TEODISMO: Ortodoxia pagana

  photo En mi anterior artículo, en el que exponía una serie de definiciones al respecto del paganismo germánico, mencioné de pasada la palabra «Teodismo», identificándola así:

-El grupo minoritario al que he hecho referencia antes es el Teodismo, que es el Odinismo practicado en tierras anglosajonas y que tiene sus particularidades.

     Tal vez pequé de parquedad en esta definición. Creo que este tema merece que nos detengamos un poco para analizarlo de forma un tanto más extensa. Y es que la filosofía teodista tiene una serie de particularidades que merecen ser estudiadas por los odinistas hispanohablantes, para poder formarnos una opinión al respecto del fenómeno teodista, tarea complicada ante la escasez de material en castellano sobre Teodismo. Mis conocimientos al respecto son bastante pobres, pero tal vez sirvan para arrojar un poco de luz sobre esta curiosa manera de vivir la espiritualidad odinista.
Pero exactamente ¿qué es el Teodismo? Porque si nos ceñimos a la sucinta definición que hice en mi anterior artículo, parecería que estamos hablando de nuestra misma concepción de la fe. Sin embargo, las particularidades del Teodismo son tan marcadas que algunas personas piensan que estamos hablando de otra religión diferente al Odinismo, aunque ambas compartan el mismo panteón. De hecho, son los propios teodistas los que alientan esa separación como un modo de autoafirmación frente al Odinismo practicado, por ejemplo, por la corriente Ásatrú.
Pasemos a analizar el Teodismo. Al parecer, el movimiento se originó en torno a 1.976. Su fundador, un enigmático personaje conocido como Gárman Lord, decide ese año escindirse delcoven wiccano en el que practicaba una suerte de Wicca nórdica junto con otras personas, y crear una comunidad que practicase un paganismo germánico lo más fiel posible a lo reflejado en los registros históricos. Y es esa determinación por revivir la antigua fe lo que hace único al Teodismo.

 Portada del primer libro escrito por Gárman Lord sobre Teodismo
 
     Pero ¿no son entonces lo mismo el Odinismo que tod@s conocemos y el Teodismo? Bien, lo cierto es que compartimos numerosos elementos, y antes de hablar de las diferencias, me gustaría enumerar algunos puntos que tenemos en común:
-El más obvio es el culto a los Aesir y a los Vanir, aunque en lugar de utilizar su nomenclatura escandinava, suelen usar el inglés antiguo: por ejemplo, llaman Fréo a Freya, Ing a Frey o Wóden a Odín. Puede parecer algo irrelevante, pero no lo es tanto: luego descubriréis por qué.
-Las dos ramas realizan rituales con ofrendas a los dioses, aunque las ofrendas pueden variar.
-El Teodismo también honra a los ancestros y a los héroes de nuestro pasado.
-El honor es un valor predominante en el Teodismo así como lo es en Ásatrú.
-Los teodistas, como nosotros, estudian el folklore y la Historia para recrear su culto de un modo apropiado.
     Bien, teniendo en cuenta lo expuesto, hay quien podría pensar que estamos hablando de lo mismo cuando nos referimos al Teodismo y a Ásatrú. Así que veamos ahora las diferencias.
Icono representando a Ing (Frey)
 
