El Odinismo a la luz del pensamiento tradicional

El Odinismo a la luz del pensamiento tradicional

Por Carlos Daniel Trueba

“My principles are only those that, before the French Revolution, every well-born person considered sane and normal.” 


EL MOVIMIENTO ASATRU, EN LA ACTUALIDAD.

Carlos DanielLa Comunidad Odinista de España-Asatru (COE) se ha caracterizado siempre por difundir y buscar un acercamiento a la esencia más pura del paganismo germánico-escandinavo, intentando entender las raíces cosmogónicas, filosóficas y culturales que imanan del núcleo más íntimo de la antigua religión europea, y que hoy mueve a varios cientos de miles de personas en Europa y el mundo entero. Por ello, hoy nos vemos en la interrogante de plantear una nueva metodología o epistemología filosófico-antropológico-teológica hacia la religión de nuestros antepasados para poder distinguirnos de las innumerables asociaciones, sectas y grupos que en pleno 2015 se adjudican o proclaman como únicos y verdaderos depositarios de esa tradición milenaria. Para ello, hemos decidido tratar el tema apuntando a una grave problemática: ¿qué escuela o pensamiento rigen a los distintos grupos que se aglutinan en las más variadas corrientes llamadas “Odínicas” o “Asatru”? ¿Cómo sobrellevar esa confusión entre diversos grupos, desde la ultra derecha biologicista hacia la extrema izquierda universalista? ¿Existe una ‘Tradición’, o son varias ‘tradiciones’?

Estos planteamientos, aunque opacos en sí, plantean un dificilísimo y escabroso problema que asola, en pleno siglo XXI, al odinismo y su desarrollo en el mundo contemporáneo. Y ello se debe a que hemos de identificar las dos diversas ramas fundamentales que hoy separan a quienes se consideran “hijos de Odín” o del norte: el universalismo y el movimiento völkish. Hemos decidido enumerar a la primera corriente como “universal” dado el interés político del nuevo sistema socio-económico denominado como “globalización” y que se haya enmascarado en una cruzada políticamente correcta contra todo lo que no representa una visión lineal, materialista e incluso dialéctica del mundo. Por el otro lado, el llamado “movimiento völkish” aglutina a los grupos de individuos que pregonan un sentimiento “de tipo étnico-cultural” (popular, del alemán “Volk”), una vueltas a las raíces primigenias que conformaron las primitivas religiones de los pueblos indoeuropeos. Asimismo existe otro movimiento compuesto por los grupos de marcada tendencia racista neopagana—denominados wotanistas— que llegan a negar incluso el elemento metafísico del paganismo germano-escandinavo tanto en su vertiente universalista como en la étnica.

Habiendo hecho esta separación, hemos de advertir al lector que no son las únicas, y además, son demasiado vagas estas categorías pues no incluyen un sinnúmero de sectas y grupúsculos post-posmodernos, algunas de signo gnóstico o político, y que hemos decidido no tratar aquí por no ser pertinentes a nuestras consideraciones. Pero al analizar el curioso mundo de la dicotomía “universal-racial”, ya vislumbramos desde antemano la transposición del dilema “izquierda-derecha”, plasmado ahora en un ambiente abiertamente hostil.  Dicha división ha fracturado más de lo que ya se encontraba el incipiente mundo del neo paganismo germánico. Si bien fue desde el sector de la “derecha”, anglosajón y abiertamente influenciado por el paganismo germánico, que la primera “Anglecyn Church of Odin” del australiano Alexander Mills inició con el camino de la apertura de los primeros grupos paganos en el mundo, hoy en día los llamados grupos “universalistas”, encabezados por el “Asatruarferlag” de Islandia son los que llevan el peso de la atención y hasta se consideran la “autoridad central” del camino a seguir por parte de cualquier organización odinista-Asatru, siendo éstos de carácter netamente “de izquierda” o “progresistas”, estando vinculados al fenómeno de la globalización.

LA GLOBALIZACIÓN Y EL UNIVERSALISMO

La globalización es un entramado complejo. Una se refiere a la globalización de carácter financiero que ha tenido lugar en el mundo al calor de dos fenómenos: los avances tecnológicos y la apertura de los mercados de capitales. Los factores culturales tienen relación con componentes estructurales que califican la identidad de los grupos, comunidades, comarcas o pueblos, posibilitando distinguir a estos en las dimensiones espacio-temporales, por otra parte constituyen el esqueleto funcional que fortalece el aspecto de la subjetividad de la que forman parte los valores, los cuales, a partir de la conciencia pueden ser estimulados y favorecer a su desarrollo. En cuanto al concepto de identidad, todos la buscan y creen hallarla, piensan haberla perdido y poder recuperarla. Pero, sobre todo, se cree en la existencia de la identidad, como concepto natural diferenciador, desarrollado por la evolución biológica, una identidad propia frente a las otras ajenas. En ella se cifra el sostén de derechos, la pretendida legitimidad de aspiraciones y privilegios. Normalmente se ciñe a una variedad de calificativos, tales como, la identidad cultural, la identidad étnica, la identidad popular, la identidad nacional, etcétera.

Asumimos que una religión vive en la historia y encarna irrenunciablemente en un pueblo, haciéndose reconocible por ir marcando cierto perfil ético, estético, vital, social, metafísico y aún epistemológico y filosófico. Los fenómenos religiosos requieren un enfoque integral debido a que la propia cultura es un sistema complejo que funciona con integralidad y dinamismo y necesita de una adecuada y específica comunicación, en la creación, difusión e intercambio de valores espirituales. El proceso identitario no es algo estático, sino que los elementos socioculturales aludidos como la lengua, la religión, las costumbres, las instituciones y todas las estructuras sociales están expuestas a los distintos procesos históricos, entonces el patrimonio aporta la memoria histórica y la identidad religiosa y cultural de la comunidad. Conceptualmente, la identidad cultural es la condición del ser humano que caracteriza la manera común de vivir en el tiempo y el espacio, el quehacer concreto del hombre en el proceso de producción y reproducción de la cultura en la sociedad misma.

La cultura y la identidad están expuestas a constantes bombardeos. La globalización cultural, los medios de comunicación, el desarrollo de las tecnologías de la informática, Internet, y otros medios, posibilitan aún más rápido el intercambio cultural, La humanidad se debate entre la tendencia a instaurar la unificación y la tendencia natural a mantener y promover la diversificación. Porque la globalización reproduce las lógicas de dominación y de poder en el mundo. Solamente acentuando las autonomías locales se va a poder generar estructuras comunitarias capaces de defenderse de esas lógicas que vienen de los procesos de globalización. Esta es la posición contraria, es la que esta llamada la identidad y las culturas nacionales en defensa propia. Las acciones a tener en cuenta en defensa de las culturas e comunidades populares, no puede faltar la preservación de la religión autóctona, tradiciones, folclore, costumbres, arte, estilos, valores, historia, y demás componentes socioculturales, para evitar la amenaza de marginación, exclusión, estancamiento, retroceso o abandono que posibilita la fragmentación, desmembramiento y desintegración de nuestras comunidades, la prioridad está en el desarrollo sustentable de las localidades en vía de desarrollo.

“Las «libertades políticas» no son nada sin las libertades o la autonomía económica, sea en el terreno individual, o en el colectivo. En este último, porque en régimen democrático son los grupos en posesión de riqueza quienes controlan la prensa y todos los demás medios de formación de la «opinión pública» y de la “propaganda.”

LOS EXTREMOS SE TOCAN

Lo interesante del caso es que en materia de reconstruccionismo histórico y continuidad religiosa, el “Asatruarferlag” y la gran mayoría de grupos que le siguen, pregonan un abierto ateísmo y una negación completa del mundo desigual, en consonancia concreta con los dictados del cristianismo posmoderno (la democracia), y en cuyo sistema no pueden existir mayores diferencias entre una u otra civilización o grupo humanos. Así, bajo la excusa de encontrar tal o cual prueba de contactos del mundo escandinavo con el resto del mundo, tales como las narraciones de algún prodigioso árabe embajador, o una reina de origen indoeuropeo no germánico, se tendrían las pruebas suficientes según las cuales no existían diferencias de tipo “religioso, económico, político o étnico” en el mundo antiguo. Es precisamente aquí donde el elemento marxista disgregador del materialismo histórico entra en juego. Ya no se trata de llamarse “tradicionalista” por entender una tradición primordial de cada pueblo, en base a una interpretación tradicional del mundo antiguo (citando a Coulanges, Nietzsche o Eliade), sino de convertir a la “tradición” en una cuestión meramente cultural, sin ningún trasfondo espiritual sino panteísta y ateo. La tradición solar indo-germánica se ve reducida a una expresión sin mayor cabida que la de una rutina cultural, donde el sólo acto de invocar a los Dioses representa una costumbre y no un verdadero rito iniciático. Y por supuesto, es en estos grupos donde todo lo que no representa la corriente “común” del pensamiento moderno, se tilda de “cristianismo camuflado”, “fascismo”, “racismo”, “intolerancia” o “(algo)fobia”. Por supuesto, podemos a todas luces dilucidar la injerencia del pensamiento moderno en su afán por acabar con la tradición germánica al intentar otorgar a personas o colectivos con ninguna conexión al mundo germánico opciones para reestablecer unos vínculos con una religión no pertenece a todos, sino a determinadas personas. No se puede extrapolar al mundo de las religiones gentilicias o étnicas los fundamentos que rigen para las universalistas. Es obvio que cada persona está en su derecho de profesar la fe que más le guste, y nadie puede impedírselo. Pero profesar y avanzar en la antigua fe solo se consigue mediante un fuerte nexo con los arquetipos míticos de los antepasados—si es que hablamos de la antigua fe— no algo nuevo e inventado por mezcla de muchas tradiciones, un sincretismo que desde luego no representa a Odinismo-Asatru, que tiene una originalidad única.

 En esto, podemos decir que tanto el “Asatruarferlag”, o al menos su ideología, como los diversos grupos políticamente correctos (Heathens Against Hate, Asatru, Rokkatru, Thursatru, etc.) se autodenominan “tradicionales” en las formas modernas del culturismo y la farandulería, donde está mal llevar una opinión contraria a lo que la sociedad y el mundo pregonan, y donde la intransigencia –tan grande a niveles inquisitoriales- les impide aceptar formas de ver diferentes a la suya. Y es tanta la locura de estos grupos que hoy por hoy se acusan mutuamente de intransigentes y no permiten que exista una “pluralidad” pagana, tan cacareada por los grupos que apoyan y financian a estos “neopaganos”. Los pueblos nórdicos se guiaban por un culto solar-masculino, donde los aspectos femeninos o matriarcales estaban presentes, pero de una manera muy diferente a la planteada por la dialéctica moderna, por lo cual, intentar dar mayores pruebas culto solar y la tradicionalidad del paganismo escandinavo resultan tareas imposibles frente a fanáticos que no pueden –y no quieren- aceptar nada que no lleve su impronta moderna. En este sentido, nosotros no los condenamos, solamente los consideramos una parte de más de la confusión actual de cualquier grupo autodenominado “odinista-Asatru”. Nosotros no somos intolerantes, los reconocemos como una parte (sui generis) del mundo pagano, pero que jamás podrán, con un pensamiento postmoderno, materialista, dialéctico o secular, entender la mente del hombre antiguo.

