la vida se vuelve ella misma libertad; no en el sentido de muerte de la individualidad o de alguna especie de naufragio místico, sino en el sentido de afirmación trascendente de la vida, en que la ansiedad, el deseo interminable -anhelando y preocupándonos-, la búsqueda de fe religiosa, de soportes humanos y de metas, todo conduce a un dominado estado de tranquilidad. Hay algo más grandioso que la vida, dentro de la vida misma, pero no fuera de ella. Esta experiencia heroica es valiosa y buena por sí misma, mientras que la vida corriente sólo está dirigida por intereses, por cosas externas y convencionalismos humanos.

Debemos medir por ello toda la distancia que separa el espíritu tradicionalista del verdadero espíritu tradicional, que implica esencialmente por el contrario tal conocimiento, y que de alguna manera no es más que uno con este mismo conocimiento. En suma, el tradicionalista no es y no puede ser más que un simple buscador, y es por esto por lo que está siempre en peligro de perderse, al no estar en posesión de los principios que serían los únicos que le darían una dirección infalible; y este peligro será naturalmente tanto mayor conforme vaya encontrando en su camino, a modo de otras tantas asechanzas, todas esas falsas ideas suscitadas por el poder de la ilusión que tiene un interés capital de impedirle alcanzar el verdadero término de su búsqueda. Es evidente, en efecto, que este poder no puede mantenerse y continuar ejerciendo su acción más que a condición de que toda restauración de la idea tradicional se vuelva imposible, y esto más que nunca en el momento en que se prepara a ir más lejos en el sentido de la subversión, lo que constituye, como lo hemos explicado, la segunda fase de esta acción. Por lo tanto, es igualmente importante para él desviar las búsquedas que tienden hacia el conocimiento tradicional, como por otra parte aquellas que, conduciendo a los orígenes y a las causas reales de la desviación moderna, serían susceptibles de desvelar algo de la propia naturaleza del conocimiento tradicional y de sus medios de influencia; hay aquí, para este poder, dos necesidades en cierta manera complementarias la una de la otra, y que se podrían incluso considerar, en el fondo, como los dos aspectos positivo y negativo de una misma exigencia fundamental de su conquista.

LA TRADICIÓN

Cuando ésta es expresada en su totalidad, ha de salir a la luz de manera desvelada en plena época de tinieblas por imperativo cósmico. El término tradición etimológicamente se relaciona con transmisión y contiene la idea de transferir conocimientos, prácticas, técnicas, leyes y muchos otros elementos que pueden ser de naturaleza oral o escrita. Para nosotros, significa exactamente: la comunicación de verdades y principios metafísicos revelados a la humanidad o, más bien, a un sector cósmico de la humanidad, a través de mensajeros, profetas, etc. Y todas las ramificaciones y aplicaciones de estos principios en los más diferentes campos de la civilización, tales como leyes, estructura social, y por supuesto la religiosidad y su simbolismo y, en primer lugar, el conocimiento supremo, es decir, los Principios metafísicos y los métodos para poder hacer operativo este conocimiento. Como se observará estamos definiendo una sociedad sacral donde la naturaleza ocupa un papel fundamental, que es lo que es una sociedad tradicional, la cual ordena todas las actividades humanas según parámetros espirituales.

Quizás la forma más directa de acercamiento al significado de lo sagrado es relacionarlo con lo Inmutable, con la Realidad que es el Motor Inmóvil y lo Eterno. Esa realidad eterna es lo Sagrado como tal; las manifestaciones de dicha Realidad en el flujo del devenir y en la matriz del tiempo poseen la cualidad de sagrado. Un objeto sagrado o un sonido sagrados son algo que lleva la impronta de lo Eterno e Inmutable en la realidad física que comprende exteriormente el objeto o el sonido. El sentido de lo sagrado no es otro que el sentido de lo Eterno e Inmutable”.

La Tradición extiende la presencia de lo sagrado a todo un mundo, creando una civilización en la cual el sentido de lo sagrado es omnipresente. Se puede decir que la función de una civilización tradicional no es otra que la creación de un mundo dominado por lo sagrado.

PERENNIDAD DE LOS SÍMBOLOS CELESTES

Observemos, sin embargo, que, aun cuando la vida religiosa no está ya dominada por los dioses celestes, las regiones siderales, el simbolismo uranio, los mitos y los ritos de ascensión, etc., conservan un lugar preponderante en la economía de lo sagrado. Lo que está «en lo alto», lo «elevado», continúa revelando lo trascendente en cualquier contexto religioso. Alejado del culto y enclavado en las mitologías, el Cielo se mantiene presente en la vida religiosa por el artificio del simbolismo. Y este simbolismo celeste impregna y sostiene a su vez multitud de ritos (de ascensión, de escalada, de iniciación, de realeza, etc.), de mitos (el Árbol cósmico, la Montaña cósmica, la cadena de flechas que une la Tierra con el Cielo, etc.), de leyendas (el vuelo mágico, etc.). El simbolismo del «Centro del Mundo», cuya enorme difusión hemos visto, ilustra asimismo la importancia del simbolismo celeste: es en un «Centro» donde se efectúa la comunicación con el Cielo, y ésta constituye la imagen ejemplar de la trascendencia.

Podría decirse que la estructura misma del Cosmos conserva viva la reminiscencia del Ser supremo celeste. Tal como si los dioses hubieran creado el Mundo de tal guisa que no pudiera dejar de reflejar su existencia; pues ningún mundo es posible sin la verticalidad, y esta dimensión, por sí sola, evoca la trascendencia. Expulsado de la vida religiosa propiamente dicha, lo sagrado celeste permanece activo a través del simbolismo. Un símbolo religioso transmite su mensaje aun cuando no se le capte conscientemente en su totalidad, pues el símbolo se dirige al ser humano integral, y no exclusivamente a su inteligencia.

Lo que caracteriza a las sociedades tradicionales es la oposición que tácitamente establecen entre su territorio habitado y el espacio desconocido e indeterminado que les circunda: el primero es el «Mundo» (con mayor precisión: «nuestro mundo»), el Cosmos; el resto ya no es un Cosmos, sino una especie de «otro mundo», un espacio extraño, caótico, poblado de larvas, de demonios, de «extranjeros» (asimilados, por lo demás, a demonios o a los fantasmas). A primera vista, esta ruptura en el espacio parece debida a la oposición entre un territorio habitado y organizado; por tanto, «cosmizado», y el espacio desconocido que se extiende allende sus fronteras: de un lado se tiene un «Cosmos», del otro, un «Caos». Pero que, si todo territorio habitado es un Cosmos, lo es precisamente por haber sido consagrado previamente, por ser, de un modo u otro, obra de los dioses, o por comunicar con el mundo de éstos.

 

Alþing de Invierno 2015

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Templo de Gaût, Navas de Jorquera

 

23, 24 y 25 de Octubre de 2015

ORDEN DEL DIA

Viernes

Mañana.-

  • Preparación de las zonas comunes de la sede y el templo
  • Compra de vituallas

Tarde.-

  • Primera puesta en común de Hallirunae

Noche.-

  • Rito de apertura del templo
  • Ritual Totémico

* La comida de esta jornada es de traje (yo traje esto, tu trajiste aquello…). Cada uno lleva algo y lo pone en común. Se hace así porque la mayoría de la gente llega el sábado.