     La principal diferencia entre ambas ramas es que los teodistas se acercan a la religiosidad pagana germánica como una comunidad, y cuando hablo de comunidad me refiero a una unidad comunitaria, y no como un grupo de individuos que rinden culto a los dioses. Es decir, un ásatrúar puede realizar rituales en soledad y desarrollar su espiritualidad de modo individual: por el contrario, no hay teodistas solitarios. Si no eres parte de un Theod («tribu»), podrás seguir las tradiciones teodistas, pero no serás uno de ellos. De ahí el nombre que recibe la confesión en inglés antiguo, Theodisc Geleafa, que significa «la fe de la tribu». Así pues, hablamos de una fe comunitaria. Los miembros de un Theod se atan unos a otros mediante juramentos y regalos, con lo que se conoce como «red de juramentos». Cuando celebran una ceremonia, el clan como un todo envía a los dioses un único mensaje: en Ásatrú, cada individuo puede mandar su propio «mensaje» a los dioses.
     En una comunidad odinista «estándar», todos los individuos tienen el mismo estatus sea cual sea su papel en la comunidad: en un thing, todas las voces tienen el mismo peso, y el voto de un gothi vale exactamente igual que el de cualquier otro individuo, incluso en el caso del Jarl, que a pesar de ser la cabeza del clan, no es sino el Primus inter pares («primero entre iguales»). Esto no es así en el caso del Teodismo. La jerarquía en un Theod es una rígida estructura, en la que existe un líder, que se le supone escogido por los propios dioses, aconsejado en sus decisiones por un consejo consultivo (Witan). Todo el Theod está estratificado por varios rangos: el rango más bajo se llama Céorl (similar al inglés moderno thrall, osea «esclavo»), sometidos al siguiente rango, denominado Thegn (algo así como thane, u «hombre libre»); al señor se le llama Hláford si es varón o Hláfidge si es mujer, aunque en algunas comunidades usan la palabra neutra Ealdorman. Estos rangos o niveles (denominados árungs, traducido como «honores») se determinan de diversas formas: en algunos Theods, es el Ealdorman quien lo determina, en función de los servicios que el individuo preste a la comunidad. En otros, el la comunidad en conjunto quien determina elárung de un individuo. Los sacerdotes o sacerdotisas pueden pertenecer a cualquier árung. La «red de juramentos» que he mencionado algo más arriba funciona del siguiente modo: cada miembro delTheod está juramentado con alguien de mayor nivel social. Asimismo, los miembros de mayorárung tienen el deber de velar por aquellos que se juramentan con ellos. En última instancia, el líder vela por todos. Así pues, vemos que el Teodismo sostiene la teoría de la «comunidad sagrada» frente al «culto del individuo sagrado» que propugna el Ásatrú. El ásatrúar puede conectar con los dioses de forma individual, mientras que el teodista pretende crear y mantener un vínculo entre la divinidad y la comunidad mortal, siendo el líder del Theod el conducto entre los dioses y su comunidad. Debido a esto, se entiende que es muy difícil ascender en la jerarquía de una comunidad, y de igual modo, los teodistas ven los conceptos de igualdad, democracia y libertad individual como algo ajeno a nuestra fe. Por ello, del mismo modo que una comunidad odinista se rige por  las leyes del Thing y del Althing, el Teodismo no tiene organización legal ni representación popular.
     Como hemos visto, el Teodismo se originó como un movimiento tribalista anglo-sajón, pero actualmente lo forman comunidades descendientes de muchos pueblos europeos, como los frisones o los jutos. Por este motivo, las comunidades teodistas celebran sus ceremonias en el idioma arcaico del pueblo del que son descendientes, como el inglés antiguo o el frisio. En Ásatrú, podemos utilizar el idioma nativo de cada comunidad, aunque algunos puristas introducen términos en nórdico antiguo o alto alemán.
     En lo referente al aspecto ético, frente a las Nueve Nobles Virtudes ásatrúars, el Teodismo propone el sistema de «Las Tres Wynns»: Sabiduría, Generosidad y Honor. Se basan en la «libertad de conciencia» y en una «correcta buena voluntad». Además, el Teodismo practica habitualmente sacrificios de sangre, que no son tan comunes en el Odinismo.
 Icono representando a Thunor (Thor)
 
     Así pues, podemos concluir con que la diferencia más notable entre ambas ramas del Odinismo es la siguiente: de igual modo que Ásatrú pretende revivir las antiguas tradiciones en la época actual, el Teodismo pretende reconstruirlas del modo más fiel. El teodista no cree en la igualdad ni en la democracia, sino que pretende seguir a su caudillo, que lo es por voluntad de los dioses; no cree que ofrecer vino, hidromiel o pan en una ceremonia sea digno, sino que se ciñe al término Blót(que significa indistintamente «sacrificio» y «sangre») y sacrifica animales como hace veinte siglos; condena la individualidad en pro de la comunidad; usa el idioma de sus ancestros en los rituales, porque no intenta que el ritual sea comprensible, sino fiel a los celebrados en la Antigüedad.
     He tratado de ser objetivo con la información, pero ha llegado la hora de dar mi opinión al respecto. Y es la siguiente: de igual modo que algunos medios califican la fe odinista como un movimiento «neopagano», yo llamaría al Teodismo un movimiento «retropagano», que busca la pureza sin tener en cuenta su contexto histórico. Tan lícito como cualquier otra rama del paganismo nórdico, puedo estar o no de acuerdo con sus postulados, pero indudablemente hay aspectos del Teodismo que creo que merecen ser tenidos en consideración, puesto que bien entendidos pueden sernos de utilidad a cualquier comunidad pagana que pretenda medrar. Y, naturalmente, abogo desde aquí por el entendimiento entre teodistas y ásatrúars: podemos y debemos entendernos. Cada uno vive la fe a su manera, pero aunque sean ramas distintas, pertenecen al mismo tronco. No incidamos en las diferencias: abundemos en lo que nos une y respetemos nuestros espacios, y de este modo saldremos fortalecidos todos.
     Espero que os haya resultado interesante el tema de hoy. ¡Os espero en el próximo artículo!
Manu Garzón
Goði