Así mismo, los grupos neopaganos racialistas o racistas del mundo moderno se encuentran divididos en diversos grupos o amalgamas de grupos que también aportan, en un sentido muy similar a los universalistas, mayor confusión. De estos grupos, al Anglecyn Church of Odin de Mills marcó los inicios racistas o etnocéntricos del odinismo moderno. Ya antes durante y después de la I guerra mundial existieron innumerables sectas o grupúsculos de dudoso origen que intentaban reivindicar para sí la tradición indo-germánica. Ya sea la Sociedad Thule, la Orden Templaria de Liebenfels o el círculo wagneriano de Bayruth, se pregonaba varias interpretaciones, curiosas en sí, del paganismo germánico. Quizá lo más importante a destacar es la presencia clarísima del pensamiento moderno en cuestión de biologicismo, donde ideólogos como Alfred Rosenberg o más cercanos, Christian “Varg” Vikernes (ahora Louis Cachet) también despojaron del transfondo mítico-espiritual al paganismo y lo llenaron de un profundo biologicismo ateo, donde la raza se supeditaba al espíritu. Ya no importaba creer o no, pensar o no como un hombre de la antigüedad, sino contribuir a la raza, porque según ellos, la raza sería la via hacia una inmortalidad. Aunque digna de estudio, esta corriente ha provocado consecuencias nefastas en materia de historicidad, política o metafísica, pues de esta rama aparecen grupúsculos aún más nefastos o absurdos, como la llamada “Sabiduría Hiperbórea”, de carácter universalista-nazi-gnóstico. Y por otro lado, ya el mismo Vikernes afirmaba que “yo no soy religioso, la religión no sirve; soy pagano, sí, pero no religioso”. Pues para el músico noruego de black metal, el paganismo germánico sería, de igual manera que el mismo universalismo, una ritualidad cotidiana con simbolismo o metáfora del día a día, sin ningún sentido metafísico, solar uránico o trascendental. En ese sentido no podemos sino dejar entrever una gran decepción al encontrar un desequilibrio entre ambos extremos. Al desconocer los valores trascendentales del hombre antiguo, no podemos inclinarnos a uno o a otro. Nuestro camino es pues la vuelta a la tradición.

LA TRADICIÓN COMO META

La creencia subyacente del mundo tradicional es “invisible”.  La mera existencia física, o “vivir” por el mero hecho de vivir, carece de sentido, a menos  que nos aproximemos al mundo más alto o a lo que es “más que vida”, por lo que nuestra más elevada ambición consiste en participar en la hyperkosmia y en obtener una liberación final y activa del límite que representa la condición humana. El mundo tradicional conoció la divinidad como elemento sacral que lo inundaba todo. Supo del puente que se tiende entre los dos mundos, es decir, la iniciación. Conoció las dos grandes maneras de aproximarse a lo trascendente: la acción heroica y la contemplación. Supo de la mediación, o sea, los ritos y la fidelidad.

La comunidad Odinista de España-Asatru considera la tradición principalmente como un mito arquetípico, esto es, como la presencia de lo Absoluto en formas históricas y políticas específicas. Nuestro absoluto no es el principio religioso monoteísta o un noumenon, mucho menos el Dios del teísmo, sino más bien un dominio misterioso o poder dunamis.  La Tradición la sentimos caracterizada por el “Ser” y la estabilidad, mientras que el mundo moderno se caracteriza por el “Devenir”. La cultura indoeuropea, desde la india hasta España siempre se ha llenado de “religiosidad cósmica”: esto es, el papel fundamental jugado por los símbolos y las imágenes, el respeto religioso por la tierra y la vida, la creencia de que lo sagrado se manifiesta directamente mediante el misterio de la fecundidad y la repetición cósmica…

En ciertas cumbres existenciales, así como el calor se transforma en luz, la vida se vuelve ella misma libertad; no en el sentido de muerte de la individualidad o de alguna especie de naufragio místico, sino en el sentido de afirmación trascendente de la vida, en que la ansiedad, el deseo interminable -anhelando y preocupándonos-, la búsqueda de fe religiosa, de soportes humanos y de metas, todo conduce a un dominado estado de tranquilidad. Hay algo más grandioso que la vida, dentro de la vida misma, pero no fuera de ella. Esta experiencia heroica es valiosa y buena por sí misma, mientras que la vida corriente sólo está dirigida por intereses, por cosas externas y convencionalismos humanos.

Debemos medir por ello toda la distancia que separa el espíritu tradicionalista del verdadero espíritu tradicional, que implica esencialmente por el contrario tal conocimiento, y que de alguna manera no es más que uno con este mismo conocimiento. En suma, el tradicionalista no es y no puede ser más que un simple buscador, y es por esto por lo que está siempre en peligro de perderse, al no estar en posesión de los principios que serían los únicos que le darían una dirección infalible; y este peligro será naturalmente tanto mayor conforme vaya encontrando en su camino, a modo de otras tantas asechanzas, todas esas falsas ideas suscitadas por el poder de la ilusión que tiene un interés capital de impedirle alcanzar el verdadero término de su búsqueda. Es evidente, en efecto, que este poder no puede mantenerse y continuar ejerciendo su acción más que a condición de que toda restauración de la idea tradicional se vuelva imposible, y esto más que nunca en el momento en que se prepara a ir más lejos en el sentido de la subversión, lo que constituye, como lo hemos explicado, la segunda fase de esta acción. Por lo tanto, es igualmente importante para él desviar las búsquedas que tienden hacia el conocimiento tradicional, como por otra parte aquellas que, conduciendo a los orígenes y a las causas reales de la desviación moderna, serían susceptibles de desvelar algo de la propia naturaleza del conocimiento tradicional y de sus medios de influencia; hay aquí, para este poder, dos necesidades en cierta manera complementarias la una de la otra, y que se podrían incluso considerar, en el fondo, como los dos aspectos positivo y negativo de una misma exigencia fundamental de su conquista.

LA TRADICIÓN

Cuando ésta es expresada en su totalidad, ha de salir a la luz de manera desvelada en plena época de tinieblas por imperativo cósmico. El término tradición etimológicamente se relaciona con transmisión y contiene la idea de transferir conocimientos, prácticas, técnicas, leyes y muchos otros elementos que pueden ser de naturaleza oral o escrita. Para nosotros, significa exactamente: la comunicación de verdades y principios metafísicos revelados a la humanidad o, más bien, a un sector cósmico de la humanidad, a través de mensajeros, profetas, etc. Y todas las ramificaciones y aplicaciones de estos principios en los más diferentes campos de la civilización, tales como leyes, estructura social, y por supuesto la religiosidad y su simbolismo y, en primer lugar, el conocimiento supremo, es decir, los Principios metafísicos y los métodos para poder hacer operativo este conocimiento. Como se observará estamos definiendo una sociedad sacral donde la naturaleza ocupa un papel fundamental, que es lo que es una sociedad tradicional, la cual ordena todas las actividades humanas según parámetros espirituales.

Quizás la forma más directa de acercamiento al significado de lo sagrado es relacionarlo con lo Inmutable, con la Realidad que es el Motor Inmóvil y lo Eterno. Esa realidad eterna es lo Sagrado como tal; las manifestaciones de dicha Realidad en el flujo del devenir y en la matriz del tiempo poseen la cualidad de sagrado. Un objeto sagrado o un sonido sagrados son algo que lleva la impronta de lo Eterno e Inmutable en la realidad física que comprende exteriormente el objeto o el sonido. El sentido de lo sagrado no es otro que el sentido de lo Eterno e Inmutable”.

La Tradición extiende la presencia de lo sagrado a todo un mundo, creando una civilización en la cual el sentido de lo sagrado es omnipresente. Se puede decir que la función de una civilización tradicional no es otra que la creación de un mundo dominado por lo sagrado.

PERENNIDAD DE LOS SÍMBOLOS CELESTES

Observemos, sin embargo, que, aun cuando la vida religiosa no está ya dominada por los dioses celestes, las regiones siderales, el simbolismo uranio, los mitos y los ritos de ascensión, etc., conservan un lugar preponderante en la economía de lo sagrado. Lo que está «en lo alto», lo «elevado», continúa revelando lo trascendente en cualquier contexto religioso. Alejado del culto y enclavado en las mitologías, el Cielo se mantiene presente en la vida religiosa por el artificio del simbolismo. Y este simbolismo celeste impregna y sostiene a su vez multitud de ritos (de ascensión, de escalada, de iniciación, de realeza, etc.), de mitos (el Árbol cósmico, la Montaña cósmica, la cadena de flechas que une la Tierra con el Cielo, etc.), de leyendas (el vuelo mágico, etc.). El simbolismo del «Centro del Mundo», cuya enorme difusión hemos visto, ilustra asimismo la importancia del simbolismo celeste: es en un «Centro» donde se efectúa la comunicación con el Cielo, y ésta constituye la imagen ejemplar de la trascendencia.

Podría decirse que la estructura misma del Cosmos conserva viva la reminiscencia del Ser supremo celeste. Tal como si los dioses hubieran creado el Mundo de tal guisa que no pudiera dejar de reflejar su existencia; pues ningún mundo es posible sin la verticalidad, y esta dimensión, por sí sola, evoca la trascendencia. Expulsado de la vida religiosa propiamente dicha, lo sagrado celeste permanece activo a través del simbolismo. Un símbolo religioso transmite su mensaje aun cuando no se le capte conscientemente en su totalidad, pues el símbolo se dirige al ser humano integral, y no exclusivamente a su inteligencia.

Lo que caracteriza a las sociedades tradicionales es la oposición que tácitamente establecen entre su territorio habitado y el espacio desconocido e indeterminado que les circunda: el primero es el «Mundo» (con mayor precisión: «nuestro mundo»), el Cosmos; el resto ya no es un Cosmos, sino una especie de «otro mundo», un espacio extraño, caótico, poblado de larvas, de demonios, de «extranjeros» (asimilados, por lo demás, a demonios o a los fantasmas). A primera vista, esta ruptura en el espacio parece debida a la oposición entre un territorio habitado y organizado; por tanto, «cosmizado», y el espacio desconocido que se extiende allende sus fronteras: de un lado se tiene un «Cosmos», del otro, un «Caos». Pero que, si todo territorio habitado es un Cosmos, lo es precisamente por haber sido consagrado previamente, por ser, de un modo u otro, obra de los dioses, o por comunicar con el mundo de éstos.