Sábado

11:00 Ritual a Freya en el Atrio de los Ancestros

12:30 Bodas Odinistas de:
-Skaldo Thorbjornson & Morliv Grottemill
-Seidmadr  Skaldborg & Gunhild Ulfhedinn

14:30 Comida; Paella de carne y verdura

16:00 Recogida de la comida

16:00 Reunión del Hallirunae (cuerpo sacerdotal)

18:00 Reunión del Alþing (goðis, jarls y delegados).

17:00 Juegos y actividades para niños y mayores

  • Búsqueda del tesoro
  • Cuenta cuentos
  • Hnefatalf
  • ..

20:30 Cena de barbacoa

21:30 Historia del Skaldo

22:00 Celebración del Rito de la Noche de Invierno

23:00 Ritual Chamánico 

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Domingo

Mañana.-

  • Talleres diversos
  • Feria / Comercio / Trueque / Exposición de trabajos artesanos

Tarde.-

  • Rito de despedida
  • Limpieza del templo.

 

   Para facilitar la compra y preparación de la comida y bebida, se ruega a los asistentes mandar con antelación a este número de cuenta IBAN ES61 2038 7053 1160 0002 5029 la cantidad de 13€ por adulto y 7€ por cada niño menor de doce años. En el ingreso debe constar el nombre de los asistentes, su ciudad o kindred de origen y cuantos niños y adultos son. Un par de ejemplos :

  Una pareja y sus tres hijos (Alex, Juana, +3 Badajoz )

Parte del kindred de Andújar (Luis, Carlos y Marga del Clan Dientes de Sable)

   El dinero cubre las comidas y bebidas del sábado y el desayuno del domingo. Si sobrase algo se usaría para la compra de un toldo para la zona común del templo.

   Podemos invitar a cualquier persona de confianza a este Alþing, pero recordemos que todo el que venga y consuma ha de pagar, para no perjudicar al resto; y que el comportamiento de los invitados es responsabilidad de quien les invitó.

   Se ruega hacer la confirmación de asistencia y el ingreso antes del día 20 de Octubre, para poder comprarlo todo a tiempo ( las transferencias pueden retrasarse hasta tres días). También es importante confirmar si hay alojamiento disponible o cuales son las alternativas de hospedaje. Para resolver ésto, contactar con Ernesto García por teléfono o a través de facebook.

   Si alguna pareja desea renovar sus votos matrimoniales o preparar una boda odinista, ausa vatni o cualquier otro rito de paso, en este Alþing o con posterioridad, contactar con Morliv Grottemil en facebook o en el correo-e morlivgrottemill@gmail.com

   Si alguien desea realizar algún juego, actividad recreativa  o taller de introducción a las runas, tallado y pirograbado, iniciación al canto de galdras,stav, deporte o coreografía marcial, construcción de amuletos o cualquier otro que se os ocurra que contacte con Walkirja Alvir por facebook.

   Quien esté interesado en llevar para venta o exposición sus trabajos artesanos (cuernos, ropajes, runas, amuletos, piezas de metal, madera o cuero…) que contacte con Skuld a través de su facebook «El taller de las Nornas» o con Skaldo Thorbjorson a través de fcebook o por correo-e skaldathorbjorson@gmail.com

El día 20 de Octubre termina el plazo para incluir actividades, talleres, puestos artesanos o efectuar cualquiercambio en el orden del día o confirmar asistencia.

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El Signo del Martillo

SIGN OF Hammer

El martillo de Thor es un poderoso símbolo en la tradición del Norte. Otorga el poder, la fertilidad, y la protección de todas las fuerzas negativas. Los vikingos lo usaban para bendecir a los bebés recién nacidos, y un martillo se colocaba en el regazo de la novia en la ceremonia religiosa de boda para garantizar su capacidad de concebir.

Los cuernos de hidromiel eran consagrados en un gesto que parece un signo cristiano de la cruz, pero que sin embargo es mucho anterior al cristianismo, y que representa al Dios Thor.

Cuando hacemos el signo de Martillo nos concentramos en el aspecto de cada Dios:

Cabeza – Odin – Sabiduría, conocimiento, y la vista.

Hombro izquierdo – Balder – Comunión popular, buen ánimo, amor por mis correligionarios.

Hombro derecho – Teiwaz – Defensa de nuestra comunidad, justicia

Corazón – Thor – Pasión por la vida, esencia vital.

¿Cómo hacer el signo del martillo?

Tocamos nuestra frente y pronunciamos el nombre de «Odin». Ahora llevamos nuestra mano hasta el pecho y decimos «Thor!». Seguidamente vamos a nuestros hombros izquierdo y derecho, nombrando a «Balder» y Teiwaz respectivamente. Nos concentramos, pensando en el simbolismo de cada Dios y sintiendo como fluyen todos ellos entre nosotros.

El simbolismo, aparte de la forma del martillo, es simple. Odín es el «Altísimo», asociado con el intelecto y la sabiduría, por lo que la frente es el «punto de contacto» natural para él. El corazón es el motor de nuestra vida, la fortaleza, la vitalidad la salud, que es representada por Thor. Balder representa la belleza, y la pureza y la conciliación con lo divino conectada con el corazón. El fuerte brazo derecho nos remite a Teiwaz, el brazo armado que protege al pueblo de las agresiones exteriores.

¿Para qué utilizamos el signo de martillo?

-Como un simple ritual en sí mismo
-Comenzar y terminar un período de meditación
-Sacralizar un objeto
-Invocación
-Saludos entre hermanos

En definitiva, se trata de recuperar esta tradición ancestral, que ciertamente ha sido empañada por el signo de la cruz cristiana, pero que no tiene ninguna relación con ella. Practicándola a diario, revitalizaremos a nuestros Dioses y a Asatru.

Odinismo, el sendero ancestral

 Este artículo no tiene un valor didáctico per se, aunque me apetecía compartirlo con tod@s vosotr@s. Tal vez, porque estoy orgulloso de haber trabajado duro para llegar hasta aquí, y ahora tengo la sensación de comenzar a recoger los frutos de ese trabajo. En cualquier caso, este tipo de satisfacciones tan sólo refuerzan mi determinación y el compromiso que adquirí con la fe de nuestros ancestros, hace ya quince años. Vaya por delante que no pretendo parecer prepotente, ni un pedante pagado de sí mismo: tan solo estoy feliz de poder ayudar a la difusión del Odinismo con mi modesta contribución. Pero vayamos al grano.
El sábado 30 de mayo, fui invitado por la Asociación Raudive de Investigación Paranormal a dar una charla sobre Odinismo en el hermoso pueblo de Huétor Vega. Naturalmente, acepté encantado: me une una amistad sincera con dos miembros de la citada asociación, José Luis y Mari Carmen, que siempre han mostrado un genuino interés por el Odinismo, y consideraron que una conferencia sobre el tema podría resultar atractivo para una audiencia que, a priori, no tendría mucho que ver con este tema. Sin embargo, tanto Jose Luis como yo convinimos en que la idea enriquecería la temática de la serie de charlas que celebran periódicamente, así como la dificultad para dar visibilidad al tema de las religiones nativas, por lo que el beneficio, a todas luces, era recíproco.