El Dios germánico Teiwaz y su influencia en la mujer moderna

odinismoPresentamos un interesante artículo de la investigadora Jodie Forrest, donde pone de relieve como influye nuestro Dios Teiwaz/Tyr  sobre el alma femenina, Teiwaz es el Dios de la guerra, pero Éste no está reservado solo a los hombres, Teiwaz pertenece también al 50% a las mujeres, tanto en cuanto tienen el mismo espíritu guerrero que los hombres, no existen Dioses exclusivos para hombres y mujeres y Jodie forrest nos explora este tan poco transitado camino. Una autentica reclamación del Dios para todas las mujeres, una acertada visión femenina del mismo.

El psicólogo Carl Jung creía que los arquetipos de la propia etnia o cultura se escondían más cerca de la superficie de la psique que los arquetipos de otras. Los astrólogos occidentales hemos trabajado principalmente con la mitología griega y romana, pero hay otras mitologías de otras culturas que pueden arrojar una luz interesante y valiosa a los arquetipos planetarios. En lugar de, o además de, toda la sangre del mediterráneo, muchos astrólogos profesionales, estudiantes y clientes tienen algo de sangre del Norte de Europa. Para estas personas, la mitología nórdica, germánica o celta puede aportar algunas ideas de Marte fascinantes. (Por ejemplo, para los astrólogos, estudiantes y clientes de origen japonés o africano, se podría instar a un estudio minucioso de la mitología japonesa o africana para obtener información adicional sobre los arquetipos planetarios de sus mentes, pero el tema de este artículo es la mitología nórdica). El Dios guerrero nórdico parece estar dividido entre Odin, Thor y Teiwaz. En este artículo nos centraremos en Teiwaz.

 Vamos a examinar la mitología de Teiwaz. Tacitus y otros autores romanos le equiparan con Marte, y Teiwaz dio su nombre al día de la semana martes en inglés (Tuesday). En francés, Marte es Mardi y en español es Martes; ¿puedes ver el nombre de Marte en ambos nombres? El nombre germánico de Teiwaz es Teiwaz. Freya Aswynn señala que el sufijo –az significa dios, mientras que Tei o Ziu, deriva de djevs, lingüísticamente relacionado con Zeus, y significa “cielo” o “luz”. Un dios del cielo, Teiwaz o Teiwaz era el dios de la guerra germánico, posiblemente un precursor de Odin, el principal dios nórdico quien lo reemplazó como Padre de los Cielos o Dios de dioses. Cabe señalar aquí que, si bien el pensamiento actual apoya la idea de que Teiwaz fue un precursor de Odin, no es así en los propios Eddas, los mitos nórdicos registrados desde el Siglo XII por Snorri Sturluson y otros poetas islandeses.)

 El linaje de Teiwaz contrasta con el del Marte Greco-Romano, que era hijo de Zeus y su esposa Hera y que nunca tuvo un puesto como Padre de los Cielos o Dios de dioses. Teiwaz tiene otras conexiones con el cielo: en sus días, uno de los nombres vikingos de la Estrella Polar era “Tir”, según Nigel Pennick. Se pensaba que la Estrella Tir estaba en la parte superior del eje del mundo, que “mantenía las fuerzas cósmicas polarizadas”, según Ralph Metzler. Los barcos vikingos y los mercantes se guiaban de noche por las estrellas, por lo que el dios Teiwaz estaba asociado a esta capacidad de guiar y con las cualidades inmortalizadas en la frase de Shakespeare “fija y constante como la Estrella Polar”, un rasgo que nada tiene que ver con el Marte Greco-Romano, que era mucho más volátil.