 

Convivir en el templo de Gaût

A los jarls, goðis, gyþias, responsables de kindred y delegaciones del COE
Hermanos y hermanas:
En pasados eventos de convivencia en nuestro templo de Navas de Jorquera,algunos participantes nos han llamado la atención sobre errores de organización.
Atendiendo a estas peticiones os ofrecemos estos consejos y reglas para un mejor disfrute
del lugar, teniendo siempre en cuenta su carácter sagrado.
Nuestro templo está formado por cuatro recintos interiores (A, B, C, D), un huerto y una zona trasera. En la última página incluimos un mapa para orientarnos mejor.
La puerta principal (1) sólo se abre para algunos actos rituales y procesionales.

1

Por eso, la puerta de entrada que todos usamos es la pequeña (2) . Antes de entrar, a la izquierda de esta puerta, hay tres ruedas de runas, una por cada aettyr. Se puede, antes de acceder al recinto sagrado, usarlas para pedir el Consejo de los Dioses.
A) La zona común
En esta zona comeremos, beberemos, disfrutaremos de la convivencia, charlas y juegos de mesa (3). El barril de enfriar bebidas estará frente al depósito de agua (4). Las comidas se prepararan en la barbacoa (5). Las grandes piedras que hay detrás y a un lado de ésta (6) sirven para guardar herramientas rituales, instrumentos musicales, etc, que queramos impregnar de la energía del templo, por lo que pedimos que no se usen como sillas salvo para meditación o trabajo sagrado.

2
Como a todos nos gusta disfrutar de un entorno limpio, las colillas deben arrojarse a las hogueras o tirarse en los ceniceros repartidos por la zona común (7). Habrá disponibles sacos de basura detrás de la barbacoa, para restos orgánicos, plástico y cristal. (8)
Quien disponga de sillas o mesas plegables puede traerlas y usarlas, pues sabéis que un no hay un lugar permanente para podr sentarnos todos. Se agradecerá la colaboración a la hora de montaje y recogida, para poder cumplir cómodamente con el horario de actividades.

3

La gran mesa del altar (9) es zona reservas años ritos, y en ella están las herramientas de los rituales, por lo que no debe usarse como mesa para comer o beber. Detrás de ella, hay una piedra donde, quien lo desee, puede colocar ofrendas a los dioses, con notas o peticiones para ellos (10).
El fuego sagrado estará frente a la mesa del altar (11). Se ruega a quien participe en los blôts que forme un círculo a su alrededor. En el simbel (brindis) del blôt los menores de edad pueden integrarse besando el cuerno. Todo aquel que no participe en los ritos puede permanecer en la zona común sin problemas. De todos modos, se debe guardar silencio en las ceremonias (tanto personas como teléfonos móviles).

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En esta zona veremos la imagen de un drakkar. Es una estela conmemorativa construida en homenaje a Else Christiansen , responsable del auge del odinismo en la Europa de la actualidad. Se suplica respeto y no tocarla, pues en su repisa hay ofrendas funerarias (12).
B) Atrio de los Ancestros
¡Qué nombre más chulo! Se llama así porque en este lugar reposan las cenizas de varios antepasados de nuestros hermanos y hermanas, por lo que rogamos el máximo respeto (13). El árbol plantado en el centro es un fresno, sagrado para todos los Asatrúes (14), por eso reservamos este lugar para la quietud y pequeños rituales.

5
A ambos lados de la escalera de entrada usaremos la zona izquierda para meditaciones o trances Seiðr (15), y la zona derecha para meditación de los guerreros (16).
En la zona de la esquina (17) sería conveniente que guardásemos bastones, báculos, varas, staffs, lanzas, escudos y cualquier otro tipo de armamento ritual o de recreación para mantenerlo lejos del alcance de los niños, cuya presencia en este espacio será siempre en compañía de sus padres.

6
C) Sala del Hallirunae
Aquí hay disponible una vasija para abluciones, que contendrá agua limpia y sacralizada junto a una repisa, bajo la vidriera, que völvas y vitkys pueden usar (18). Aquí se guarda toda la ropa para rituales y ceremonias. Este uso como vestidor hace que sea importante pedir permiso la entrar, y así respetar el decoro de nuestros hermanos.

7
D) El cuco
Es también un lugar sagrado donde se realizan reuniones, trances y pequeños ritos, y puede ser usado para hacer consultas a völvas y vitkys . La reunión del Alþing y del Hallirunae se celebrará aquí si el espacio lo permite (19).
Recordamos que, salvo que el ritual en curso así lo exija, no se pueen llevar armas en el templo. Para juegos, entrenamientos, coreografías, etc., se puede usar la parte exterior, fuera del recinto amurallado (20) y (21).
Los coches se aparcarán en el camino de acceso, a la derecha (22), porque la zona trasera del templo está reservada para las tiendas de acampada, que no caben en la zona común (23).

8
Frente al templo hay una explanada con árboles: ES NUESTRO BOSQUE SAGRADO, así que cuidaremos de no pisarlos ni estropearlos (24). Quien desee hacer ofrendas a los dioses de las encrucijadas y caminos, puede hacerlo en el altar (25).
Como estaremos todo el tiempo al aire libre, se recomienda el uso de crema solar y gorras durante día. Por las noches la temperatura puede bajar hasta 2* C, así que chaquetas y algo de ropa de abrigo serían convenientes.
Si necesitamos orinar o hacer aguas mayores, nos desplazaremos fuera del recinto, donde habrá una letrina de acampada, excavada en tierra (26). De todos modos, durante el día estarán abiertos y disponibles el cuarto de baño y el aseo de la sede, en el pueblo, para quien los necesite .
Esperamos que esta pequeña guía sea de vuestro interés, y suplicamos que le deis la mayor difusión posible. Nos gustaría que se siguieran estas normas de convivencia al menos en esta ocasión, pero aceptaremos cualquier sugerencia o modificación que pueda mejorar nuestras siguientes convivencias.

9
* El COE no se hace responsable de la pérdida o deterioro de los objetos que cada quien lleve al templo o a la sede.
* Si alguien tiene alguna alergia o preferencia alimentaria, por favor avíselo con tiempo.

La ley mordaza contra la libertad religiosa

Tras hacerse públicas la nueva normativa y las modificaciones legales en materia de Libertad Religiosa aprobadas en Consejo de Ministros de 3 de Julio de 2015, en concreto sobre la modificación de Inscripción y trámites del Registro de Entidades Religiosas y la regulación para el reconocimiento del Notorio Arraigo, y ante el comunicado ofrecido por la autodenominada “Plataforma Pagana” nos vemos en la obligación de hacer las siguientes puntualizaciones:

Estimamos que la regulación que se hace de la declaración de Notorio Arraigo, es injusta, porque viene a institucionalizar la discriminación que de facto se produce en la actualidad, se establecen dos categorías para clasificar a las confesiones religiosas, unas las que están en posesión de la declaración de notorio arraigo y las que no. Si la anterior normativa constituía ya un principio jurídico indeterminado, con esta, se refuerza esa indeterminación, además de poner barreras infranqueables a fin de limitar la protección jurídica a las que todas las confesiones legales en España tenemos derecho.

Además con la actual se produce una nueva discriminación incluso entre las confesiones que tienen otorgado el Notorio Arraigo:

  1. a) La iglesia católica, judíos, musulmanes, protestantes, mormones, Testigos de Jehová, ortodoxos y budistas. A éstos no les afecta la nueva ley ni toda la normativa que habla sobre su retirada si la confesión deja de cumplir las condiciones que tenían en el momento de su concesión. Puesto que la declaración de notorio arraigo les fue otorgada anteriormente a esta ley, están literalmente blindadas “ad aeternum”.
  2. b) Quien a partir de ahora la obtengan.

Se produce una curiosa disyuntiva jurídica, al exigir a las entidades que lo pidan a partir de ahora, unos requisitos que más de la mitad de las confesiones que actualmente disfrutan de la figura de Notorio Arraigo no podrían cumplirlo de tener que solicitarlo de nuevo y aplicar las condiciones que exige la nueva normativa. Así mismo a los actuales poseedores de Notorio Arraigo tampoco les afecta la normativa sobre la pérdida de dicha condición.

Se aduce que los nuevos requisitos para su obtención reducen la discrecionalidad que la administración tiene a la hora de otorgarlo y son ahora medibles y evaluables y que por ello ofrecen más seguridad jurídica: ESO ES TOTALMENTE FALSO. Estos son los nuevos requisitos:

  1. a) Llevar inscritas en el Registro de Entidades Religiosas TREINTA AÑOS, salvo que la entidad acredite un reconocimiento en el extranjero de, al menos, SESENTA AÑOS de antigüedad y lleve inscrita en el citado registro durante un periodo de QUINCE AÑOS.

Su único objetivo, el retrasar indiscriminadamente la aceptación a las nuevas entidades inscritas en los últimos años. Atenta de hecho, contra el principio universal de irretroactividad jurisdiccional, tanto en cuanto, el registro de entidades religiosas siempre ha sido libre y opcional. La libertad religiosa está proclamada en la constitución, el registro es solamente accesorio. No se puede volver en el tiempo para cumplir este requisito. Es injusto en sí mismo.

  1. b) Acreditar su presencia en, al menos, diez Comunidades Autónomas y/o Ciudades de Ceuta y Melilla.
  2. c) Tener 100 inscripciones o anotaciones en el Registro de Entidades Religiosas, entre entidades con identidad jurídica propia y lugares de culto, o un número inferior cuando se trate de entidades o lugares de culto de especial relevancia por su actividad y número de miembros.

¿Cómo se puede pedir un requisito que más de la mitad de las confesiones que tienen concedido en notorio arraigo no pueden cumplir? Pero este punto en su segundo párrafo establece que “…o un número inferior cuando se trate de entidades o lugares de culto de especial relevancia por su actividad y número de miembros” Quien establece el concepto de “especial relevancia” es la administración y con total discrecionalidad. ¿Cómo podemos demostrar que nuestros lugares de culto son de especial relevancia? ¿de cuantos miembros estamos hablando? ¿Qué tipo de actividad?

       d) Contar con una estructura y representación adecuada y suficiente para               su organización a los efectos de la declaración de Notorio Arraigo.