Cartel conferencia

Cartel anunciando el evento

     Como se puede ver en el cartel, compartí mesa con Julia Pons, escritora, ilustradora y bloguera, que realizaba una exposición sobre las similitudes entre los extraterrestres y las criaturas feéricas presentes en el acervo popular (que nosotros identificamos con varias entidades semi-divinas, como los Kobold germánicos, o los Landvaettir y los Tomte, entre otros). Esta chica tiene vastos conocimientos en la materia, así que si os interesa el tema, os recomiendo encarecidamente que busquéis sus vídeos de YouTube. En lo que respecta a mi exposición, debo confesar que se trataba de mi primera conferencia pública sobre Odinismo, por lo que estuve hecho un manojo de nervios desde varias semanas antes de la charla. Sin embargo, creo que todo salió a pedir de boca, y aunque la asistencia no fue masiva, sí que fue un auditorio sensible y entregado, a quien nunca me cansaré de agradecer su interés y hasta su mera asistencia, pues competíamos con la final de una competición deportiva y con el inicio de las fiestas en la capital granadina, duros rivales, pero no invencibles. A continuación, os dejo unas cuantas instantáneas del evento.

Auditorio

Así lucía la sala de conferencias

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Naturalmente, el Jarl de mi clan vino para darme apoyo, como no podía ser de otro modo…

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El inicio de mi exposición

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En este punto, estaba comentando el origen del Odinismo

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Aquí, trataba el tema del Sejdr, el Galdr y las Runas (la botella a mi derecha era hidromiel)

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Posando con José Luis, una mente aguda y un corazón enorme

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…Y aquí, con su pareja, Mari Carmen, tan encantadora y simpática como espiritual

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Tras mi conferencia, la gente se acercó para intercambiar opiniones

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Tras las exposiciones individuales, hicimos un turno conjunto de preguntas

     Siempre es de recibo agradecer este tipo de iniciativas, habida cuenta de la escasez de oportunidades que encontramos quienes pretendemos dar a conocer el Odinismo. Fue una experiencia enriquecedora y muy interesante. Gracias a ella, me vi obligado a crear un guión en el que condensar las principales ideas sobre nuestra fe para ser expuestas en unos cuantos minutos, tarea abrumadora, aunque tremendamente satisfactoria.

     Pero no es el único motivo de satisfacción que ocupa mis pensamientos. Y es que, con los nervios causados por la conferencia casi se me olvida que, el pasado viernes, este blog cumplió un año. Sí, un año ya. Se trataba de mi primera incursión en este tipo de menesteres, y tal vez, a causa de ello, nunca creí posible que, tras un año, haya recibido más de TRES MIL SEISCIENTAS visitas, algo que para mí es extraordinario, y que, naturalmente, debo a todas las personas que se toman la molestia de leer mis artículos. De verdad, os estoy muy agradecido. Me animáis a continuar con este proyecto, y así lo voy a hacer. De todo corazón: gracias.

     Aunque las alegrías no cesan, ya que también debo comentar el hecho de que una organización de ámbito nacional como es el Círculo Odinista de España haya decidido contar conmigo para su proyecto, permitiéndome coordinar e impulsar los proyectos de la organización en el ámbito de Andalucía Oriental, esto comprende las provincias de Almería, Granada, Málaga y Jaén. Para mí es un inmenso honor, y espero estar a la altura de las expectativas de quienes han confiado en mí.

     Por todos estos motivos, me siento enormemente feliz. Pero ahora toca seguir trabajando con más ahínco, si cabe. La situación es prometedora, según yo lo veo, para que el Odinismo siga tomando impulso y se vaya abriendo paso en nuestra sociedad. Y esa es mi ilusión y objetivo último.

     ¡Os veo en el próximo artículo!

Friþus, la carencia de la paz y la venganza de la sangre, en Asatru.

 1374059_10151762281843842_789438309_nEl principio sacral de religiosidad, imponía la obligación de vivir con lealtad al orden natural establecido,  y que las divinidades mantenían  «Ewa», se puede resumir la larguísima casuística que ofrecen las fuentes, señalando que faltaba a esa lealtad quien cometiese actos atentatorios, de violencia o sangre, contra las personas y su dignidad; la vida de ultratumba (p. ej. pillaje de sepulturas); la seguridad de la comunidad campesina (p. ej. robos, incendios); o se condujese una grave conculcación de los derechos comunitarios,  o bien, sacrílegamente, respecto del principio de religiosidad. Este estado de «paz social comunitaria» se denomina Friþus, y es la pieza fundamental de la convivencia en todas las comunidades Odinistas-Asatru. Todas nuestras acciones que se desarrollan en relación al Friþus, tienen que ver con el equilibrio y la sobriedad. Fortalecemos —o debilitamos según sea el caso— nuestras relaciones interpersonales a través de nuestras acciones. Si un pariente sufre, todos sufrimos; cada uno de nosotros se establece como un poste de la valla erigida para proteger el Innangard, que es nuestra familia, nuestro kindred, nuestro santuario.

A.-Godo, Friþus, st. M. (u): «Protección, refugio, paz»; Inglés Antiguo, friþu «paz, tranquilidad, seguridad, refugio», proto-germánico * friþuz «paz, reconciliación», proto-indoeuropeo *prēy-, «gustar, amor». Relacionado con el holandés vrede «paz, tranquilidad, tranquilidad», Frieden alemán «paz, tranquilidad», sueco, Frid «paz, serenidad», Islandés, friður «paz, tranquilidad». Relacionadas todas ellas con el concepto de «libertad».

  1. (arcaico) Paz; seguridad.
  2. (obsoleto) Santuario, asilo.

B.- Medio Inglés Friþusien, antiguo inglés, friþian «dar Friþus a alguien, tener paz con, estar en paz con, proteger, guardar, defender, conservar, observar», Proto-Germánico *friþōną «tener paz, seguridad, protección», Indo-Europeo *prēy-, *prāy- «gustar, amor». Relacionado con el escoto frethe, freith «estar libre, liberar», Danés, frede «tener paz, proteger, lugar cercado, vallado», Sueco, freda «proteger, vallar», Islandés, friða «tener paz, preservar».

  1. (obsoleto) Proteger; Guardar.
  2. (obsoleto) Vallar; Proteger dentro de una verja, dentro de un bosque o un parque.

Antiguo Anglosajón. Fryþ: Paz, libertad amparada por la ley, seguridad garantizada por la ley, todo aquello que está bajo protección especial.

Antiguo Frisón. Fretho, frede, ferd.

Þá þá Engle and Dene tó friðe and tó freóndscipe full: Relaciones amistosas entre los pueblos

Islandés. Fríðr: Sereno, bello.