La mitología nórdica nos dice que Teiwaz era muy sabio. Tanto es así, que un hombre extremadamente docto era llamado Teiwaz-wise. Ares/Marte no tiene esta reputación. Como dios de la guerra con poder para ganar la batalla, Teiwaz era el más valiente y audaz de todo el panteón nórdico, y un hombre cuya valentía superara a la de los demás y no titubeara era llamado Teiwaz-valiant. Los guerreros invocaban a Teiwaz y grababan su nombre en sus espadas. Su Runa, Teiwaz, se asemeja a una espada o flecha. Teiwaz era un dios de la ley y el orden a diferencia del clásico Marte. Teiwaz era el dispensador de justicia –¿quizás batallaba si todo lo demás fallaba?. Según Metzner, Teiwaz estaba asociado a los Things – concejos tribales donde guerreros germanos debatían decisiones y votaban el asentimiento agitando sus lanzas y golpeando las espadas contra sus escudos. El más famoso es el Althing de Islandia. Teiwaz está conectado con los juramentos y los medios por los que se mantiene justicia y se hace valer el contrato social. Se dice que siempre decía la verdad.

Sin embargo, el mito más conocido de Teiwaz conlleva lo que equivale a un engaño en silencio hacia el gran lobo Fenris. Fenris era un monstruoso hijo de Loki el Embaucador, quien a su vez era hijo de dos gigantes de hielo. El destino le predijo a Loki que su misión era la de ayudar a traicionar y derrocar al panteón nórdico.

En el Odinismo se puede observar el conflicto entre dioses, gigantes, trolls y otras fuerzas del caos. Se trata de una mitología estoica, nacida de un pueblo que soportaba duros inviernos. Tarde o temprano, los dioses caerían y el mundo sería destruido en la batalla de Ragnarok, y después se crearía un nuevo cielo y una nueva tierra. En esta batalla no habría vencedores pero tampoco muchos supervivientes. Tampoco hay manera de evitar este destino: toda la humanidad y los mismos dioses están sujetos a las tres Parcas Nórdicas, el Nornir.

Los dioses habían sido advertidos por una profecía de que Fenris mataría a Odín. El lobo nunca había hecho daño pero se estaba haciendo tan grande, fuerte y feroz que sólo Teiwaz se atrevía a darle de comer. Al final, los dioses decidieron que debía ser encadenado. Lo intentaron dos veces diciéndole que era para comprobar su fuerza, pero el lobo destrozó ambas cadenas. Entonces Odin contrató a dos enanos para que hicieran una cuerda mágica que Fenris no pudiera romper. Fenris sospechaba, pero los dioses le prometieron que, una vez comprobado que la cuerda podía sujetarlo, le liberarían.Como todavía tenía dudas, preguntó si alguno de ellos pondría una mano entre sus mandíbulas como muestra de buena fe. Nadie habló ni se movió hasta que, lentamente, Teiwaz puso su mano derecha en su boca hasta la muñeca –la muñeca, en nórdico antiguo se llamaba “wolf joint”.

 Aquí vemos una parte protectora y de sacrificio de la función de Marte. Teiwaz, el dios de los juramentos y la justicia, había roto la confianza aunque no con palabras. Los dioses, incluyendo al mismo altruista Teiwaz, habían sacrificado la mano-espada de su gran protector y defensor para contener a su mayor enemigo, que acabaría liberando a Ragnarok y destruyendo a Odin. Teiwaz y Garm, el perro de Hel, la diosa del inframundo, se matan unos a otros en la batalla final.

¿Qué puede representar el lobo Fenris? En este mito, la fuerza abrumadora y posiblemente violenta del caos, la entropía y el mundo natural que no es muy amable con la vida humana en el extremo Norte. Tales fuerzas amenazan tanto a lo cósmico como al orden social, tanto a la ley divina como a la humana. Arquetípicamente, el monstruoso lobo y otras criaturas semejantes representan los cuervos de la psique humana, las fuerzas que nos amenazan con el crimen, la opresión, la disrupción social, cuyo gran egoísmo y codicia ha provocado el calentamiento global y sus secuelas.