Aquí, la administración consolida su discrecionalidad, al establecer  unos requisitos incuantificables. Se entra a valorar la organización interna de las confesiones religiosas, algo inconstitucional pues va directamente contra Artículo 6  de la ley orgánica 7/1980, de 5 de julio, de libertad religiosa:

  1. Las Iglesias, Confesiones y Comunidades religiosas inscritas tendrán plena autonomía y podrán establecer sus propias normas de organización, régimen interno y régimen de su personal. En dichas normas, así como en las que regulen las instituciones creadas por aquéllas para la realización de sus fines, podrán incluir cláusulas de salvaguarda de su identidad religiosa y carácter propio, así como del debido respeto a sus creencias, sin perjuicio del respeto de los derechos y libertades reconocidos por la Constitución, y en especial de los de libertad, igualdad y no discriminación.

Sin duda, es una poderosa herramienta para denegar sistemáticamente el notorio arraigo por parte de la administración a cualquier confesión religiosa, al no requerir la ley valores concretos para cumplir este punto.

      e) Acreditar su presencia y participación activa en la sociedad española

No se piden requisitos cuantificables, por lo que la administración tiene otra herramienta para denegar arbitrariamente el notorio arraigo a quien le parezca oportuno. Los tiempo cambian, las redes sociales  arden literalmente con la presencia del paganismo y neopaganismo ¿Esto valdría? Este punto es inaceptable, por la imposibilidad de su evaluación. No se expresan criterios nítidos,  definidos y no sujetos a la arbitrariedad de la administración.

Se ha intentado blindar y cerrar a cal y canto la entrada a más confesiones de las que actualmente están repartiéndose el pastel. Todas esas confesiones, excepto los budistas (suponemos que para dar una nota de ‘color’ y evitar comentarios negativos) son religiones abrahámicas, no hay ni una sola de ellas politeísta, ni una sola que podamos decir que es una confesión de raíces europeas, algo nuestro, de fundamento propio. Es obvio e incluso natural que ese pastel también incluya partidas económicas, y quizás sea una prioridad para algunos de ellos, pero no para COE.

Entrando en las valoraciones de la ley por otros grupos paganos, quizás otros consideren positivo el identificarse  a sí mismos como órganos inexistentes en la normativa del ministerio de justicia, pero nosotros no queremos ser instrumentos de política ni utilizar esta normativa en beneficio propio sino trabajar en pos del reconocimiento del paganismo en general y en concreto del odinismo, en todos los ámbitos legales y sociales.

Sobre este punto queremos destacar que durante la entrevista que nuestra confesión tuvo con D. Ricardo García García, se le preguntó expresamente la relación que iba a tener a partir de ahora el ministerio con las agrupaciones alegales (que no ilegales) como plataformas, mesas para el diálogo, etc. Su respuesta fue contundente: NINGUNA. Todas las relaciones, negociaciones, concesiones, convenios y pactos del Ministerio de Justicia respecto a las entidades religiosas tendrán lugar, exclusivamente, a través de las FEDERACIONES en las que se encuadran.

La Comunidad Odinista de España – Ásatrú considera que, a todas luces, este paso dado por parte del Ministerio de Justicia acaba definitivamente con las esperanzas de legitimizar y hacer legalmente vinculantes nuestros ceremoniales y compromisos para con nuestros creyentes

Los odinistas, los que batallamos desde el principio y fuimos los primeros que dentro del paganismo politeísta en inscribirse legalmente en el registro general de confesiones religiosas del Ministerio de Justicia de España, sabemos que no hay alternativas, ni segundas oportunidades. Si no luchamos por el Notorio Arraigo, nuestra única garantía de ofrecer a nuestros creyentes la legalidad vinculante por nuestros ministerios como nacimientos, matrimonios e incluso, que algún día, también dispongamos de nuestros propios entierros y lugares aptos para ello, es papel mojado, ES NADA; a raíz de la nueva norma, nuestra presencia social y espiritual será anecdótica, testimonial y seguirá siendo marginal prácticamente para siempre. No debemos depender de registros civiles y ayuntamientos para justificar y duplicar los votos jurados, algo que vemos casi como un menosprecio a las confesiones minoritarias. COE-Ásatrú está pendiente de procedimiento para obtener el Notorio Arraigo, pues nuestra solicitud se presentó con la antigua normativa. Dentro del Real Decreto se ha añadido especialmente para nosotros la única disposición transitoria que existe en ella:

Disposición transitoria única. Régimen aplicable a las solicitudes en trámite.

Las solicitudes para la declaración de notorio arraigo en España que estuvieran en trámite en la fecha de entrada en vigor de este real decreto se regirán por el procedimiento vigente en el momento de su inicio.

Si hay algo que diferencia al paganismo de las religiones judeo-cristiano-islámicas, es nuestro rechazo a lo que éstas llaman “Sumisión” (Islam significa sumisión) o “la mansedumbre” cristiana. Cuando estimamos que nuestros derechos han sido invadidos no podemos permanecer impasibles. Si Sveinbjörn Beinteinsson, cuando reclamó el reconocimiento para Asatru en Islandia hubiera mostrado una actitud pusilánime, no hubiera conseguido nunca su objetivo, hoy en día Asatru es una religión pujante en Islandia. No obstante el poderoso Lobby cristiano islandés consiguió en 1975,  que el Althing cambiara la ley para dificultar el reconocimiento a nuevas organizaciones religiosas.

Y la historia se repite, pues tenemos la percepción que ha sido la Conferencia Episcopal,  claramente la impulsora de esta ley, en un vano intento de frenar la imparable expansión de las confesiones que realmente posen vitalidad en el siglo XXI. No, nosotros no vemos un “acierto” la nueva ley; no vamos a abandonar la lucha hasta que tengamos, entre otras cosas, los mismos derechos y privilegios que un matrimonio católico tras una boda. Es primordial para con nuestra gente; no es de recibo que nos contentemos con menos porque quizás el político de turno que actualmente es «sensible» a ciertos interlocutores de cultos minoritarios en cada visita a su despacho, mañana sea sustituido por otra persona y encontrarnos con un portazo en las narices y que la opinión de un “órgano consultivo” cuya existencia no aparece en ningún documento vinculante sea ninguneado. Lo vamos a decir claro, la figura de órgano consultivo es un placebo para tener la boca callada a quienes dicen representar a parte de las antiguas religiones politeístas autóctonas. En resumen, LO QUE NO ESTÁ ESCRITO, NO EXISTE. Aunque duela, esa es la realidad.

No se debe tomar nuestra postura como un ataque contra nada ni nadie, simplemente no estamos involucrados a ese nivel, ni nos interesa, no nos sentimos representados con quienes se conforman con palabras y poco más. Estamos convencidos que la única forma de representar y proteger a nuestros fieles es precisamente la cobertura que ofrece la figura de Notorio Arraigo y estamos luchando, trabajando y asesorando, precisamente desde nuestro gabinete jurídico, que son los únicos que pueden ofrecer una luz al final del túnel en las condiciones vigentes. Si perdemos este tren, no habrá otro y NI UNO SOLO, repetimos NI UNO DE LOS CULTOS MINORITARIOS, JAMÁS TENDRÁ RECONOCIMIENTO DE NINGUN TIPO, seremos los parias de las confesiones religiosas y con una difícil, sino casi imposible, proyección de futuro.

COE-Asatru, tiene claramente una responsabilidad, la defensa del Odinismo y su preservación en nuestra sociedad, cada organización es soberana de tomar sus decisiones, pero sin duda la historia los juzgará. Si hoy hay diez entidades religiosas registradas en España, es porque nuestra confesión consiguió su legalización, cuando todos daban por imposible el logro. De la misma manera y teniendo una fuerte fe y confianza en nuestros Dioses afrontamos con ilusión la solicitud de Notorio Arraigo que tenemos en curso.

Asimismo el 3 de julio se aprobó otro real decreto, que versa sobre el funcionamiento del registro de entidades religiosas, y que básicamente no tiene otra función que reforzar el control sobre las religiones y sus ministros:

Artículo 18. Solicitud de anotación y documentación que debe aportarse.

  1. Las entidades religiosas inscritas podrán anotar en el Registro de Entidades Religiosas a sus ministros de culto que ostenten residencia legal en España. En todo caso, deberán anotarse aquellos ministros de culto que estén habilitados para realizar actos religiosos con efectos civiles.

Se intuye una voluntad de control, siquiera administrativo, sobre quienes dirigen la oración y el culto de estas confesiones minoritarias. El creciente temor sobre el fanatismo religioso en determinadas confesiones, lleva al estado a un control exhaustivo de las mismas. Especialmente sobre sus ministros de culto. Es obligatorio para todas las confesiones de Notorio Arraigo. Voluntario para el resto. Pero en COE-Asatru nos hacemos una pregunta ¿Para qué queremos a nuestros sacerdotes inscritos en el registro si nuestros actos no reportan efectos civiles?  ¿Qué ventajas van a obtener con esa certificación? Realmente no vemos otra cosa distinta al  ejercicio de un control estatal sobre el conjunto de las entidades religiosas.

Creemos haber dejada claro nuestro rechazo de la ley sobre concesión de Notorio Arraigo, y apuntar cual es la verdadera intención del RER, ley del registro de entidades religiosas, argumentando punto a punto, realizando valoraciones objetivas y mostrando nuestra diferencia con la posición de otras entidades paganas.

Jerry da Silva Matz
Gilwellian hinn austrængoði
Lagman COE Ásatrú

 

LOS ASES Y LOS VANES. ODÍN Y SUS PODERES «CHAMÁNICOS»

     4445fc303a5350ac9d6677569bd0fdf9Una vez establecida la pareja de los antepasados en el Miðgarð, los dioses edificaron su propia morada, Asgarð, también en el centro del mundo, pero en las alturas[1]. El panteón aparece repartido en dos grupos divinos: los Ases y los Vanes. Destacan entre los Ases Tyr, Odín y Thorr; los dos primeros corresponden al binomio de los dioses soberanos (Mitra y Varuna en la India védica), mientras que Thorr, el dios del martillo, enemigo por excelencia de los gigantes, recuerda el carácter marcial de Indra. Por su parte, los más destacados entre los Vanes —Njörðr, Freyr y Freya— se caracterizan por su riqueza y por sus relaciones con la fecundidad, el placer y la paz. Analizando la estructura mítica de la guerra entre los romanos y los sabinos, hemos aludido ya al conflicto que estalló entre los Ases y los Vanes. Esta guerra, prolongada, dura e indecisa, termina con una reconciliación definitiva. Las principales divinidades Vanes se establecen entre los Ases y completan, mediante la riqueza y la fecundidad que rigen, los poderes representados por la soberanía jurídica, la magia y la fuerza guerrera.

