TEODISMO: Ortodoxia pagana

  photo En mi anterior artículo, en el que exponía una serie de definiciones al respecto del paganismo germánico, mencioné de pasada la palabra “Teodismo”, identificándola así:

-El grupo minoritario al que he hecho referencia antes es el Teodismo, que es el Odinismo practicado en tierras anglosajonas y que tiene sus particularidades.

     Tal vez pequé de parquedad en esta definición. Creo que este tema merece que nos detengamos un poco para analizarlo de forma un tanto más extensa. Y es que la filosofía teodista tiene una serie de particularidades que merecen ser estudiadas por los odinistas hispanohablantes, para poder formarnos una opinión al respecto del fenómeno teodista, tarea complicada ante la escasez de material en castellano sobre Teodismo. Mis conocimientos al respecto son bastante pobres, pero tal vez sirvan para arrojar un poco de luz sobre esta curiosa manera de vivir la espiritualidad odinista.
Pero exactamente ¿qué es el Teodismo? Porque si nos ceñimos a la sucinta definición que hice en mi anterior artículo, parecería que estamos hablando de nuestra misma concepción de la fe. Sin embargo, las particularidades del Teodismo son tan marcadas que algunas personas piensan que estamos hablando de otra religión diferente al Odinismo, aunque ambas compartan el mismo panteón. De hecho, son los propios teodistas los que alientan esa separación como un modo de autoafirmación frente al Odinismo practicado, por ejemplo, por la corriente Ásatrú.
Pasemos a analizar el Teodismo. Al parecer, el movimiento se originó en torno a 1.976. Su fundador, un enigmático personaje conocido como Gárman Lord, decide ese año escindirse delcoven wiccano en el que practicaba una suerte de Wicca nórdica junto con otras personas, y crear una comunidad que practicase un paganismo germánico lo más fiel posible a lo reflejado en los registros históricos. Y es esa determinación por revivir la antigua fe lo que hace único al Teodismo.

 Portada del primer libro escrito por Gárman Lord sobre Teodismo
 
     Pero ¿no son entonces lo mismo el Odinismo que tod@s conocemos y el Teodismo? Bien, lo cierto es que compartimos numerosos elementos, y antes de hablar de las diferencias, me gustaría enumerar algunos puntos que tenemos en común:
-El más obvio es el culto a los Aesir y a los Vanir, aunque en lugar de utilizar su nomenclatura escandinava, suelen usar el inglés antiguo: por ejemplo, llaman Fréo a Freya, Ing a Frey o Wóden a Odín. Puede parecer algo irrelevante, pero no lo es tanto: luego descubriréis por qué.
-Las dos ramas realizan rituales con ofrendas a los dioses, aunque las ofrendas pueden variar.
-El Teodismo también honra a los ancestros y a los héroes de nuestro pasado.
-El honor es un valor predominante en el Teodismo así como lo es en Ásatrú.
-Los teodistas, como nosotros, estudian el folklore y la Historia para recrear su culto de un modo apropiado.
     Bien, teniendo en cuenta lo expuesto, hay quien podría pensar que estamos hablando de lo mismo cuando nos referimos al Teodismo y a Ásatrú. Así que veamos ahora las diferencias.
Icono representando a Ing (Frey)
 