Es curioso que el Marte clásico también esté conectado con los lobos: fue el padre de los gemelos Rómulo y remo, que fueron amamantados por una loba y que guindaron la ciudad de Roma. En la alquimia, Marte suele ser mostrado como un lobo. El lobo representa los impulsos instintivos atávicos y primitivos que, por un lado son necesarios para sobrevivir, que alimentan nuestra vida física pero que, por otro, deben ser sujetados, contenidos y transformados para que la civilización humana de lo mejor de sí. Las manos es lo que utilizamos para alcanzar y coger lo que queremos – una función del Marte astrológico. Las manos son espadas y escudos y lo mismo ocurre con el arquetipo planetario de Marte: va tras lo que queremos y nos protege.

Aquí hay una paradoja o un misterio, si lo prefieres: el primigenio, instintivo y furioso Marte, la bestia voraz y egoísta de la psique, debe ser controlado para que podamos vivir juntos en relativa armonía.

¡Controlado, no suprimido, reprimido o erradicado! A pesar de los deseos de las personas que tienden a culpar a lo que ellos interpretan como una energía masculina fuera de control por todos los males del mundo, no podemos eliminar el arquetipo de Marte como no podemos hacer desaparecer nuestra adrenalina. No hay absolutamente nada vergonzoso en la energía de Marte y culpar a alguien, hombre o mujer, por tenerla en abundancia es como culpar a alguien del color de sus ojos. Es su forma de expresar esta energía lo que es censurable o no.

La energía de Marte debe ser guiada y controlada, no reprimida, negada ni darnos vergüenza porque, conscientemente dirigida e integrada Marte/Teiwaz debe ser utilizada para ayudarnos a vivir nuestra vida al máximo, para establecer objetivos y alcanzarlos y para protegernos a nosotros mismos y a los demás. En otras palabras, si reprimes a la bestia, si intentas negar o reprimir esta energía instintiva de Marte, pierdes tu brazo-espada. Pero si no controlas a la bestia -si no entiendes y te relacionas con la energía de Marte/Teiwaz de una forma saludable- puedes causar un gran perjuicio ya sea porque agredes sin límites o por recibir la agresión de otra persona contra la cual no puedes o no quieres defenderte.

En este sentido, tal vez Marte, como Mercurio, es el “sujeto y objeto del trabajo”, como dicen los alquimistas de Mercurio. Quizás la alquimia de la conciencia transforma los componentes animales de Marte en las cualidades realistas y protectoras de Teiwaz.

 Teiwaz es un dios guerrero que sin embargo no te garantiza la victoria inmediata. Teiwaz no es la fantasía adolescente del héroe. En el mejor de los casos, el arquetipo de Teiwaz es un adulto racional, claro, un dios guerrero con objetivos específicos que conoce el cálculo de pérdidas, la inevitabilidad del fracaso, la muerte y los compromisos y sacrificios hechos para defender los contratos sociales, la ley y el orden. En su mejor nivel de funcionamiento, los sacrificios de Teiwaz son para proteger y promover la vida, no sólo para sufrir. En términos astrológicos, podemos interpretar la parte de Teiwaz popular como la protección y defensa Marte/Teiwaz del Sol, de la función ego/identidad. Muchas veces, ya que la vida a menudo es difícil, esta protección y defensa puede incluir una pérdida calculada y un sacrificio, pero estas concesiones no deben ser tan grandes que se lleven por delante el poder del Sol.

Por supuesto, el arquetipo de Teiwaz tiene un nivel de funcionamiento menos óptimo. Cuando menos consciente e individualizada está cualquier función planetaria, más tiende a comportarse según los patrones arquetípicos y guiones, igual que un programa informático configurado para ejecutarse a través de una serie de rutinas de forma automática a menos que el usuario, consciente y deliberadamente, intervenga.

El dios Teiwaz puede ser una fuerza muy poderosa aunque oculta en la psique europea moderna especialmente, sobretodo en la de muchas mujeres que parecen tener más problemas para acceder a un funcionamiento saludable del planeta rojo. ¿Las mujeres se han sacrificado para mantener el orden social por amenazas reales o percibidas? ¿Las mujeres se han “desarmado” a sí mismas, renunciando tanto a “empuñar la espada” como a su capacidad de defender e ir tras lo que quieren del mundo?