     Diversos investigadores se han esforzado por interpretar este episodio fabuloso como el recuerdo de un conflicto histórico entre los representantes de dos culturas distintas que compartían creencias religiosas diferentes: los agricultores autóctonos (para algunos, los Megalithenvölker) y sus conquistadores (los Streitaxtvölker o conquistadores ariófonos). Pero G. Dumézil ha demostrado que se trata de un tema mitológico indoeuropeo fuertemente historicizado en el relato de Snorri[2]. Ciertamente, las invasiones de los territorios habitados por las poblaciones agrícolas neolíticas, la sumisión de los autóctonos por los invasores militarmente superiores, seguida de la simbiosis entre estos dos tipos de sociedades, que representan a su vez dos etnias distintas, son hechos atestiguados por la arqueología, que por otra parte constituyen un fenómeno específico de la protohistoria europea, que en algunas zonas se prolongó hasta la Edad Media. Pero el tema mitológico de la guerra entre los Ases y los Vanes precede al proceso de germanización, pues forma parte integrante de la tradición indoeuropea. Verosímilmente, el mito sirvió de modelo y de justificación a numerosas guerras locales, que terminaron con la reconciliación de los adversarios y con su integración en una sociedad común.

     Hemos de añadir, sin embargo, que si los principales Ases —Tyr, Odín y Thorr— conservan ciertos rasgos específicos de los dioses de las tres primeras funciones, la soberanía y la guerra, sus imágenes han experimentado fuertes modificaciones; se modelaron, por un lado, de acuerdo con el genio religioso germánico y, por otro, bajo el impacto de las influencias mediterráneas y norasiáticas. Odín-Wotán es el más importante de los dioses, su padre y soberano. Han sido puestas de relieve sus analogías con Varuna: los dos son soberanos por excelencia y señores de la magia, que «atan» y paralizan a sus adversarios, ávidos de sacrificios humanos [Dumézil, Los Dioses de los Germanos, págs. 62 y sigs.]. Sin embargo, como veremos enseguida, no menos notables resultan las diferencias.

     En un pasaje del poema Hávamál [«Palabras del Altísimo», estrofas 139-142] cuenta Odín cómo obtuvo las runas, símbolo de la sabiduría y del poder mágico. Suspendido durante nueve noches del árbol Yggdrasil, «herido por la lanza y sacrificado a Odín, yo mismo sacrificado a mí mismo, sin alimento ni bebida, he aquí que, a mi llamada, se revelaron las runas». De este modo obtuvo la ciencia oculta y el don de la poesía. Se trata ciertamente de un rito de iniciación de estructura para-chamánica. Odín permanece suspendido del árbol cósmico[3]; por otra parte, Yggdrasil significa «el caballo (drasil) de Ygg», uno de los nombres de Odín. El patíbulo es llamado el «caballo» del reo, y es sabido que las víctimas sacrificadas a Odín eran suspendidas de los árboles. Al herirse a sí mismo con la lanza, al abstenerse de agua y alimentos, el dios sufre la muerte ritual y adquiere la sabiduría secreta de tipo iniciático. El aspecto chamánico de Odín queda confirmado por su caballo de ocho patas, Sleipnir, y por los dos cuervos que le informan de cuanto ocurre en el mundo. AI igual que los chamanes, Odín puede cambiar de forma y enviar su espíritu bajo la apariencia de diversos animales; busca y obtiene entre los muertos los conocimientos secretos; declara en el Hávamál[estrofa 158] conocer un encantamiento capaz de obligar a un reo colgado a descender y conversar con él; es experto en el arte del seiðr, técnica oculta de tipo chamánico[4].

     En otros mitos se narran las estratagemas a que recurre Odín y el precio que acepta pagar para obtener la sabiduría, la omnisciencia y la inspiración poética. Había un gigante, Mimir, famoso por su ciencia oculta. Los dioses lo decapitaron y enviaron su cabeza a Odín, que la conservó con ayuda de ciertas plantas para consultarla cuando deseara averiguar algún secreto[5]. Según Snori [Gylfaginmng, 8], Mimir era el guardián de la fuente de la sabiduría, que se hallaba al pie de Yggdrasil. Odín no obtuvo el derecho a beber de ella sino después de haber sacrificado un ojo, que hubo de esconder en la fuente [Völuspa, estrofa 25].

     Un importante mito relata el origen de la «bebida de la poesía y la sabiduría»: en el momento en que se estableció la paz entre los Ases y los Vanes, todos los dioses escupieron en un recipiente; de ahí surge un ser extraordinariamente sabio, llamado Kvasir[6]. Dos enanos le dan muerte, mezclan su sangre con miel y de este modo fabrican la hidromiel. Quien la bebe se hace poeta o sabio. La bebida está oculta en el otro mundo, en un lugar difícil de hallar, pero Odín logra apoderarse de ella, y desde entonces es accesible a todos los dioses. Los skaldas llaman a la inspiración poética «la copa de Ygg», «la hidromiel de Ygg», pero también «hidromiel de los enanos», «sangre de Kvasir», etc.[7] Para concluír, después de su iniciación (que le permite obtener las runas), del sacrificio de su ojo (que le confiere el derecho a beber del pozo de Mimir) y del robo de la hidromiel, Odín se convierte en dueño indiscutible de la sabiduría y de todas las ciencias ocultas. Es a la vez dios de los poetas y de los sabios, de los extáticos y de los guerreros.

[1] Como es sabido, las indicaciones topográficas del centro del mundo reflejan una geografía mítica, construída conforme a una geometría imaginaria.

[2] Véanse, en definitiva, Los Dioses de los Germanos, págs. 17 y sigs., 39 (bibliografía); id., Del Mito a la Novela, págs. 22 y sigs.

[3] Sobre la función del árbol cósmico en las iniciaciones de los chamanes norasiáticos, véase nuestro El Chamanismo, págs. 49 y sigs., 145 y sigs., 163 y sigs.

[4] Es difícil precisar el «origen» de los elementos chamánicos que hallamos en la religión de los antiguos germanos, especialmente en el culto y la mitología de Odin-Wotán. Algunos se remontan a la herencia indoeuropea, pero no deben excluírse las influencias norasiáticas. De todos modos, la importancia atribuída a las técnicas extáticas y a las creencias de estructura chamánica aproximan la religión de los germanos al chamanismo asiático.

[5] Los chamanes yugakir consultan los cráneos de sus antepasados chamanes; véase M. Eliade, El Chamanismo, pág. 201.

[6] Se trata de la personificación de una bebida intoxicante que sirve para sellar el acuerdo entre los dos grupos sociales. G. Dumézil ha llamado la atención sobre un paralelo indio; véaseLoki, págs. 102 y sigs.; véase id., Los Dioses de los Germanos,págs. 31 y sigs.

[7] Se citan las fuentes en E. O. G. Turville-Petre, Myth and Religion of the North, pág. 38.

El Signo del Martillo

SIGN OF Hammer

El martillo de Thor es un poderoso símbolo en la tradición del Norte. Otorga el poder, la fertilidad, y la protección de todas las fuerzas negativas. Los vikingos lo usaban para bendecir a los bebés recién nacidos, y un martillo se colocaba en el regazo de la novia en la ceremonia religiosa de boda para garantizar su capacidad de concebir.

Los cuernos de hidromiel eran consagrados en un gesto que parece un signo cristiano de la cruz, pero que sin embargo es mucho anterior al cristianismo, y que representa al Dios Thor.

Cuando hacemos el signo de Martillo nos concentramos en el aspecto de cada Dios:

Cabeza – Odin – Sabiduría, conocimiento, y la vista.

Hombro izquierdo – Balder – Comunión popular, buen ánimo, amor por mis correligionarios.

Hombro derecho – Teiwaz – Defensa de nuestra comunidad, justicia

Corazón – Thor – Pasión por la vida, esencia vital.

¿Cómo hacer el signo del martillo?

Tocamos nuestra frente y pronunciamos el nombre de «Odin». Ahora llevamos nuestra mano hasta el pecho y decimos «Thor!». Seguidamente vamos a nuestros hombros izquierdo y derecho, nombrando a «Balder» y Teiwaz respectivamente. Nos concentramos, pensando en el simbolismo de cada Dios y sintiendo como fluyen todos ellos entre nosotros.

El simbolismo, aparte de la forma del martillo, es simple. Odín es el «Altísimo», asociado con el intelecto y la sabiduría, por lo que la frente es el «punto de contacto» natural para él. El corazón es el motor de nuestra vida, la fortaleza, la vitalidad la salud, que es representada por Thor. Balder representa la belleza, y la pureza y la conciliación con lo divino conectada con el corazón. El fuerte brazo derecho nos remite a Teiwaz, el brazo armado que protege al pueblo de las agresiones exteriores.

¿Para qué utilizamos el signo de martillo?

-Como un simple ritual en sí mismo
-Comenzar y terminar un período de meditación
-Sacralizar un objeto
-Invocación
-Saludos entre hermanos

En definitiva, se trata de recuperar esta tradición ancestral, que ciertamente ha sido empañada por el signo de la cruz cristiana, pero que no tiene ninguna relación con ella. Practicándola a diario, revitalizaremos a nuestros Dioses y a Asatru.

Ceremonia nupcial Odinista

 

Una de las obligaciones que comporta el cargo de goði es la de personalizar y oficiar ceremonias y rituales, sean estacionales o ritos de paso. En el caso que hoy nos ocupa, debo decir que tal responsabilidad se convirtió en un verdadero placer, un orgullo y una alegría. Y es que aún hay muchas ceremonias que no he tenido ocasión de oficiar, sobre todo en lo que respecta a ritos de paso, habida cuenta que mi clan tiene una media de edad de unos veinticinco años, y por tanto aún no ha habido ocasión de oficiar ningún rito de paso. Ahora bien, mis responsabilidades como goði no acaban en mi clan, como casi tod@s sabéis ya, sino que, desde hace un tiempo, se amplían al ámbito de Andalucía, como goði afiliado al COE que soy. Por ello, en cuanto se me pidió hacerme cargo, junto con mi völva Virginia, de la confección de la ceremonia nupcial de una pareja odinista afincada en Cádiz, nos pusimos manos a la obra con enorme ilusión. Pasamos semanas recabando información, documentándonos y preparando la ceremonia con seriedad y cariño, al tiempo que manteníamos un contacto permanente con la pareja, para atender a su idea de cómo querían la ceremonia, de sus gustos y sus preferencias. Todo ese tiempo de nervios, de preocupaciones y de dudas, dieron al final sus frutos. El trabajo duro y la dedicación siempre tienen recompensa, y en este caso, el resultado fue más que satisfactorio. Sería inútil intentar reflejar con palabras los sentimientos que afloraron antes, durante y después de la ceremonia, y como tengo un bonito reportaje fotográfico, quiero compartir con vosotr@s algunas imágenes de lo que fue el evento. ¡Disfrutadlas!