     La principal diferencia entre ambas ramas es que los teodistas se acercan a la religiosidad pagana germánica como una comunidad, y cuando hablo de comunidad me refiero a una unidad comunitaria, y no como un grupo de individuos que rinden culto a los dioses. Es decir, un ásatrúar puede realizar rituales en soledad y desarrollar su espiritualidad de modo individual: por el contrario, no hay teodistas solitarios. Si no eres parte de un Theod (“tribu”), podrás seguir las tradiciones teodistas, pero no serás uno de ellos. De ahí el nombre que recibe la confesión en inglés antiguo, Theodisc Geleafa, que significa “la fe de la tribu”. Así pues, hablamos de una fe comunitaria. Los miembros de un Theod se atan unos a otros mediante juramentos y regalos, con lo que se conoce como “red de juramentos”. Cuando celebran una ceremonia, el clan como un todo envía a los dioses un único mensaje: en Ásatrú, cada individuo puede mandar su propio “mensaje” a los dioses.
     En una comunidad odinista “estándar”, todos los individuos tienen el mismo estatus sea cual sea su papel en la comunidad: en un thing, todas las voces tienen el mismo peso, y el voto de un gothi vale exactamente igual que el de cualquier otro individuo, incluso en el caso del Jarl, que a pesar de ser la cabeza del clan, no es sino el Primus inter pares (“primero entre iguales”). Esto no es así en el caso del Teodismo. La jerarquía en un Theod es una rígida estructura, en la que existe un líder, que se le supone escogido por los propios dioses, aconsejado en sus decisiones por un consejo consultivo (Witan). Todo el Theod está estratificado por varios rangos: el rango más bajo se llama Céorl (similar al inglés moderno thrall, osea “esclavo”), sometidos al siguiente rango, denominado Thegn (algo así como thane, u “hombre libre”); al señor se le llama Hláford si es varón o Hláfidge si es mujer, aunque en algunas comunidades usan la palabra neutra Ealdorman. Estos rangos o niveles (denominados árungs, traducido como “honores”) se determinan de diversas formas: en algunos Theods, es el Ealdorman quien lo determina, en función de los servicios que el individuo preste a la comunidad. En otros, el la comunidad en conjunto quien determina elárung de un individuo. Los sacerdotes o sacerdotisas pueden pertenecer a cualquier árung. La “red de juramentos” que he mencionado algo más arriba funciona del siguiente modo: cada miembro delTheod está juramentado con alguien de mayor nivel social. Asimismo, los miembros de mayorárung tienen el deber de velar por aquellos que se juramentan con ellos. En última instancia, el líder vela por todos. Así pues, vemos que el Teodismo sostiene la teoría de la “comunidad sagrada” frente al “culto del individuo sagrado” que propugna el Ásatrú. El ásatrúar puede conectar con los dioses de forma individual, mientras que el teodista pretende crear y mantener un vínculo entre la divinidad y la comunidad mortal, siendo el líder del Theod el conducto entre los dioses y su comunidad. Debido a esto, se entiende que es muy difícil ascender en la jerarquía de una comunidad, y de igual modo, los teodistas ven los conceptos de igualdad, democracia y libertad individual como algo ajeno a nuestra fe. Por ello, del mismo modo que una comunidad odinista se rige por  las leyes del Thing y del Althing, el Teodismo no tiene organización legal ni representación popular.
     Como hemos visto, el Teodismo se originó como un movimiento tribalista anglo-sajón, pero actualmente lo forman comunidades descendientes de muchos pueblos europeos, como los frisones o los jutos. Por este motivo, las comunidades teodistas celebran sus ceremonias en el idioma arcaico del pueblo del que son descendientes, como el inglés antiguo o el frisio. En Ásatrú, podemos utilizar el idioma nativo de cada comunidad, aunque algunos puristas introducen términos en nórdico antiguo o alto alemán.
     En lo referente al aspecto ético, frente a las Nueve Nobles Virtudes ásatrúars, el Teodismo propone el sistema de “Las Tres Wynns”: Sabiduría, Generosidad y Honor. Se basan en la “libertad de conciencia” y en una “correcta buena voluntad”. Además, el Teodismo practica habitualmente sacrificios de sangre, que no son tan comunes en el Odinismo.
 Icono representando a Thunor (Thor)
 
     Así pues, podemos concluir con que la diferencia más notable entre ambas ramas del Odinismo es la siguiente: de igual modo que Ásatrú pretende revivir las antiguas tradiciones en la época actual, el Teodismo pretende reconstruirlas del modo más fiel. El teodista no cree en la igualdad ni en la democracia, sino que pretende seguir a su caudillo, que lo es por voluntad de los dioses; no cree que ofrecer vino, hidromiel o pan en una ceremonia sea digno, sino que se ciñe al término Blót(que significa indistintamente “sacrificio” y “sangre”) y sacrifica animales como hace veinte siglos; condena la individualidad en pro de la comunidad; usa el idioma de sus ancestros en los rituales, porque no intenta que el ritual sea comprensible, sino fiel a los celebrados en la Antigüedad.
     He tratado de ser objetivo con la información, pero ha llegado la hora de dar mi opinión al respecto. Y es la siguiente: de igual modo que algunos medios califican la fe odinista como un movimiento “neopagano”, yo llamaría al Teodismo un movimiento “retropagano”, que busca la pureza sin tener en cuenta su contexto histórico. Tan lícito como cualquier otra rama del paganismo nórdico, puedo estar o no de acuerdo con sus postulados, pero indudablemente hay aspectos del Teodismo que creo que merecen ser tenidos en consideración, puesto que bien entendidos pueden sernos de utilidad a cualquier comunidad pagana que pretenda medrar. Y, naturalmente, abogo desde aquí por el entendimiento entre teodistas y ásatrúars: podemos y debemos entendernos. Cada uno vive la fe a su manera, pero aunque sean ramas distintas, pertenecen al mismo tronco. No incidamos en las diferencias: abundemos en lo que nos une y respetemos nuestros espacios, y de este modo saldremos fortalecidos todos.
     Espero que os haya resultado interesante el tema de hoy. ¡Os espero en el próximo artículo!
Manu Garzón
Goði

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