¿Cuántas mujeres sufren una relación de pareja tiránica “por el bien de los niños” o dedican demasiado tiempo a rescatar a otros a un gran costo para sí mismas? (¡Sí, esta cosas son ciertas también para muchos hombres!) Mira cómo muchas mujeres dejan en espera su profesión  o renuncias a ella por completo a fin de tener y criar hijos. Piensa también, ¿qué pasaría con la sociedad y el futuro de la humanidad si todas las mujeres se negaran a hacerlo?

Parte de la recuperación de mujeres –y hombres- de la plena utilización de su función Marte/Teiwaz puede implicar despertar a la forma en que han permitido que les cortaran las manos, por así decirlo, y por qué razones. Algunas de estas razones pueden haber sido buenas y para preservar la humanidad como un todo. Pero el patrón arquetípico de Teiwaz del sacrificio personal y la contención de los instintos con la finalidad de un bien mayor pude mezclarse con los miedos individuales y los condicionamientos sociales con resultados trágicos para ambos sexos. La supresión del arquetipo Marte/Teiwaz -más allá del grado necesario para que podamos vivir en paz unos con otros- tanto puede herir como deprimir al supresor y robarle la capacidad de utilizarlo de manera constructiva, ya sea para el propio bien o para el de la sociedad- Si eres hombre o mujer, si estás deprimido, trabajas en exceso, mal pagado, intimidado por tu pareja y has tomado la decisión inconsciente de sufrir en silencio ¿cuánta energía te queda al final del día para protestar por la falta de medidas de seguridad de la central nuclear de tu pueblo o para escribir al Senado sobre la legislación de la contaminación?

Resolver hacer algo acerca de la seguridad nuclear o la contaminación puede parecer una cosa más de Urano o Plutón que de Marte. Sin embargo, Marte es la energía que necesitamos para actuar y seguir adelante con lo que hemos decidido. Podemos ver una injusticia o un peligro y quejarnos todos los días pero, sin un Marte sano, es poco probable que hagamos nada con la situación. Podemos sufrir en un matrimonio abusivo y tener una total conciencia Plutoniana sobre cómo hemos llegado hasta aquí, una plena conciencia Lunar de lo terriblemente mal que nos sentimos y la convicción total de la energía Solar de que nos merecemos algo mejor, pero sin un Marte sano, nunca saldremos por la puerta y la cerraremos dando un portazo.

 Un arquetipo que despierta de nuevo, a veces puede coger el volante de la psique con tanta ferocidad como ha sido suprimido anteriormente. Un Marte que re-emerge, puede estar muy enojado y ser increíblemente torpe acerca del uso de toda esa adrenalina. Imagina a un tirador diestro que, de repente esta enfurecido e intenta parar su impulso con la torpe mano izquiera… Hombre y mujeres deben ser sabios- y se decía que Teiwaz lo era mucho- para reclamar su Marte sin caer en las manifestaciones menos saludables de este planeta.

¿Cómo podemos fortalecer la función de Marte? ¿Cómo no sólo recuperar la espada sino, además, utilizarla bien? Me gustaría ofrecerte algunas sugerencias rudimentarias y preliminares en respuesta a estas preguntas. Para los siguientes puntos, me he inspirado en parte con el libro “Rey, Guerrero, Mago, Amante: Redescubriendo los arquetipos de la madurez masculina”, de Robert Moore y Douglas Gilette.

Lo que nunca te ha dicho el Marte Clásico:

1. Ten objetivos claros y concretos. Conocer exactamente lo que quieres te ayudará a decidir qué estrategias y tácticas te ayudarán a conseguirlo y también te ayudará a eliminar esfuerzos innecesarios. Las decisiones sobre tus estrategias y tácticas deben basarse en si te ayudan a alcanzar esos objetivos. Por ejemplo, si tienes 18 años y ni la más remota idea de qué es lo que quieres hacer para ganarte la vida, es mejor que no vayas a la universidad por ahora (¡no importa lo que digan tus padres!) Mientras `piensas en qué es lo que quieres hacer, trabaja en algo que te interese porque, el trabajo que te interesa es más probable que te aclare los objetivos profesionales que el que no. No sólo eso, puedes ganar dinero. Si deseas que tu pareja deje de llegar tarde siempre, cuando habléis de este tema céntrate sólo en el comportamiento y en decirle por qué y cómo quieres que lo cambie. No digas: “¡Tu no me respetas a mi ni mi tiempo en absoluto!” porque no es específico y no dices que es lo que debe cambiar. No empieces a hacer reproches de algo que pasó hace tres años si es irrelevante para ese problema de los retrasos. Si quieres ser escritor de artículos, escribe artículos y nada más. No te distraigas escribiendo cuentos cortos a menos que sea en fin de semana y que lo hagas por diversión.