Este era el aspecto que presentaba el altar. Debajo del escudo, sobre la hierba, se observan dos falcatas, que también cumplirían su papel en la ceremonia.
 
Una vista más cercana de la parte central del altar. En primer término, el Mjölnir con el que se sacraliza el lugar, y sobre él, los anillos de juramentos.
 
Aquí se observa el atuendo ceremonial que lucí, inspirado en la vestimenta de los varegos de Kiev, con predominancia del color azul en honor a Freya, patrona de mi clan.
 
Esta instantánea se sacó mientras explicaba a los asistentes los elementos del altar, momentos antes de la ceremonia. A la derecha, Virginia, völva de mi clan y que me asistió como gydja, y Ernesto García, presidente del COE, que presidió la ceremonia.
 
El aspecto de la novia era verdaderamente encantador.
 
Los novios son presentados ante el altar por los padrinos.
 
Momento en que se solicita la protección de los dioses sobre la pareja.
 
Después, se realizó un intercambio simbólico de armas entre los novios. Al no tener armas propias, utilizamos las dos falcatas de entrenamiento que Ernesto nos prestó amablemente.
 
Momento de la preparación de las ofrendas a los dioses y los ancestros.
 
Bendiciendo la libación de hidromiel (obsérvese la posición que adopto, denominada «postura Algiz» por su semejanza con la runa homónima).
 
Ernesto derrama en la tierra la ofrenda, ante la atenta mirada de los niños.
 
Los novios realizan sus votos asiendo con la mano derecha un anillo de juramentos. Es el momento más solemne de la ceremonia, aunque nada podía borrarles la sonrisa del rostro. Un momento muy emotivo.
 
Sus manos se entrelazan con una tira de tela azul, representando el entrelazado de sus destinos.
 
A sus pies, la völva había formado un círculo con piedras blancas inscritas con runas, invocando la benevolencia de las Nornas.
 
Momento final del ritual, en el que los declaro formalmente marido y mujer.
 
Tras la ceremonia, un opíparo banquete nos reconfortó, y la cerveza logró atemperar el calor que reinaba en el paraje. Pero aún no habían acabado las emociones:  la Guardia del Cuervo, que con su saber hacer nos entretuvieron del modo que más nos gusta a todos: ¡luchando!
Aquí el grupo al completo, brindando con los novios. Las armas eran de entrenamiento, todo acolchado, pero las armaduras eran reales, como puede observarse.
 
Una simpática instantánea de estas dos guerreras (la de la izquierda es Sofía, hermana de mi clan, fotógrafa del evento -¡gracias por las fotos!- y poderosa skjaldmö), que ofrecieron un espectáculo soberbio.
 
Como puede suponerse, el evento ha tenido gran repercusión en el odinismo español: por desgracia, no celebramos tantos matrimonios como sería deseable, así que cuando se celebra uno, siempre es un motivo para alegrarse. Seguimos avanzando, lentos pero seguros.

REPLY TO H.U.A.R. IN “THE WILD HUNT”

STATEMENT

jerryThe Odinist Community of Spain is a legal heathen religious denomination duly registered as such by the Spanish government, the fourth worldwide and the first outside Scandinavia. COE-Ásatrú IS NOT a virtual platform on Facebook like others even HUAR. Our community is subject under national laws which explicitly condemn racism and xenophobia, and at this stage whether the allegations were true some of us we’d be in jail. Clear?

We know very few about HUAR but the most recent events make us suspect a clear politicization of the platform, in a clear totalitarian style “you’re with us or against us”, implying a principle of fundamentalism when HUAR try to force us to an only thought. Not all people involved in COE is Folkish, but mostly are, if we survived up to now and expanding nationwide is thanks our main policy: WE TALK ABOUT WHAT UNITED US, NOT WHAT DIVIDES US.

The origin of all misunderstandings did start from the deep differences between Esteban Sevilla of kindred Irminsul from Costa Rica and COE-Ásatrú. Mr. Sevilla was engaged on a serious split we experienced of our former kindred in Madrid, favoring the side of people who left COE so things were getting worse when his statements became a visceral attacks against us. Another conflict provoked another attack of Mr. Sevilla and his “absolute truth”, which led him to the disqualification of other local kindreds and appears to impair his “career” as head of the heathens in Costa Rica. Precisely, it was one of my replies in Spanish, as I insisted that if he could not understand what I was trying to explain, I’ll try to find someone to translate it in some aboriginal dialect of their country (a way to be concise, I mean) so… oh well… here you are!, began his witch hunt and our “racism”.

Before judge and condemn, HUAR should ask and deeply analyze further consequences, because now HUAR has created an enemy thanks to spite, media manipulation and obscene accusations of certain alleged Central American “godi”, by the way a person who was accused of online hacking by a publisher in New York, pending to assess whether carried the matter to court.

We accuse, the screenshots of HUAR are manipulations of Esteban Sevilla, simply “texts out of context as a pretext”. The article about the danger of Islamisation in Europe, quite extensive, mainly refers to the excesses of jihadism and not of such Abrahamic religion itself. The screenshot where I was specifically mentioned, was during the bombing of Gaza by the Israeli army last year and ironically our godi took a picture and publicly posted it (because we have nothing to hide and we do not believe in political correctness) using a Jewish kipah and stated that “I felt nothing, good nor bad, with that on my head,” a form of denouncing the injustice of some who suffered for decades and act as executioners indiscriminately today. In our internal forums some of us said that this kind of humor could be not well interpreted, as it is. And so on… no need to give greater prominence to who does not deserve it.

COE intended to contact HUAR, but our posts in Facebook have been constantly deleted and some friendly people questioning on our favour blocked without prior notice. So in front of being unable to post, have not the chance to defend ourselves or contact them, the only and last way to spread our word was the public confrontation as we did.

In the other side, HUAR does not accept any good nor bad Folkish opinion. All Folkish are simply racist for them. Our origin and foundation dates back to the times of Else Christensen who was a prisoner of war by the Nazis, who was also accused of racist by her Folkish perspective so we feel very proud of this. HUAR has lost its way, definitely; with their fundamentalism, we are convinced that HUAR has no further reason to exist. Heathens (seriously?) on the hunt of heathens, that is inquisitorial, is obscene.

This is the truth and my word is HONOR.

Blessings!

Jerry da Silva Matz
Gilwellian hinn austræni
Lagman, legal adviser
COE-Ásatrú

Declaración al portal de prensa «THE WILD HUNT» sobre la politización de Asatru por H.U.A.R.

El prestigioso portal de prensa THE WILD HUNT se ha hecho eco del conflicto HUAR vs COE y se ha enviado el siguiente comunicado en inglés :

DECLARACIÓN

JerryLa Comunidad Odinista de España es una denominación religiosa jurídica pagana odinista debidamente registrada como tal por el gobierno español, el cuarto del mundo y la primera fuera de Escandinavia. COE-Ásatrú no es una plataforma virtual en Facebook al igual que otros incluso HUAR. Nuestra comunidad está sujeta por las leyes nacionales que condenan explícitamente el racismo y la xenofobia, y a estas alturas si las acusaciones fueran ciertas, algunos de nosotros ya estaríamos en la cárcel. ¿Está Claro?

Sabemos muy poco acerca de HUAR pero los eventos más recientes nos hacen sospechar una politización clara de esa plataforma, en un claro estilo totalitario «estás con nosotros o contra nosotros», lo que implica un principio de fundamentalismo cuando tratan de forzarnos a un pensamiento único. No todas las personas involucradas en COE son Folkish, pero muchos sí lo son, si hemos sobrevivido hasta ahora y en expansión en todo el país es gracias a nuestra política principal: HABLAMOS DE LO QUE NOS UNE, NO DE LO QUE NOS SEPARA.

El origen de todos los malentendidos se inició a partir de las diferencias profundas entre Esteban Sevilla del kindred Irminsul de Costa Rica y COE-Ásatrú. El Sr. Sevilla estaba comprometido en una seria división que hemos experimentado de nuestro antiguo kindred en Madrid, favoreciendo a las personas que dejaron COE así que las cosas empeoraron cuando sus declaraciones se convirtieron en unos ataques viscerales contra nosotros. Otro conflicto posterior provocó otro ataque del Sr. Sevilla y su «verdad absoluta», lo que le llevó a la descalificación de otros kindreds locales y parece dañar su «carrera» como jefe de los paganos en Costa Rica. Precisamente, fue una de mis respuestas en español, como yo insistí en que si él no podía entender lo que estaba tratando de explicar, iba a tratar de encontrar a alguien para traducirlo en algún dialecto aborigen de su país (una manera de ser conciso, me refiero) así que … bueno … ¡aquí está!, comenzó su caza de brujas y nuestro «racismo».

Antes de juzgar y condenar, HUAR debe preguntar y analizar profundamente otras consecuencias, porque ahora ha creado un enemigo gracias al despecho, la manipulación mediática y las acusaciones obscenas de cierto supuesto “godi” centroamericano, una persona que fue acusada de piratería online por un editor en Nueva York, a la espera de evaluar si lleva el asunto a los tribunales.

Acusamos, que las capturas de pantalla de HUAR son manipulaciones de Esteban Sevilla, simplemente «textos fuera de contexto como pretexto». El artículo sobre el peligro de la islamización de Europa, bastante amplio, se refiere principalmente a los excesos del yihadismo y no de tal religión en sí misma. La captura de pantalla en la que se mencionó específicamente, fue durante el bombardeo de Gaza por el ejército israelí el año pasado e irónicamente nuestro godi tomó una foto y se colgó públicamente (porque no tenemos nada que ocultar y no creemos en la corrección política) con un kipá judío y afirmó que «no sentí nada, bueno ni malo, con eso en mi cabeza», una forma de denunciar la injusticia de algunos que sufrieron durante décadas y actúan indiscriminadamente como verdugos hoy. En nuestros foros internos algunos de nosotros dijimos que este tipo de humor no podía ser bien interpretado, tal como pasó. Y así sucesivamente con el resto… no hay necesidad de dar mayor protagonismo a quien no lo merece.

COE pretendió contactar con HUAR, pero nuestros posts en Facebook eran constantemente suprimidos y algunas personas amigables que cuestionaban en nuestro favor bloqueados sin previo aviso. Así frente a no poder publicar, no tener la oportunidad de defendernos o contactar con ellos, la única y última forma de difundir nuestra palabra era la confrontación pública como así hicimos.