To gebeorge and to friþe eallum leódscipe: Para la paz y seguridad de todo el pueblo

En alemán es la traducción literal de «Freiheit», pero su significado está en realidad más cerca de la también palabra alemana «Friede», que significa «paz» y es una palabra pre-cristiana de origen germánico, originalmente «Friþus». Se utilizó el término arcaico para significar el período posterior a la terminación de un bloodfeud (venganza de sangre) entre dos clanes germánicos cuando las más suaves, las cualidades femeninas de la Diosa «Freyja» o «Frita» dominaban sobre la guerra. Para lograr esa paz, la parte del clan cuyos miembros habían suscitado la reciente disputa contra otro clan, habían llegado a un acuerdo para entregar una cierta cantidad de carne o pieles de animales. Lo que fue cedida fue llamado «Bot» (buena entrega) o «Botschaft» literalmente: pierna entregada (de la carne), pero en la actualidad, en alemán moderno significa «mensaje». Es interesante notar que esto es de donde obtenemos el término «barco» en inglés moderno. Al parecer, con el paso del tiempo, el término se ha usado menos para describir lo que estaba siendo entregado y más para describir al mensajero – De aquí, las palabras alemanas modernas «Bote» (mensajero) y «Boot» (barco – que puede ser visualizado como un medio para entregar algo o alguien).

En España hay una expresión popular que resume este concepto: «una mano lava a la otra», Somos complementarios el uno para el otro, los que literalmente terminamos de materializar las obras de los demás.  Nuestra Friþusgard no debe anquilosarse; porque dentro del Friþus buscamos activamente promover la paz entre nosotros. Buscamos inspirar y fomentar los mejores atributos de nosotros mismos para hacer brillar y transformar aquellos que no lo son tanto. Esto requiere un esfuerzo consciente. No es simplemente un «llevarse bien», sino una actitud proactiva en torno a la comunidad. En el Friþus existimos y al actuar al unísono como una sola unidad de voluntad, somos uno solo. Como individuos somos representantes de la personificación y hamingja familiar, pero juntos encarnamos al poder del inconsciente colectivo de nuestra comunidad. El Friþus pues, es el catalizador que nos une con la comunidad y entre nosotros mismos, nos mantendremos unidos mientras conservemos nuestro Friþus.

La pieza esencial en la construcción de ese mecanismo de control y represión social al que llamaremos pues, «Derecho Penal Germánico», fue la figura de la «carencia de paz» o «Friedlosigkeit», es decir del clima social que ya conocemos, llamado «*Friþus[1], Friþus o Fried» y cuya pérdida acarrea la situación de enfrentamiento real entre el delincuente,  su víctima y los grupos de parentesco a que cada uno pertenece, su nombre es «Fehde[2]» «faida», «inimicitia» y actúa de una manera integradora entre los miembros de la sociedad, amparados por el principio de autoayuda en la esfera del Derecho Privado Germánico.

La declaración formal de carencia de paz hecha por los «Kuni, Kindred o  Sippen»,  y en su caso el «Thing o Bund» en la asamblea general, establecía la «Faida» o enemistad, con la proscripción o doble efecto, de privar de protección al inculpado y de abrir contra él una persecución general que—puede—concluir con su muerte, exenta de veregildo o «wergeld», y de venganza contra quien la realice, siempre que se ejecuten en forma que no vulnere ni elimine el principio de publicidad. Esto es tan sumamente importante, que los estudios antropológicos—apoyados por los textos y tradiciones religiosas— han demostrado que la pena de muerte, que nace en este sistema jurídico, tiene el simbolismo de ejecución final de la pérdida de la paz.

En el contexto de la carencia de paz, se sitúa otra acción basada, en el principio de autoayuda. La comunidad familiar y el «Kuni, Kindred o Sippe» de la víctima poseían el derecho subjetivo a ejercer la «venganza de la sangre», «Blutrache», «venganza de sangre», contra el agresor y sus círculos socio-familiares análogos.  Esa reacción no tiene que ser necesariamente contemporánea al hecho (acto flagrante) sino específicamente posterior (acto no flagrante). La venganza de la sangre puede coincidir con la proscripción, o cerrarse con actuaciones más livianas cuando se trata de delitos leves.

El proscrito no es nunca ni una mujer (salvo excepción coincidente de los derechos noruego, islandés y español[3]) ni el que sólo recibe una corrección moral, ni el autor de delitos leves. Su situación jurídica se equipara a un animal dañino, (que se personifica a efectos simbólicos en el lobo) y aunque queda excluido de la convivencia pacífica v vive bajo amenaza constante de muerte, mientras esta no se produzca, subsiste alrededor suyo un mínimo círculo de actos y relaciones dotados de eficacia jurídica. Contra la opinión de la germanística antigua, se admite hoy que respecto del «enemigo» perduraron sus lazos recíprocos familiares y no es excluido plenamente de la herencia; conserva en principio la «Gewere» de los bienes que se ve obligado a abandonar (aunque sean objeto de destrucción o apropiación por parte de la colectividad, en tanto la situación dure, pues el fugitivo no puede usar aquella corporalmente); le es accesible el matrimonio por rapto; es frecuente que se integre en una «Gefolgschaft[4]»;  y puede defenderse, aunque no apelando a los mecanismos normales de convocatoria general, que obviamente serían ineficaces en su caso.

Esta no exclusión absoluta respecto de la comunidad familiar y de la «Sippe», explica la extensión a éstas de la responsabilidad por los actos del «enemigo» que es miembro suyo. Esa situación es la llamada «responsabilidad colectiva germánica» y tiene como fundamento lograr el mayor grado posible de aislamiento del «enemigo» coaccionando a su entorno con la elección entre apoyar al autor responsabilizándose junto con el criminal mismo, o entregarle, liberándose de esa culpabilidad. La enemistad, que originariamente era perpetua se solía limitar a un plazo de veinte años, transcurridos los cuales, caduca la posibilidad de dar caza al enemigo sin asumir veregildo ni venganza, pero cabe la posibilidad de restauración de la paz mediante otro acto formal similar al que la suspendió y cuyos efectos son la renuncia a la venganza armada y la aceptación del resarcimiento por parte del «Thing o Bund»

La cristianización operó sobre estos principios, en pugna no siempre exitosa, con el Derecho consuetudinario. Tratando de retraer el derecho de justicia personal al propio pueblo, se tendió a restringir la muerte del proscrito a los actos flagrantes y al chocar con la resistencia social, se introdujo el derecho de asilo en las iglesias, actuando éstas como elementos antagonistas a la antigua tradición, como recurso de limitación a la ejecución de penas, tanto mortales, como lesivas corporalmente. A su vez los monarcas, asumiendo la representación de la comunidad general o «Thing o Bund» reclamaron la exclusividad en la declaración de proscripción o enemistad, ya fuese dictándola casuísticamente mediante la expulsión de personas concretas del territorio que gobernaban («ira regia», «airar»), ya haciendo depender de autoridad o confirmación de los preceptos que la imponían en espacios geográficos concretos.

El resultado de esas tendencias fue la descomposición de la proscripción en una serie de medidas sustitutorias, no alternativas, de carácter punitivo, tanto corporal (mutilaciones) como de privación de libertad (servidumbre penal en favor de la víctima) o económico (confiscación de bienes). Es también cuestión enanamente aceptada en la antropología germánica, el alcance de la perduración de mentalidades sacrales, residuales, precristianas, en la elección y práctica de las penas aplicadas. En la cultura germánica el hecho de defender el espacio de un orden dado, es fundamental, con lo que se refuerza el carácter sacral y cósmico del mismo. La cristianización y el crecimiento espectacular de la presencia jurídico-pública en el ejercicio del control y represión social serán los principales factores evolutivos y transformadores de los criterios y prácticas punitivas germánicas ancestrales. Friþus es traducido a menudo como «paz». El significado completo de Friþus no solo abarca la paz sino que se extiende mucho más allá de ella, para cubrir una gran parte de las bases más importantes y esenciales de la vida social germánica, especialmente enlazada en lo más íntimo de las sociedades  «tradicional». Una descripción completa del concepto de Friþus mostrará que « paz» no es idéntica a Friþus; más bien, la paz como la entendemos, es generalmente una de las consecuencias de que una sociedad posea el Friþus, es resultado del Friþus, la señal de su cumplimiento. La paz social es independiente del Friþus.