2. esfuérzate por ser realista. ¿Todavía no sabes qué quieres hacer para ganarte la vida? Si tienes 28 años –no 18 como antes-, sería conveniente que fueras a la universidad a tomar cursos en general, aunque tengas que ir por la noche ¿Por qué? Porque una vez decidas, acabarás a una edad más ideal. Si deseas que tu pareja sea puntual, reconoce que cinco minutos más o menos de la hora pactada no merecen una pelea -ya que podrías ganar una batalla pero perder una guerra desacreditándote por tu mezquindad. Si quieres ser jinete de carreras de caballos pura sangre y mides 2 metros y pesas 113 kilos, acepta que no tienes la constitución de un jinete y que no se puede hacer nada al respecto. (Investiga la posibilidad de convertirte en entrenador de jinetes…)

 Actúa, no te quedes sentado. ¿Ya has decidido? Empieza a moverte. ¡Da pasos! ¡Haz preguntas! Aplícate en clase. Habla con tu pareja, Siéntate ante el procesador de textos. Habla con todos los entrenadores de carreras de caballos que puedas encontrar. ¿Has cometido un error? ¿Has cometido varios? No hay problema: interpreta tus errores como información que te ayudará a perfeccionar tus metas y a ser aun más realista.

 Los guerreros utilizan la auto disciplina. Los guerreros utilizan tanto espada como escudo y la autodisciplina puede ser ambas cosas. Puede significar aprender a decir “no” a los demás, o a ti mismo, o estudiar la noche antes de un examen en lugar de ir al cine. Auto disciplina puede significar no perder los estribos con tu pareja tardona porque hacerlo no te ayudará a alcanzar esa meta a largo plazo de puntualidad a pesar de que te podría sentar muy bien chillar y gritar a corto plazo. Si has hecho un trato contigo mismo de escribir 3 páginas hoy, escríbelas.

 Los guerreros tienen derecho a formarse y a adquirir las herramientas adecuadas. Si el editor te dice que necesitas algunas clases de escritura, apúntate ya que es la formación adecuada. Si necesitas un procesador de textos para escribir, cómpralo porque es la herramienta adecuada. Si necesitas un contestador automático para estar tranquilo mientras escribes, asegúrate de conseguir uno: en este caso es tu escudo.

 Piensa profundamente acerca de qué es lo que quieres sacrificar y por qué para alcanzar tus metas. ¿Qué sacrificios vale la pena hacer? Ir a la universidad supone perder tiempo libre y dinero ¿Son sacrificios que valgan la pena? Posiblemente sí o posiblemente no. Lo sabrás cuando hayas revisado tus objetivos de forma realista. ¿Seguir en este matrimonio es sacrificar el respeto por ti misma? Este es un sacrificio demasiado grande, incluso aunque haya niños porque, aparte del daño que te haces a ti misma, estás enseñándoles a permanecer en situaciones en las que se les priva de respeto. Este último ejemplo es una realidad contundente; la especialidad de Marte/Teiwaz.

 En resumen, la mitología del dios nórdico Teiwaz puede ser esclarecedora para las dificultades actuales de occidente para integrar su Marte astrológico. Ya seas hombre o mujer, allí donde está Marte en tu carta natal y cada vez que es activado por tránsito, progresión o Arco Solar, es un llamado a contener, no reprimir, el lado oculto y agresivo de Marte. También es un llamado a utilizar las energías marciales como lo haría el dios nórdico Teiwaz: para tus propias metas y bienestar y el de los demás –mientras te asegures de que cualquier sacrificio que hagas no sea tan grande como para poner en peligro tu capacidad de defenderte o tu integridad.