Por otro lado, HUAR no acepta buena ni mala opinión de la facción Folkish en el odinismo. Todo Folkish es simplemente racista para ellos. Nuestro origen y fundación se remonta a los tiempos de Else Christensen que fue prisionera de guerra por los nazis, que también fue acusada de racista por su perspectiva Folkish así que nos sentimos muy orgullosos de esto. HUAR ha perdido el norte, sin duda; con su fundamentalismo, por lo que estamos convencidos de que HUAR no tiene más razón de existir. Paganos (¿en serio?) a la caza de los paganos, es inquisitivo, es obsceno.

Esta es la verdad y mi palabra es HONOR.

Bendiciones!

Jerry da Silva Matz
Gilwellian hinn austræni
Lagman, legal adviser
COE-Ásatrú

Odinismo en femenino

IsaEl Odinismo particularmente se percibe como una creencia eminentemente masculina, con todos los valores que llevan inherentes los guerreros, sin embargo tiene una faceta femenina que es igual de importante. Para conectarnos con la naturaleza, tanto los hombres como las mujeres usamos la intuición y la sensibilidad, quizá a las mujeres  nos sea más fácil sentirnos en comunión con las fuerzas naturales, pero incluso los guerreros más temibles eran sensibles en sus relaciones familiares, con sus Dioses y con su medio natural, los ríos, las fuentes, los bosques, y no por eso eran «menos hombres», quizá las mujeres tengamos aquí un papel importante, en odinismo, a la hora de acercarnos a algo tan íntimo como es la Madre Tierra.

Entre las formas de conocimiento ancestral que Europa perdió durante dos milenios y ahora está recuperando, el Odinismo tiene en nuestros días una relevancia enorme por dos motivos:

-A nivel social, porque debe resolver la crisis ecológica creada por la visión del antagonismo hacia la naturaleza de la cultura judeo-cristiana. La omnipresencia de lo sagrado es inherente a nuestra religión. Consideramos que la dignidad humana proviene de su continuidad con los dioses, culminando en el hombre la naturaleza emanada de los Inmortales. La continuidad de la naturaleza divina se extiende a los animales, a las plantas y al conjunto de la naturaleza, comprendidos en ello también los minerales y los objetos inanimados. Muchos animales, en particular las aves, han sido consideradas como las mensajeras de los dioses. Las corrientes de agua son divinizadas, son representaciones de los antiguos dioses Vánicos. Si la irrupción en los últimos años del ecologismo ha sido una innovación necesaria, no lo es menos dotarlo del elemento sagrado que lo eleva a categoría de divino.

-A nivel individual, porque nos conecta con los ritmos naturales de la naturaleza y con el fluir de las energías en nuestro cuerpo, sentir como se desarrollan estas potencias es sentir a los Dioses dentro de nosotros mismos.

Para estudiar lo anterior debemos considerar dos conceptos básicos:

1.- El orden natural y cíclico en el que se desarrollan todos los aspectos de nuestra vida, Y es que la naturaleza no entiende de orden o desorden en el sentido que habitualmente hablamos: son conceptos puramente que la mente humana crea en su afán por hacer inteligible el entorno. La naturaleza entiende de minimización de la energía y maximización de posibilidades. El orden debe ser interpretado como el resultado de una fuerza sagrada, divina, efectiva, direccional y multifacética, aquello que nos proyecta hacia nuestro ser celeste.

2.- Resonancia cósmica. En el universo la vida empieza por la vibración de las partículas más elementales, desde los Quark hasta las moléculas.  La vibración produce unas ondas que son propias y específicas de cada uno de ellos, pues bien, la interactuación entre ellas se llama resonancia. Cuando están sincronizadas, se complementan, y se multiplican, decimos que están en un universo resonante, cuando por el contrario se anulan, se limitan, forman una antiresonancia que es el fundamento y origen de lo que llamamos «enfermedad»

El Odinismo-Asatru es una cosmovisión que excluye en concepto de ley en sí misma, como elemento estático, inmutable, permanente y eterno y que lo sustituye por el de ORDEN; este orden general es una especie de ritmo que armoniza otros ritmos de entidad menor. Nos hallamos pues ante una postura de orden «asociativo o coordinativo» Esta concepción intuitivo-asociativa tiene su propia causación y lógica natural. No es supersticioso ni primitivo, sino una forma de pensamiento estrictamente autóctona y original del alama indoeuropea. En contraste con la doctrina judeo-cristina que es esencialmente «subordinativa», donde el ser humano ocupa la cima de la pirámide natural siendo el resto de los animales, plantas y cosas, elementos secundarios que están a su servicio, con una causación externa que hace de éste «el rey de la creación». En el Odinismo-Asatru, los conceptos vitales no se subordinan unos a otros, sino que se sitúan en el mismo plano, en estructuras paralelas que se entrecruzan unas con otras, que interactúan entre ellas y se modifican constantemente. Los sucesos, el Wyrd y su trasfondo, el Ørlog, no se influyen unos a otros por actos de causación mecánica, sino por medio de una especie de «inducción cuántica». Mediante este concepto de «orden», las cosas se comportan de un cierto modo, no necesaria ni únicamente a acciones anteriores o impulsos de otras cosas, sino debido a que su posición en el universo cíclico en perpetuo movimiento, les confiere una naturaleza intrínseca que les condiciona a realizar este comportamiento. Si no se moviesen de esa manera, perderían sus posiciones relativas en el conjunto y se convertirían en otra cosa. La naturaleza de una cosa es determinada por su posición relativa dentro del conjunto, de ahí la importancia de su estructura.

Las «cosas de la misma especie se energizan mutuamente». La idea que las cosas que pertenecen a las mismas clases (como por ejemplo, la madera, el agua, los árboles, el viento) resuenan juntas y se energizan unas a otras, no implica una indiferenciación primitiva, en la que cualquier elemento puede afectar a cualquier otro, sino que es una hipótesis del universo en la que las cosas solo interaccionan unas con otras cuando poseen la misma esencia. No carece de causa, pero ésta no tiene un origen mecánico. El Odinismo-Asatru en su íntima concepción, cuando explicamos la regularidad de los procesos naturales, no piensa en el gobierno de una ley externa al conjunto, sea dictada por los hombres o lo eterno, sino más bien como una adaptación mutua a la vida comunitaria y del kindred. Una evolución continúa dentro del eterno retorno de todas las cosas.

La armonía se prefigura pues, como concepto básico de este orden del mundo, «espontáneo y orgánico ». Este principio lo denominamos Ørlog, las cuerdas básicas, el trasfondo a través del que se tejen nuestros actos, la existencia misma, nuestro Wyrd, que conforman nuestro principio cosmológico universal. No solo en la sociedad humana sino también en el mundo de la naturaleza, existe un «toma y daca». Un especie de reciprocidad mutua, en lugar de una competencia —Que es la característica fundamental de la civilización moderna— entre las personas  y los procesos entre ellas y los seres animados e inanimados, en fin una obtención de soluciones por compromisos  y así evitación de la violencia gratuita y conflictos innecesarios, que motiven un desperdicio de nuestra energía interna, direccionar nuestras fuerzas en elementos creativos, donde la construcción personal sea una continuación del entorno natural donde nos desarrollamos.

El Odinismo-Asatru tiene una postura definida ante la revolución industrial y postindustrial:

La tecnología no es la panacea del desarrollo humano, no nos llevará a culminar nuestro peregrinar sobre el mundo, ni nos dará la felicidad, ni las claves de nuestra existencia. Un exceso de tecnología es nocivo, es un veneno contra la propia vida. Sin embargo, al igual que existe el día y la noche, los europeos hemos desarrollado dos caminos de avance desde el primitivo pensamiento de participación mística, uno desarrollado por los griegos que refinan el concepto de causación hasta la explicación de los fenómenos naturales que les da Demócrito y el otro, seguido por los pueblo germánicos, donde se sistematiza el universo de las cosas y sucesos en una configuración o estructura orgánica, según las cual se ordenan las influencias mutuas de las partes en el Todo. En la visión del mundo griega, si una partícula de materia ocupa un punto en el espacio-tiempo, es porque otra partícula la ha empujado de su anterior emplazamiento. En la visión Odínica,  el hecho se produce porque la partícula toma su lugar junto a otras, dentro de un campo de fuerza cuántica, dicha de otra manera, si juntamos dos partículas y las separamos en el espacio y hacemos girar a una, la otra girará en sentido contrario, experimento ya demostrado científicamente. El misterioso «giro» de las partículas cuánticas las convierte en fermiones o partículas de materia, o en bosones o partículas de fuerza. En partículas impenetrables o en partículas capaces de sumar su fuerza para dar mayor o menor intensidad a las interacciones de la materia.

El mundo es fundamentalmente indivisible, no puede analizarse a partir de elementos aislados que funciones de manera independiente, los conceptos de no limitación y de causalidad implican que la estructura de la materia no es mecánica, donde el universo se configura como un «gran pensamiento» en lugar de una «gran máquina», la estructura de la materia es en definitiva una estructural mental. Por ejemplo, si observamos una partícula y queremos medirla, nuestra decisión consciente de cómo queremos hacerlo, modificará las propiedades de la misma. No se puede hablar de la naturaleza sin hablar de uno mismo. Los modelos que observamos en la naturaleza están vinculados a los procesos de nuestra mente, interactuamos y nos reequilibramos mutuamente con ella, la estructura del Ørlog determina en el universo una red de relaciones vinculadas entre sí, y esta red cósmica es intrínsecamente dinámica. La materia, nuestro soporte vital, no es algo inerte, sino algo que se mueve constantemente, danzando y vibrando, cuyo modelo rítmico los configura nuestro espíritu. En definitiva, los átomos se componen de partículas y éstas no están hechas de materia. Cuando las observamos podemos comprobar que la materia no existe, no la encontramos por ninguna parte, sino solo unos modelos dinámicos en continua transformación: la danza continúa de la energía.

Mientras el pensamiento griego se apartó de las ideas primitivas de homología hacía conceptos de causación mecánica que nos llevaría el judeo-cristianismo platónico, el pensamiento germánico desarrolló el aspecto orgánico, visualizando el universo como una jerarquía de partes y todo, infundidos por una armonía de voluntades. El marco conceptual del pensamiento asociativo y coordinador germánico fue algo radicalmente distinto del pensamiento «causal», «legal» judeo-cristiano, por el contrario, es una imagen extremada y precisamente coordinada y ordenada, en la cual las cosas encajan con tal exactitud que sería imposibles acoplarla de manera mecánica. Es un universo en el cual esta organización no proviene de decretos dictados por un legislador-creador supremo como en la cosmología judeo-cristiana, ni del choque físico de innumerables bolas de billar, impulsadas al azar, sino que hablamos de una armonía ordenada de voluntades, como en los movimientos espontáneos pero ordenados con el sentido del ritmo que ejecutan los bailarines de una danza.