Tres raíces tienen el Friþus por el que se alimenta.

1.-El parentesco y los linajes. La idea de Friþus está muy estrechamente ligado al parentesco – parentesco de sangre, en particular – y luego al parentesco por matrimonio, adopción y acogimiento. Las palabras Friþus y sib se usan indistintamente para describir el estado de bienestar de las personas involucradas en una relación parentela, y podemos ver fácilmente la conexión en el uso moderno del término hermano para indicar un hermano o hermana. El término Friþus no se limitó a indicar el hecho material de consanguinidad entre los vivos, sino con los antepasados ya fallecidos y los descendientes que aún no habían nacido. Un buen Friþus siempre era el resultado de una buena Hamingja, que contribuía decisivamente en el mismo. Un antepasado que hubiera tenido un mal comportamiento, genera una mala Friþus para sus sucesores.

Esto es lo que habla Égil Skallagrimsson sobre la muerte en el mar de su hijo al expresar este sentimiento de la unidad de la estirpe:

La mar me ha causado pérdida irreparable qué triste es contar la muerte de un hijo; era escudo de mi estirpe, echó a andar por la senda que conduce a la alta mansión de los muertos.

La unidad de la parentela no fue un mero concepto ideal; fue practicada y ejecutada como una cuestión de rutina en la vida cotidiana, y el nombre de este concepto con muchas facetas era Friþus. «Friþus es algo activo, no sólo une a los parientes entre sí, sino que obliga mediante condicionantes de orden moral a apoyar la causa el uno al otro, ayuda y soporte son mutuos, la confianza entre sí … La responsabilidad es absoluta, porque los parientes son, literalmente, los hacedores de los hechos de los demás ». (Groenbech, Vol I, pp. 42-43)

2.- la Gefolgschaft. La relación de lealtad creada entre un señor y sus guerreros.
Se estructuró como una forma para asegurar el mejor, pero aún poco desarrollado el principio de articulación social. No hubo nunca una nobleza de sangre entre los germanos. Los seguidores de los líderes militares eran hombres jóvenes en su mayoría libres que se unían al Munt[5]  de un líder, donde eran asesorados y ayudados, sobre todo para aprender el arte de la guerra, siendo entrenados en la protección y mantenimiento de la paz comunitaria ante agresiones exteriores. La legitimación reside aquí en características personales como la valentía, la riqueza, la confianza y en la capacidad de liderazgo y menos en la familia de origen. Si posteriormente llegó a ser así, fue por la acumulación de poder y riquezas dentro del conjunto de una familia dada a través de generaciones. Sin embargo, este Gefolgsverhältnis para pasar de generación en generación, tenía que ser confirmada por un nuevo juramento de lealtad. Esto ocurrió hasta bien entrada la Edad Moderna, cuando las personas no se consideraban como ciudadanos o como miembros de una nación, sino como súbditos de los gobernantes en el poder en ese momento.

Debido al mundo violento, inseguro y amenazante en el que vivían nuestros antepasados germánicos, en los lugares y momentos más importantes de su historia, pusieron gran énfasis en una relación estrecha y leal entre el líder y el folk. Esto llegó a su máxima expresión en la relación entre un líder guerrero juramentado y su séquito; a pesar de que también se aplica a los jefes en tiempos de paz, los reyes y otros líderes. Esta relación entre el señor y sus hombres fue alabada con frecuencia en la poesía heroica y sagas antiguas, de modo que tenemos un buen registro de lo que esto significaba para ellos. El Friþus entre el señor y sus seguidores se expresó de la misma manera como el Friþus en el parentesco: había obligaciones y beneficios mutuos, incluyendo el requisito de que el hombre respetara a su señor y el señor no le castigase o privar a sus hombres de algo injustamente. En esencia, el señor debía a sus hombres su medio de vida, mientras que ellos le debían al Señor la seguridad de su vida. En las condiciones sociales presentes en aquellos tiempos, nadie podría sobrevivir de manera segura y cómodamente sin el otro; de ahí la importancia de establecer y mantener vínculos de confianza y Friþus entre ellos. Esto fue a menudo reforzado por el hecho de que muchos miembros de la Gefolge no eran parientes. De los hombres que han jurado lealtad a un señor se espera igualmente de ellos que mantengan la paz y la mutuamente. La literatura anglosajona es rica en referencias al Halldream, la «alegría de la sala», donde existía una profunda Friþus entre los miembros de una Gefolgschaft u otro grupo juramentado, sentado alegremente en la sala del señor, muy compenetrados por la alegría y la seguridad existente dentro de los hogares de las familias y sus linajes. La mayor desgracia posible para un hombre era abandonar el campo de batalla donde se hallaba su señor y su mayor gloria era defenderlo hasta con su propia vida, en la batalla de Maldon es destacable la exaltación de la voluntad nunca doblegada, porque muestra que el motivo más fuerte en una sociedad germánica era todavía, nueve siglos después de Tácito, una absoluta e incuestionable lealtad a su señor.

  1. A. J. Bradley interpreta el poema como un homenaje al puro heroísmo; nada se ganó con la batalla, más bien al contrario, no solo murió Byrhtnoth, «un siervo distinguido de la Corona y protector», sino muchos de sus hombres en la derrota, y a pesar de ello se pagó el Danegeld poco después. El poema trata de cómo los hombres se alzan cuando las cosas van mal. Varios críticos han comentado la preservación en el poema de un ideal germánico de heroísmo centenario:

«Hyge será el más duro, de corazón más animoso,
Mod será más grande, al tiempo que los nuestros menguan.
Aquí yace nuestro Ealdor, todo destrozado,
Buen hombre en el suelo;
Nunca se arrepentirá.
a quien esta guerra,
ha llevado tan lejos
tengo amplia sabiduría,
no voy a abandonar, sino estaré al lado de mi señor,
por tan querido hombre, pienso sacrificarme a mí mismo”.
Líneas 312-319;

Tácito describe esta institución con cierto detalle, y parece ya tan asentada a finales del siglo I que hemos de pensar que su periodo formativo terminó tiempo antes, seguramente más de un siglo atrás. Podemos definir la Gefolge como una agrupación estable de guerreros comandada por un jefe, el Gefolgeinaz, que no sólo los dirigía en el combate sino que era también su líder en las cuestiones políticas y económicas y, seguramente, también en las religiosas. La institución se mantuvo casi intacta mientras existió la cultura tradicional germánica, aunque en algunos lugares pasó a denominarse de otra forma. En la Inglaterra anglosajona se llamaba hierd término que propiamente significa «grupo familiar», y la institución tenía ciertamente carácter de sustituto de la familia consanguínea. En los tiempos finales de la Escandinavia vikinga se adoptó ese nombre inglés, en su forma nórdica hirð, quizá porque la institución de la monarquía había adquirido gran importancia y el término anglosajón había llegado a hacerse equivalente de «guardia personal» de un monarca.

Antes de ese cambio, los escandinavos se referían a su Gefolge con un nombre que también es de antigua raigambre germánica: lið. Esta palabra está emparentada con la alemana Leute, «gente», y tiene equivalentes en las lenguas bálticas y eslavas. En latín la palabra equivalente es liber, «libre», porque llegar a cierta edad implicaba el pleno estatus de «hombre libre». Su significado original era «el que ha alcanzado la madurez», es decir, el que ha llegado a esa edad en la que, además de ciertos derechos y deberes políticos, económicos, familiares, etc., se está en disposición de participar en la guerra.

Podía extenderse su significado al de «ejército», pero la existencia de otro término, hari, apunta a que había una distinción sistemática entre esa unidad pequeña y seguramente estable y las grandes formaciones surgidas de las agrupaciones temporales de varias tribus para enfrentarse a una amenaza mayor de lo habitual: hari se refiere a la totalidad de las personas capaces de llevar armas y de participar en la asamblea. Otro término que hacía referencia a una formación simultáneamente militar y política es folk, de donde se derivan el inglés folk o el alemán Volk, ambos con el significado de «pueblo», pero también el antiguo nórdico fylke, «formación militar, columna». Probablemente, un «ejército» germánico y luego escandinavo estaba integrado por guerreros asociados en un lið, y varias de estas agrupaciones formaban un fylke, que finalmente, constituían la totalidad de un hari.

El caso es que el lið era un grupo estable de guerreros. A diferencia del resto de las instituciones germánicas, no estaba totalmente ligado a la pertenencia a una familia o un clan: de hecho, el comitatus, Gefolge, hierd o lið era ahora la «nueva familia» de sus miembros9. Resulta que en varios lugares del mundo germánico hay restos arqueológicos de lo que podrían ser poblados organizados sobre la base de esta institución.

3.-Las relaciones entre el pueblo en su conjunto y sus Dioses.
El comportamiento del Friþus era una señal muy importante de respeto y fidelidad por parte de nuestros antepasados hacia sus dioses, diosas, espíritus de la tierra, y sus dises ancestrales y elfos. Esto es atestiguado por la prevalencia de «Friþusgard» en todas partes en que los pueblos germánicos se asentaron, y se mencionan a menudo en la literatura de la época.

Los Friþusgard debían ser santificados en varios aspectos, el principal es que no se permitió el derramamiento de sangre, peleas o riñas grave. Un ejemplo bien conocido de la conducta requerida en un Friþusgard se da en Saga Eyrbyggja, Capítulo 4. El Thing se llevó a cabo al pie de la montaña, en el lugar donde Thórólf había desembarcado y colocado un pilar en honor a Thor. Ni derramamiento de sangre ni excrementos estaban permitidos en la zona, los asistentes tuvieron que irse a una roca en el mar para hacer sus necesidades. (De hecho, el mismo término utilizado para «aliviarse a sí mismo» significa literalmente «ir a expulsar a los elfos») Una vez más, el Friþus lo vemos encuadrado en el contexto del kindred— y los juramentos— el establecimiento y mantenimiento de la palabra dada, ligados al Friþus y a los Dioses. Pero que sin embargo podrían también dar lugar a la violencia y la muerte si se rompen.

Tanto los espacios del Friþus temporales como los permanentes fueron utilizados por nuestros antepasados. Los temporales eran por lo general los Things y el Friþus se mantuvo allí tanto para honrar a las deidades y a la asamblea, cuando se producía. Los permanentes, a menudo llamados Friþusgard, se asocian generalmente con un templo, u otro lugar sagrado, como un pozo o un árbol sagrado. Los Friþusgard eran frecuentemente hofs y no sólo dedicados a las principales deidades, sino también, y tal vez incluso más comúnmente, a los «menores» espíritus sagrados como Disir y Elfos. El Friþus comprende no sólo la ausencia de lucha, sino también los lazos de lealtad. La importancia central de Friþusgard a paganos de adoración es ejemplificado por el hecho de que siglos después de los países germánicos fueron supuestamente cristianizados, reyes y líderes de la iglesia todavía encontraron necesario promulgar leyes y sanciones estrictas contra de tener y visitar «recintos de paz» en la propia propiedad o cualquier otro lugar. Un ejemplo es el decimosexto Derecho Canónico promulgado bajo el rey Edgar de Inglaterra (939 a 946), a unos 300 años en el período de la dominación cristiana:

 «Y nosotros ordenamos, que cada sacerdote … extinguir totalmente el paganismo, y lo que queda del culto, y el espiritismo, y adivinaciones y agüeros, y adoradores de ídolos, y las prácticas vanas que se llevan adelante con varios hechizos, y los recintos de paz  y con los ancianos (el árbol), y también con otros árboles, y con piedras …. » Incluso con una enorme presión eclesial impuesta en contra de la práctica, a lo largo de muchas generaciones, el pueblo todavía mantiene y venera a sus Friþusgard. La iglesia cristiana vio claramente la práctica de tener «recintos de paz» como evidencia de una actitud peligrosamente Odínica. El espacio del Friþus no sólo tenía la intención de ser un lugar donde se aplicó la paz. También fue un recordatorio y un compromiso con el hecho de que la comunidad está en una relación con sus deidades y espíritus: una relación de Friþus, que implica la confianza, el respeto, el beneficio mutuo y obligaciones mutuos, incluyendo pero no limitado a comportarse de manera correcta hacia la otra parte.

En resumen… Groenbech nos dice que «Si la palabra siempre llevaba la marca de la influencia transformadora del cristianismo y el humanismo, a través de la antigua religión germánica, esta palabra es «Friþus».  Si nos fijamos bien en el significado más antiguo de la palabra, encontraremos algo más severo; una firmeza que ahora ha dado lugar a la debilidad. El Friþus de días anteriores era menos pasivo que ahora, con menos dosis de sumisión y más voluntad de pertenencia a la comunidad. Así mismo ahora también falta un elemento de pasión que en el mundo moderno se ha sumergido en el quietismo”. (Vol. I, p. 33)

En esencia, Friþus es una presencia. No es la ausencia de la lucha; sino que llena los espacios entre las personas con algo que es más fuerte y más importante, más significativo, que la contienda. Ese «algo» que llena los espacios, el Friþus: una relación estrechamente tejida con un patrón distintivo de la misma. Si el Friþus no era más que una ausencia de lucha, no podríamos hablar del espíritu tejedor del Friþus: ¿cómo se teje un vacío? Tejemos una tela, llenando el espacio vacío con el tejido, que es nuestra vida, y la dotamos de resistencia a la tensión que se crea por el cruce de muchos hilos en un fuerte conjunto. Los conflictos pueden ocurrir entre personas que tienen Friþus común, aunque es necesario ajustar límites a la gravedad de situación. La contienda es un componente natural de la existencia: considerar su conexión lingüística de la palabra «esforzarse», una palabra que expresa sus dos significados: interés por arreglar algo y la energía que ponemos en ello. Los conflictos sólo se vuelven peligrosos cuando no hay Friþus, ninguna relación de compromiso con las normas y pautas de comportamiento reconocidos, para controlar y contrabalancear a la misma dentro de la comunidad.