La idea de correspondencia tiene una gran significación en Odinismo-Asatru, y reemplaza a la de causalidad—de la nada— las cosas están más «conectadas» que «causadas». La implicación es que el universo es un vasto organismo en que, ora un componente, ora otro, toma el liderazgo. La convicción de que el universo y cada uno de los todos que lo componen tienen naturaleza cíclica, y está sometido a alternancias, hacen muy dinámica su concepción, no existiendo pues, ni un origen concreto ni un fin determinado. Lo mecánico y lo cuantitativo, lo obligatorio y lo expuesto externamente están ausentes de nuestra cosmovisión, donde el concepto de «orden» explica mejor que al de «ley». Sin duda es la gran reacción espiritual de nuestra época contra la física mecanicista. Esta visión organicista es necesaria para extirpar las raíces filosóficas de nuestra crisis ecológica, entre otras, raíces que consisten en las dualidades hombre-naturaleza, espíritu-materia y Dios-Creación, introducidas erróneamente por la tradición judeo-cristiana.

Desde el punto individual, el Odinismo es una religión dirigida a poner al individuo en contacto con los ritmos de la naturaleza. Su objetivo en enseñar al hombre a integrarse en la naturaleza, a comportarse como ella, a compenetrarse de tal modo que llegue a experimentar en el propio cuerpo los ritmos. Por ejemplo, los ritmos naturales cortos, como el oleaje del mar, el pulso del corazón o el goteo constante de la lluvia, y los ritmos naturales largos, como el amanecer y el crepúsculo, la sequía y la lluvia, las estaciones, las fases lunares —cuando se contemplan e internalizan—cuando somos realmente conscientes de ellas, nos van comunicando el ritmo natural a nuestro interior.

El Odinismo se compone de muchas facetas, el contacto y la vinculación con la naturaleza son básicos y fundamentales a la hora de vivirlo plenamente, por eso debemos estar en contacto con ella, pero no como meros espectadores, sino como auténticos protagonistas de esta aventura inmensa que es la vida.

Haiþnō

SOBRE, “ODINISMO”, “ÁSATRÚ” Y OTROS CONFUSOS TÉRMINOS

    Manu En mis habituales paseos por la red global, en una interminable búsqueda de material odinista, suelo encontrarme a menudo con algunos errores conceptuales, debidos sin duda a la escasa calidad de ciertas traducciones. El problema con las definiciones en esta materia es que resulta complicado (por no decir imposible) buscar una suerte de homogeneidad conceptual: la propia idea atenta contra el individualismo de las distintas comunidades odinistas desperdigadas por el mundo. Para un odinista, la libertad es algo irrenunciable. Y a pesar de nuestras diferencias, todos estamos de acuerdo en ese punto: cada comunidad tiene el derecho de autogestionarse sin depender de poderes superiores (aunque, claro está, sin olvidar la base de solidaridad que sustenta cualquier sentir pagano). Ahora bien, ¿qué sucede cuando un término o práctica “erróneos” se cuelan en el seno de una comunidad? Si todos los miembros lo aceptasen, el error podría asumirse y se correría el riesgo de, por así decirlo, “sentar cátedra”. En este punto, hay que incidir en la responsabilidad que tienen los gothar a la hora de asimilar los pilares y entresijos de nuestra fe y saber transmitirlos de un modo claro, sin artificios ni oscurantismos propios de otras prácticas religiosas ajenas a la nuestra.

     ¿Y por qué comento todo esto? Pues porque temo que, tal vez, todos aquellos que tenemos la responsabilidad (bien por vocación, por designio o por ambas cosas) de transmitir las bases de esta fe a nuestras respectivas comunidades, nos perdemos en ciertas disquisiciones supuestamente “elevadas”, a mi entender totalmente estériles, y nos olvidamos de que, mientras tanto, los miembros de nuestros clanes/ kindreds se ven expuestos a la sobresaturación informativa de Internet, donde, huelga decirlo, no todo es información veraz, contrastada y cierta. Asimismo, es muy complicado digerir y organizar la escasa información susceptible de ser útil. De este modo, si la gente no comprende algo, suele limitarse a “mirar por Internet”, donde encuentran conceptos e ideas de toda índole, y donde parece que, cuando algo se repite mucho, es prueba innegable de que es verdad.

     Y esto, queridos lectores, no es así de ningún modo. Y no estoy hablando sólo de cuestiones sobre la fe: hablo de política, de música, de amor. Hablo de la vida, en general. No puede valernos la teoría del “cinco millones de consumidores no pueden estar equivocados”. Pero esto ya lo traté en un artículo anterior y no voy a extenderme en esto (si os interesa y no lo leísteis o no lo recordáis, aquí os dejo el enlace: REFORZANDO NUESTRA CULTURA, CAPÍTULO 5: No al comercialismo ).

     Para ir encarrilando este artículo (que ya está bien de divagar), os comentaré una anécdota. El otro día, husmeando en un foro de cuyo nombre no quiero acordarme, leí una pregunta que lanzó alguien que estaba iniciándose en el odinismo, y era algo así como “Entonces, ¿es lo mismo Odinismo y Ásatrú? ¿O hay diferencias?” La pregunta recibió una miríada de respuestas de toda índole. Naturalmente, las había acertadas, pero poniéndonos en los zapatos de la persona que preguntaba, ¿cómo distinguir lo acertado de lo errado? Sin un poco de guía, creo que es imposible. Y si a esto le añadimos la incapacidad de algunos individuos para debatir o simplemente conversar sin usar el insulto o la descalificación personal, creyéndose en posesión de una supuesta “verdad absoluta” que, sinceramente, no creo que exista, el resultado que imagino es que la persona que preguntaba se quedó exactamente igual (en el mejor de los casos), o directamente, aún más confundido. Sea como fuere, seguro que no se llevó una buena imagen de la comunidad odinista.

     Algun@s ya lo habréis adivinado, pero apuntaré que no quise intervenir en aquel diálogo de besugos, porque era imposible llegar a una suerte de consenso. Así que prefiero aportar mi granito de arena desde éste mi acogedor escritorio, donde la máxima es el respeto, y el diálogo su vehículo. Veamos, pues, mi interpretación al respecto de esas palabras que dan nombre a nuestra fe y a las diversas formas de culto que ésta adopta.

 Uppsala

El templo de Uppsala , según Olaus Magnus (“Historia de gentibus septentrionalibus” -1.555-)

     Cuando utilizo el término Odinismo, englobo con él todas las prácticas de recreación del sistema de creencias precristianas nativas de Germania y Escandinavia, y que se extendieron por toda Europa con el paso de los siglos a causa de las migraciones humanas y los intercambios culturales, desde la edad del Bronce en adelante. Ahora bien, debido a nuestra feroz independencia, existen diversas formas de culto que se diferencian claramente, en función de lo que cada comunidad sienta o crea.

     Por ejemplo, los diferentes cultos en sí se engloban en dos grandes grupos y un tercer grupúsculo, algo más reducido:

-Ásatrú es el más amplio de los tres, caracterizado por el culto predominante a los Aesir sobre los Vanir (que no son menospreciados sino que también son honrados, pero en menor medida).

-Vánatrú sería el caso a la inversa: predomina el culto a los Vanir sobre los Aesir, y se da mayoritariamente en zonas rurales o en comunidades eminentemente agrícolas (por la conexión de los Vanir con la Naturaleza y sus ciclos).

-El grupo minoritario al que he hecho referencia antes es el Teodismo, que es el Odinismo practicado en tierras anglosajonas y que tiene sus particularidades.

     Esta división, que parece tan simple a primera vista, se enturbia y complica cuando le añadimos conceptos externos al culto en sí. Por poner un ejemplo, existe una división entre la visión que se tiene del alcance de nuestra fe:

-Existe una vertiente universalista, que sostiene que cualquiera puede profesar nuestra fe, sea cual sea su etnia o procedencia.

-De igual modo, tenemos la vertiente “Folkish”, que afirma que el Odinismo es una fe “nativa europea” y que debería ser practicada por europeos o descendientes de ellos (no confundir esta concepción con el “supremacismo ario” o Wotanismo, una pervertida versión de la visión Folkish).

     Estas dos concepciones son visiones distintas, pero ¿son visiones enfrentadas? Pues yo opino que no, aunque es bien sabido que, en el terreno de las ideas, el peligro no deriva de la idea, sino de quien la esgrima. Por ejemplo, yo me considero adscrito a la corriente Folkish (por enésima vez, NO soy nazi), y conozco universalistas muy dignos y capaces. Y como siempre digo, si la gente quiere entenderse, al final se entiende (el problema viene cuando no se quiere…). En fin, los debates siempre son enriquecedores, y absolutamente necesarios, pero hay que mostrar respeto y honor, máxime cuando se habla de las creencias más íntimas de un individuo (por favor, ejercitad vuestra empatía).

     Dicho lo cual, creo que mi personal definición de Odinismo ha quedado bien clara. Y entonces, ¿de dónde proviene la confusión? Parece ser que el problema viene del propio término, “Odinismo”, formado con el nombre de Odín, señor supremo de los Aesir y los Vanir, y que ha generado confusión en algunos individuos, que han llegado a pensar que el “odinismo” (con minúsculas) correspondería a una especie de culto exclusivo de Odín. Sin embargo, en castellano se ha popularizado este término frente a su sinónimo (que existe, efectivamente), el Etenismo (derivado del inglés Heathen o “Pagano”), que tiene el mismo significado y valor, pero menor difusión.

     En conclusión, y teniendo los términos básicos meridianamente claros, podemos hacer uso del término que más se adecúe a nuestras circunstancias y gustos personales. Personalmente, voy a seguir usando el término Odinismo para hablar de mi fe. ¿Podría usar otros? Naturalmente. Por ejemplo: Forn Sed (“senda antigua”), o Norsk Sed (“tradición nórdica”). Los conozco, pero no los uso, porque si existe una palabra en castellano, la prefiero a estos términos. No es por nada: simplemente, es que me gusta mi idioma. Y si nos centramos en el castellano, ¿podría usar la palabra Etenismo? Por supuesto, pero, a fuer de ser sincero, me parece un tanto pedante (aunque no tengo nada en contra de su uso, que conste). Así que continuaré usando el término Odinismo como siempre lo he hecho, por su sonoridad y su claridad, por su potencia conceptual y su concisión.

     Así que, al margen de ser ásatrúar, que lo soy, y de la vertiente folkish, que también lo soy, ante la pregunta “¿Cómo denominas tu fe?” respondo con un sonoro, alegre y rotundo “¡Soy odinista!”. Y os animo a hacer lo mismo si estáis de acuerdo conmigo.

     ¡Os veo en el próximo post!