Fehde.

El término «enemistad» es una institución jurídica, que desde la temprana Edad Media a la Edad Moderna regula los incumplimientos de la ley a la exclusión de uno de las partes de un conflicto entre personas de una determinada comunidad, directamente entre la víctima y el autor del daño causado. El Fehde solo tuvo regulación jurídica entre los hombres libres. Las acciones de un siervo se atribuyeron a su amo. En la actualidad la venganza de sangre se ha equiparado con el Fehde, y ésta venganza de sangre sólo fue el último recurso de la resolución de conflictos dentro del Fehde si la compensación por daños no resultó satisfactoria por la parta afectada y así cerrar el conflicto

El término Fehde tiene una connotación negativa dentro del sentido actual de la justicia que hay en los Estados modernos que tienen en sus manos el monopolio del poder,  y el estado de derecho que rige las relaciones entre  el mismo y los ciudadanos y entre ellos mismos, ha arrancado este poder del ofendido por un delito, castigando duramente este concepto tradicional, y dando lugar a la impunidad que reina en los estados occidentales, donde la justicia está solo al alcance de los ricos y poderosos, es decir, de la casta política y financiera que controla nuestra sociedad. Mientras que los más desfavorecidos son frecuentemente perjudicados por la administración de justicia, hoy en día la administración de justicia se ha convertido en una cuestión radicalmente económica y de influencias, que quien tiene recursos la solventa favorablemente y quien no sale perjudicado.  Un político puede robar millones de Euros impunemente, mientras que alguien que roba una barra de pan puede ser condenado a varios años de prisión.

En términos funcionales, la institución de sanciones monetarias penales, a pagar por los parientes del infractor a la parentela de la víctima, debe ser juzgado, no principalmente por el grado en que sirvió para disuadir o castigar o para compensar el crimen cometido, sino principalmente por la medida en que sirve para prevenir venganzas interfamiliares y, más particularmente, por la medida en que facilita la negociación y la mediación entre las familias hostiles. Ideológicamente, sin embargo, tanto la institución de la venganza de sangre y la institución de la compensación monetaria como un sustituto de la venganza de sangre deben ser explicadas, en las sociedades germánicas, por el alto valor que se concede en el honor como un medio de ganar gloria (lof » alabanza «) en un mundo dominado por la guerra entre dioses y por un destino hostil y arbitrario (wyrd). El honor, para el hombre germánico, significaba «desagraviarse»; sólo por conseguir vencer las fuerzas de la oscuridad que rodeaba su vida. Se generó un sistema de pagos fijos según la falta cometida. Tanto si ganó por las ofensas recibidas, como si perdió por haber tenido que compensar a otras personas… Por lo tanto el bot fue, en sus orígenes, esencialmente punitivo y sólo secundariamente compensatoria. Era el castigo impuesto por un grupo de familias o parientes sobre otra. El reto para la aplicación del lof era especialmente complicado en los casos de homicidio, porque los muertos nunca pudieron recuperar su propio honor perdido; el deber descansó enteramente en sus parientes, cuyo primer instinto fue recurrir a la venganza. Originalmente, la vida o la integridad física del agresor sí mismo, o de otro miembro de su casa, o si el delito se hubiese causado por un agente no humano como un animal o un árbol, el agente agresor sí podría ser requerido para practicarle un decomiso (la llamada rendición noxal). La sustitución del sistema de la violencia física por éste de tasas fijas de pago confirió dignidad y prestigio a este método de compensación, pero sin alterar la razón básica de su objetivo, que era la redención del honor de la familia y el parentesco.

Bot y wer fueron por lo tanto relacionados con el Mund, que era la protección extendida por el hogar a las personas y grupos asociados a ella, y Friþ, que era la paz del hogar.  Los Mund y Friþ del rey eran como los de cualquier otro hombre, sólo que mejor. Las leyes de Ethelbert, por ejemplo, establecían siempre que mundbyrd del rey, es decir, la pena por violar Mund del rey, debe ser de cincuenta chelines y el mundbyrd de un plebeyo, de un «ceorl» era de seis shillings. Si el Mund era violado, el bot o wer debía pagarse, cuando, por ejemplo, si un extraño se acostaba con una sirvienta de la casa o mataba a alguien en las instalaciones de la misma. En estrecha relación con bot y wer y Mund y Friþ eran otras tres instituciones jurídicas Germánicas: el fiador (Borh), la prenda (wed), y el secuestro. Un pariente podría actuar como garante de un hombre que estuvo de acuerdo pagar el  wer pero no pudo pagar la cantidad completa de una sola vez; o el deudor puede dar un objeto valorado como prenda; o podría enviar un rehén para vivir y trabajar en el hogar enemigo hasta que pagara el precio. Todos estos dispositivos legales reflejaban tanto la solidaridad de la familia y la sustitución del tributo de venganza en las luchas entre hogares o entre clanes.

La resolución de disputas por venganza de sangre por las negociaciones entre clanes, los pueblos germánicos desde los tiempos más remotos celebraron asambleas públicas (Thing) para conocer y resolver disputas. Sin embargo, la jurisdicción en la mayoría de los casos dependía del consentimiento de las partes. Incluso si consentían en ser tratados, la asamblea o Thing, generalmente no podía obligarlos a someterse a su decisión. Así, el procedimiento de la disputa tuvo que ser asumido por las dos partes, para ayudar a crear, un grado suficiente de confianza entre las mismas para permitir que el sistema funcione, así como el procedimiento para las negociaciones entre clanes, con su dependencia de avales, prendas, y rehenes, tuvo que asumir, y para ayudar a crear, un grado de confianza tal que permitiera su resolución. Sin embargo, es evidente que tanto el juicio ante la asamblea y los negociaciones entre las familias o clanes eran intensamente hostiles en su carácter. «Las dos partes se enfrentaron con hostilidad implacable, decididos a no hacer ninguna concesión, ni perdonar y olvidar nada».

La relación polar entre la venganza (venganza de sangre) y pacificación (reparación de la venganza de sangre) en la ley popular germánica es un ejemplo de la intensa dialéctica de la desconfianza y la confianza que existe en el parentesco en las sociedades contemporáneas. Cada familia genera unas relaciones con un determinado conjunto de derechos y deberes, mientras que la falta de relación familiar… define enemistad”. Hay ya sea completa confianza o desconfianza completa. Uno establece uno de los brazos, renuncia a la magia, y da todo lejos, de la hospitalidad casual a uno de la hija o la propiedad de uno.

En la sociedad germana, el síndrome de la «confianza-desconfianza» estaba estrechamente relacionado con la creencia predominante en un destino arbitrario, y esta creencia, a su vez, se refleja sobre todo en el uso de la prueba como método principal de la prueba legal. Los dos tipos principales de prueba fueron las de fuego y el agua, el primero para las personas de más alto rango, el último, de la gente común. Originalmente, se trataba de invocaciones a los Dioses que representaban el fuego y el agua, respectivamente. Los procesados por el fuego caminaban con los ojos vendados o descalzos, sobre rejas de arado brillante al rojo vivo, o se colocaban hierros candentes en sus manos, y si sus quemaduras sanaban adecuadamente eran exonerados.

Las pruebas por agua se llevaban a cabo en agua fría o en agua caliente. En el agua fría, el sospechoso fue declarado culpable si su cuerpo era llevado por el agua contrariamente al curso de la naturaleza, lo que demuestra que los Dioses, representados por el agua no le aceptaban. En el agua caliente que se le consideraba inocente si después de poner los brazos y las piernas desnudas en el agua hirviendo que salía ileso… En cualquier caso, hubo una considerable resistencia a la abolición de las pruebas en el siglo XIII.

El Holmgang[6]  fue un ejemplo característico, de la «mezcla de lo sagrado y lo profano», una «difuminación de la frontera entre lo objetivo y lo subjetivo en la experiencia humana». Se basaba en un sagrado y dramática rito para determinar el juicio de los Dioses; Era una solución donde se mezclaba la fuerza física, el valor, las practicas mágicas junto con el designio final del destino de cada oponente. El sistema probatorio tipo ordalía, fue combinado con, y alguna veces reemplazado por pruebas por juramentos rituales. Estos juramentos abrían la sesión del Thing que trataba estos conflictos entre particulares, el Thing entonces decidía a que parte le permitía realizar el juramento de prueba, acordando el día donde estarían las dos partes dispuestas, acompañadas de un determinado número de testigos. El alcance de dichos juramentos estaba determinado por su wer y el tipo de ofensa tratada.

[1] Friþus, godo., st. M. (u): Protección, refugio, paz.

[2] Enemistad

[3] Esta característica recogida en el corpus jurídico español tiene sus raíces en nuestra tradición germánica representada por los visigodos y es característica del grupo de pueblos germánicos de este, como vándalos y gépidos.

[4] Institución basada en el vínculo personal de fidelidad directa y personal establecido entre un jefe y sus guerreros, de los segundos al primero. (También denominada séquito o comitatus

[5] Conocido por las fuentes romanizadas como mundium, era el equivalente germánico al pater familias latino, es decir, a la potestad jurídicamente atribuida al cabeza de familia sobre el círculo de miembros que la integran. El Munt, en particular, se atribuía al jefe de la Sippe sobre todos sus componentes, otorgándole un poder que iba mucho más lejos que la simple patria potestad del Derecho romano, tanto en la potestad concedida, como en el grado de intervención intuitiva sobre el colectivo bajo su Munt. El Munt básicamente es el liderazgo de un familiar, que ejerce sobre una familia, que se entiende como todas las personas relacionadas por la sangre a este líder, ejercida sobre todos y cada uno de los miembros de la familia. La responsabilidad del líder está más orientada a la familia en su conjunto que hacia cada miembro individualmente. El Munt se manifiesta como un poder disciplinario sobre los miembros de la familia, Así, el guardián del Munt puede prohibir a un miembro de la familia ciertas actuaciones. En este aspecto, se trata de un poder coercitivo, una autoridad, pero no entendida como la auctoritas romana. Es también su responsabilidad defender el bienestar de la familia y protegerla de todos los peligros y delitos (ya sean contra el cuerpo o el honor). El Munt se considera una responsabilidad más que una obligación reglada legalmente.

[6] Holmgang (en Nórdico antiguo e islandés moderno: Holmgang; en sueco: holmgång) era una forma de duelo practicado en el siglo VIII y principios de la Edad Media escandinava. Era una forma aceptada socialmente de resolver disputas. Los primeros holmgång probablemente finalizaban con la muerte o incapacidad de uno de los combatientes. Matar al contrincante no se consideraba homicidio y no era motivo para ser proscrito o pagar un wergeld. Más tarde, las normas tomaron un rumbo más ritual.

Ernust
Ufargoði

REPLY TO H.U.A.R. IN “THE WILD HUNT”

STATEMENT

jerryThe Odinist Community of Spain is a legal heathen religious denomination duly registered as such by the Spanish government, the fourth worldwide and the first outside Scandinavia. COE-Ásatrú IS NOT a virtual platform on Facebook like others even HUAR. Our community is subject under national laws which explicitly condemn racism and xenophobia, and at this stage whether the allegations were true some of us we’d be in jail. Clear?

We know very few about HUAR but the most recent events make us suspect a clear politicization of the platform, in a clear totalitarian style “you’re with us or against us”, implying a principle of fundamentalism when HUAR try to force us to an only thought. Not all people involved in COE is Folkish, but mostly are, if we survived up to now and expanding nationwide is thanks our main policy: WE TALK ABOUT WHAT UNITED US, NOT WHAT DIVIDES US.

The origin of all misunderstandings did start from the deep differences between Esteban Sevilla of kindred Irminsul from Costa Rica and COE-Ásatrú. Mr. Sevilla was engaged on a serious split we experienced of our former kindred in Madrid, favoring the side of people who left COE so things were getting worse when his statements became a visceral attacks against us. Another conflict provoked another attack of Mr. Sevilla and his “absolute truth”, which led him to the disqualification of other local kindreds and appears to impair his “career” as head of the heathens in Costa Rica. Precisely, it was one of my replies in Spanish, as I insisted that if he could not understand what I was trying to explain, I’ll try to find someone to translate it in some aboriginal dialect of their country (a way to be concise, I mean) so… oh well… here you are!, began his witch hunt and our “racism”.

Before judge and condemn, HUAR should ask and deeply analyze further consequences, because now HUAR has created an enemy thanks to spite, media manipulation and obscene accusations of certain alleged Central American “godi”, by the way a person who was accused of online hacking by a publisher in New York, pending to assess whether carried the matter to court.

We accuse, the screenshots of HUAR are manipulations of Esteban Sevilla, simply “texts out of context as a pretext”. The article about the danger of Islamisation in Europe, quite extensive, mainly refers to the excesses of jihadism and not of such Abrahamic religion itself. The screenshot where I was specifically mentioned, was during the bombing of Gaza by the Israeli army last year and ironically our godi took a picture and publicly posted it (because we have nothing to hide and we do not believe in political correctness) using a Jewish kipah and stated that “I felt nothing, good nor bad, with that on my head,” a form of denouncing the injustice of some who suffered for decades and act as executioners indiscriminately today. In our internal forums some of us said that this kind of humor could be not well interpreted, as it is. And so on… no need to give greater prominence to who does not deserve it.

COE intended to contact HUAR, but our posts in Facebook have been constantly deleted and some friendly people questioning on our favour blocked without prior notice. So in front of being unable to post, have not the chance to defend ourselves or contact them, the only and last way to spread our word was the public confrontation as we did.

In the other side, HUAR does not accept any good nor bad Folkish opinion. All Folkish are simply racist for them. Our origin and foundation dates back to the times of Else Christensen who was a prisoner of war by the Nazis, who was also accused of racist by her Folkish perspective so we feel very proud of this. HUAR has lost its way, definitely; with their fundamentalism, we are convinced that HUAR has no further reason to exist. Heathens (seriously?) on the hunt of heathens, that is inquisitorial, is obscene.

This is the truth and my word is HONOR.

Blessings!

Jerry da Silva Matz
Gilwellian hinn austræni
Lagman, legal adviser
COE-Ásatrú